GONZALO MARTÍN VIVALDI
El orden de las palabras y el orden de las ideas
Recordemos lo expuesto en el tema anterior: el orden sintáctico (sujeto, verbo, complemento) sólo nos interesa para los casos de duda. Insistimos en que la frase española no está sometida a reglas inflexibles: goza de holgura y libertad. El orden de las palabras se gobierna más por el interés psicológico (orden lógico) que por la estructura gramatical. Dicho de otro modo: al escribir, conviene seguir el orden de nuestro pensamiento porque el escritor, según dice Martín Alonso, «fabrica las frases a tenor de sus fenómenos mentales, cambiando, a veces, la distribución directa de los vocablos, para dar más valor expresivo o ritmo a determinadas formas del lenguaje».
Todo ello, en la práctica, se resume en unas cuantas reglas, cuyos principios esenciales podrían ser los siguientes:
- Conviene ligar las ideas entre dos o más frases.• Deben presentarse tales ideas según su importancia.• Es necesario evitar las faltas de sentido que resultan de no respetar el orden «lógico-psicológico» de nuestro pensamiento. Resumamos lo anterior en una primera regla, fundamental para el orden lógico:
Una idea puede expresarse de diferentes modos, según la importancia de dicha idea.
Esta regla se completa con el siguiente principio general de construcción lógica:
Para la debida claridad de la frase, conviene que el orden de las palabras se someta al orden de las ideas.
EJEMPLO: Mi primo Juan, ingeniero de Caminos, regaló todos sus libros a mi padre poco antes de morir.
De acuerdo con las reglas indicadas, si en una frase precedente a la del ejemplo se habló ya de «la biblioteca de mi primo», se puede continuar así: Todos estos libros los regaló mi primo, poco antes de morir, a mi padre.
Si se quiere destacar la idea de tiempo, escribiremos:
Poco antes de morir, mi primo, el ingeniero de Caminos, regaló todos sus libros a mi padre.
Consideraremos ahora otro ejemplo:
Debemos contraer el hábito de trabajar desde la juventud.
Esta frase está ordenada sintácticamente:
1o, sujeto: nosotros (implícito en el verbo «debemos»);
2o, verbo: debemos;
3o, complemento directo: contraer el hábito de trabajar-,
4o, complemento circunstancial de tiempo: desde la juventud.
Sin embargo, si lo que nosotros queríamos resaltar al escribir -el interés psicológico o idea dominante-radica en la idea de tiempo «desde la juventud», entonces el orden sintáctico de las palabras se somete al orden «lógico-psicológico» y escribimos: Debemos contraer, desde la juventud, el hábito de trabajar.
O mejor aún:
Desde la juventud, debemos contraer el hábito de trabajar.
Ejercicios
- «Los alumnos aprenden fácilmente la pronunciación francesa con los discos «Linguaphone».
Redactemos ahora -según los principios expuestos-cuatro frases distintas, llevando al principio de cada una de ellas el concepto que se quiera destacar; y que será, en cada caso: el aprender, la facilidad, la pronunciación y los discos «Linguaphone». (Como es natural, en algunos casos las frases han de sufrir ligeras variaciones.) 1o El aprendizaje de la pronunciación francesa resulta fácil para nuestros alumnos con los discos «Linguaphone».
2o Con gran facilidad aprenden los alumnos la pronunciación francesa con los discos «Linguaphone».
3o La pronunciación francesa la aprenden fácilmente los alumnos con los discos «Linguaphone».
4o Con los discos «Linguaphone», aprenden los alumnos fácilmente la pronunciación francesa.
- «El automóvil pequeño, de tipo popular, es la gran preocupación de los fabricantes de coches de todos los países europeos.»
Redactar dos frases -siguiendo las normas expuestas-destacando, en una, la «preocupación», y, en otra, el «lugar» donde se produce dicha preocupación. - «Los sistemas audiovisuales ocupan en la actualidad un lugar preponderante en la enseñanza de las lenguas vivas.
Redactar otras dos frases destacando: la idea de tiempo, en una; y la materia de la enseñanza, en otra.
En las siguientes frases hay cierto desorden desde el punto de vista lógico. Escribir de nuevo, sometiendo el orden de las frases al de las ideas.
El hombre sincero confiesa las faltas que ha cometido con franqueza.. El crítico de arte hacía una serie de apreciaciones acerca de los cuadros expuestos, con un criterio completamente arbitrario.. Leal y valiente, el pastor no cuenta con mejor defensor que su perro.. Providencia de los pobres, todo el pueblo amaba a la señora de Martínez.. Los grandes hombres también tienen defectos censurables en su carácter.. El delantero centro hizo una serie de fintas sobre el césped con gran habilidad.
La cohesión en el párrafo y las frases desordenadas
LA COHESIÓN.
Donde verdaderamente tiene importancia el orden lógico (interés psicológico), no es en la frase unitaria, sino en el párrafo o período, todo lo expuesto en el tema anterior sirve de precedente a la siguiente regla de construcción lógica: Para conseguir la debida cohesión en un párrafo o período, debe procurarse ligar la idea inicial de una frase a la idea final de la frase precedente o a la idea general.
EJEMPLO: El edificio incendiado era un chalet de lujo. El fuerte viento reinante avivaba las llamas y les daba una espantosa intensidad.
¿Cuál de las dos frases siguientes liga mejor con la expuesta?:
- … El salvamento de los habitantes del chalet tuvo que hacerse en medio de este brasero ardiente.• … En medio de este brasero ardiente, tuvo que hacerse el salvamento de los habitantes del chalet. Sin duda alguna, la segunda frase «en medio de este brasero ardiente» liga mejor, más lógicamente, con la «espantosa intensidad de las llamas».
