Autor: Limyaael
Traductor: José A. Cantallops Vázquez
Este está inspirado por un comentario de que avrelia hizo en el post anterior (gracias, avrelia), tengo definiciones muy estrictas de la angustia y la tragedia, lo suficientes como para poder saber usualmente en unos pocos capítulos si disfrutaré un libro “triste” o no, pero pienso que podría ser agradable articularlas.
(Solo para dejarlo claro, amo la fantasía trágica, y pienso que la angustia necesita ser pateada desde lo más alto de un edificio).
1) Conflicto externo vs. Conflicto interno.
La angustia será primero, la tragedia después. (Por el resto de esta lista, puedes aplicar esa regla). O, en otras palabras, un desarrollo argumental angustiado, especialmente una angustia romántica, es una motivada mayoritaria o solamente por conflictos externos, estúpidos, aburridos, sobreusados, mientras que los internos de un argumento trágico son fuertes, dinámicos, y tienen giros frescos sobre un tema trágico.
Comenzaré con el romance, ya que será el ejemplo más fácil que te dejará ver de lo que estoy hablando. El héroe y la heroína están juntos y enamorados. Ella camina hacia su departamento cuando lo ve besar a otra mujer que se parece a su hermana. Inmediatamente se enfurece, la acusa de traicionarla, le grita y alucina tan fuertemente que el no puede decir nada, y entonces corre con lágrimas en los ojos… usualmente directo a los brazos del chico malo. O no dice nada sobre ella, se llena de resentimientos hace él por un “crimen” que el no tiene idea cometió, y explota en momento aleatorios. Aun así, usualmente si el héroe le pregunta que pasa, ella se niega a decirle nada.
¿Qué edad tiene esta mujer, doce?
Este es un conflicto estúpido. Está motivado no por la inseguridad de la heroína –usualmente, hasta este punto parece confiar completamente en el héroe, y él no le ha dado razones para desconfiar- pero debido a contradictorios eventos exteriores lo hace. El autor le está dando una sobredosis de desconfianza. También es un conflicto que podría ser resuelto en dos minutos hablando, algo que nunca, nunca sucede.
La mayoría de los Grandes Malentendidos son de este tipo, y es la razón por la que los romances angustiados pertenecen a los malos fanficción no a la fantasía. A la Fantasía se le permite ser gloriosa, apasionada, grande y, bien, épica en una manera en que otros géneros no lo son. ¿Por qué querrías perder eso introduciendo algún pequeño y estúpido enredo?
La tragedia, por otra parte, está motivada por los conflictos internos de los personajes. Una heroína que es tan insegura que, por ejemplo, aleja al héroe, es una participante de un romance trágico –unido a que el héroe es lo suficientemente orgulloso para no regresar porque la “comprende,” y lo suficientemente fuerte como para decirle que ella es una desilusión. Dos personajes que están enamorados y en lados opuestos de la guerra, aunque es un conflicto sobreusado, es uno que todavía puede ser hecho con algo de frescura (mientras no hagas que ambos mueran en los brazos del otro, lo cuál tiende al pathos). Sus principios son sus principios, en ese caso, no algo que el autor forzó en ellos. Son perfectamente capaces de ser personas inteligentes, racionales y todavía ser trágicamente incapaces de llegar a un acuerdo.
Deja que tus personajes sufran por medio de algunas de sus propios defectos. Querer mantener el estatus quo en “ninguna de las faltas es suya” es una de las razones por las que muchas terminan siendo angustia.
2) La pasividad de los personajes vs su terquedad
Esto es algo relacionado con el punto 1, pero incluso una historia sin conflictos artificiales externos puede todavía convertirse en angustia si el autor no te toma la preocupación de hacer a sus personajes los suficientemente fuertes. Y no, por fuertes no me refiero a una mujer blandiendo un espadón y declarando que puede cuidarse de si misma. (La mayoría de las veces, con una como esa, solamente necesitas esperar; dentro de unas cien páginas, como mucho, la mujer que ha declarado que puede cuidarse de si misma necesitará ser rescatada por algún hombre). Por fuerte me refiero a personajes que son proactivos, no solamente reactivos, y que ocasionalmente toman el mando de la historia en vez de servir solamente a los giros argumentales.
Una vez más, el autor es perfectamente capaz de hacer sufrir a sus personajes, ya que es parte de la definición de la angustia. El problema es que no puede respaldar su sufrimiento debido a que hacen cosas. Así los personajes lo aguantan y lucen hermosos, y les lanzan los problemas.
