Autor: Limyaael
Traductor: José A. Cantallops Vázquez
Debido a que la caracterización es un gran problema en la fantasía, pero el ritmo a menudo no está mejor, incluso entre algunas obras publicadas.
1) La secuencia de los eventos ordinarios mostrados con intenso detalle son intensamente aburridos.
Bien, hay muchos lugares en una fantasía dónde la audiencia querrá saber todos los detalles, un duelo, un matrimonio, el clímax cuando el bueno se enfrenta al villano, una escena dónde has establecido que un personaje engañará al otro. Es incluso posible pensar en las escenas de conversación como extensas secuencias de eventos ordinarios. Sin embargo, eso es debido a que, en tales escenas, una diminuta acción puede cambiar el curso completo de la historia. Sí todo depende de que la heroína responda sí y en vez de eso dice no, tu audiencia querrá saber eso. Pueden mirar la superficie ordinaria, pueden estar atiborrados con pequeños detallas, pero cada uno contiene el potencial de algo extraordinario.
Compara esas con esto:
Ella se levantó de su cama esa mañana tras haber mirado durante casi una hora el falso techo. Lavó sus dientes con pasta de dientes mentolada. Entonces, reacomodó sus cosas y bajó por las escaleras par ponerse ropas nuevas. Eligió una blusa verde y unos pantalones negros. Entonces recogió su mochila, peinó su cabello y se dirigió hacia la puerta.
Este es el tipo de cosas que estoy acostumbrado a ver y me salto. La mayoría de ello no es interesante, extraordinario o, esta es la parte más importante, útil de alguna manera para la historia que quieres contar. Sí quieres que tu audiencia sepa que está usando el personaje, puedes hacerlo sin incluir todosesos aburridos detalles. Sï quieres que la audiencia sepa que está usando una pasta de dientes mentolada, incluso, puedes hacer que la pasta de dientes se note en el lavamanos durante una escena más interesantes, o hacer que otro personaje comente el fresco aliento a menta de la heroína.
Hay tres razones por las que pienso los autores hacen esto. Ninguna de ella es una excusa.
- a) De nuevo, el síndrome de la Querida del Autor. El personaje es tan fascinante para el autor que el piensa que el olor de su pasta de dientes es excitante. ¡Definitivamente no! Asesina a la Querida y has que en vez de ella renazca una persona normal.
- b) Un intento equivocado de caracterización, a veces proveniente del perfil del personaje. Hay una razón por la que miro con profunda desconfianza a los perfiles de personajes. Sí preguntan una cuestión como. “¿Cuál es el color favorito de tu personaje?” y el autor lo responde, entonces el autor asume que esa información debe estar incorporada en la historia, ¡venga el infierno o la inundación! Sin embargo, ese tipo de cosas no es caracterización. Cuéntame por qué el color favorito del personaje importa algo, que lo escogió para sentirse cómoda, o que una vez la ayudó a resolver el Misterio de Monstruo de Baño y, con ello me enganchaste.
- c) EL autor piensa que puede escribir escenas inteligentes o de misterio e, intenta incluir un detalle extraordinario en la confusión de los ordinarios, con la premisa de que sacará ese detalle más tarde y se lo restregará en la cara al lector como la pista que fue todo el tiempo. Mira una pista: Sí piensas que esta es una buena manera de escribir un misterio, lo estás haciendo completamente al.
Conoce que partes de tu historia tienen sustancia y cuales no y, especialmente, aprende a saltarte el cartílago.
2) Sí hay un viaje corto y nada relevante para lo que está sucediendo, entonces sáltatelo.
Querré saber sí tu héroe de fantasía urbana conoce a un chico que puede controlar a los murciélagos de camino al apartamento de su novia. Sin embargo, sí realmente sabes que él va a romper con ella cuando llegue al apartamento, esa confrontación es la cosa más importante y, sí nada pasa mientras camina por el parque, entonces no hay razón para describir la caminata por el parque. Es un escenario jodidamente común. Sí tienes una escena importante que sucede más tarde y quieres darle a la audiencia una idea de lo que sucede, descríbela lo más cercano que puedas a la escena importante. Me molesto extraordinariamente cuando estoy anticipando una agradable confrontación el autor lo retarda para darme un una guía por la ciudad. De hecho, estoy mucho menos dispuesta a prestarle si quiera atención al viaje, lo que significa que a las buenas intenciones del autor le salió el tiro por la culata.
Otra preocupación es la forma de viajar. Sí, probablemente sea más interesante sí tu personaje es un guardia montado que cabalga por el parque. Pero sí está caminando, tomando el metro, conduciendo o usando otro medio que la mayoría de las personas que están leyendo tu historia conocen, ¿dónde está el punto en decir “Cruzó la calle y caminó bajo la línea de las hermosas sombras de los árboles que seguían la línea del césped? Nada especial, nada importante.
Dame una escena de descanso y, muéstramelo tocando tímidamente la puerta del apartamento de su novia. La mayoría de los lectores no demandarán saber como llegó hasta allí.
