12/8/18

Theodore Sturgeon

Theodore Sturgeon

Theodore Sturgeon (EUA, 1918-1985)

Por Yoss

Nacido en St. George, State Island, estado de New York, a Edward Hamilton Waldo, ya lo llamaban “Ted” cuando en 1929 su madre desposó a William Sturgeon (esturión) y adoptó el apellido del padrastro, un profesor de inglés… lo que años después le permitiría, en derroche de autoironía, titular a una de sus colecciones de relatos de CF Caviar (huevos de esturión).

En 1930 los Sturgeon se mudaron a Philadelphia, y el enfermizo y debilucho adolescente Ted, para superar tal condición de la que tanto se burlaban sus saludables coetáneos, se obsesionó con la acrobacia: llegó a alcanzar tal destreza que soñaba con dedicarse profesionalmente a tal arte, en el circo. Pero enfermó de fiebre reumática, lo que le debilitó para siempre el corazón, y ya tuvo que renunciar a todos los deportes. Desilusionado, ingresó a una escuela náutica, se graduó como oficial y por 3 años trabajó en la sala de máquinas de un buque. Fue en estas travesías que comenzó a escribir.

Autor profesional desde muy joven, Sturgeon vendió su primera historia, Heavy insurance (no era de CF) en 1938 al periódico McClure´s Syndicate, que también compró muchos de sus trabajos iniciales no fantásticos. Al año siguiente aparecieron sus dos primeros relatos (The ether breather y A god in the garden) de CF en Astounding, y durante sus primeros años se dedicó sobre todo a las historias cortas.

Aunque relativamente desconocido para el gran público de la CF de su tiempo, y alejado temporalmente del género por la II Guerra Mundial, su trabajo influyó de manera decisiva a autores considerados maestros del cuento poético dentro del género, como Ray Bradbury, Harlan Ellison, Samuel R. Delany o Kurt Vonnegut. De hecho, buena parte de la narrativa de Theodore es tan elegante que casi resulta poética, aunque mucho se pierde en la traducción. Era un experto en el uso de la prosa rítmica, con una métrica tan estricta como la del verso, y adicto a las ideas o enfoques originales.

Sturgeon escribió pocas novelas, pero muchas colecciones de cuentos; fue el autor más antologado de su tiempo, y extremadamente apreciado por la crítica, incluso extranjera. Su relato Escultura lenta ganó Hugo y Nébula en su categoría en 1970, y And now the news el Seiun al mejor relato extranjero traducido al japonés, en 2005… pero en general fue un autor poco galardonado.

Tuvo que trabajar como hotelero, empleado de una estación de servicio y operario de bulldozers, y vivir con su familia en sitios como Puerto Rico y las Islas Vírgenes Norteamericanas (en esa época se convirtió en nudista): no ganaba para sustentarse con sus publicaciones, pues pese a su indiscutible calidad, también era un autor irregular, que padecía de frecuentes “bloqueos de escritor”, probablemente debidos a su atormentada vida sentimental (apenas podía escribir cuando cualquiera de sus tempestuosos 5 matrimonios marchaba mal). Es fama que durante uno de ellos, ya pasando apuros económicos, pidió ayuda a Robert A. Heinlein, quien no sólo le envió dinero, sino ideas para veintiséis relatos, algo que agradeció mucho Sturgeon, quien llegó a escribir dos de ellos. A su amistad con Heinlein también se debe probablemente el nombre de uno de los artefactos descritos por este autor, el “waldo”, especie de manos mecánicas que sirven para manipular objetos a distancia, que aparece en la novela corta homónima y aún hoy es ampliamente usado en investigación e industria, sobre todo para tratar con materiales peligrosos o ejecutar tareas de alta precisión. Waldo era el apellido materno verdadero de Sturgeon.

Este autor es igualmente célebre por la Ley que lleva su nombre, y que reza “nada es absolutamente de esa forma” (no es una de las Leyes de Murphy, aunque lo parezca). Aunque el término Ley de Sturgeon es también aplicado frecuentemente a lo que en rigor es la Revelación de Sturgeon, una especie de sabio silogismo con dos corolarios sobre la CF:

El 90% de la CF es basura… pero, en rigor, el 90% de todo es basura.

