Autor: Limyaael
Traductor: José A. Cantallops Vázquez
He estado leyendo demasiado comienzos de novelas de fantasía últimamente.
Para que conste, no considero cualquier inserción de información dentro de una historia de fantasía un “vertedero de basura.” Después de todo, alguna cantidad es necesaria para poner al corriente al lector sobre la historia del mundo. Considero vertederos de basura cuando se convierte lo suficientemente generalizado como para ser molesto, especialmente cuando considero que demasiada de la información es no esencial.
1) Ten cuidado con los comienzos.
Estos son las grandes víctimas de los vertederos de basura. ¿Qué mejor lugar, podría razonar un autor de fantasía, para decirle a su audiencia sobre la historia y los personajes que justo en el mismo comienzo?
Pero que tal, ¿a medida que se vuelva necesario?
El problema con usar el comienzo de una historia como la zona de aterrizaje para la información es que el principio tiene un propósito bien definido. Introduce a los personajes y la ambientación de manera interesante (como con diálogo), así como también establece información. Es tu mejor oportunidad de enganchar al lector. Necesita ser indicativo del resto de la historia, en tono, contenido, ritmo o, idealmente, las tres. Es una manera muy fácil de convertirlo en cliché.
He hablado exhaustivamente antes sobre la descripción y exposición en el comienzo de una historia. Demasiado a menudo el autor intenta dar un barrido cinematográfico, contando “accidentalmente” a su lector sobre la famosa ciudad que el rey Blabalbla construyó, o comienza un párrafo para “atrapar” al lector y entonces le suelta largos párrafos descriptivos. Ambas maneras están mal. La técnica cinemática está demasiado sobreusada en este momento y contribuye a otro problema común de los autores novatos de la fantasía: no decidir quién demonios tiene el punto de vista. Los párrafos de descripción llegan golpean la historia desde una cabeza muerta.
La información es solamente parte de la historia, no la historia completa. No hagas que alguien decida que alguien prefiera leerse el último libro de Mercedes Lackey debido a que no puedes controlar el impulso de salir de la narración y ponerte a hablar de la genealogía de la familia real o la manera tan hermosa en que las montañas lucen en el atardecer.
2) Deja que tus personajes se presenten a ellos mismos.
Demasiado a menudo, incluso autores que escogen el punto de vista de un personaje para comenzar, hay momentos en que son reducidos y desaparecen en la oscuridad mientras el autor rapsodia sobre las otras personalidades del personaje, historia y color de ojos. Como una extensa descripción general, pero esta dada sin ninguna consideración por el punto de vista que el personaje actualmente debería notar para poder describir. En raras ocasiones el personaje también tiene en cuenta cuanto de esa descripción es probable que el lector recuerde.
No sé sobre nadie más, pero sé que Sextosentido mejor que cuando habla y golpea a Alatha el aprendiz por llevar su maleta mal y a su estúpido perro por no guiar sus pasos apropiadamente y, dios sabe cuan difícil debe ser ciego y ¿dónde está su té?
Deja que el diálogo y la interacción hagan más por definir a tus personajes que la información que sueltas desde sus cabezas. También, evita las observaciones que hacen desde su mente, eso los haría más intrigantes. Sí él conoce a esta mujer por un largo tiempo, es improbable que diga “volvió a darse cuenta de lo hermosa que era Rhaela, con su cabello del color del maíz tierno.” EN la otra mano, podría notar sí Rhaela pasa bajo un rayo de sol y que su cabello destelle.
3) No describas cosas que tus lectores ya deberían saber.
Esto puede ser difícil de detener, pero al menos la mitad de los libros de fantasía que he leído están llenos de “la nieve es fría, el fuego es caliente y el cielo es azul.” Quizás las leyes de la física son realmente diferentes en tu mundo y puede que quieras mencionar que “el cielo era de un verde claro esta mañana, haciéndole eco al color de la hierba de primavera.” Pero sí no lo es, no gastes tu tiempo hablando sobre como tus personajes saben (se quedan boquiabiertos) como construir un fuego después de pasar años en el monte. Muéstralos construyendo un fuego rápida y competentemente y eso no hará que tu lector se sorprenda cuando se revele que también con competentes en otras áreas del camping.
Similarmente, no repitas demasiado a menudo los mismos detalles. Quizás vale la pena mencionar que tus personajes tiemblan antes el sonido de los aullidos de los lobos, debido a que vieron a su familia masacrada por los hombres lobos ante sus ojos. Sin embargo, sí los lobos se mantienen aullando, no lo repitas “El tembló ante la visión de su familia muerta, despedazando su corazón nuevamente.” Lo entendimos, está asustado. No hay necesidad de mantenernos repitiendo ese recuerdo.
4) Limpia la información cuando la muestres.
Ocasionalmente, no hay absolutamente otra alternativa que ir directo a un vertedero de basura o a un flashback. Tus lectores deben saber cuáles es la jerarquía de los herederos de la familia real, o porqué para los hombres lobos sostener cuchillos es Algo Malo. Hay trucos que puedes usar para hacer que tus lectores no vaguen por esas páginas con los ojos vidriados y bostezando en sus mentes.
