044 Caracterización de los protagonistas, parte 1
Por: Limyaael
Traducción: José A. Cantallops Vázquez
Motivación del protagonista.
No hay manera de que ponga aquí todo lo que quiero decir de una sola vez, pero, bueno.
Algunas líneas de Swinburne sobre una de sus heroínas, de “Por el lado del mar.”
Una vez que una mujer ha vivido odiada por todos
Los pecados encuentran un lugar de descanso;
Pero ninguna mancha ha arruinado su suave frente blanca,
O cambiado su majestuoso rostro.
Dicen que ha vivido y sonreído como lo hacen los niños,
Y muchas veces por su propio beneficio
Muere, conociendo todas las vergüenzas de los pecados con que creció
Enrollada a su alrededor como una serpiente.
El hombre, dijeron, cuyos ojos cambiantes la miraron
Le entregaron su alma y murieron –
Sí, he pecado y muerto por ella, llámalo honor
Y mantén su nombre con orgullo.
¡Así esos hombres solían amar en aquellos lejanos días!
Tal poder tenían las mujeres entonces.
Este post profundizará en los problemas que he tocado antes, en los post sobre adolescentes y la infancia. Y hay mucho, así que probablemente termine haciendo varias partes.
Esto asumiendo que protagonista significa personaje principal, no necesariamente uno bueno o incluso un punto de vista, aunque a veces daré un consejo más especializado en esas direcciones.
- Haz a tus protagonistas productos realistas de sus trasfondos.
Esto fue algo que toqué en el post de los adolescentes. ¿Cuán realista es alguien cuyos padres han abusado de él toda su vida y el siga discutiendo con ellos? ¿Cuán realista es que alguien cuyos problemas más grandes son que sus padres no lo comprenden, sabría y se preocuparía por toda la injusticia en el mundo? Pienso que los ambientes abusivos y mimados podrían funcionar; incluso los jóvenes llorones pueden, aunque he crecido cansada de verlos en la fantasía así que por ahora prefiero a los personajes adultos. Pero no funciona tomar solo los rasgos supuestamente admirables de ese trasfondo y librar al personaje de otros efectos realistas.
Esto también toma otro camino, por supuesto. El héroe no debería ser solamente el producto de un evento o una serie de eventos en su vida. Sí la heroína pierde su familia por la carga de un oso salvaje, y veinte años después, todavía sigue tan dolorida por ello que no puede pensar en otra cosa, entonces algo está mal con este personaje. Sí es obsesiva con su familia por alguna razón, será una persona muy solitaria. Por otra parte, mostrándola teniendo una vida normal, siendo amada y adorada por las personas que la han oído quejarse sobre sus traumas cientos de veces es tonto.
Es increíble cuantas veces los personajes en la fantasía no pueden sanar, o pueden pasar años sin que se recuperen de heridas psicológicas menores, y entonces pueden ser sanados en cuestión de semanas o meses por una corta búsqueda y el “verdadero amor.”
- Mezcla tus motivaciones un poco.
Ninguna persona tiene un solo objetivo en la vida, a menos que sean caricaturas obseso compulsivas como las que describí encima. Di que tu héroe quiere rastrear y torturar al hombre que mató a su padre (un motivo poco común para los héroes, por supuesto, quiénes se supone no sean sádicos, pero que tiene sentido para mi). Puede gastar años rastreándolo y soñando con el día que ese monstruo conozca su destino, pero, ¿será cierto que no hace nada el resto del tiempo? ¿Nada de hacer amigos, enamorarse, aprender un nuevo oficio? Cómo mínimo tiene que hacer algo para ganar dinero, a menos que sea el heredero de una gran riqueza.
Dale un repaso a las motivaciones de tus personajes, dales algunos hobbies y obsesiones, además de los objetivos a largo plazo de la búsqueda, estás son maneras de hacerlos más “humanos” (sí me perdonan el término que también podría aplicarse en beneficio de dragones, elfos, enanos o cambiaformas). Incluso ayuda a darles nobles motivos pero con una pista de egoísmo o ridiculez. Después de todo, alguien no debería querer salvar el mundo solo porque está allí, es su mundo después de todo, y también, presumiblemente terminará sí este termina.