Ejercicios
De acuerdo con lo expuesto, ordene lógicamente los siguientes párrafos. (Fíjese en la idea fundamental del periodo, o bien en la idea expresada en la frase inicial. Es decir, tener en cuenta el orden lógico y el interés psicológico):
- Cuando reventaron las tuberías de la casa se produjo una gran confusión entre los vecinos. El agua corría por todas partes: las habitaciones estaban convertidas en pequeñas lagunas… Todos gritaban y daban órdenes; pero nadie se entendía.2. El ladrón corría por las calles, blandiendo una enorme navaja y sembrando el pánico entre los transeúntes. La policía corría tras él y, varias veces, estuvo a punto de darle alcance. La gente se apartaba al paso del enfurecido y peligroso delincuente. Hubo algunas personas que se sumaron a la policía en esta accidentada persecución.3. Pasamos una alegre mañana de campo: comimos, reímos y cantamos. De pronto, nos llegó una mala noticia que turbó nuestra alegría. Nuestro sano holgorio no iba a durar mucho.4. Era un paisaje de una desolación profunda. Fernando se detuvo allí y quedó pensativo, absorto, la respiración contenida. No se veía un árbol, ni una persona, ni siquiera un perro.5. Fue anochecido. Se levantó un vientecillo agradable y fresco. Parpadearon las primeras estrellas. Las luces del crepúsculo se fueron extinguiendo, apagándose.6. A la mañana siguiente, se comentaba el asesinato en toda la ciudad. La policía no descansaba en la búsqueda del asesino. La Guardia Civil ayudaba a las pesquisas. La gente se asombraba de que alguien hubiera sido capaz de matar a un niño inocente. No se hablaba de otra cosa.
FRASES DESORDENADAS. Estudiemos ahora el problema que nos plantean las frases desordenadas porque no se tuvo en cuenta la importancia de los elementos que entran en su composición, es decir, porque el orden de las palabras no se sometió al orden de las ideas.
EJEMPLO: El maestro obligó a todos los alumnos a someterse al examen médico, por orden de la superioridad.
En realidad, debió escribirse:
Por orden de la superioridad, el maestro obligó a todos los alumnos a someterse al examen médico.
Otro ejemplo: El teniente Martínez tuvo que tomar el mando del batallón cuando mataron al comandante López y al capitán García.
Mejor escrito: Cuando mataron al comandante López y al capitán García, el teniente Martínez tuvo que tomar el mando del batallón.
NOTA: En realidad, y téngase ello muy en cuenta, estas reglas son un tanto elásticas. No es preciso seguirlas siempre. A veces, la construcción lógica debe ceder ante la sintáctica o la armoniosa. Por consiguiente, en los ejercicios que van a continuación, el alumno volverá a ordenar sólo aquellas frases cuya corrección le parezca imprescindible. Y lo será siempre que el orden expuesto no exprese con claridad lo que se quiere decir. Si es así, escriba la frase lo más lógicamente posible.
Ejercicios
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El número de cuartillas que tenía que escribir eran unas cincuenta, según calculé después.2. Las ciudades antiguas estaban situadas en las proximidades de los ríos o en lo alto de las montañas, dicen los historiadores, por necesidades de tipo comercial o para su mejor defensa.3. Luis estuvo en Granada a la vuelta de un largo viaje por todo el Sur de España.4. La choza empezó a caerse a pedazos a causa del temporal reinante.5. El Barcelona puede ganar el campeonato de Liga si no tiene bajas importantes en su actual alineación.6. Hubo muchos heridos; algunas mujeres quedaron magulladas y dos niños fueron pisoteados cuando se incendió el autobús.7. El sereno vigilaba los alrededores de la casa incendiada, armado de su chuzo, mientras se esperaba la llegada de los bomberos.8. Las aguas potables fluorizadas disminuyen las caries dentales dicen los expertos de la OMS, según recientes datos estadísticos.9. Luis hizo muy bien en presentar la dimisión de su cargo, tal es mi opinión, si lo que se cuenta es verdad.10. Un lobo entró en el gallinero, se comió dos pollitos y mató a tres gallinas, mientras nosotros dormíamos a pierna suelta.
El relativo «que» y su antecedente
Como complemento de lo estudiado en los temas anteriores acerca de la construcción lógica, debe tenerse en cuenta la siguiente regla:
El pronombre relativo debe colocarse cerca de su antecedente.
EJEMPLO: Señalaré un capítulo en este libro que me parece muy interesante.
Escríbase, mejor: Señalaré en este libro un capítulo que me parece muy interesante.
Observaciones
A veces no resulta fácil colocar el relativo inmediatamente después de su antecedente. En tal caso, si el empleo de «que», «cual», «cuyo», etc., fuese causa de equívoco, se recomienda sustituirlo por «el cual», «del cual», etc., o bien se repite el antecedente o, simplemente, se da otro giro a la frase.
Al decir, «Hay una edición de este libro que resulta muy agradable por su impresión», si queremos colocar el relativo «que» inmediatamente después del antecedente «edición», tendríamos que escribir Hay una edición que resulta muy agradable por su impresión de este libro.
En este caso, el remedio ha sido peor que la enfermedad -como suele decirse-. Por tanto, podríamos escribir:
Hay una edición de este libro, la cual resulta muy agradable por su impresión.
O también: De este libro hay una edición que resulta muy agradable por su impresión.
Dado que ninguna de las variantes nos agrada (la última rima en vón»), lo mejor en este caso, sería dar otro giro a la frase. Por ejemplo: «Hay una edición de este libro, muy gratamente impresa». Hemos suprimido el relativo «que» y así hemos salido del atolladero más fácilmente.