Por una vez, no hagas que sean páginas. Mucha exposición en la fantasía me recuerda a mis trabajos cuando era estudiante de primer año. Se mantienen repitiendo a sí mismos, dando círculos de vuelta para aclarar cosas que fueron aclaradas la primera vez o incluyendo detalles no esenciales (ver punto 5), como los colores de ojos de la princesa muerta. Algo que podría decirse fácilmente en cinco oraciones se convierte en cuatro párrafos que carecen de atención.
Se más cruel con la exposición de tus párrafos que con cualquier otra cosa en la novela. Reduce a pequeñas piezas los detalles. Pregúntate sí realmente necesitas algo como, “Trellion recordó el brillo fantasmal de su pálido rostro a la luz de la Luna,” cuando podría ser tan fácil como, “Trellion recordó cuando pálida lucía su rostro bajo la luz de la Luna.” Mantén un ojo duro sobre los detalles que parecen úlceras infectadas que rellenan los párrafos o el uso de la prosa púrpura y, elimínalos cuando los encuentres.
Otra cosa más, no hay ninguna necesidad en lo absoluto de decirle a tus lectores todo sobre como tu personaje principal luce de una vez o cuál es su herencia, especialmente cuando ya lo has repetido 50,000,000 de veces. Insértala mediante detalles sobre sus ojos azules en la página uno, el detalle de que su pelo es marrón en la página veinte y menciona que era lo suficientemente alto para alcanzar los melocotones más altos del árbol en la página cincuenta. Mientras tanto, puedes estar desarrollando su personalidad a través del diálogo y su respuesta a la acción y otros personajes. Siempre siento que conozco a una persona que me ha sido introducida mejor que una que me ha sido tirada encima como una página de basura al comienzo de la historia.
5) Conoce que no es esencial.
Podrías realmente amar la descripción de como el océano se riza alrededor de la isla de Kadeira. Pero, ¿es importante para la historia? ¿Necesitan tus lectores saber quién fundó la ciudad? ¿Necesitan tus personajes notar la ubicación, rango y abrigo de los brazos de cada persona que está en la corte del Rey?
La mayoría de las veces no. Dale una mirada dura a esos detalles cuando te adentres en un vertedero de basura. Hay ocasiones en las que debemos apretar nuestro lenguaje, como mencioné encima y veces en las que debemos eliminarlos todo.
Realmente, hay una prueba simple para esto. ¿Es relevante para la historia? La historia necesita ser lo primero, antes de tu orgullo por tus habilidades descriptivas o tu bien trabajada historia. Y sí, estoy lo suficientemente loca y firme en mis opiniones para creer que esto importa incluso sí la historia es “solamente” un entrenamiento personal y no tienes intenciones de mostrársela a nadie más. De hecho, pienso que hay es mucho más importante. He escrito historia que quiero leer. ¿Por qué debería incluir una escena que no querría leer en otro libro?
Hay un lugar para escribir esas genealogías, esas historias, esos rangos y para ubicar cada pequeño azulejo en el mosaico del techo. Y es, en tus notas de worldbuilding. Esas dos, estoy firmemente convencida, no deberían ser combinadas. Fíltralas y usa solamente lo mejor de lo mejor, así como la información más esencial para tu historia. Pienso que los autores deberían incluso cambiar la forma en que las escriben. ¿Quién te puede decir que la mejor manera de describir como el océano se alzan que el muy, muy hermoso pasaje que escribiste en tus notas de worldbuilding?
6) Confía en tus lectores.
Algunas veces parece como sí fuera necesario que incluyeras la fuente de la luz verde que danza sobre el océano en una calurosa noche de verano, debido a que tus lectores podrían asustarse sí no lo saben. Toma una respiración profundo y… déjalo ir.
Debido a que demasiados autores de fantasía son tan malos con la exposición y la descripción, muchos lectores se saltan esas partes. (Sé que hago esto con las descripciones de las ropas, no importa cuanto me guste el autor. No estoy interesada en cuan larga es la línea del cuello o de que fibra está hecho, no gracias). Podrían ni siquiera notar los detalles que tu tan duramente luchaste para poner allí o pensarán meramente que son más basura de la historia. Pueden notarlo y darles una pequeña ojeada, aceptándolos entonces como notas de gracia y saltando de nuevo a la historia. Pueden preguntar y querer más, pero todavía leyendo, confiando en que los traerás de vuelta y los explicarás más completamente sí las luz danzante verde sobre el océano era absolutamente esencial para la historia.
La mayoría de los lectores no posponen este tipo de cosas. Sí logran reconocer las bromas internas de otra historia que han leído, grandioso. Sí no, no has hecho ningún daño. Y, a veces, puede hacer que tus lectores quieran averiguar más sobre tu mundo. Este fue el efecto para muchas personas que vieron las referencias de El señor de los anillos en el Silmarilion.
Sí no estás seguro de cuanto necesitas explicar, háblale de esto a otras personas. Sí todos ellos se asustan sobre la luz verde, agrega una explicación (escueta). Sí nadie siquiera lo nota, probablemente no tienes que preocuparte.
Extrañamente parte de mi, mientras leo libros de fantasía se divide en el momento en que comienza la exposición y se vuelve una bestia del análisis con garras afiladas preguntándose cuanto de esto es necesario.