Y bajo esto, incluyo problemas pobremente hechos que son intrínsecos a los personajes. Número Uno, y la más desafortunada víctima, es cuando el autor intenta tomar un Problema e hilvanarlo alrededor de su personaje. Este personaje ya no es más la Mary JoOjosdorados. Esta es Mary Jo Ojosdorados, la Víctima Abusada. O Mary Jo Ojosdorados, la Cortada. O Mary Jo Ojosdorados, la Bulímica. O Mary Jo Ojosdorados, la Prostituta.
Puedes no pensar que el último encaja con el resto, pero te aseguro que si lo hace. Muestrame un personaje de novela de fantasía que se haya convertido en prostituta debido a sus propios errores, o a través de la economía y fuerzas sociales, y te mostraré un diamante en un campo de carbones. La mayoría del tiempo, es forzada por su familiar, o un amante o por los prejuicios de otros, oh, la angustia, y llora lágrimas silenciosas en la noche, oh, la perdición, y sueñas desesperanzadamente el día en que su verdadero amor vendrá para sacarla de allí…
Urg. Discúlpenme. Mi estómago acaba de rebelarse.
Esto mantiene al personaje como un personaje pasivo del destino, una víctima pura e inocente postrada ante el autor y el Problema. Ignora ciertos problemas de la vida real, tales como que las víctimas de abuso se convierten en abusadores en el futuro, o que quiénes se cortan no lo hacen para ser artísticas sino para dejar salir el dolor, o que la bulimia tiene increíbles malas consecuencias para la salud. O que las prostitutas históricamente no fueron casi siempre vírgenes limpias con corazones de oro, estuvieron a menudo enfermas, madres de hijos no deseados, alcohólicas o adictas al opio, y sufrieron muertes prematuras.
“Pero no queremos que esto sea realístico,” podría decirse que la angustia del autor se cierra defensivamente sobre su Problema. ¿Se supone que esto sea fantasía?
¿Quieres tragedia? ¿Quieres que tu personaje sufra realmente cosas que hagan que el corazón de tu lector se abrace, en vez de solo hacerlo llorar unas lágrimas falsas que serán olvidadas en unas pocas horas? Entonces no cortes el corazón humano de esta (el élfico, de grifo, de hombre lobo, el que sea). Tu personaje no puede ser alguien que solamente tome en cuenta los aspectos románticos de un Problema. Entonces se mantendría como un imán de la angustia, y una verdadera tragedia no acercaría a una milla de distancia de ella. Deja que sufra por cosas que no pueden ser alejadas. Deja que el Problema la transforme en alguien que no hace cosas muy buenas debido a ello. Encuentro difícil de imaginar que un personaje luchando desesperadamente por proteger el secreto de que se corta lloraría solamente lágrimas falsas y sangraría solo en patrones artísticos y nunca diga nada significativo o hiriente a otra persona que se acerque demasiado a descubrir su secreto. Encuentro incluso más difícil de imaginar que un niño cuya infancia fue completamente arruinada por el abuso crecería como un paragón radiante de virtud y sonría, además de relacionarse con otras personas sin esfuerzo.
Parte de la tragedia es que es irrevocable, que incluso aunque pueden ocurrir dulces cosas mientras sucede, el sentido de un siempre más dulce “qué podría haber sido” siempre estará allí. Sí puede ser lavado tan fácilmente que tienes un nuevo personaje que brilla como si fuera nueva cuando haya terminado, si sus únicas cicatrices son de las atractivas, si solamente sufrió por lo equivocado y nunca hizo nada, tienes angustia.
3) El Argumento Idiota vs el argumento dirigido por el personaje.
Ya conoces el Argumento Idiota. Es el único que funciona solamente debido a que todo los personajes se comportan como idiotas.
Esto sucede con la mayoría de los villanos, pero también sucede con los héroes angustiados. Cuando tendría más sentido escuchar lo que alguien más le está diciendo, el héroe angustiado escoge no escuchar. No debido a que quiere legitimar algún problema, como la desconfianza sobre si lo que le está contando la persona contiene un pedazo de información relevante; sucede debido a su “preocupación más interna” o algo así. Eso me desespera.
Cuándo dos personajes podrían resolver sus problemas en dos minutos hablando, el autor los meterá en una furiosa pelea agitando sus manos para asegurarse de que nunca vuelvan a hablarse hasta el final del libro. El chico malo aparece de repente, la heroína se aleja en uno de esos típicos “¡Puede cuidarme por mi misma!,” los aliens atacan, lo que sea. Algunas veces los personajes nunca hablarán siquiera, y la angustia se convierte en algo estúpido, lo cual es a la diversión lo mismo que la angustia y esta para la verdadera tragedia.
Cuando resolver el misterio principal depende de una pista que el lector puede ver desde una milla de distancia, los héroes no la verán, no lo harán, no lo harán. Todos sus problemas financieros podrían ser resueltos encontrando, por ejemplo, la llave que abre la mina de diamantes de la Reina Astalda, pero aunque incluso el lector sabe perfectamente bien que la llave es el misterioso amuleto que la madre muerta de la heroína le dio, más nadie lo hace. ¿Por qué? Porque entonces el autor no tendría la excusa para escribir trescientas páginas y todos los coros de “¡Somos tan pobres!¡Oh!”