Corolario 1: Se admite la existencia de una gran cantidad de basura en la CF, y es lamentable, pero no es más raro que la existencia de una gran cantidad de basura en otras partes.

Corolario 2: Lo mejor de la CF es tan bueno como la mejor ficción en cualquier campo.

Sturgeon escribió guiones para varios episodios de la serie televisiva Star Trek, entre ellos Amok Farr, donde aparece el pon farr, el ritual de apareamiento vulcano. En uno de los episodios que nunca fueron producidos también aparece por primera vez el concepto de la Primera Directiva, cardinal en el universo trekkie.

También un capítulo para Land of the Lost y dos para The New Twilight Zone, así como novelizaciones de los filmes Voyage to the bottom of the sea (1961) y The rare breed (un oeste de 1966) Publicó al menos una novela policíaca escrita para Ellery Queen (The player on the other side, 1963)

Una novela corta suya de 1944, Killdozer, fue tan popular que generó una serie de películas para TV en los 70, un libro de cómics Marvel e inspiró el nombre de una banda de rock alternativo.

En sus últimos años escribió numerosas críticas de CF y trabajó para revistas como Galaxy y el New York Times.

Transgresor en una época en la que no se estilaba serlo, su influencia en el género ha sido enorme: Kurt Vonnegut declaró que su famoso personaje de Kilgore Trout, escritor de CF protagonista de su famosa novela El desayuno de los campeones (1973) y otros relatos, está directamente inspirado en Sturgeon.

 

12/8/18

Richard Matheson

Richard Matheson

Richard Matheson (EUA, 1926)

Por Yoss

Hijo de inmigrantes noruegos, Richard Burton Matheson nació en New Jersey, creció en Brooklyn y estudió en la escuela técnica local. Sus primeros cuentos los publicó en el periódico Brooklyn Eagle. Combatió en la II Guerra Mundial como soldado de infantería. En 1942 se graduó de periodismo en la universidad de Missouri y se mudó a California, y en 1950 sus cuentos fantásticos y de CF, que comenzaron a aparecer en The Magazine of Fantasy & Scencie Fiction, lo lanzaron a la fama, desde el primero: Nacido de hombre y de mujer.

En 1954 apareció su clásica novela Soy leyenda (ha tenido 4 adaptaciones cinematográficas: en 1964 la coproducción italonorteamericana The last man in Earth; dirigida por Sidney Salkow y con Vincent Price en el papel principal; en 1971 The omega man, protagonizada por Charlton Heston y dirigida por Boris Sagal; y nada menos que dos versiones en 2007: una con Will Smith, dirigida por Francis Lawrence, y otra menos conocida y de bajo presupuesto, I am omega, de la productora The Global Asylum), y otra novela de 1956, El hombre menguante, fue exitosamente adaptada en 1957 al cine con el título El increíble hombre menguante. Tuvo una especie de remake en los 80 con La increíble mujer menguante y luego con la trilogía cómica Cariño, he encogido a los niños; cariño he agrandado a los niños y Cariño ¡nos encogimos! todas protagonizadas por Rick Moranis.

Matheson fue guionista en varios capítulos de las series Kolchak: the night stalker y The twilight zone, así como del primer filme de Steven Spielberg, Muerte sobre ruedas (basada en uno de sus relatos).

La influencia de Matheson ha sido inmensa. Muy apreciado en los medios cinematográficos y televisivos, escritores y guionistas que se reconocen deudores de su estilo narrativo le han dedicado innumerables homenajes más o menos implícitos, que van desde un senador de los X-files que se llama y apellida como él, (Chris Carter, creador de la serie, idolatraba su trabajo) y una calle del juego Silent Hill nombrada Matheson, hasta la localidad donde se desarrolla el filme Cariño, he encogido a los niños: Matheson, Colorado.

Tres de sus cuatro hijos también son escritores y guionistas. Uno de ellos, Richard Christian Matheson, adaptó el relato de su padre Dance of dead para la serie Masters of horror, en episodio dirigido por Tober Hooper.

 

 

12/8/18

John Christopher

John Christopher

John Christopher (Inglaterra, 1922)

Por Yoss

Christopher Samuel Youd nació en Lancashire y estudió en el colegio Peter Symonds. Su servicio militar lo hizo en el Real Cuerpo de Señales, entre 1941 y 1946. Poco después, gracias a una beca de la Fundación Rockefeller, comenzó su larga carrera como escritor.

