02/9/19

139 Sociedades no monárquicas, parte 1

Autor: Limyaael

Traductor: José A. Cantallops Vázquez

Estos son los tipos de mundos que prefiero construir, solo porque encuentro que las monarquías están gastados (y algunas veces terminan en lugares dónde parece que tendría más sentido usar cualquier otra forma de gobierno, como el los lejanos futuros de la ciencia ficción). También, te fuerza a reconstruir las cosas desde sus cimientos, y aleja a tu mundo de las historias más cansinas, como el argumento de que el campesino que es en realidad el heredero secreto.

 

1) ¿Quién gobierna?

Esto parece ser algo obvio, sí tienes una sociedad basada en el socialismo, democracia o algún otro sistema en nuestro mundo. Recuerda que el nuestro es un mundo que concibe sistemas diferentes en muchos lugares diferentes. Y, recuerda también que a menos que estés escribiendo una Tierra Alterna o un mundo en contacto con la Tierra, no hay modelos teóricos como el de Marx Y Paine disponibles para que estos se sustenten.

Así. ¿Cómo funciona tu sistema de gobierno?

¿Tiene un Parlamento, un Congreso o un Consejo? ¿Cómo son electos, o de que otra manera se escogen? ¿Sí es mediante el voto, puede cualquiera votar? (Este es un buen lugar para dejar claras algunas de las restricciones de tu sociedad. Solamente fue hasta el siglo 20 que la mayoría de los países le concedieron el derecho a las mujeres a votar, y todavía no es realidad en algunos lugares. Todavía existen restricciones de edad. En una sociedad de fantasía, en una sociedad de fantasía pueden existir por cualquiera de estas razones, por raza, especie, cantidad de magia, color de ojos o cualquier otro motivo). ¿Cómo las personas se aseguran de que las votaciones son transparentes? ¿Han inventado las votaciones secretas?

Si la sociedad es socialista, ¿a qué tipo de comunidad sirve? Pocos mundos de fantasía han avanzado lo suficiente como para requerir obreros, así que necesitarás tener otra base. ¿Granjeros? ¿Sirvientes? (Aunque probablemente no servirían, o eso implicaría que hay algún otro tipo de sociedad implantada, y los sirvientes no tendrían tanta libertad como para pensar en libertad). ¿Tribus? ¿Qué parte de la comunidad es necesaria para que tomar una decisión? ¿Todos tienen una voz igual, o hay restricciones impuestas cómo a la hora de votar? ¿Cuáles son las riquezas que serían distribuidas por igual entre todos, y quién toma las decisiones de distribución?

Si tu sistema de gobierno no es así, sino digamos, un consejo de ancianos, ¿por qué lo es? ¿Tu sociedad de fantasía también tiene la creencia de que la edad = sabiduría? ¿Si es una sociedad patriarcal existen las numerosas creencias religiosas y sociales necesarias para apoyarlas así como en las que existen en nuestro mundo? (Una sociedad patriarcal sería mucho más frágil sin algo como una base Juseo-Cristiana, especialmente sí las mujeres de esa especia fueran igual de fuertes, en cuerpo o magia). Lo mismo sucede para el matriarcado, pero a la inversa. ¿Cuán grandes son las áreas que gobiernan? ¿Se sienten compelidas las personas que viven en una villa distante a seguir las órdenes de una villa central, y por qué?

Esta es una de las razones por las que encuentro las descripciones, de digamos, elfos pacíficos viviendo en lo salvajes y siendo gobernados por sus aburridos ancestros, especialmente cuando tienen ideas del siglo veinte. No hay ninguna respuesta a la cuestión de por qué deberían ser obedecidos estos ancestros. Desarrolla una base, tradicional, religiosa o política, y se capaz de decir porque son tan poderosos. De otra forma, la sociedad solo una bolsa de papel amarrada a un muñeco de cartón, que posiblemente se desarme sí el lector respira demasiado fuerte.

2) ¿Cómo mantienen el sistema estable?