El personaje que conduce el argumento, por otra parte, tiene personajes trabajando en propósitos cruzados debido a que ello tiene sentido para ellos, así que lo hacen. Pueden querer cosas completamente incompatibles. Pueden tener distintos conjuntos de principios (de nuevo la cosa con el conflicto interno). Su compromiso con cada uno puede importa menos que sus objetivos. Puedes tener un personaje a quién solo le importa más el poder, la venganza, el dinero o lo que sea que cualquier quiera. Esta es la esencia de la tragedia, una vez más, el sentido dirigente de “Demonios, si solo…” más que “Si solamente el autor dejara de hacer que cosas aleatorias sucedan.”
4) Falta de detalles vs peso.
La angustia usualmente es muy rápida, ya sea en un fanfiction o en una obra profesional de ficción. El autor apenas sienta las bases de la situación antes de soltarle una larga cantidad de historias manidas al lector. O hay muchas pistas vagas, pero no se le ha dado al lector una razón lo suficientemente buena como para que le importe la situación y entonces comienzan los lamentos de los protagonistas. Esto se debe en parte debido a que muchas historias de angustia hacen un buen uso de la “ambientación gastado,” situaciones estropeadas que supuestamente no necesitan explicación debido a que el lector las ha visto un millar de millones de veces antes.
Sin embargo, es esa carencia de explicación lo que convierte a la historia en un Cola Dietética. No me importa nada sobre la joven chica a la que han despedazado su osito de peluche a menos que me cuentes que la hace diferente, y especial, y cuanto significaba ese osito de peluche para ella, y como su pérdida afecto su vida. (Aunque en ese caso, debería ser más que un osito de peluche; ver punto 5). Tendrías que hacerme ver a Lellsy Jones gritando al lado de su osito de peluche, sorbiéndose la nariz, lloriqueando y planeando una malvada venganza con ganchos para carne. Si solo veo una joven niña –probablemente una a la que se le enrojecen los ojos cuando llora, y que no “grita,” sino que “deja escapar una sola lágrima traslucente” –no voy a sentir si quiera un mínimo de compasión. Sí, podría llorar, si está escrito lo suficientemente bien. El problema es que no termina allí. No has infectado a tu lector con un sentimiento de tragedia si la has hecho llorar. Cualquier película tonta puede hacer eso. Las películas de Disney pueden hacer eso. Para ganar, tienes que hacer que tus lectores comiencen a pensar y sentir algo por esa persona única en particular, no solo cualquier chica niña con un osito de peluche en su regazo.
Esta es Aún Otra Buena Razón (¿realmente necesitas más de una ahora?) para no comenzar tu historia con una escena de angustia. Todavía no sabemos lo suficiente de esa persona. No hemos sido investidos dentro o con sus circunstancias. Cualquier lágrima que lloremos serán falsas, basadas en la lástima por la situación, no la persona. O el lector está llorando debido a sus problemas personales. Sé que tiendo a molestarme cuando los objetos amados son destruidos, pero estoy pensando más en como me siente si alguien fuera detrás de uno de mis libros, no mi osito de peluche. Mantén la atención del lector en la historia.
Las tragedias tienen peso, fuerzas, inevitabilidad. Llegan a un punto en el que una historia verdaderamente trágica dónde sabes que los personajes no pueden hacer nada más. Están encerrados en sus desesperados cursos de acción, y no pueden cambiarlos. Eso es lo que hace que las tragedias de fantasía de pura sangre sean tan pocas, como los Leones de Al-Rassan, o fantasías con escenas trágicas en ellas, como El Señor de los Anillos, son tan grandiosas. Kay no resuelves profundos conflictos religiosos con agitar las manos, y pone hombres buenos en contra de otros hombres buenos, hombres que pagarían cualquier precio para no tener que hacerlo –excepto renunciar a sus fes. Los elfos de Tolkien se fueron, desvanecieron y murieron, sus anillos perdieron el poder cuando el Anillo es destruido, y no hay ninguna cura milagrosa para eso al final. Aunque para ese momento hemos recolectado esas partes, nos hemos sumergido profundamente en los personajes y mundos, y muchas escenas también han desechado todas las posibles opciones, una por una. Una buena tragedia toca la esperanza como con un arpa, desperezando las notas hasta el momento cuando no hay nuevas canciones por tocar.
5) Prioridades mal ubicadas vs buenas prioridades.
