Autor: Limyaael
Traductor: José A. Cantallops Vázquez
Esto realmente es algo mezclado, la mayoría de ello, una lista de cosas que me molestan en un momento determinado. “¡Oh, sí, eso! Y, de verdad, eso también.”
1) Nada de lágrimas solitarias.
Mi dios, estoy tan cansada de esto. ¿Cuándo fue la última vez que viste a alguien que estaba profunda y sinceramente triste llorar una sola lágrima? Otras la seguirán muy pronto, no importa cuan fuertemente la persona cierre sus ojos. De hecho, tienden a fluir más rápido cuando aprietas los ojos.
¿Cuántas lágrimas solitarias han resultado caer sobre flores, el corazón del héroe sostenido por la heroína en ese momento, o algún otro lugar profundo y significativo en vez del cuello de la heroína?
Las lágrimas por lo general son tratadas como un heraldo investido de una gran profundidad emocional que no entiendo. Los personajes siempre están haciendo votos de nunca volver a llorar y, entonces lo hacen de cualquier manera (¡deja de jurar votos si nunca los cumples!). Los villanos llorando por sus malvados crímenes son supuestamente señales de profunda redención, en vez de lágrimas de cocodrilo como resultan ser la mayoría de las veces. La persona que llora de alguna manera siente más, que otra que lidia con el dolor callándoselo, gritándolo o haciendo cualquier otra cosa que no sea colapsar en una esquina y producir suficiente humedad para hacer un aporte a los Grandes Lagos.
El punto, como siempre, es no confundir el gesto con el significado. Sí la audiencia está sintiendo lo mismo que el personaje, entonces las lágrimas serán una señal de dolor y no un reemplazo. Sí el autor no ha hecho un buen trabajo describiendo las emociones del personajes, las lágrimas son un collar barato de perlas alrededor de un momento vacío. Haz que signifiquen algo. No incluyas como una lágrima solitaria cayendo sobre los pétales de una flor y esperes que eso signifique algo.
2) Tú personajes siempre debería ser tu personaje, incluso en el medio de situaciones extremas.
Eso significa que Denroan se enfurece de la manera en que Denroan lo hace, Syelli llora de la manera en que lo hace Syelly y Talmin mata de la misma manera que siempre lo ha hecho. No deberían cambiar repentinamente su personalidad completa por el amor de hacer cualquier declaración “normal” o “dramática” que quieras que haga.
Sí tu personaje se enfermaría con el pensamiento de un asesinato pero alegremente mataría a una persona sin remordimientos, tu tareas es no dar largos sermones para racionalizar la respuesta o, ir dentro de largos flashbacks de vómito y llanto tras el asesinato. Muéstranos por qué el personaje es de esa manera. Y, una vez que hayas escrito alguien de una manera, no los cambies sin ninguna explicación, tal como un trauma extremo. Ese es el lugar dónde el razonamiento debería ir: cuando cambias el patrón establecido de un personaje, no cuando lo haces como todos los demás torpe, cojo y aterrador.
3) Estudia las reacciones físicas y emocionales cuando te enfrentas con una fuerte sensación.
Para todo eso pienso que los personajes pueden tener una variedad de respuestas y todavía ser creíbles mientras que se mantengan como ellos mismo, hay algunas reacciones que son más típicas que otras. Esperamos que alguien parezca más ansioso y quizás se tape la boca cuando está a punto de vomitar, no abrir su boca todo lo que pueda y vomitar a la persona a su lado (a menos que no le guste la persona a su lado). No esperamos que alguien despierte como un relámpago gritando y con el corazón acelerado a menos que haya tenido una pesadilla o sido despertado repentinamente. Sí tu personaje manifiesta alguna respuesta atípica, los otros personajes están dentro de sus derechos a la hora de exigir una explicación.
Las respuestas conflictivas ciertamente pueden ser posibles, pero también, necesitan tener sentido. El miedo y la determinación podrían estar mezclada cuando el personaje está intentando ser valiente y así enfrentándose a su miedo. Pero la determinación y la tristeza, ¿dónde un personaje está llorando no con terror sino con dolor? Esa es una más difícil de explicar, sí el personaje realmente se supone que esté asustado de esta cosa o persona. Esto segura de que habrá una explicación posible, probablemente dependiendo de la lástima por el villano, pero en un punto deja de ser el clásico conflicto del coraje. No sigas llamando a las cosas por un nombre equivocado.