Las monarquías tienen un sistema sangriento, aunque por supuesto el mundo real tiene algunos que a menudo han probado ser mucho menos estables de lo que la mayoría de las fantasías parecen tener. Sí creas una sociedad diferente, tendrás que saber como evitar que terminen en una guerra civil cada cuatro años, seis, diez o cien. Puedes dejar agujeros para que las guerras civiles sucedieran cerca de la historia actual, por supuesto, hará más excitante tu argumento, pero un sistema así de inestable que se estrella y destruye todas las veces haría que para una persona asumir el poder algo nada bueno.

De nuevo, también debes conocer sobre que se basa la transferencia del poder. Sí tienes una sociedad gobernada por un consejo de magos, y ellos eligen a sus favoritos para sucederlos y tomar sus lugares, ¿qué retiene a un mago celoso y más poderoso de rebelarse? Quizás hay una ceremonia que vincula al sucesor favorecido al consejo. Quizás el edificio del consejo es invulnerable a los ataques. Quizás los magos son sacerdotes también, y confían en una tradición de que los miembros de su consejo hacen buenas elecciones, o supuestamente buenas elecciones, para mantener el desacuerdo al mínimo.

3) ¿Qué restricciones y balance has construido?

Y sí, puedes estudiar el sistema Americano para tener un ejemplo sí es el único con el que estás familiarizado, pero este no es el único que existe en el mundo. La noción básica de que las ramas del gobierno se mantengan vigilándose unas a otras y teniendo el poder de denegarse mutuamente es algo valorable.

Volvamos al consejo de magos. Primero que todo, espero que lo hayas construido con un número impar de integrantes, debido a que de otra manera podrían haber votaciones constantes, ¿y cómo se romperían los empates? Pero incluso con un número impar, probablemente todos no deberían cooperar entre sí. Quizás se mantienen vigilantes sobre diferentes ramas de la magia; como la de cambiaformas, la relacionada con los árboles, la magia relacionada con el mar, la magia de los dragones, y la magia que tiene que ver con los unicornios (lo llené con los ejemplos más comunes que me vinieron a la cabeza). ¿Qué sucede si los magos dragones quieren limpiar algunos bosques para que así los dragones tengan más terreno de caza?¿O sí los cambiaformas salvajes se han estado transformando en unicornios, se escurren hasta los reales y los matan por la espalda? ¿Los miembros del consejo se gritarán entre ellos inútilmente o se escurrirán tras las espaldas de los otros listos para golpear?

No deberían. Ver punto 2 de nuevo; un sistema que no se pueda mantener a sí mismo no es uno confiable, y en el caso de los magos o los elfos, quiénes a menudo son mostrados como seres que tienen vidas más largas que los humanos no mágicos, debería ser especialmente desastroso, ya que deberían tener la experiencia para ver que no funcionaría.  Quizás el desacuerdo de los miembros del consejo pueden ser arreglado siguiendo ciertos caminos, o el primero que ataque al otro será juzgado como el que está equivocado, o los magos del bosque son quiénes tienen el claro derecho sobre todos los bosques sobre el lado oeste de las montañas y no sobre el este. Esto tiene que ver con demasiadas cosas pequeñas, como los precedentes, como el consejo hace las leyes, cuán poderosa es la magia de cada rama, cuán poderosos son individualmente los miembros, cuáles son los resentimientos que podrían tenerse entre ellos, como llegaron al poder en primer lugar, y un largo etcétera de preguntas.

Probablemente no hay forma de que un creador de un mundo de fantasía podría preveer cualquier posible agujero en su sistema, de la misma manera que probablemente no hay manera de crear una sociedad que no podría ser destruida por una guerra civil. Sin embargo, deberías hacer un esfuerzo suficiente como para que tu sistema no sea una obvia pieza de queso suizo.

4) ¿Con qué poderes competitivos deben lidiar?

Esto es algo que incluso los escritores de fantasía con monarquías olvidan a menudo. El rey podría haber enfrentado al Señor Oscuro, o a un usurpador, o a los dos a la vez. Algunas veces un autor invocará allí un conjunto de nobles intrigantes y desagradables. Sin embargo, parece no haber grupos especiales de interés y ninguno con un poder comparable en el reino.

