Restábamos ya solo cinco candidatos. El ídolo se había movido. Había posado el pie que había mantenido alzado, aplastando una cabeza, y ahora levantaba su otra extremidad inferior. El cuerpo del hombre que estuviera dos posiciones más allá yacía bajo la mole. Antes que la luz se hubiera apagado, la mano de la criatura apresó … Sigue leyendo Sueños de acero
Copia y pega esta URL en tu sitio WordPress para incrustarlo
Copia y pega este código en tu sitio para incrustarlo