Sus obras fueron relativamente famosas en los tardíos 50 y 60. Como John Wyndham, pertenece a la escuela del llamado catastrofismo británico: sus novelas a menudo se desarrollan en una Tierra devastada, ya sea por cataclismos naturales o invasiones alienígenas.

Después de La muerte de la hierba, lo más conocido de su obra de CF fue la Trilogía de los Trípodes: Las montañas blancas (1967); La ciudad de oro y de plomo (1967) y El estanque de fuego  (1968), que en 1988 se amplió a tetralogía con la largamente esperada precuela When the tripods came.

Su tema central es la invasión triunfal y posterior y larga ocupación de nuestro planeta por los trípodes, extraterrestres cuyo aspecto es un claro homenaje a los de Wells en su famosísima La guerra de los mundos, sólo que estos disponen además de poderes mentales con los que confunden y manipulan a la humanidad esclava. Pero hay que aclarar que se trata de una serie claramente dirigida a un público juvenil e incluso adolescente, lo mismo que otras de su producción, como Los guardianes (1970), y la trilogía Fireball, compuesta por La bola de fuego (Fireball, 1981);  New Found Land (1983) y Dragon Dance (1986) donde dos niños viajan a un universo paralelo en el que corren numerosas aventuras.

También ha alcanzado cierto éxito otra de sus trilogías, más “adulta”, si puede decirse así; Sword of Spirits, de la que forman parte The prince in waiting (1970); Más allá de las tierras ardientes (1971) y The sword of the spirits (1972), oscuro y pesimista relato que describe el regreso hasta el Medioevo social de una Inglaterra postcataclismo.

En 1966 Christopher fue finalista al premio Nébula de cuento corto por A few kindred spirits. Su novela de CF juvenil Los guardianes obtuvo en 1971 el premio Alemán de libros para niños.

Su novela La muerte de la hierba tuvo una exitosa versión fílmica titulada No blade of grass (Ni una hoja de hierba) a principios de los 70.

Escritor profesional y bastante prolífico, Christopher ha utilizado diversidad de seudónimos a lo largo de su carrera: Samuel Youd (su nombre real), Stanley Winchester, Hilary Ford, William Godfrey, Peter Graaf, Peter Nichols, Anthony Rye y Christopher S. Youd.

12/8/18

Gore Vidal

Gore Vidal

Gore Vidal (EUA, 1925-2012)

Por Yoss

Hijo de sendos miembros de la llamada aristocracia de Estados Unidos, y vinculados al Partido Demócrata, Eugene Luther Gore Vidal nació en West Point, la famosa academia militar de la US Army, donde su padre era instructor aeronáutico. Posteriormente, Vidal adoptó como nombre propio el apellido de su abuelo materno, Thomas P. Gore, quien fuera senador demócrata por Oklahoma.

De niño lo llevaron a Washington D.C., donde estudió en el colegio St. Albans. Su ilustre abuelo Gore ya estaba por entonces ciego, y el joven Vidal le leía en voz alta, además de actuar frecuentemente como su lazarillo, lo que le dio tempranísimo acceso a los entresijos del poder político (algo de veras poco usual para un muchacho de su edad). El no-intervencionismo del senador Gore fue desde entonces una de las bases fundamentales de la filosofía política de Vidal, quien siempre ha sido muy crítico con lo que llamaba “imperialismo estadounidense”.

Tras su graduación en la Phillips Exeter Academy, Gore se alistó en la reserva de la US Army en 1943. En la II Guerra Mundial estuvo un tiempo asignado en Alaska, como parte del destacamento allí acantonado en previsión de una posible invasión japonesa.

A los 21 años publicó su primera novela, Williwaw (como los repentinos vientos homónimos) basada en sus experiencias como militar en Alaska. Fue un libro muy bien recibido por la crítica. Pero pocos años después, su novela La ciudad y el pilar de sal, en la que osó una cándida aproximación a la temática gay, causó tal controversia que el diario The New York Times se negó a publicar reseñas de sus siguientes libros.

