Autor: Limyaael
Traductor: José A. Cantallops Vázquez
Bien, iba a hacer más sobre interacción de personajes, pero, en vez de eso, comencé a tener pensamientos sobre finales, así que aquí están.
Superstición/creencia aleatoria: Nadie está realmente seguro por qué el número 13 está considerado de mala suerte. Puede ser porque fue un número sagrado para algunas religiones pre-cristinas, o porque fueron trece personas (incluyendo Judas) en la última cena. Otra teoría es que ya que 12 puede ser divididos por tantos número, el número primo después de el, es considerado naturalmente de mala suerte.
Esto va a ser por todo el panorama, no es un intento secuencial de hablar sobre los finales, solo escribiendo ideas a medidas que se me ocurren.
1) El final deberían responder a las expectativas de la planificación que has construido.
Probablemente has leído al menos un libro de fantasía que avanzara lentamente y fuera exploratorio, dejando la construcción del argumento durante un rato, entonces repentinamente sale con un final que es armado en más o menos veinte páginas. Esto puede ser el resultado de varias cosas, incluyendo (en libros publicados) que el autor haya alcanzado el límite de palabras o la fecha de entrega y haya apresurado demasiado las cosas, o que el escritor se haya aburrido de la historia y solo quiera terminarla. Eso no debería ser perdonado.
Lee la historia y pregúntate que tipo de final promete la planificación. ¿Quieres comenzar a coger velocidad, digamos un centenar de páginas antes del final o en el tercer libro, para que así tus lectores puedan anticipar un clamoroso clímax? O, ¿quieres un final más tranquilo, incluso aunque la historia hasta a entonces ha avanzado rápido? Comienza a acelerar o desacelerar el argumento un buen tramo antes del mismo final, sí no encaja con la historia que has contado. Puede no resolver todos tus problemas, pero hará parecer como sí puedes escribir una historia completamente contado.
Sí el final absolutamente debe ser de una manera y la historia es otra, es momento de comenzar a sacrificar algo de la historia, o agregar algo de carne extra a ella. En particular, sí el clímax depende de un personaje, arma o profecía que no ha sido mencionado hasta hace muy poco, regresa y agrega algo de anticipación y escenas extras. Odio cuando un personaje que ha estado escondido en el trasfondo la mayoría del tiempo y tropieza con el y todo se alinea. Este es uno de los pocos problemas que he tenido con, las de otra manera excelentes libros de Rai-kirah de Carol Berg; una línea argumental fue negligentemente sacada a la fuerza y jugaba un gran papel en el final. Al menos fue hecho algunos cientos de páginas antes de que el tercer libro terminara.
2) Escoge un tono dominante para el final y apégate a el.
He leído un montón de historias de fantasía que inintencionalmente se convirtieron en una farsa por haber introducido una letra discordante. Ya sea por una pesadez inesperada introducido en lo que deberían haber sido una escena puramente de esperanza y gloria, o un momento de tragedia y sacrificio que fuera invertida por la incapacidad del autor de aceptar que las personas mueren decisión de usar la magia para sanar a todas las heridas de los personajes y revivir a los muertos.
Es ciertamente posible mezclar la tragedia y la gloria, pero cuando lo haces, tienes que mantenerlas ambas allí. Un dragón que se alza, lucha contra el villa y entonces muere, el último de su especie, no debería solo mutilar al villano (el precio es entonces demasiado alto para inspirar demasiado regocijo) o ser revivido (lo cual nos libra de cualquier sentido de pesar). Encuentra una mezcla de ambos tonos, no prometas usarlos ambos y entonces centrarte en uno solo.
Esto, por supuesto, dependerá en parte de saber cuanto puedes soportar tu mismo. Sí no puedes soportar el pensamiento de matar a tu héroe, entonces no pongas la vida de tu héroe en peligro demasiado a menudo. No hay nada peor, al menos para mi, que el falso suspenso, una amenaza que deberían haber sido convincente pero no lo es, o una evidencia obvia del favoritismo del autor por un personaje. Pero sí logras que la victoria tenga el precio justo, por el amor de los dioses no dejes que el epílogo te quite la sensación. (Habrá un post sobre epílogos pronto).
3) El sufrimiento es una parte esencial de los finales de la mayoría de los libros de fantasía.
No tienen que morir, ser mutilados, violados u otro tipo específico de perdida. Pero sin una perdida de algún tipo, los héroes habrán ganado demasiado fácilmente. Y sí el villano no puede dañarlos, entonces, ¿por qué le temen y luchan contra él durante tanto tiempo?
Tiendo a tener la visión personal de que la victoria no debería ser tan fácil sí los personajes han sufrido durante el curso de la historia. Muy raramente, un autor puede convencerme de que los héroes merecen dejar de perder, morir y ser mutilados y danzar sobre el sangrante cuerpo del villano con botas llenas de clavos. Muy raramente. Para mi es mucho más efectivo, tener un final que realmente justifique todo el tiempo y problemas en los que se han metido, más que ser un premio por el tiempo y los problemas.
Muestra el dolor: No es el sufrimiento o una pérdida sí todos están felices de ver al personaje que ha sacrificado su vida. AL menos, en esa situación, podrías mostrar los pensamientos del personaje y quedarse resentidos de que hizo muchas cosas por todo y nadie nunca se lo agradeció.
La fantasía es un descendiente de la épica. La épica usualmente cuenta enormes cambios en una sociedad, como la forja de una nación o la caído de los ángeles. Sí el final no cambia nada, o revierte todos los cambios que han sucedido, ¿qué tiene de bueno?
4) El final no necesita utilizar un agujero argumental.