Este es un problema casi único de la angustia de fantasía, pero puede mostrarse en otros géneros también. La Fantasía tiene todos estás grandes preocupaciones: salvar el mundo, salvar un alma, poner al verdadero gobernador en el trono, rescatar a una raza moribunda, etcétera. Aún así, lo autores angustiados continuamente sabotean estos grandes objetivos con otros mucho menores, haciendo que lo que le sucede a un personaje en su vida amorosa o el destrozo de su osito de peluche sea más importante que el mundo.
Ahora, no es necesario que cometan estas prioridades mal ubicadas. Si tienes una fantasía centrada más en lo personal, o una fantasía dónde el mundo no está en peligro, entonces el amor de la vida del protagonista ciertamente puede ser una preocupación más importante. Pero usualmente el autor presenta una Gran Equivocación justo enfrente. Es un cliché de la fantasía que los personajes comenzarán huyendo del malo en los primeros tres capítulos, pero es un cliché debido a que es resistente. Todavía puede ser poderoso en las manos correctas.
Así tienes una escena en la cuál se le cuenta a la heroína es la última descendiente de una línea con la responsabilidad hereditaria de encadenar el Hombre lobo de Gleledon en su caverna nuevamente. Ella asiente solemnemente, pondera el increíble peso de esa carga, y la acepta.
Entonces, dos capítulos más tarde, está convencida de que el insulto del guardia chauvinista es el peor dolor en su vida. Más, el autor espera que te sientas de la misma manera.
Si quieres evitar la angustia, es absolutamente imperativo que desarrolles el donde de mostrar a tus lectores que las percepciones del personaje no son idénticas a las del mundo que la rodea. Puede sentir que el guardia chauvinista es el peor dolor en su vida, y dos capítulos más tarde puede estar consumida por el terror ante el pensamiento del chico adolescente que le gusta la note. Pero el autor no debería forzar al lector, que probablemente estará pensando más sobre el Hombre lobo de Gleledon, para estar de acuerdo.
Empuja la angustia demasiado bueno, y podrías volverse loco y unilateralmente hilarioso. El personaje se lo brinca como un guijarro sobre la superficie del agua de preocupación a preocupación, nunca realmente hundiéndose en ninguno de ellos. Va por ahí como una cabeza vacía porque el autor ha decidido que debe estar siempre angustiada sobre algo. Y cuando el Hombre lobo de Gleledon llega, su derrota es completamente no ganada. Ella no ha gastado los capítulos de su cuesta aprendiendo las habilidades para derrotarlos, o secándose sus lágrimas y aumentando su coraje, aprendiendo algo sobre si misma que la haría capaz de mirar dentro de los ojos de un hombre lobo y aceptar la bestia en ella. Solamente está preocupada, llorosa, y es recompensada de cualquier manera.
Ese es el segundo problema con las prioridades mal ubicadas: los personajes consiguen las recompensas por sus estúpidos y superficiales recompensas. La chica que vive soñando de día sobre el chico que ama se le permite soñar en paz, incluso aunque debería estar centrado en vigilar a los chicos malos para aprovechar la ventajas. Su preocupación casi siempre comprendida de inmediato, aceptada, y acunada por las personas a su alrededor, y, peor, por el autor.
La tragedia debería ser parcialmente parte de los personajes, como siempre, y si se convierte en alguien más preocupada con el hombre “negando su independencia” que con el Hombre lobo Gleledon, esperaría que el Hombre lobo le sacara el corazón cuando se encuentre con ella. Recuerda el punto 4: la tragedia tiene peso. Me molestan mucho las pequeñas preocupaciones que no se conectan entre sí para hacer la angustia de cada día, no la tragedia.
Bien, ese fue uno largo. Odio la angustia demasiado, aunque (una razón por la que prefiero leer fanfictions cómicos si voy a leer fanfic; la cantidad de fanfics llenos de mala angustia es increíble).




hola, muy buenos consejos. hubo un tiempo en el que mis escritos la hubieran molestado en par de ocaciones pero gracias a estos post creo que soy mas consiente de lo que escribo y de la conconrrdancia y coheriancia de la historia. no tienes mas de estos quiero terminarme esta «saga» completa antes de recomenzar la escritura. si los tienes en ingles no iporta igual me gustaria tenerlos.
Son 424 consejos, asi que todavia te faltan unas cuantas cosas, si buscas en internet post of limyaael in quriosity quill estan todos por orden. Yo publico diez posts q traduzco yo cada mes, asi que puedes mantenerte por el sitio en busca de mas.
Hola, ultimamente me conecto poco, he estado un poco ocupado en el trabajo. Ademas, estamos trabajando en horario de verano hasta las 2:00 pm. Cualquier cosa me escribes al correo, al mio o al nauta que creo que te di. Yo salgo de vacaciones la segunda quincena. ¿Cuando vienes por Villa Clara?