El libro estaba dedicado a J.T., quien, según algunos rumores publicados en una revista, Vidal se vio forzado a identificar como su amante en St. Albans, Jimmie Trimble, a quien se refiere claramente en el libro. Trimble había muerto en la batalla de Iwo Jima el 1 de junio de 1945, y Vidal aseguraría hasta su muerte que fue la única persona a la que de veras amó.

Mientras aumentaban las ventas de  sus novelas, Vidal trabajaba en obras de teatro, películas y series de televisión como guionista. Dos de estas obras, The best man y Visit to a small planet fueron grandes éxitos en Broadway, y se vieron adaptadas a películas que también tuvieron mucho éxito.

Siempre le interesaron la historia y la fantasía: En 1949 escribió En busca del rey (A search for the king), novela basada en la leyenda del trovador Blondel de Nesle, amigo de Ricardo Corazón de León que lo buscó por toda Europa hasta encontrarlo. Es una novela picaresca y de aventuras, de fácil y amena lectura, pero donde la amistad es el tema central.

A principios de la década de 1950, y usando el seudónimo de Edgar Box, escribió tres novelas de misterio cuyo protagonista era un detective ficticio, Peter Sergeant: Muerte en la noche (1953); Muerte en la quinta posición (1954); y Death likes it hot (1954)

El inquieto escritor posteriormente incursionó en la CF, con la criticada pero también aclamada Mesías (1955) sobre la creación de una nueva religión por un moderno profeta. Volvería al género con Kalki (1978) sobre el fin del mundo profetizado por la cronología hindú que se hace realidad, y Duluth (1983).

La productora cinematográfica MGM contrató a Vidal como guionista en 1956. En 1959, el director de cine William Wyler lo puso a trabajar en el guión de Ben-Hur, escrito por Karl Tunberg. Vidal aceptó trabajar con Christopher Fry para adaptar el guión, pero sólo con la condición de que la MGM le liberara de sus dos últimos años de contrato. A pesar de ello, la muerte del productor Sam Zimbalist provocó complicaciones a la hora de establecer los títulos de crédito. El gremio de guionistas resolvió el problema con el nombramiento de Tunberg como único guionista de la película, negando el mérito tanto a Vidal como a Fry. Como dato curioso, cabe señalar que la estrella del filme, Charlton Heston, se mostró muy descontento con la presunta homosexualidad de una escena (muy cuidadosa y deliberadamente velada, en todo caso) que Vidal reclamaba haber escrito, y negó siempre que éste tuviera un papel significativo en la creación del guión.

Vidal escribió tres novelas de mucho éxito. En 1964 publicó la meticulosamente documentada novela Juliano, que relata en epístolas la vida del emperador apóstata, y de la que ha sido alabado por numerosos psicólogos su cuidadoso retrato del perfil psicopático a través de la inquietante figura del hermoso príncipe imperial Constancio Galo. En 1967 escribió Washington D.C., centrada en la política durante la era de Franklin Delano Roosevelt; por último, publicó en 1968 una inesperada y deliciosamente chispeante comedia satírica sobre la transexualidad, intitulada Myra Breckinridge, que sería llevada exitosamente al cine con Raquel Welch y Mae West.

Tras dos obras de poco éxito: Weekend (1968) y An evening with Richard Nixon (1972), y la extraña novela semi-autobiográfica Dos hermanas, Vidal se centró principalmente en sus obras de ensayo y en dos tendencias diferentes en sus novelas: la novela histórica relativa a la historia estadounidense, con éxitos como Burr (1973, publicada en Cuba); 1876 (1976); Lincoln (1984); Imperio (1987), Hollywood (1989), La Edad de Oro (2000), y una nueva incursión en el mundo antiguo: Creación (escrita en 1981 y publicada en versión extendida en 2002). También creó algunas divertidas y, con frecuencia, despiadadas invenciones satíricas como Myron (1975, una secuela de Myra Breckinridge); En directo del Gólgota (1992) y La institución smithsoniana (1998).

Volvió a escribir de forma ocasional para el cine y la televisión, incluyendo un telefilme sobre Billy el niño protagonizado por Val Kilmer, y una mini-serie sobre Abraham Lincoln. También escribió el guion original para la controvertida película dirigida por Tinto Brass Calígula, aunque posteriormente su nombre fue suprimido por el director, y el productor reescribió el guión cambiando el tono y la temática del mismo. Irónicamente, en un intento fallido por restaurar la visión original del guionista norteamericano durante la posproducción, la película terminó convirtiéndose en algo que ni Vidal, ni Tinto Brass o siquiera su protagonista Malcolm McDowell habían imaginado.