3) Los flashbacks deberían ser tan interesantes como la narración ordinaria.
Chasqueo mis dientes cuando se vuelve obvio que el autor va hacia un flashback. Son un campo perfecto para los vertederos de basura y la mayoría del tiempo… “Ella recordó repentinamente la noche en que Tommy se apareció en su apartamento y le mostró el portal al reino vecino de Narnia, Corlinland” e interrumpen la narración principal. Sí estoy atrapada con la narración principal, no quiero detenerme. Un interesante flasback puede justificar esto. Uno lento no o, uno con demasiada información pegajosa comprimida que el autor quiere que me trague (ver punto 4).
Así, que sí debes usar un flashback, hazlo interesante, ve al punto y, no lo pongas durante la escena dónde el héroe está a punto de revelar quién es la mente maestra. También, como un buen consejo práctico, deja de usar las oraciones en pasado perfecto tan pronto como puedas y regresa a las escritas en pasado. El pasado perfecto tiene como agregado el verbo haber. Compara estas dos oraciones:
Recordó la mañana en que había ido al lago, cuando había estado a punto de atrapar un raro espécimen criado por el Maestro Barnabas. Se había irado para mirar por el lago y, había visto la forma moviéndose a lo lejos en el agua. Mientras había vigilado, con la boca cerrada, un brillante caballo blanco se había sumergido en la orilla y, esa había sido la respuesta a sus sueños.
Ella recordó la mañana en que había ido al lago, intentado atrapar un raro espécimen criado por el Maestro Barnabas. Se había girado para mirar el lago y, vio la forma moviéndose en la profundidad del agua. Mientras miraba con la boca cerrada, un brillante caballo blanco se sumergió en la orilla. Lo que resultaría ser la respuesta a su sueño.
Con la segunda ambientación, estamos obviamente todavía en el pasado, pero fluye más suavemente y no le recuerda constantemente a la audiencia, “¡Flashback, flashback!” De nuevo, el propósito de este flashback es contarle a la audiencia algo que necesariamente ocurrió en el pasado y, entonces regresar a la historia. No lo alargues y, no te preocupes, tus lectores disculparán la interrupción. Quieres que se olviden de la interrupción y, entonces regresar suavemente de nuevo a la narrativa principal.
4) Sí las descripciones son la miel de la narrativa, la exposición es la melaza.
La exposición tiende a convertirse directamente en un vertedero de basura, especialmente sí es sobre historia, genealogía, el sistema mágico o cualquier otra cosa que muchos autores de fantasía piensan su audiencia querrá saber antes del clímax. Prefiero a los autores de fantasía que me lanzan dentro de un mar y esperan que me hunda o nade, o introducir pequeños fragmentos de información en pequeños y agradables apéndices o glosarios, tengo la opción de leerlos sí quiero. Comprendo que no todos lo hacen. Sin embargo, hay maneras mucho mejores de hacer llegar la información a tu audiencia que párrafos llenos de melaza al principio.
Tendría un momento muy difícil manteniendo mi atención aguda y mi memoria intacta sí debo atravesar el ambiente salvaje de este párrafo.
El príncipe Keldron sonrió y saludó a todas las personas que se habían agrupado alrededor de su mesa. Habían venido a ver su coronación, el vigésimo séptimo Rey de la Ciudad del Sueño Eterno. La Ciudad del Sueño Eterno había sido construida por el primer Rey de la dinastía y hacía muchas generaciones, cuando las hordas de Drusslin todavía eran un problema en el norte. Los líderes de las tribus Drusslin, quiénes pensaban que habría verdadera fuerza en el Rey, habían intentado conquistar la Ciudad del Sueño Eterno una y otra vez, pero había fallado. Ahora enviarían emisarios, arropados en sus apretadas pieles y cadenas de oro y se inclinarían ante los Reyes. Incluso habían proveído una reina hacia algunas generaciones, la Reina Elsilla, cuyo retrato todavía colgaba en el gran salón. Desde el norte de sus tierras enviaba la madera de esetsa con su dulce olor, el cuál emanaba de la mesa con que estaba hecha.
Es un párrafo muy, muy malo. No hemos alejado completamente del Príncipe Keldron, tiene una gran e innecesaria lección de historia con una estúpida repetición, uno asumiría que ya que Keldron es el vigésimo séptimo Rey de la Ciudad del Sueño Eterno, fue el primer Rey quién fundó la ciudad y, que los Drusslin no la destruyeron, sin indagar más en las tribus Drusslin, mostró una reina que probablemente no vuelva a ser mencionada de nuevo y, terminó con una mesa de madera, la cuál, por alguna razón solo conocida por el autor, es “importante.” ¿Hay alguna explicación para toda esta peregrinación? ¿Alguna de estas cosas volverá a aparecer de nuevo en la historia? Probablemente no.
Aún así, los autores de fantasía, se mantienen agregándolas.