- Evita que tu personaje caiga en el estereotipo del “nunca”.
Así es como llamo a los personajes que han jurado no volver a enamorarse, no volver a confiar en los hombres o en las mujeres, nunca dejar sus pueblos natales, etc. Hay dos razones para las que no hacer esto.
Primera, es una motivación simplista, y en el caso de jurar algo como no volver a enamorarse, no es aplicable a algo que probablemente no esté bajo el control total del personaje, como lo son sus emociones.
Segundo, destruye el suspenso. En el momento en que un personaje hace un voto como ese, estoy 95% segura de que el autor hará algo con el argumento de la historia para que lo rompa. Algunas veces esto puede ser hecho en una buena o inteligente manera, pero usualmente no hay mucha sorpresa involucrada en los que sucede, y el personaje luce como un estúpido por haber hecho semejante voto en primer lugar.
- Dale a tus personajes momentos de desesperación, confusión y duda.
Esto ocurre a veces, pero no tan a menudo como debería. Imagina a alguien caminando hacia ti y demandando que salves el mundo cruzando un río de fuego, luchando con un dragón y destruyendo una torre de adamantio. ¿Simplemente asentirías con la cabeza y lo aceptarías, o te angustiarías un poco y nunca volvería a dudar de ti mismo de nuevo? Y sí, ¿te saludo y miro hacerlo desde una distancia segura?
Los personajes de fantasía, sin embargo, la mayoría de las veces ni siquiera tienen una crisis de autoconfianza, al principio o cerca de él, pero después nunca más, o no dudan de sí mismos en ningún momento. Puedo imaginármelos fácilmente arrugándose bajo la responsabilidad de salvar el mundo no una, sino varias veces. Solía pensar que esa era la razón por la que los compañeros acompañaban al héroe en su viaje, para darles apoyo y animarlos cuando estuvieran a punto de rendirse. Pero eso sucede tan raramente que ahora pienso que es más una oportunidad para el autor de mostrar los estereotipos. Incluso sí los viejos y sabios magos o videntes que a veces hacen que el protagonista emprenda la búsqueda tienen el irritante hábito de no decirles tanto como deberían saber (una razón por la que quiero estrangular a Moiraine de Robert Jordan).
Un personaje puede temblar, gritar o vacilar bajo el peso de una responsabilidad pero sin parecer débil. Recuerda que el valor no es ir sin miedo dentro de la batalla; es presionar adelante incluso cuando estás asustado.
- Muéstrale a los lectores por qué los personajes valoran lo que hacen.
El romance es probablemente el mayor ejemplo de esto, ya que demasiadas romances de fantasía me tienen inclinando la cabeza y pensando, “¿Ella lo ama? ¿Pero por qué?” Aunque puede ocurrir con otras cosas. Tengo el mismo problema con los personajes religiosos, algo que no tiene nada que ver con que sea atea. El personaje está consagrado a un dios que no tiene muchas descripciones sobre su entrenamiento religioso durante la infancia, o incluso cuándo el dios lo está conduciendo a hacer cosas que entran en conflicto con otros principios. Muéstrame por qué este personaje escogió al dios por encima de sus principios. Puede ser hecho creíblemente, pero a menudo no se explica, la contradicción es explotada solamente en favor del conflicto y luego abandonada cuando se convierte en un inconveniente.
Otras cosas con las que a veces paso un momento de duda si realmente un personaje valoraría:
Estúpidos desafíos delante de personas que los pueden matar.
Estar en lo correcto a expensas de las buenas opiniones de otro o incluso sus vidas.
Las buenas opiniones de las personas que el autor muestra como escorias.
Habilidades que nunca usan.
Regalos que son peligrosos (cómo entregarles el objeto de que el villano está buscando).
Hogares que no tienen características atractivas.
Por supuesto que hay personas que pueden y aman todas estas cosas, y a veces la historia es sobre como el personaje se da cuenta del hecho de que, no, realmente no necesita las buenas opiniones de estas personas por las que una vez lucho para ganar su reconocimiento. Pero demasiado a menudo, el autor no desarrolla el personaje de otra manera como una persona que amaría estas cosas, parece salir de la nada.