Lee algo de historia medieval para que remedies eso. Hubieron muchas veces en que un barón fuerte podría ser incluso más fuerte que un monarca débil. Otras naciones pudieran amenazar con iniciar una guerra, o robar pedazos de terreno al reino, y realmente lo intentarían sí piensan que pueden salirse con la suya. Los campesinos podrían rebelarse. Los forajidos podrían hacer las carreteras intransitables, e inescrupulosos caballeros (que eran la mayoría), secuestrarían personas importantes y las retendrían como rehenes en espera de un rescate. Las personas de otras religiones serían vistas como amenazas, los Cruzados cristianos desconfiaban de los Judios y temían a los Musulmanes. Y casi siempre, siempre, hubo una Iglesia, sosteniendo temporalmente ambos poderes el espiritual y el militar, derrotando a monarcas cuando podían. No fue hasta el Renacimiento y el debilitamiento de la Iglesia que cosas como el Rey Henry VIII declarándose independiente del Papa podrían suceder. De otra forma hubieras sido amenazado con la excomunión.

¿Así que dónde están estas amenazas en tu mundo? Si tu sociedad es no teocrática pero de alguna manera tiene religión, seguramente la iglesia y el estado no siempre estarán de acuerdo, y no todos los clérigos serán candidatos para ser los equivalentes de la santidad en tu mundo. Todavía podrían haber rebeldes, aunque quizás serían los trabajadores de las ciudades en vez de los campesinos. Habrán personas que han llegado al poder en formas que el sistema no podría permitir, como las personas ricas en una meritocracia, y todos intentarán obtener algo de poder para sí mismos. Agrega minorías religiosas, raciales, linguisticas o de otro tipo y hay tendrás otro posible problema. Habrán personas a quiénes no le gustarán las leyes y tendrán que ser castigados por ello, y probablemente queden resentidos. También deberían existir amenazas fuera de tu reino, y no todas serán los esbirros del Señor Oscuro. Adiciona nómadas humanos que son una potencia militar, como las tribus Germanas que saquearon Roma, podrías darle algunos sueños preocupantes a tu Presidente. Adiciona un líder como Gengis Khan, y podría convertirlo todo en una pesadilla. Y entonces, está la magia, la cuál podría fácilmente escalar las consecuencias unas diez veces más.

He mencionado antes que encuentro particularmente agravante que los autores tiendan a hacer a sus héroes y heroínas estar unidos con las personas “buenas” solamente agitando su mano y diciendo algún mohoso proverbio, después del cuál el líder los seguirá como un cachorrito. Las monarquías pueden pasar trabajo con todo esto de que el héroe o la heroína es el verdadero Rey o Reina (aunque Tolkien es el único ejemplo convincente de esto que he visto, e incluso Aragorn no gobernó el mundo completo). Así que destruye la monarquía, ¿y qué queda? ¿Cómo el consejo de magos va a persuadir a los nigromantes, para que se alíen con ellos en vez de ayudar a los invasores de más allá del mar? Deberían tragarse un poco su orgullo y negociar, el tipo de cosas que sucede todo el tiempo en la política del mundo real, aunque muy raramente sucede en las sociedades de fantasía que solo muestran una amenaza.

 

No abordé todo lo que quería, así que probablemente habrá otra parte de este post mañana.

02/9/19

138 Consejos personales sobre como escribir

Autor: Limyaael

Traductor: José A. Cantallops Vázquez

Muchos de estos son muy personales (al igual que mis posts son opiniones muy personales de lo que está mal y sobreusado, o bueno y poco usado en la fantasía). Sin embargo, todas son tácticas que he usado y visto usar con suceso. Se supone que unos pocos son unos mitos o no tienen sentido, pero eso depende del escritor en cuestión. Si lo has usado y no te ha ayudado, entonces no lo uses. Pero no pienso que otras personas que no lo han probado deberían evitar estos solo porque otras personas le han dicho que no se molesten en hacerlo.