Este es el truco favorito de muchos autores de fantasía. Alguien que ha sido ignorado/apartado/regañado al principio de la historia viene y salva el mundo, un arma u Objeto de Búsqueda que el protagonista encuentra temprano en la historia y del que se olvidado se convierte a la fuerza en el salvador del día. O hay un truco en las palabras de una profecía o juramento que le permite al protagonista librarse de hacer algo desagradable.
El problema está con que muchos autores no son los suficientemente habilidosos para mantener el agujero argumental lo suficientemente cerca de sus pechos, obviamente lo suficientemente importante, pero no como para gritar “¡Mírame! ¡Mírame! ¡Dispositivo argumental!” Exageran su mano al principio del libro, o lo han ignorado por tanto que estoy demasiado sorprendida de que tomen la repentina sustitución seriamente. A veces hay también un problema de tono, como cuándo una heroína que está muy centrada en el juego limpio usa un truco sucio como escapar a través de un agujero en su argumento.
Sabes, no tienes que usar un agujero. Es un truco demasiado limpio sí lo usas, pero es lo único que hay ahí fuera. Me gusta tener personajes que triunfan por sí mismos, sin la ayuda del obviamente importante personaje 3 o el Sagrado Amuleto 745. Eso elimina el problema de juntar el agujero lo suficientemente bien y hacerlo parecer tonto, así como también salir completamente limpia de haber construido el libro.
5) No introduzcas retrasos artificiales.
Probablemente el ejemplo más estúpido e infama de esto es el villano regodeándose y explicándole su plan completo al héroe qué, por supuesto, nunca escapará. (Debido a esto sabrás, por supuesto, que el héroe escapará). Otras veces, el autor ralentiza el suspenso para que un personaje nervioso cuente un secreto importante, tener un Gran Malentendido, o repentinamente haciendo tonto a los héroes y hacer que se comporten de una manera de la que se hubieran reído cien páginas atrás.
No confíes en estos trucos basura. Ten retrasos que podrían funcionar, como un personaje muy habilidoso a la hora de mentir diciendo la cantidad suficiente como para confundir al villano mientras sus amigos escalan por fuera de la torre, alguien que comete un error debido al pánico (más que debido a olvidarlo o actuar estúpido, que es la manera en que usualmente se hace). El final debería encajar la información presentada en tu libro tan bien como lo has creado y el tono; mira los puntos uno y dos. Así que el pseudo sacerdote wiccano correcto, honesto y amigo de todos no debería repentinamente darse cuenta de que puede mentir lo suficientemente bien como para engañar al malo, particularmente sí este puede leer mentes.
6) Mantén los grandes éxitos para el final.
Aquí es a dónde pertenecen. Ese truco mágico genial, esa fastuosa descripción del palacio del villano, la solución a un misterio que nadie en el libro a resuelto, todo eso pertenece a este punto. Los lectores de fantasía esperan finales con un montón de fuegos artificiales e intensidad, parcialmente debido a que demasiado a menudo los libros de fantasía son más gruesos que en otros géneros. Lanzado demasiado temprano, algo que se suponía sería un gran burbujeo y explosiones se desvanece. Incluso libros con estructuras no tradicionales tienen que ser cuidadosos sobre como sitúan las cosas. Sí Aragorn hubiera ganado su trono en el medio de Las dos torres, el tercer libro habría sido mucho menos excitante y la reunión mucho menos solemne. Así es, pienso incluso que la reunión no sería el final del libro, todo su construcción para lograrlo es mucho más interesante y satisfactoria cuando finalmente sucede.
Por supuesto, hay autores que pueden introducir algo grande en el medio de una historia y lograr que funcione bien. Sin embargo, esas cosas generalmente pertecen a subtramas. El supuestamente pateado huérfano usualmente encuentra a sus padres reales a mitad de una historia, mejor que sí los hubiera encontrado el héroe huérfano. El villano lanza un ataque importante que devasta las filas, pero que causa heridas graves en vez de matar a alguien que el argumento realmente necesita. El traidor cambia de alineación trae información con él, más que destruir el lugar que traiciona.
7) Evita que tu final convierta tu mundo en algo de cartón.
Creo que la fantasía tiene un problema real con esto, especialmente cuando los autores no pueden soportar que el lado bueno page ningún precio y regresan a todos los personajes que han muerto, restauran todos los miembros perdidos, restauran invaluables obras de arte de los escombros, etcétera. El final termina todo la mayoría del tiempo, no esa historia en particular. Esto puede ser hecho debido a las reversiones que mencione anteriormente.
Sí no lo, todavía enjaula demasiadas de las consecuencias. El rey tiene un reino supuestamente feliz y animado que gobernar, no uno devastado por la guerra, la hambruna y la muerte, y sin mencionar la recuperación que es hecha. Los países que han guerreado uno contra otro por generaciones llenas de odio son repentinamente amigos. Las dinámicas de fuerzas que se han movido y cambiado el mundo son eliminadas o neutralizadas. El mundo se vuelve un escenario, y el velo de la fantasía es eliminado, para hacer que la audiencia descubra que solamente era el autor actuando.
Esto no es en favor de los finales difusos; la implicación dentro de los finales difusos es que el autor deberían haber atados los cabos y no lo hizo. Esto es en favor de hacer que parezca como sí el final no resolviera todos los problemas de tu mundo, y que otras historias pudieran tomar lugar allí y que los personajes podrían un día tener descendientes que ni siquiera los recuerden.
Oh, definitivamente haré más de esto. Ni siquiera toque como los finales de los libros de una saga pueden diferir de los de una obra independiente.