Lo que me lleva al siguiente punto.
- Haz tus personajes algo más que una mezcla de rasgos.
Este es uno de los problemas con los perfiles de los personajes, por qué pienso que los formatos estándares, no ajustados a los autores, son una mala idea. Quieren que el autor describa los “problemas” y “fortalezas” de un personaje como si fueran cosas enteramente separadas, y por supuesto, esto no es verdad. Demasiado a menudo, el autor termina con un personaje como este:
Puntos fuertes: Se preocupa y compadece de todo tipo de personajes, estudiosa, sabia, conoce y le importa mucho el mundo y no quiere nada para sí.
Debilidades: Es un poco arrogante a veces, no quiere volver a amar, a veces se equivoca sobre las cosas.
¿Cómo puede ser arrogante y no querer nada para sí? ¿Cómo se puede preocupar por otros y no querer volver a amar de nuevo? ¿Sí todo acerca de todo, como puede equivocarse? Se necesitan más explicaciones. Sí es arrogante con su conocimiento, entonces practica una especie de altruismo presumido lo que significa que está orgullosa de ser caritativa, y a veces se equivoca acerca de cosas que no ha estudiado profundamente o tiene conclusiones apresuradas. Pero demasiado a menudo, el autor no hace ningún intento de explicar como estos rasgos funcionan juntos, y terminas con un personajes que es una madre radiante en la página 3 y arrogante y condescendiente hacia alguien que “lo merece” en la página 20. Estos rasgos débiles son solo usados cuándo son necesitados, y sin ningún pensamiento sobre como se contradicen con los principales, y viceversa.
Intenta darle a tu personaje una personalidad completa, no una hecha de parches y harapos.
- Muéstrame por qué este personaje merece ser tu protagonista.
Hay tres maneras diferentes de hacer esto. Una es hacer un personaje que le agrade al lector y que este se preocupe por el genuinamente y quiera que todo le salga bien. El segundo es crear un personaje tan indignante, odioso o estúpido que el lector se mantenga leyendo para así ver que él o ella reciba lo que se merece. El tercero es crear una personalidad fascinante, una que puede no ser completamente agradable en algunos puntos, pero de la cuál el lector no podría dejar de leer. Pondría a Crispin del Mosaico Sarantino en el primer grupo, muchos villanos en el segundo y a Tyrion de Canción de Hielo y Fuego de Martin en el tercero. (Y, por supuesto, no todos estos funcionan con todos los lectores. Algunas personas se pueden frustrar demasiado con personajes frustrantes como para seguir leyendo, mientras otros pueden encontrar una personalidad fascinante mientras para otros será aburrida a muerte).
Lo que pienso no funciona es el anuncio autorial desde encima: “Te contaré que este personaje es bueno/heroico/nobles/generoso, y lo aceptarás porque yo lo digo.” He leído muchos libros de fantasía preguntándome por qué en el nombre de Dunsany esta persona está en foco principal, y deseando que el autor se hubiera concentrado en un personaje menor. (Esto es por qué es bueno que los otros tengan reacciones frente al personaje principal, y saber realmente quienes están intentando contar tu historia). Es también duro leer una historia dónde el personaje está solamente allí para tener básicamente una vista de los eventos, o hacer de marcador de posición para el lector. Algunas veces, algunas veces, esas historias funcionan, pero también a veces hay eclipses lunares; eso no significa que suceda todos los días. Los libros de fantasía son supuestamente acerca de héroes y heroínas (una razón para que las personas puedan ser idealmente hermosas y heroicas, por lo menos de acuerdo con muchos autores de fantasía). Entonces dame héroes y heroínas, no alguien que diga que lo es, o alguien que está allí para sentir a los lectores cómodos. La comodidad es la última cosa que quiero en el medio de un libro de fantasía. Para mí necesitan ser agitados, excitantes, horrorosos, apasionados, divertidos que otra cosa.
Sí, definitivamente haré más de esto mañana.