Resulta irónico que, contrariamente a sus bien explícitas aspiraciones, es probable que Vidal fuera más respetado como ensayista que como novelista. Sus escritos versan principalmente sobre política, historia y temas literarios. Ganó el National Book Award en 1993 por Estados Unidos (1952-1992), de la cual se publicó luego una secuela extendiendo la historia hasta 2000, llamada El último imperio. Desde entonces, publicó varios panfletos altamente críticos hacia la administración de BushCheney, así como el texto sobre los “padres fundadores” de Estados Unidos Inventando una nación. Publicó también unas memorias con buena acogida por el público: Memoria (Palimpsest) (1995) y, según algunas informaciones, siguió trabajando en una continuación de las mismas.

En la década de 1960, Vidal se trasladó a Italia, donde llegó a actuar en un cameo en la película de Federico Fellini Roma. Sus posturas políticas liberales están bien documentadas; en 1987 escribió una serie de ensayos titulados Armageddon, donde explora los vericuetos del poder en los Estados Unidos contemporáneos, y sobre todo critica de forma despiadada al ex presidente Ronald Reagan, al cual calificara sarcásticamente como “El triunfo definitivo del arte de embalsamar en vida”.

En una de sus últimas entrevistas, concedida en noviembre de 2007 al periódico mexicano La Jornada, declaró estar escribiendo un libro sobre la guerra de Estados Unidos contra México en 1848. Comentó que el general Ulysses S. Grant había declarado, al investirse presidente, que consideraba a la Guerra de Secesión “el castigo de Dios contra este país por la injusticia y la barbarie cometidas contra México en 1848”.

Vidal se consideró siempre como un reformista radical, que ansiaba el regreso al republicanismo puro de inicios de los Estados Unidos. Como estudiante, apoyó al movimiento America First (que se oponía a la entrada de EUA en la II Guerra Mundial). Y, al contrario que otros seguidores de este movimiento, Vidal continuó afirmando, tras la guerra, que su país no debería haberse involucrado en el conflicto. Aunque luego acabaría admitiendo que la ayuda material a los aliados fue una buena idea. También sugirió que el presidente Roosevelt había incitado a los japoneses a atacar Pearl Harbor para tener un casus belli que le permitiera entrar en la guerra… y que ya disponía de amplia información previa sobre este ataque, algo que la historia ha definitivamente confirmado.

En su vida política, Gore Vidal fue candidato por el Partido Demócrata de Estados Unidos al Congreso de los Estados Unidos en 1960 por Nueva York (presentándose en aquella ocasión bajo el eslogan “You’ll get more with Gore”, (“Conseguirás más con Gore”). En estas elecciones perdió el escaño por escaso margen en el distrito de Hudson River, tradicionalmente republicano, aunque incluso así alcanzó el mayor porcentaje de votos para el Partido Demócrata en cincuenta años.

De 1970 a 1972 fue uno de los presidentes del Partido Popular de los Estados Unidos, y participó en 1982 en las elecciones primarias para el Senado, del Partido Demócrata por California, consiguiendo el segundo puesto de una lista de nueve y obteniendo medio millón de votos. En aquella ocasión se presentó respaldado por celebridades como Paul Newman y Joanne Woodward.

Durante gran parte de los últimos años del siglo XX, Vidal dividió su tiempo entre Ravello, Italia, en la Costa Amalfitana, y Los Ángeles (California). En 2003, vendió su casa italiana para pasar la mayor parte de su tiempo en Los Ángeles. En noviembre de 2003, murió su pareja de muchos años, Howard Austen. Se considera que fue su confesa y nunca vergonzante homosexualidad, así como sus ideas políticas progresistas, las causas principales de la animadversión que generara su persona en las distintas administraciones estadounidenses, desde la oscura época del macartismo.

Gore Vidal fue socio honorario de la Sociedad Nacional Laica, así como varias veces candidato al premio Nobel de Literatura, aunque nunca lo ganó.

