Autor: Limyaael
Traductor: José A. Cantallops Vázquez
Pienso que los personajes con una extraordinaria belleza sean necesarios, incluso (o especialmente), en la fantasía, pero hay formas de tenerlos y no hacer que suenen engreídos, arrogantes o hechos un completo lío en la historia.
- No introduzcas personajes hermosos desde el exterior.
Muchas fantasías hacen esto. Comienzan desde afuera dando una visión panorámica de, digamos, de un promontorio que se adentra en el mar, una playa o un castillo (empujando a un aburrida Limyaael por todo el trayecto), y desciende sobre una princesa, sirvienta, príncipe o quién sea que estuviera mirando la escena. Este es un ejemplo completamente creado, pero debería ayudarte a que comprendas el punto:
Las Rocas de la Visión se habían detenido por encima del Océano Limori desde tiempos inmemorables, quizás desde que el Rey Ciego viniera sobre las olas. Se alzaban como los dientes de un lobo de las verdes tierras altas dónde habían sido plantadas por esas desconocidas y antiguas manos, las caras talladas sobre ellas mirando constantemente fuera del océano. En todos esos siglos desconocidos, ninguna de ellas se habían caído. Miraban la lluvia, el sol o la nieve interminablemente, siendo las mismas.
Recostada sobre ellas estaba ahora una hermosa mujer joven curo pelo dorado resplandecía pálidamente con la lluvia que caía, sollozando como si su corazón fuera a romperse. Sus hombros alzados mientras lloraba, arrugando la seda de su delicado vestido, y cuando finalmente tuvo tiempo para mirar la lluvia, pestañeando confusa, las lágrimas que brillaban en sus impactantes ojos verdes no lucían muy diferentes de las gotas.
Se está haciendo tarde, pensó Dimari, restregándose la cara con una mano. Debería regresar a casa.
Esto es aborrecible. Estaría preparada para simpatizar con Dimari si ella estuviera llorando y la idea de que estuviera llorando es lo suficientemente dura para no notar que la lluvia indica que su dolor es profundo. Pero el escritor no comienza con sus pensamientos o su personalidad, el porqué está llorando o que le habría causado a ella reaccionar de una manera tan intensa. En vez de eso, conseguimos una descripción física, y no una que le permita al lector maquillarla en su mente. No, debemos saber que es “hermosa,” tiene un cabello “brillante” e “impactantes” ojos verdes, probablemente unos como esmeraldas. (Nunca he leído una fantasía dónde un personaje tenga los ojos verde pálido. Si son verdes, casi siempre son esmeraldas).
¿Por qué hacer esto? Hace parecer como si fuera la parte más importante de tu personaje, y la impresión que se lleva el lector es la de alguien rubio y con los ojos verdes –no la de alguien capaz, fuerte, valiente, sarcástico, inteligente, ambicioso, orgulloso, o cualquier otro rasgo que podrían convertir al personaje en una persona distinta. En vez de eso parece uno recortado en cartón, y se mantiene de esa forma hasta que lo vuelves real.
Hazlo real y considera hacerlo desde dentro hacia fuera y traer las apariencias más tarde, no desde el comienzo.
- No uses la apariencia del personaje para sustituir el argumento.
He escuchado a algunos escritores clamar que por supuesto, los personajes hermosos no necesitan ser profundos y complejos, debido a lo que realmente fascina al lector es su belleza, o que debido a que las personas hermosas “consiguen todo lo que quieren” en nuestro mundo, lo haría también en el mundo de fantasía. Pura mierda. No recuerdo haber leído un libro completo solo debido a que el personaje principal tuviera ojos plateados. (Ahora estoy avergonzada de algunos de los libros que me gustaban hace diez años, pero incluso entonces encontraba algo con lo que enfatizar con los personajes). No deberían las reacciones de otros personajes hacia la belleza consistir solamente en babear, lenguas colgando, o ofrecer ayudarlo o ayudarla con cualquier cosa que él o ella quiera.
En primer lugar, la fantasía está a menudo atestada de personas atractivas, salvo por las pocas personas celosas del héroe o heroína. Aún así ellos no consiguen tantas paradas como el protagonista, solo debido a que ella es la protagonista. Eso es en cuanto a la hermosura garantizando las mismas cosas para todos es una ficción, sino realmente el favor del autor quién lo hace. Y muchas personas en el mundo de fantasía son mostradas usualmente como ingeniosas, inteligentes, sutiles o poseedoras de algo de autocontrol, incluso si el autor solo intenta contar y no mostrar eso. ¿Dejarían todos que solo sus reacciones físicas guíen sus acciones? Podrían estar más influenciados por la belleza de lo que piensan que están, pero dejaría una historia disgustada si encuentro al cortés villano adulador a los pies de la heroína y dejando que haga lo que quiera solo porque le sonrió, cuándo también sabe que ha jurado destruirlo.
