109 Fantasía oscura

Autor: Limyaael

Traductor: José A. Cantallops Vázquez

 

Un post sobre la fantasía oscura, mezclado con uno de fantasía de horror. He leído algunos buenos ejemplos de esto, pero tarde o temprano terminan en la misma constelación de pecados.

1) Sí vas a escribir fantasía oscura, escribe fantasía que sea oscura.

Este es en dónde deseo que las personas sepan que género están escribiendo. La fantasía oscura incluye demasiado horror, romances no esquizofrénicos, escapadas tontas y una dieta de angustia como muy mala cocaína se lee como un muy mal fanficción.

Muchos autores son perfectamente capaces de escribir géneros cruzados y producir trabajos leíbles. Jacqueline con su trilogía del Legado de Kushiel tiene algunos elementos de fantasía oscura, pero también tiene demasiados de la erótica y la alta fantasía. Todavía me gusta leerla (la mayoría de las veces, la infinitas y floridas descripciones de las personas hermosas me ponen de los nervios después de un rato, como el infodumping). Sin embargo, con la fantasía oscura más que con ningún otro género, pienso que la historia debe tener un tono dominante para así volverse el subgénero dominante, más que otra subtrama o un loco revoltijo. Esto es por qué encuentro ahora imposible de retomar la trilogía de Las Joyas Oscuras de Anne Bishop, como fantasía oscura seria. El tono horrífico es aligerado con demasiado humor malo, villanos estúpidos sacados directo de la alta fantasía y los deseos cumplidos de un adolescente.

Por lo tanto, sí sabes que el argumento del libro va a tener un costo y le costará a tus héroes, asegúrate de poder contarle eso a los lectores.

2) No te detengas a la hora de matar a los personajes solo con los que le agradan al lector.

Una de las cosas más interesantes sobre la fantasía oscura es que demasiado a menudo no es seguro que los héroes volverán todos felices a casa felices, sino que los coge y los lanza dentro de situaciones que hacen al lector temer realmente por sus vidas. Sí a tu narrador no le está permitido morir, todavía puedes matar a su mejor amigo, amantes y familia. Sí se las arreglan para ganar, debería ser a un gran costo(por ejemplo, un daño físico y mental permanente). Sí mueren, no hagas que regresen en mágicas resurrecciones.

Una razón por la que me gusta la fantasía oscura es que tiene un borde tenso que usualmente (al menos para mi) en los libros de otros subgéneros. No tomo las amenazas a los personajes seriamente en esos subgéneros, a menos que haya varias de ellas y el autor ya haya demostrado su disposición a matar otros personajes (particularmente Martin, Berg y Kay). El héroe podría morir realmente o ver a su familia hacerlo entre gritos, lo cuál sucede en las otras fantasías solamente si las muertes son grandes, nobles y sirven para algún gran propósito mayor, como darle un motivo de revancha al héroe. La muerte es parte de la vida en la fantasía oscuro sin ser hecha impotente o siempre usada en servicio de un motivo superior. Me gusta eso.

3) Sí no quieres que los personajes mueran, introduce algunos destinos peores que la muerte.

Ser congelando en forma de una estatua de piedra que sea capaz de sentir cada pinchazo de dolor pero no moverse, gritar o cualquier otra cosa para prevenirlo sería algo que podría temer más que la muerte.  Así como tener alguna parte de mi cuerpo bajo el control del enemigo y que sea capaz de atacarme, tener invisible enemigos persiguiéndome y nunca saber sí eran reales o productos de mi propia imaginación. Todas esas son ideas que encajan bastante bien dentro de los dominios de la fantasía oscura.