12/8/18

Fredric Brown

Fredric Brown

Fredric Brown (EUA, 1906-1972)

Por Yoss

Nació y vivió casi toda su vida en Cincinatti, Ohio. Corrector de imprenta de profesión, sólo pudo dedicar 14 años de su vida a ser escritor a tiempo completo (policíaco, CF y horror), y aún entonces, como tantos autores de pulp, escribía febrilmente para pagar sus facturas…lo cual explica, al menos parcialmente, la muy desigual calidad de su trabajo. También fue un gran bebedor, lo cual sin duda afectó a su productividad. Lector omnívoro, autodidacta de abarcadora cultura general, con intereses que iban más allá de la mayoría de los escritores a sueldo, Brown siempre demostró un gran interés por música, especialmente por la flauta, que llegó a  tocar de manera aceptable.

Extraordinariamente prolífico, si bien escribió decenas de novelas de misterio y 6 de CF, es mejor conocido por sus cuentos, caracterizados por un cáustico humor; Muchas de sus historias son cuentos ultracortos de 1 a 3 páginas, (entre 500 y 1000 palabras, en inglés) con argumentos ingeniosos y finales sorprendentes: fue sin duda  uno de los escritores más audaces de su tiempo haciendo experimentaciones narrativas dentro de la normalmente subvalorada  ficción de género. Aunque no fue muy popular cuando vivía, sus obras han generado un auténtico culto que continúa a 40 años de su muerte: se reimprimen periódicamente y tiene varias páginas de fans en Internet tanto en EE. UU. como en Europa.

Su primer relato de CF fue Aún no es el fin, publicado en 1941 en una edición de verano de Captain Future. Probablemente el más famoso es Arena, del mismo año, no sólo considerado una de las 20 mejores historias del género, sino sobre todo por haber sido muchas veces adaptado a series fantásticas de TV: en un episodio de Star Trek; también fue la base del episodio de 1964, titulado Fun and games de la serie The Outer Limits; probablemente, del episodio The rules of Luton de Space: 1999; y finalmente de Duel de Blake’s 7.

Su primera novela de CF y una de las más famosas fue Universo de locos (1946) donde juega con las convenciones del género: su protagonista, un escritor de CF, va a dar a un universo paralelo que está basado, no en sus novelas, sino en la imagen de las mismas de un consumidor ingenuo de este tipo de historias, y que por supuesto es el héroe indiscutido de dicha realidad: todo un improbable dechado de virtudes y poderes.

El crucial capítulo Deep thought de la Guía del autoestopista galáctico de Douglas Adams, donde se responde la pregunta crucial del universo (es 42) parece ser una parodia del cuento corto de Brown Answer.

También es de Brown el mérito de ser autor de la más corta historia de CF jamás escrita: “El último hombre sobre la faz de la Tierra estaba solo. De pronto, tocaron a la puerta…”. Además, sobre su cuento Los Ondulantes  (1954) dijo Philip K. Dick, que lo admiraba profundamente y siempre insistía en que había tomado su tema de las realidades paralelas de sus cuentos: “una de las historias de CF más influyentes que se haya escrito”.

Una de las tres dedicatorias de una las novelas de CF más famosas de todos los tiempos: Forastero en tierra extraña, de Robert A. Heinlein, es para Brown.

Ayn Rand alabó a Brown en su Romantic Manifesto. El autor de pulps policíacos Mickey Spillane (creador del brutal detective Mike Hammer) declaró que era su escritor favorito de todos los tiempos. Neil Gaiman también ha expresado su admiración por el trabajo de Brown: incluyó su obra El misterio de la vela (1950)  en la selectísima colección de favoritas de su personaje Sandman: se trata de una extraña novela policíaca, en la que trozos de narrativa alternan con guiones de radio y cine, narraciones deportivas, programas de TV y artículos periodísticos.

Esta y otras historias de misterio de Brown (muchas traducidas al español) también destacaban por su calidad dentro de los estándares de la literatura pulp de su época. En 1947 publicó su primera novela policíaca, La trampa fabulosa, (también conocida como El fabuloso cabaret) con la que ganó en 1948 el Premio Edgar Allan Poe a la mejor obra de narrativa criminal, y que fue siempre su favorita, a despecho de éxitos posteriores.

También publicó una novela del mainstream o narrativa general; La oficina.