La muerte de la hierba

La muerte de la hierba

Una narración escalofriante, en la que el cataclismo que destruye a la frágil civilización humana no se debe a una guerra atómica ni una invasión extraterrestre… sino a algo a primera vista insignificante: un virus, naturalmente surgido y evolucionado que ni siquiera daña al hombre ni a sus mascotas, sino que “apenas” destruye a algunas gramíneas. Primero es la hierba, luego el arroz, y cuando millones de chinos mueren de hambre lo bautizan Chung-Li.

Parece una demostración más del cínico axioma periodístico de que la cantidad de gente que deben morir es directamente proporcional a lo lejos que vivan del lector… pero pronto el protagonista John Custance, un londinense típico, se entera gracias a sus contactos de que la plaga ha llegado a Inglaterra… y mutado: ahora ataca al centeno, la cebada, el trigo, el maíz, y ya es un peligro nacional.

En menos de un año el mundo entero está afectado, y no hay manera de controlar o contrarrestar la plaga. Como siempre, los británicos tratan de comportarse flemáticamente, o sea, como si nada grave pasara, pero pronto queda claro que al menos dos tercios de la población morirán de hambre, pues la pesca y las raíces no pueden alimentar a todos. Los campesinos son ahora los dueños de los restos del mundo, y en consecuencia el nuevo gobierno de aristócratas rurales ha decidido que los “improductivos” habitantes de las ciudades sean eliminados.

Para salvar la vida, John y su familia emprenden un viaje épico hacia el norte, en busca de refugio en la granja de su hermano. Pronto tienen que abandonar sus autos; son testigos de escenas de violación y canibalismo, ellos mismos tienen que olvidar sus escrúpulos y su moral de clase media británica, y robar y matar para sobrevivir. Lo peor es que cuando al fin llegan al soñado valle, se les niega la entrada: efectivamente, allí el hermano de John, David, y un puñado de amigos, han construido una granja segura y productiva, pero tiene ya sus propias bocas que alimentar… aún así le propone que él y su esposa se queden, pero ¿podría John abandonar tan fácilmente a los que han enfrentado tantos peligros y penurias a su lado?

Se niega de plano, y él y los suyos deciden atacar por sorpresa la granja; pero los resultados de tan desesperada acción comando son absolutamente imprevisibles.

Una novela pesimista, y tal vez cínica, que termina sólo porque sus protagonistas logran alcanzar (de cierta manera, al menos) lo que buscaban, pero sin finales felices milagrosos: la civilización occidental y humana, como la conocemos, ha terminado, y a los sobrevivientes sólo les queda prolongar su propia vida depredando los pobres restos de la gloria moribunda.

Descargar libro: La muerte de la hierba

Reseñados por YOSS.

 

NOTA IMPORTANTE: La anterior reseña se publica con el permiso expreso del autor. El cuál no es responsable por la descarga de libros gratuita con de promocionar las novelas del género dentro del país. Cualquier reclamo por parte de los autores originales hacerlo al Creador de la página y el libro dejará de ofrecerse para descargar.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *