
Nacido en un campo de batalla, en la norteña Cimmeria. Conan es el hijo de un herrero, pero alto, musculoso, con una melena negra y vistiendo un taparrabos, desde joven se da cuenta que su destino no está en su tierra natal trabajando el metal, sino viajando por el continente Hiborio,
Con solo quince años, participa en el saqueo de uno de los puestos fronterizos de Aquilonia, el reino más grande y poderoso del continente. Ansioso de más aventuras, se une a los Aesir, con quiénes se adentra en las tierras del norte y tiene todo tipo de aventuras, dónde su resistencia se pondrá a prueba contra los mismos gigantes de hielo. Hasta que, en Vanaheim, conoce a un hechicero llamado Shaman, que le muestra una visión del futuro en la cuál es el rey del más poderoso de los reinos hiborios.
Motivado primero por esa visión de grandeza, pero más tarde por las necesidades de la vida, vaga por los reinos hiborios vendiendo su espada al mejor postor. El bárbaro bajado del norte aprende diferentes idiomas mientras mira con desprecio a los habitantes de la civilización, que considera blandos.
A lo largo de este tiempo el cimerio ha hecho enemigos poderosos entre los hechiceros del continente, por lo que se ve obligado a huir de los reinos civilizados en barco. Pero, su travesía no es tranquila, ya que será atrapado por la pirata shemitaBêlit, de quién se enamorará y junto a la cuál saqueará la costa. Aunque dos años después, la pirata es capturada y, Conan, amenazado por el hechicero Zukala, prefiere salvar a la hirkana Red Sonja, quién lo había salvado con anterioridad.
Aunque sigue un tiempo más como bucanero, termina trabajando como mercenario en Estigia, pero dura poco y se va hacia el ejército aquilonio, dónde alcanza un alto rango. Pero es hecho prisionero por el rey Numedides, tirano de Aquilonia y a quién posteriormente asesina, convirtiéndose en el rey. Cumpliéndose así la profecía que tantos años atrás lo hiciera bajar del norte.
Ya el Conan rey no es el bárbaro de sus primeras incursiones en las ciudades civilizadas, la experiencia y la edad lo han hecho un hombre sagas y perspicaz, capaz de sobrevivir a las intrigas de la corte. Es un rey que siempre lucha el primero en el campo de batalla y, espada en mano, es indetenible.
Durante el período que es rey de Aquilonia, su vida no estará exenta de peligros, conspiraciones que tratan de derrocarlo y guerras. Aunque también tendrá buenas cosas, como su mujer Zenobia, madre de sus tres hijos: Conn, Taurus y Radegund. Aunque ya anciano y ante el peligro de las Sombras Rojas, abdica su trono a favor del príncipe Conn.
Ya con más de cincuenta años, Conan sigue conservando la fuerza de su brazo y, espada en mano, se monta en su barco El león rojo y se aventura en el mar Occidental, dónde espera obtener más gloria y, quizás, la muerte en el campo de batalla.
Así, contada a grandes rasgos, podemos ver la historia del bárbaro más famoso de la literatura. Un personaje creado por el escritor norteamericano Robert Ervin Howard en 1932 y, que a diferencia de la mayoría de las obras que componen esta guía, sus aventuras originales están escritas en forma de relatos, aunque Howard escribió una novela en vida, La hora del dragón (1935).
Con un estilo sencillo y directo, la prosa de Howard ha envejecido bastante bien, permitiendo al lector actual conectar enseguida con su personaje principal. Las historias son ingeniosas, con una lógica interna sólida y una descripción del mundo que le da vida. Los secundarios, aunque a veces arquetípicos, tienen una fuerza narrativa que impulsa la historia y los hace interesantes.
El continente de Hiboria, es el clásico escenario de la espada y brujería, dónde la magia sirve casi siempre al mal y, la mejor forma de acabar con ella, es empuñando una espada. Además, se notan las fuertes influencias nórdicas que inspiraron a sus dioses.
Aunque, Robert E. Howard, se suicida a la temprana edad de 30 años, privando al mundo de uno de sus mejores escritores de Fantasía. Al momento de su muerte había publicado 15 relatos y una novela, póstumamente se publicaron otros 5 y quedaron inconclusos igual cantidad. Pero, con el transcurso de tiempo, distintos autores han ido agregando obras a este universo y completando los cuentos inconclusos. Entre estos autores podemos encontrar a L. Sprague de Camp, Poul Anderson, Lin Carter, BjörnNyberg, Robert Jordan, entre otros.
Reseña: José Alejandro Cantallops Vázquez