Tus personajes pueden ser tan hermosos como el día es largo, pero a diferencia de un cuento de hadas, no debería ganar a sus ayudantes de esta forma. Y si tienes una heroína que se supone está en un cuento de hadas, estás escribiendo un subgénero diferente del resto en la fantasía. Eso significa que todo lo otro también tiene que ser diferente –la ambientación, los villanos, los personajes de apoyo, el tono, el lenguaje- y no te da la licencia de escribir una fantasía supuestamente realista con una belleza con cabeza de burbuja como principal.
3) No uses la belleza del personaje para hacer una declaración moral
Esto también es sorprendentemente fácil de hacer, incluso cuándo el autor no se lo propone. Las personas hermosas tienden hacia el bien. Las únicas que tienen espinillas son los chicos malos, o el aprendiz patoso mirando por encima de la hermosa heroína y dándose cuenta de que nunca la tendrá. (Si se vuelve de valor para ella, milagrosamente habrá perdido su agné). En esas cuestiones, los únicos con cicatrices poco atractivas, marcas de nacimiento o lunares, son los chicos malos. Si una heroína hermosa hace que la golpeen, sus heridas sanarán para dejar cicatrices que la hagan más especial, o alguna otra nauseabunda afirmación Sus marcas de nacimiento por significativas y no del todo feas. Los lunares son lugares de belleza. Y etcétera.
Muy raramente, tienes a un villano o a una villana hermosa, pero ese tiende a durar solamente hasta la primera derrota, en cuyo punto “su rostro se torcerá, y repentinamente se volverá consciente de su rabia interior.” La belleza no puede ser realmente malvada, arruina la idea, asú que es sacada cuando el villano pierde su genialidad.
Chapucerías
Vamos. Si a tu heroína le han contado que es hermosa desde el nacimiento, mimadas, consentidas y han recibido cada amabilidad, especialmente si ella es de una clase social superior, ¿cuáles son las posibilidades de que también sea el epítome de la amabilidad y compasión? Como mucho, probablemente sea un poco snob y no esté por encima de la caza de cumplidos. Si se mete en una pelea y consigue una cicatriz en su hombreo, ¿cuáles son las posibilidades de que termine luciendo como una estrella o como un corazón? Intenta imaginar a tu personaje tan concretamente en tu mente como puedes, y solamente con ojos que lucen como lentes de contacto y que su cabellos luce lavado con Pantetina. Mira su rostro. Ahora imagínalo ruborizado por la furia, retorcido por la lujuria, arrugado por el dolor. Para eso, ve directo a través de tu escritura y busca descripciones para eso.
Si no puedes encontrarlas, o las encuentras solo aplicándolas a los villanos, ajusta un poco más baja tu belleza. También debería cansarse, tener hambre y frustrarse. Si llora durante el tiempo suficiente, sus ojos deberían hincharse. Si lava platos durante el tiempo suficiente, sus dedos deberían lucir como pasas. No la hagas la excepción de las molestas consecuencias solo debido a que es hermosa.
4) Haz la belleza una invitación a entrar, no una barrera.
Una consecuencia a la cuál podrías arriesgarte si enfatizas continuamente en que el protagonista es alto, pálido como la luna, con el pelo plateado, los ojos violetas, delgado como un elfo desanima a un lector que luce completamente diferente. No tiene que ser de esa manera, mientras que tu personaje haya sido lo suficientemente bien. He cabalgado en la mente de muchos personajes diferentes y he disfrutado la manera en que piensan. Pero si el autor parece pensar que la característica más importante del personaje son sus ojos violetas, en vez de su mente y alma, ¿entonces, cuál es mi vínculo con ella? No tengo los ojos violetas. Voy a encontrar difícil reconocer alguna similitud con ella y superar la barrera.
No hagas a los personajes hermosos intocables y los ubiques en un pedestal por encima del lector. En vez de ello, invita al lector a través de las descripciones. Guarda las expresiones en sus rostros. Graba la manera en que miran durante un momento de excitación salvaje o celebración (algo que pienso mostraría de una mejor manera a los personajes más heroicos de la fantasía en vez de las calmadas contemplaciones que usualmente consiguen). Has que otros personajes los describan con metáforas y símiles inusuales, para que así puedas alejarte de los clichés como “ojos destellantes” y “cabello como ala de cuervo.” Si estás escribiendo desde el punto de vista de un personaje que le hace el amor a esta hermosa persona, entonces enfatiza como responde en la cama y como su compañera se siente, no como luce desnuda.
Corta todos los accesos a la mente del personaje y tus lectores se quedarán mirando a una estatua. Trae a la estatua a la vida y entonces también puedes tener la belleza y la admiración.
5) Date cuenta de que la belleza es altamente subjetiva, y tiene sus propias consecuencias.