Usualmente, son peores que la muerte y, pienso que un destino debe depender en cosas que la mayoría de las personas concordarían son horríficas, como el dolor eterno. Se necesita a un autor muy fuerte y un personaje muy bien desarrollado, así como el temor para convencerme de que algo de lo que el personaje está asustado sería un destino peor que la muerte (especialmente cuando el destino lo puede guiar a la muerte). Así, puedo empatizar con Winston Smith que le teme a las ratas en la novela 1984 y, puedo entender su miedo de tener una caja de ratas cerrada alrededor de su rosto y no darles otra salida a los roedores que no sea a través de su cuerpo. Pero demasiados autores intentan tomar un miedo común, como el miedo a la oscuridad, darle algunas descripciones carentes de horror de los personajes reaccionando a el y, entonces encerrar al personaje en una mazmorra oscura y convencerme de que es suficiente para hacerme creer que se va a pasar al lado del malo en este momento, porque ese es un destino peor que la muerte. Lo siento, no funciona. Céntrate verdaderamente duro en el personaje y la descripción si planeas usar esta, debido a que un pobre desarrollo dejará a tus lectores riéndose cuando se suponía que debían estar temblando.

4) Se creativo con los elementos de horror.

La sobrexplotación de los vampiros y hombres lobos no hacen una buena fantasía oscura, así, como en este punto sucede con los dragones, es verdaderamente difícil algo original con ellos. El autor a veces confía demasiado en estos personajes para hacer a su libro oscuro, haciéndolos poco diferentes de los monstruos sin mente en una novela de alta fantasía. Otras veces, los vampiros y hombre lobos resultan ser los nobles, angustiados, la especie atormentada, incapaz de un acto verdaderamente malvado, lo cuál desangra al suspenso con un cuchillo desafilado. Incluso sí convierten a los humanos en vampiros y hombre lobos, a menudo lo hacen para salvar sus vidas. Los humanos son vistos como iguales, no presa y, los vampiros y hombre lobos pueden incluso disfrutar unirse a los humanos “buenos” en una batalla contra las personas “malas”. Esto hace que el libro vaya del reino de la fantasía oscura dentro de la mala alta fantasía o la fantasía urbana (o, sí eres Laurrell K. Hamilton, porno).

Análogamente, no te aparezcas con un OBJETO MALDITO, ya sea un libro, un espejo, una espada, lo que sea. Puedo asegurarte que ha sido hecho antes, ya sea por un adolescente que está convencido de que el a siguiente gran escritora de horror o por Terry Brooks. A menos que hagas una opción realmente original y de paso seas un buen escritor tanto en la descripción y manejando el sentido de amenaza, este truco hará que te salga el tiro por la culata de la misma forma que el truco de escoger un miedo del personaje que sea un destino peor que la muerte.

Pienso que es encantador, bien, no encantador de la manera usual, obviamente, cuando puedo decir que un escritor de fantasía oscura está intentando algo inusual, algo fuera del camino trillado y especialmente cuando no es el obvio truco del pone cuyo truco funciona solamente la primera vez. Simon R. Green es uno de los pocos autores que puedo leer sin importar su estilo muy simplista, una mezcla de gore y frases directas. El es increíblemente creativo con las fuentes de las que saca el gore. Sus libros del Halcón y el Pescador, que son sobre una pareja de policías (esposo y esposa) en una ciudad corrupta del Cielo, usan monstruos, criaturas elementales de la más profunda maldad, zombies, demonios, bombas de caos que hacen que los hombres gordos exploten y así los hombres flacos salgan de ellos y muchas cosas más para hacer de Cielo un jodidamente lugar peligroso para vivir.

5) Los villanos estúpidos son incluso más tabú que en tu típica novela de fantasía.

Sí hay algo claro, las líneas en la mayoría de las fantasías oscuras entre el bien y el mal deberían ser mucho más difusos. Los personajes buenos probablemente tendrán que hacer cosas desesperadas para sobrevivir o, quizás también unirse al lado oscuro. ¿Se unirán automáticamente a la estúpida maza del villano? Probablemente, dado que la mayoría de los autores parecen pensar en excusas estúpidas que justifiquen está transformación, en situaciones transparentes dónde los héroes pueden tomar el increíble riesgo de unirse al lado oscuro y encontrar que sus almas mortales están corruptas o, tomar un pequeño riesgo y posiblemente morir. ¿Supón que escogerán la mayoría de las veces?