 

Evita las cosas que emboten tu cerebro

Sí, he escuchado también cosas sobre como escribir desde tu alma o tu corazón. No soy una de esas escritores, o al menos no una escritora que puede decirte claramente que lo que está escribiendo viene de mi “corazón” y que viene de mi “cabeza.” Tiendo a pensar que el cerebro desempeña un gran papel a la hora de hacer una buena escritura en un sentido puramente físico, al menos, dado cuan drásticamente el suceso más pequeño aquí puede afectar el humor de alguien.

Encuentro que no me gusta mucho escribir después de ver la televisión o jugar video juegos. De hecho, encuentro más difícil hacer cualquier cosa que normalmente encuentro divertida después de haber hecho esas dos. Me agotan en una manera molesta, nublan mis pensamientos, o me hacen rechazar muchos argumentos que tienen relación con la línea argumental en favor de disfrutar cualquier tipo de entretenimiento que puedan proveer.

La cosa es, que necesito mi mente para escribir. Quiero ser capaz de saber que un giro argumental no tendrá sentido, que un personaje no diría eso, que realmente no debería escribir esa escena debido a que contradeciría algo que dije hace doscientas páginas. Así que evito jugar videojuegos así como también ver televisión, y lo hago solamente cuando no puedo librarme de ellos o cuando (hay esos raros shows que disfruto por sus méritos), he finalizado mi escritura del día.

Otras personas podrían estimularse increíblemente por la televisión, aunque no conozco en la actualidad a nadie que le suceda. Otras personas pueden encontrar que contactar con otras personas los agota, o que leer cosas por el Internet emboten sus pensamientos y los conviertan en personas rabiosas. Así que evítalos. Finalmente, esto se reduce a la autodisciplina que tengas de tu parte. Si esas cosas que tienen ese tipo de efecto en tu mente, solo eres tu quién las haces, entonces eres el único que puede salirse de esa situación antes de que te dañe a ti mismo.

Intenta integrar tu pensamiento creativo y crítico.

Esta es una de las cosas que los escritores que trabajan con forma de pensamiento creativo y crítico separado, encuentran anatemas. Y yo respeto su derecho a sentirse de esta manera. Solo que no me gusta que le digan a otras personas que deberías crear sus propios borradores libres de autocrítica para lograr que cualquier trabajo funcione, o, incluso peor, que la creatividad y la crítica no pueden coexistir lado a lado en la misma personas.

Sí lo último fuera verdad, ningún escritor nunca hubiera sido capaz de reescribir su propio libro, o cualquier lectura beta hubiera funcionada, o nadie podría ser profesor de Lengua. Es un sinsentido. Sí, trabajando con ambos a la vez no ayuda a algunos escritores. Pero no lo tomes como una verdad evangélica a menos que lo hayas intentado y no haya funcionado para ti. Y la práctica lo hace más fácil.

Escribo de esta manera todo el tiempo hoy en día. Puedo recordar los tiempos cuando no lo hacia, pero enseñar a un francés Inglés, así como criticar y editar constantemente los escritos de otras personas, en la forma de ensayos, historias cortas o novelas y fanfictions en progreso, han tenido una gran influencia en ello. Para mi, resulta, en un buen sentido una forma de construir una historia. La parte editora de mi cerebro me recuerda regularmente que ha pasado mucho tiempo desde que me refería a la Línea Argumental X, y ahora sería una buena ocasión para enterrar un poco de ella en un diálogo o una observación que me ayudará, sí no, escribo una escena completa que trate el tema. O, quizás, acabo de escribir un párrafo que está completamente fuera de lugar, algo como un párrafo describiendo el pasto en el medio de lo que se supone sea una excitante escena de batalla, y podría querer borrarlo. No detecto todo, pero lo que percibo me ahorra mucha reescritura después.

Si todavía no has descubierto que eres el tipo de persona que absolutamente tiene que soltar las palabras en la página y luego revisarlas, pienso que eso es algo peor que integrar estos procesos supuestamente opuestos, y ver que sucede.

Intenta escribir cada día.

Esto se desprecia como algo mecánico, o como si dijeras que el escritor se apegará a la cantidad y no a la cantidad. De nuevo, las personas que dicen esto son por lo general las que no trabajan.

