GONZALO MARTÍN VIVALDI
Estilos directo e indirecto
«Cuando se escribe directamente el autor desaparece, no se le ve. Lo que se ve es lo que se quiere narrar, describir o fijar en la imaginación del lector. Este procedimiento o estilo tiene más fuerza, se graba con más facilidad, nos da la impresión de algo que está sucediendo ante nuestra vista».
Como ejemplo de estilo directo descriptivo, copiamos algunos párrafos sueltos de La casa de los muertos, de Dostoievski. El autor nos describe los baños turcos a donde solían llevar entonces a los condenados a Siberia:
… Cuando abrieron la puerta de la estufa se me antojó que entrábamos en el infierno. Imaginaos un aposento de diez pasos de largo por otros tantos de ancho, en el que se amontonaban cien hombres a la vez, o por lo menos ochenta, pues éramos entre todos unos doscientos, divididos en dos grupos. El vapor nos cegaba; el humo, la suciedad y la falta de espacio eran tales que no sabíamos dónde poner los pies. Confieso que me asusté y quise salir de allí, pero Petrof me tranquilizó……Se gritaba y se reía con el acompañamiento de cien cadenas que se arrastraban por el suelo. Los que querían pasar de un sitio a otro, enredaban sus cadenas con las de los demás, chocaban en las cabezas de los que estaban más bajos que ellos, caían, juraban y arrastraban en su caída a los demás……El vapor seguía en aumento, y la sala de baño estaba llena de una nube espesa y abrasadora en el seno de la cual había una masa que gritaba y se movía. A través de esta nube se veían espaldas magulladas, cabezas afeitadas, escorzos de brazos y piernas, y, para completar el cuadro, Isaías Fomitch vociferando con todas sus fuerzas, encaramado en el banco más elevado, saturándose de vapor…
Pero el campo de aplicación más amplio del estilo directo es aquel en que hay diálogo o cuando, sencillamente, conviene reproducir lo que ha dicho alguien (caso de las palabras pronunciadas por un conferenciante).
En el estilo directo, se hace hablar a los personajes; el escritor les cede la palabra. En el estilo indirecto, es el escritor quien, en nombre propio, nos informa de lo que dicen sus personajes.
La Gramática de la Real Academia Española dice así: «Llámase directo el estilo cuando el que habla o escribe cita textualmente las palabras con que se ha expresado el propio autor de ellas; e indirecto, cuando refiere o cuenta por sí mismo lo dicho por otro».
En el estilo directo ninguna conjunción liga la cita al verbo declarativo; se ponen dos puntos y «guión de conversación» o, simplemente, se entrecomilla la cita.
Este procedimiento directo es más vivo, da más impresión de verdad, es, en suma, más comunicativo.
Otro ejemplo. (Tomado de un artículo de Julio Camba):
Días atrás, necesitando remozar un poco mi ropero con algún traje de primavera, me fui a un almacén de ropas.Allí me tomaron las medidas y me dieron a elegir tres o cuatro modelos de diferentes colores. -Este -dije yo.-Muy bien -exclamó el vendedor-.¿Quiere usted ponérselo? Yo lo intenté con la mejor voluntad del mundo, pero me fue imposible conseguirlo.-No quepo -le dije al vendedor.-Pues esta es su medida -me repuso.-¿Mi medida? -exclamé, asombrado…
Transformemos ahora este diálogo en un párrafo de estilo indirecto: «… y me dieron a elegir tres o cuatro modelos de diferentes colores. Elegí uno y el vendedor me preguntó si quería ponérmelo. Yo lo intenté con la mejor voluntad del mundo, pero me fue imposible conseguirlo. Dije al vendedor que no cabía y él me respondió que era mi medida…»
En este ejemplo se comprueba fácilmente cómo, al transformar el diálogo directo en un párrafo indirecto, el estilo ha perdido fuerza, viveza.
El estilo indirecto debe emplearse siempre que parezca superfluo citar las palabras textuales. Así, este procedimiento es preferible cuando se quiere dar una idea sucinta y general de una opinión o de un diálogo, es decir, cuando no es absolutamente necesario reproducir textualmente lo que alguien haya dicho.
Hay también una tercera clase de estilo llamado semidirecto, cuya nota característica es la supresión del verbo declarativo, porque se sobreentiende fácilmente. Se insinúa que se van a citar las palabras de alguien y no se emplea la conjunción «que».
EJEMPLOS: Estilo indirecto: «El profesor dijo que convenía hacer todos los ejercicios porque la práctica es el complemento necesario de la teoría».
Estilo directo: «Conviene hacer todos los ejercicios -dijo el profesor-. La práctica es el complemento de la teoría.»
Estilo semidirecto: «El profesor explicó lo que convenía hacer: los ejercicios eran necesarios porque la práctica es el complemento de la teoría.»
Como se ve, el tiempo del verbo, y a veces hasta la persona, varían al pasar la oración del estilo directo al indirecto.
Hay ocasiones en que no conviene emplear el estilo directo porque sólo se quiere dar una idea sumaria de algo, sin reproducir el texto íntegro. Así: «Los señores de la firma X y Cía. escribieron a sus clientes manifestándoles que los productos subirían de precio, debido a los elevados costes de los materiales.»