Siempre me ha intrigado que una heroína pueda viajar de una cultura en cultura y todavía ser considerada bella. Parece que cada ideal de persona encaja en ella (o, más aún, los ideales de las creaciones del autor encajan con las del autor, lo cuál es quizás meno una sorpresa). Si es rubia y viaja en medio de personas con el pelo oscuro, todos la admirarán y llamarán a su pelo luz del sol. Si es rubia y está en medio de personas rubias, entonces todavía es más hermosa que cualquiera, probablemente debido a que tiene ojos únicos. Si tuviera un cuerpo muy delgado, ese sería absolutamente el tipo de cuerpo ideal en todos lados. Las personas que no las miran de manera extraña el 95% de las veces están celosas de su belleza.
Si quieres ser realista, no puede funcionar de esa manera. Lo siento. Un elfo brillando podría ser hermoso entre su pueblo, pero déjalo caer en medio de los humanos ordinarios y me imagino que estarían medianamente asustados. ¿Consideraría un enano a una mejer la mitad de su peso como el epítome de la deseabilidad? (Y no dejaré encerrados aquí a Gimli y Galadriel. Dado que ella hace algunos intentos para comprenderlo y realmente le habla en su propio lenguaje, probablemente el gesto definitivo en el concesionario del mundo de Tolkien, no puede ser discutido que ella solamente lo encanto con su belleza). ¿Se alabaría en una tierra dónde es absolutamente necesario para una mujer traer a muchos niños a una mujer que es lo suficientemente delicada para que sus huesos presionen su piel?
Sobre esas sirvientas demasiado delicadas. Imaginaría que serían las personas más inútiles en la búsqueda si se quedan atrapados entre la nieve, tienen que trabajar a bordo de un barco para pagar el pasaje o encuentran una vía bloqueada y tiene que mover las piedras aun lado. No sería capaz de hacer demasiado esfuerzo físico, no podría sacar reservas de energías de su cuerpo, le tomaría un largo tiempo hacerse musculosa. También, no debería ser capaz de esgrimir un mandoble. Lo siento, pero esas cosas son jodidamente pesadas. Cualquier mujer que quiera blandirlas tiene que tener algo de músculo. Todos los acróbatas o clones de Ally McBeal que los autores parecen favorecer como sus heroínas necesitan no hacer la solicitud.
Mantén esto en mente. Tus personajes no deberían ser del tipo de físico perfecto para cada cultura y cada situación. Si realmente quieres que ella solo tenga 1.50 de altura con un pelo largo y sedoso y brillantes ojos, recuerda que su cuerpo más pequeño no le permitirá llevar paquetes pesados , que el pelo sedoso se enredará en las ramas, y que esos brillantes ojos podrían ser el color que la cultura del siguiente valle considere altamente feos.
Actualmente soy más una defensora de las personas promedio, no de las hermosas, pero los autores de fantasía al menos podrían dejar de escribirlos como si solo el exterior importara.






Muy de acuerdo contigo.
Soy nueva en el blog y todavía lo estoy descubriendo; bueno, a decir verdad soy nueva en esto de tener acceso a blogs y escribirles, pero el tuyo me parece super interesante.
Como tantos otros (demasiados) hubiera querido escribir (¡ay!) bien. No es el caso, así que me conformo con leer.
Respecto a la belleza, hace ya tiempo que me molesta que toda heroina tenga que ser, por fuerza, más hermosa que Venus a los 15 y, lo peor de todo, esa belleza no se aje sean cuales sean las aventuras de la desdichada (una versión del sombrero del cowboy o el pelo con brillantina bien alisadito así fueras un marinero en plena tempestad). Me molesta aún más que tanta preciosura transcurra sin consecuencias: cual sea su estatus, los machos no intentan violarla (o desposarla a la fuerza) y puede lo mismo disfrazarse exitosamente de varón y comandar una nave pirata que trabajar de camarera en una taberna sin que le tiren ni un pellizco. Incluso buenas novelas se resienten por eso. En contrapartida, tenemos héroes preciosos (y taaan viriles, faltaría más) y otros no tanto pues, machismo mediante, el varón ha de ser inteligente, fuerte, valiente, etc etc y la mujer, ya sabemos, solo bonita.
Por cierto, ahora veo que tienes un libro encima del espacio para comentar, espero no estar haciendo el ridículo al haberme equivocado de tema del comentario.
Gracias, pero me parece que te has confundido un poco, lo mío ha sido solamente la traducción de estos posts, que si quieres leer de manera completa esta es la lista oficial (http://anomander.cubava.cu/consejos-de-limyaael/), que también puedes encontrar yendo al menú de Aprender a escribir fantasía Limyaael.
Bienvenida al mundo del blogeo, aunque sea como lectora, que también resulta ser un buen papel. Ya que a veces lo que uno necesita para seguir adelante y mantener un blog es alguien que venga y deje sus comentarios.
Buenos ejemplos los que pones y es así, si tuvieramos autores más hijo de putas y realistas entonces si pasarían todas esas cosas que mencionas a todas esas bellezas. Creo que dónde único se ve que tiene consecuencias su belleza es en las fantasías que tiran a bonche todo y lo hacen comedias.
Y, no, no te equivocaste al comentar.