Sí, lo sé. Quizás la estupidez es una enfermedad que coges de tus típicos villanos de fantasía.

En otro caso, un villano estúpido no es una amenaza convincente. Sí lo presentas en un libro de alta fantasía, los lectores pueden estar dispuestos a ignorar los errores del Señor Oscuro sí haces al Héroe de la Luz, un personaje competente. En la fantasía oscura, estarán buscando a alguien que pueda de manera convincente poner la vida del Héroe en peligro. Muestrales a alguien con una gran debilidad (el típico Señor Oscuro) y se preguntarán porque el Héroe no sigue adelante y la aprovecha. De nuevo, es posible manipular la situación para hacerte salir con las tuyas y oliendo a rosas, pero la mayoría de los autores novatos no tienen esa habilidad.

Sí planeas escribir una saga, es incluso más importante tener un villano inteligente, poderoso, carismático o al parecer indetenible (preferiblemente todas estas cosas a la vez. De otra manera, la primera derrota a manos del Héroe probablemente lo destruiría completamente, como sucede con la mayoría de los héroes de fantasía.

6) No hagas trampas con el final.

Odio cuando un libro me ha establecido una expectativa respecto a un tipo de final y me suelta otro, no un giro sorprendente, sino permitiéndome pensar que el libro, en el caso de uno de fantasía oscuro, sería algo situado entre amenazante y trágico, pero que de repente termina con todos casándose con sus verdaderos amores, sanadas las heridas mentales y, en los más atroces, tener a los protagonistas como madres embarazadas o padres a la espera. Tal final feliz es una rareza sin convicción en la fantasía oscura. Mucho antes de que la serie de Anita Blake de Hamilton declinara en un pornografía, pensaba que estaba intentando demasiado duro que tuviera finales felices, asegurándole a su personaje más y más poderes, más y más victorias, más y más hombres enamorados de ella, en vez de permitirle tener una pérdida real.

Sí has gastado el libro completo estableciendo que un personaje va a morir y todavía tenga sentido para el argumento cuando has llegado al final, no te acobardes y dejes al personaje vivo. Es un compromiso entre el final feliz y el final angustioso que no funciona bien. Mira: Anne Bishop.

Hay una belleza en la tragedia, debido a la inevitabilidad y de que podría haber sido prevenido sí las circunstancias hubieran sido un poco diferentes. Ambos autores, Tolkien con El Silmarilion y varios libros de Kay, notablemente Los leones de Al-Rassan, tienen finales trágicos. La caída es parte lo que lo hace hermoso. Los Elfos de Tolkien no serían siquiera tan interesantes sí hubieran continuado sus vidas en paz y belleza en Valinor por siempre; ni Al-Rassan de Kay hubiera sido tan agridulce si no fuera por los problemas políticos. (Debido a esa razón hay muy pocas historias ubicadas en las Eras Doradas). Kay y Tolkien, ambos han hecho trampa y le han dado finales felices a otros personajes, pero tuvieron éxito manteniendo esos finales felices en las sombras de las grandes tragedias, más que actuar como sí sanarán cada herida.

Sí escribes este tipo de final, estáte atento de que algunos lectores te odiarán. (Pienso que la mayoría de los autores saben esto y, es una de las razones por las que las fantasías realmente oscuras y trágicas son muy raras; la mayoría tiene finales felices o tienen finales terribles ocurriéndole a los personajes que ellos creen merecen le sucedan). Otros te amarán, especialmente sí te las arreglas para torcerlo con alegría. Las mejores fantasía que me he leído son esas dónde no puedo contar la cantidad de lágrimas que he derramado. Pienso que eso, por lo menos en algunos casos, vale el riesgo.

¿Alguien sabe alguna saga de fantasía oscura convincente a la que debería darle un intento? Anne Bishop y Laurell K. Hamilton ambos se han ido a los perros y he notado los problemas que tengo con la trilogía Carey. En particular, sí alguien ha leído cualquier fantasía oscura que no tenga finales llorones, que me lo haga saber.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *