Theodore Sturgeon

Theodore Sturgeon (EUA, 1918-1985)
Por Yoss
Nacido en St. George, State Island, estado de New York, a Edward Hamilton Waldo, ya lo llamaban “Ted” cuando en 1929 su madre desposó a William Sturgeon (esturión) y adoptó el apellido del padrastro, un profesor de inglés… lo que años después le permitiría, en derroche de autoironía, titular a una de sus colecciones de relatos de CF Caviar (huevos de esturión).
En 1930 los Sturgeon se mudaron a Philadelphia, y el enfermizo y debilucho adolescente Ted, para superar tal condición de la que tanto se burlaban sus saludables coetáneos, se obsesionó con la acrobacia: llegó a alcanzar tal destreza que soñaba con dedicarse profesionalmente a tal arte, en el circo. Pero enfermó de fiebre reumática, lo que le debilitó para siempre el corazón, y ya tuvo que renunciar a todos los deportes. Desilusionado, ingresó a una escuela náutica, se graduó como oficial y por 3 años trabajó en la sala de máquinas de un buque. Fue en estas travesías que comenzó a escribir.
Autor profesional desde muy joven, Sturgeon vendió su primera historia, Heavy insurance (no era de CF) en 1938 al periódico McClure´s Syndicate, que también compró muchos de sus trabajos iniciales no fantásticos. Al año siguiente aparecieron sus dos primeros relatos (The ether breather y A god in the garden) de CF en Astounding, y durante sus primeros años se dedicó sobre todo a las historias cortas.
Aunque relativamente desconocido para el gran público de la CF de su tiempo, y alejado temporalmente del género por la II Guerra Mundial, su trabajo influyó de manera decisiva a autores considerados maestros del cuento poético dentro del género, como Ray Bradbury, Harlan Ellison, Samuel R. Delany o Kurt Vonnegut. De hecho, buena parte de la narrativa de Theodore es tan elegante que casi resulta poética, aunque mucho se pierde en la traducción. Era un experto en el uso de la prosa rítmica, con una métrica tan estricta como la del verso, y adicto a las ideas o enfoques originales.
Sturgeon escribió pocas novelas, pero muchas colecciones de cuentos; fue el autor más antologado de su tiempo, y extremadamente apreciado por la crítica, incluso extranjera. Su relato Escultura lenta ganó Hugo y Nébula en su categoría en 1970, y And now the news el Seiun al mejor relato extranjero traducido al japonés, en 2005… pero en general fue un autor poco galardonado.
Tuvo que trabajar como hotelero, empleado de una estación de servicio y operario de bulldozers, y vivir con su familia en sitios como Puerto Rico y las Islas Vírgenes Norteamericanas (en esa época se convirtió en nudista): no ganaba para sustentarse con sus publicaciones, pues pese a su indiscutible calidad, también era un autor irregular, que padecía de frecuentes “bloqueos de escritor”, probablemente debidos a su atormentada vida sentimental (apenas podía escribir cuando cualquiera de sus tempestuosos 5 matrimonios marchaba mal). Es fama que durante uno de ellos, ya pasando apuros económicos, pidió ayuda a Robert A. Heinlein, quien no sólo le envió dinero, sino ideas para veintiséis relatos, algo que agradeció mucho Sturgeon, quien llegó a escribir dos de ellos. A su amistad con Heinlein también se debe probablemente el nombre de uno de los artefactos descritos por este autor, el “waldo”, especie de manos mecánicas que sirven para manipular objetos a distancia, que aparece en la novela corta homónima y aún hoy es ampliamente usado en investigación e industria, sobre todo para tratar con materiales peligrosos o ejecutar tareas de alta precisión. Waldo era el apellido materno verdadero de Sturgeon.
Este autor es igualmente célebre por la Ley que lleva su nombre, y que reza “nada es absolutamente de esa forma” (no es una de las Leyes de Murphy, aunque lo parezca). Aunque el término Ley de Sturgeon es también aplicado frecuentemente a lo que en rigor es la Revelación de Sturgeon, una especie de sabio silogismo con dos corolarios sobre la CF:
El 90% de la CF es basura… pero, en rigor, el 90% de todo es basura.
Corolario 1: Se admite la existencia de una gran cantidad de basura en la CF, y es lamentable, pero no es más raro que la existencia de una gran cantidad de basura en otras partes.
Corolario 2: Lo mejor de la CF es tan bueno como la mejor ficción en cualquier campo.
Sturgeon escribió guiones para varios episodios de la serie televisiva Star Trek, entre ellos Amok Farr, donde aparece el pon farr, el ritual de apareamiento vulcano. En uno de los episodios que nunca fueron producidos también aparece por primera vez el concepto de la Primera Directiva, cardinal en el universo trekkie.
También un capítulo para Land of the Lost y dos para The New Twilight Zone, así como novelizaciones de los filmes Voyage to the bottom of the sea (1961) y The rare breed (un oeste de 1966) Publicó al menos una novela policíaca escrita para Ellery Queen (The player on the other side, 1963)
Una novela corta suya de 1944, Killdozer, fue tan popular que generó una serie de películas para TV en los 70, un libro de cómics Marvel e inspiró el nombre de una banda de rock alternativo.
En sus últimos años escribió numerosas críticas de CF y trabajó para revistas como Galaxy y el New York Times.
Transgresor en una época en la que no se estilaba serlo, su influencia en el género ha sido enorme: Kurt Vonnegut declaró que su famoso personaje de Kilgore Trout, escritor de CF protagonista de su famosa novela El desayuno de los campeones (1973) y otros relatos, está directamente inspirado en Sturgeon.