Básicamente, las historias, las ciudades, las dinastías y los sistemas mágicos de tus historias, son como esos campos adicionales de la hoja del perfil de personaje. Son fascinantes de saer, pueden ayudar con las historias futuras y, sí necesitas traerlos de vuelta, ya los tienes listos. Pero sí no importan para la historia, no tienes porque interrumpir algo que sí lo es, como la bienvenida de los invitados del Príncipe Keldorn, algo a lo que tus lectores deberían prestar atención.
Hay muchas maneras diferentes de adaptar las explicaciones. Dispersarlas a medida que las necesitas y, agruparlas en una escena importante, describe la locación. Cuando conocemos a un personaje por primera vez, descríbelas entonces, pero no como el largo párrafo expositorio de antes. Usa a tu héroe para mostrar la reacción apropiada a un invitado no esperado.
O, puedes arreglar las cosas a medida que las necesites y, organizarlas más tarde. Hago esto todo el tiempo. Húndete o nada.
5) Ten cosas pasando en el medio.
Los libros intermedios de las sagas de fantasía, especialmente los libros intermedios de las trilogías, tienen una mala reputación. El autor ha establecido la historia en el primero libro y las ata en el tercero. Demasiado a menudo, los uno o dos libros intermedios (doce sí eres Robert Jordan) no hacen nada para que la historia avance. Las personas importantes siguen orbitando, admirando los alrededores y angustíandose. Esto tiene un nombre, desarrollo del personaje.
Recomendaría tener un poco de cosas interesante, sucias e increíbles escenas que no pueden esperar al último libro. Idea un centenar sí lo quieres. No todas ellas encajarán, pero querrás que encajen tantas como sea posible. Has que le pasen cosas a las personas, evitarás así el problema de que tus personajes orbiten.
Podrías no usar escenas. Podrías usar cualquier otro método. El que sea. El punto es que tener personajes repitiendo las conversaciones que ya han tenido o mirando arte cuándo nunca han sido curadores, o haciendo repentinamente cualquier otra cosa para evitar su Búsqueda, necesita ser archivado hasta después de que hagan su trabajo.
6) El clímax es una amplia parte del libro. No la acortes para tus lectores.
Parece que he leído una cantidad increíble de cliamaxs, ambos en historias y novelas de fantasía, dónde el autor repentinamente entra en pánico y suelta un montón de mierda empaquetada y declara que todo a terminado. Eso sucede en la trilogía de las Joyas negras de AnneBishop, y en el libro de Patricia McKillip, El alfabeto de la Espina, que he revisado ahace poco. Autores que se han tomado el tiempo para describir cada nauseabundo detalle de un largo romance, repentinamente no pueden darme un apropiado bosquejo de la gran confrontación.
Esto es imbécil.
Quizás, el conteo de palabras tiene algo que ver con los libros bajo contrato, pero esa es solo una explicación, no una excusa. No lo apresures porque quieres terminar la historia o, debido a que estás más interesado en describir el matrimonio entre el héroe y la heroína que en describir como derrotan al villano. El final feliz es una amplia parte de muchos libros de fantasía, pero se siente barato sí te saltas el precio que los personajes deben pagar. He leído muchos climax que duraban un centenar de páginas y necesitaban cada gota de ese espacio. Sí lo has estado construyendo desde hace dos libros, esto es algo especialmente aplicable. Sí Harry Potter hubiera derrotado a Voldemort en dos páginas en el libro 7, entonces hubiera metido el libro contra la pare, no me importa cuan caro hubiera sido.
Pienso que esta verdad se mantiene para toda la fantasía, incluso sí tu libro tiene un final trágico, uno enredado, o uno que destruye las expectativas de la audiencia. De hecho, es más importante entonces. Sí no has establecido propiamente tu giro, parecerá como sí te lo estuvieras sacando del culo. Sí no has hecho parecer que tu tragedia es inevitable, tu audiencia estará seguro de que tu héroe podría haber hecho algo al respecto, y esto se aplica a fanfictions que son probablemente mejores que el libro mismo. Sí quieres romper las expectativas, tienes que destrozarlas, no darle un pequeño golpe y declarar que ahora todo será diferente. Intentar hacer esto y fallar es incluso más patético que los finales felices.
He leído demasiadas historias últimamente que se apresuraban hacia un final feliz y, hasta entonces no se habían movido. Las historias son criaturas vivientes. Las criaturas vivientes se mueven también, lo sabes, así como también contemplan sus ombligos.





hola que tal mucho gusto mi nombre es victor tirado, busco siempre articulos sobre narrativa aunque lo mio va mas enfocado al cine y a su realizacion, pero hay similitudes entre ambos lenguajes, mi duda que tengo es con respecto a que en el cine hay dos tipos de ritmos:
ritmo visual por la imagen y
ritmo narrativo por la accion
cuales son sus diferencias? y segun lo que he leido pueden ser diferentes el visual ser lento y el narrativo rapido, y tbn viceversa el visual ser rapido y el narrativo lento o ambos concordar tbn, por eso, esas son mis dudas. muchas gracias de antemano por sus respuestas