Aquí, en realidad, no hace falta citar la carta entera en cuestión. El estilo indirecto basta.
En cambio, debe emplearse el estilo directo cuando el indirecto pueda prestarse a confusión.
EJEMPLO: El maestro dijo a Luis que iba a escribir a su padre.
Confusión: ¿Al padre de quién? ¿Al de Luis o al del maestro?
Manera de resolverlo: recurrir al estilo directo y, así, podremos escribir:
El maestro dijo a Luis:
«Voy a escribir a mi padre».
«Voy a escribir a su padre».
Finalmente, el estilo directo debe emplearse siempre que se haga la reseña informativa de una conferencia o de un acto en el que hayan hablado uno o varios oradores.
Lo corriente en estos casos es decir, por ejemplo:
El conferenciante habló de lo que significa el militar en el mundo moderno. Dijo que hoy, un militar, tiene que tener mucho de técnico y bastante de diplomático. Destacó que la guerra fría ha sacudido la modorra tradicional de la vida cuartelera de antaño y que, en nuestros días, el oficial o jefe del Ejército debe vivir en alerta constante, preparándose continuamente y estudiando sin cesar, porque hoy, más que nunca, si queremos la paz, debemos estar continua y urgentemente preparados para la guerra.
Esta referencia, aunque traslada al lector el pensamiento del conferenciante, tendría más fuerza en estilo directo puro:
Un militar, actualmente, debe tener mucho de técnico y bastante de diplomático. La «guerra fría» ha sacudido la modorra tradicional de la vida cuartelera de antaño». Esto dijo el general X en su conferencia titulada El militar en el mundo moderno».En nuestros días -afirmó a continuación-, el oficial o el jefe del ejército tienen que vivir en alerta constante. Hay que estudiar sin cesar y prepararse continuamente para cualquier eventualidad.Hoy, más que nunca, si queremos la paz, debemos estar, continua y urgentemente, preparados para la guerra.
En realidad, en ambos casos se ha dicho lo mismo; pero con el estilo directo damos al lector una impresión más viva, más real; lo trasladamos directamente al escenario de la conferencia y lo convertimos en espectador, en oyente directo de lo que se dijo.
El estilo indirecto libre [dice W. Kayser refiriéndose al que nosotros hemos llamado «semidirecto»] se encuentra entre el estilo directo y el indirecto, precisamente en medio. ¿Debo ir esta noche al teatro? —así podría reproducir directamente un narrador el pensamiento de uno de sus personajes, poniendo al personaje y al lector en estrecho contacto-. En la reproducción indirecta conservaría las riendas en su mano y serviría de mediador entre el lector y el personaje: Pensaba si debía ir por la noche al teatro. El estilo indirecto libre ocupa un lugar intermedio: ¿Debía ir por la noche al teatro? El narrador, en este caso, es menos visible que en el estilo indirecto; el foco de la perspectiva casi pasa por el alma del propio personaje, como si el lector se asomase directamente a su vida interior… Esta forma sintáctica se adapta a la expresión de pensamientos no formulados claramente, a jirones de pensamientos, pequeñas emociones de la vida interior Se comprenderá la gran importancia que ha logrado si se tiene en cuenta el interés por los procesos psicológicos que caracteriza al arte narrativo de los últimos decenios.
Ejercicios
Los siguientes párrafos, frases y trozos literarios están escritos en estilo indirecto. Escríbalos en estilo directo.
- El primer día de clase, el profesor dijo a los alumnos que, ante todo, exigía orden y disciplina. Añadió que prefería las faltas a clase, a los alborotos dentro de ella, y acabó recomendando a los buenos alumnos que no se dejaran contaminar por los malos.• El piloto, mientras volaba, sintió lo que no había sentido nunca; notó que sus nervios estaban tensos y que sus manos no obedecían a su voluntad. Pensó que los «reflejos» no funcionaban, y atribuyó la causa a unas copas de más que se había tomado la noche anterior. ,• Desde el aire, el paisaje de la ciudad le pareció totalmente nuevo. Pensó entonces que merecía la pena velar, aunque sólo fuese por descubrir nuevas facetas de cosas conocidas.• El médico dijo al padre del enfermo que su hijo tenía un tumor maligno, que la amputación se imponía y que era preciso tener valor.• Mi padre me dijo que no estaba contento conmigo, que tenía que estudiar más y que, si no estudiaba, no tendría más remedio que ponerme a trabajar y aprender un oficio.• María, la criada, dejó su cesta sobre un banco. El soldado, su novio, le preguntó que por qué no había venido el día anterior. A lo que ella contestó que había venido, pero que él ya se había marchado. El soldado reconoció que podía ser verdad, y le explicó que él había tenido que marcharse porque habían tocado retreta y no pudo esperar más.• El profesor de Filosofía nos explicó la teoría de la relatividad, y nos dijo que actualmente los postulados de Einstein estaban siendo discutidos y puestos en tela de juicio.• Los dos amigos recordaron entonces sus tiempos de guerra. Juan preguntó a Luis a qué se había dedicado cuando lo licenciaron. Y Luis le respondió que, en el primer momento, se encontró como «despistado» y que no sabía qué camino tomar, hasta que por fin se decidió por emprender de nuevo los estudios.