4) No confíes en las “emociones mezcladas” para librarte de tener que describir cada situación.
Pienso que esto pasa al menos una vez en cada libro de fantasía. El personaje siente una “mezcla de emociones,” o “emociones tan mezcladas que no podría decirte cuáles son.” Sí ella realmente estuviera sintiendo eso, al menos una emoción deberían resaltar: la confusión.
Algunas veces, muy pocas, esto es permisible. Por ejemplo, el personaje puede haber sido rescatado de una muerte segura por el villano. Esperaría cosas como gratitud, miedo, maravilla, confusión, odio e incertidumbre sobre el futuro. Ese tipo de cosas es muy difícil de describir. Pero el personaje no debería andar con un cúmulo confusos de emociones demasiadas veces. Más tarde o más temprano, debería tener que confrontar lo que está experimentando y, tú, el autor, vas a tener que dejar de usar esta excusa para evitar la introspección del personaje.
Tampoco confíes demasiado en los equivalentes físicos: “Las emociones cruzaban su cara demasiado rápido el rostro de Sally para diferenciarlas.” De nuevo, esto es algo que los personajes deberían enfrentar más tarde o más temprano. Sí Sally tiene curiosidad por lo que está sintiendo otro personaje, probablemente le preguntaría. Sí tiene alguna razón para no preguntar, todavía debería aclararse en algún punto de la historia.
A menos, por supuesto, de que tus personajes sean los Adolescentes Inexplicables.
5) Muchos personajes adultos de fantasía, son inexplicablemente adolescentes en lo referido a sus emociones, especialmente con las confrontaciones emocionales.
No me gusta el argumento del Gran Malentendido y la testarudez a la hora de conversar, incluso en adolescentes, pero hay menos que haya una excusa (miserable y consumida). Son adolescentes, tienen la confusión de las hormonas, pueden tener la confusión adicional del ambiente de la secundaria o se espera que salven el mundo y, no han ganado todavía la experiencia que les permite ver sus problemas en una escala comparados con sus otros problemas.
La mayoría de los adultos de la fantasía no son mostrados como las víctimas de las rampantes hormonas y, saben más sobre el mundo de fantasía que la Mimada Princesa Krystalynne. Pero todavía están obsesionados por posibles romances, tienen Grandes Malentendidos, se gritan y enfadan los unos con los otros cuando el silencio o la cooperación son de mayor importancia y, se niegan a comprender cosas como que salvar el mundo es más importante que quienes te gustan o le gusta a alguien más. Y, los autores llaman usualmente a estos personajes inteligentes, maduros, serenos y despiertos.
¡Ajá! ¡Sí, claro!
Hay cierto punto dónde las excusas no funcionan. En el peor de los casos, tus lectores se irán aburriendo y dejarán de leer. (He hecho eso). En otras ocasiones, terminas atascado con escenas que se repiten a sí mismas, que no tienen sentido y, escenas que contradicen el alma misma de tus protagonistas. La historia tiene que dejar de avanzar o avanzar solo a voluntad del autor y unos pocos lectores que están absolutamente obsesionados con ver algunos personajes enamorarse y otros ser castigados.
Hay géneros para eso: los romances y los misterios, por ejemplo. La fantasía incluye algunas cosas de ellos, pero no deberían obsesionarse con ellos. E, incluso sí esos elementos se supone sean prominentes en la línea argumental, pienso que un romance que repite el mismo patrón de todos los otros romances es algo que aburre a muerte.
La mayoría de los escritores de fantasía se toman el tiempo y esfuerzo correcto con sus personajes adolescentes, al menos para los estándares de los adolescentes modernos. (Coge cualquier libro de fantasía con un protagonista adolescente). También tómate el mismo esfuerzo para lograr a los adultos. Sí tienen rasgos de personalidad estúpidos y peligrosos, deja que otros personajes los vean así de estúpidos o peligrosos, en vez de seguirle la corriente todo el tiempo.
Y, sí estás interesado en solo escribir eternos adolescentes, adultos que nunca se las arreglan para crecer a pesar de todo el tiempo que ha pasado, por favor, déjamelo saber para así mantenerme alejada de tus historias.
Demasiado cansada de eternos adolescentes que lloran insignificantes lágrimas y sienten emociones mezcladas. Demasiado cansada.