Ni siquiera intentar esto tiene su propio problema práctico que tiene que ver con el gusto personal: Si no escribes, no terminas cosas. Conozco, por mucho, más personas que hablan sobre terminar una novela que las personas que lo han hecho. Demonios, conozco muchas más personas que hablan sobre terminar cuentos que las que lo han hecho. Para citar el primer consejo de un libro de escritura que me he leído, de un artículo cuyo título desafortunadamente no puedo recordar, “Los libros no se escriben en tres o cuatro días al año.”

Puede ser mecánico, pero no tiene porque serlo. Una manera de variarlo es intentar, digamos, escribir 300 palabras un días, al otro 500, 200 al siguiente y 1000 al final de semana. Otro consejo es no esclavizarte a ti mismo a escribir siempre de la misma manera, a la misma hora, en el mismo lugar. No puedo hacer eso, debido a que mi agenda no me lo permite; siempre están buscando a los estudiantes para reuniones de último minuto, y cuando comience a dar clases de nuevo en otoño, solamente tendré la misma agenda repetida dos días a la semana. Debo hacer malabares. Si sé que tendré la tarde y no la mañana libres, escribiré en la tarde. Sí sé que tengo unas pocas horas antes de ir a casa a visitar a mis padres, entonces me siento y escribo mi 5000 palabras base en una hora. (Puedo hacerlo; solo no me gusta hacerlo).

Esto te dará una buena idea de tus limitaciones. Puede que encuentres que estás más cómodo con 500 palabras al día. Puede que encuentres que odias dejar una escena sin terminar, así que escribirás más por escenas que por conteo de palabras. Puede que te des cuenta de que un cuento puede ser terminado en un día, mientras que es lo mejor para ti, gastar la mitad de tu tiempo pensando en la novela y la otra mitad escribiéndola.

Esta es otra razón por la que recomiendo esto: debido a que es una manera invaluable de obtener conocimiento.

Conócete a ti mismo

Esto es básicamente la idea de por qué la idea de la escritura como un proceso mágico no funciona para mi. Sugiere que nunca puedo tener alguna pista de dónde surgieron los personajes, por qué escribo los tema que escribo, dónde encuentro los argumentos para mis historias, o –esta es la cosa que pienso mejor debo conocer- cuando mis personajes, temas y argumentos se vuelven gastados y autoreflexivos.

Hay una gran diferencia entre cosas que tu nunca podrás conocer, y cosas que no sabes justo ahora. Para mi, una completa comprensión de mi proceso de escritura es todavía un largo camino que desandar, y podría morir antes de que llegue a mi meta. Pero he desarrollado el hábito de mirar atrás y analizar mi ficción, probando los personajes y argumentos que ideo en contra de los que ya he escrito, y eliminando algunos de los que son demasiado similares.

Este tipo de conocimiento se ha perdido de mucho de los escritores profesionales quiénes escriben la misma historia, una y otra vez, o lo saben pero quieren mantener el dinero circulando. No pienso que el autoconocimiento es una necesidad para hacer dinero. Pienso que es necesario para repetirse a uno mismo.

Y no, no compro esa idea de que los núcleos de los argumentos de las historias –cosas como el romance o el deseo de un final feliz- no cambien, que por lo tanto está perfectamente bien nunca cambiar lo que escribiste. La mayoría del tiempo, esos autores repetitivos no están tratando los grandes temas: Están repitiendo el mismo tipo de protagonista o personaje una y otra vez, como el adolescente abusado que encuentra que fuera hay un mundo mayor dónde el será apreciado (Lackey)o la mujer superficial y perra que piensa que todos los hombres son estúpidos (Jordan). Ellos lo logran en un único buen protagonistas que has desarrollado su personalidad hasta cierto punto y entonces se detiene (Salvatore). Usan básicamente la misma estructura argumental, como la lenta construcción y los grandes climax que involucran salvar el mundo (Goodkind). O intentan tratar grandes temas, pero terminan haciéndolos más polémicos cada vez que lo intentan (de nuevo Goodkind).

Seré tan honesta contigo como puedo, evalúa las nuevas ideas en contra de las que ya has escrito, y si encuentras que estás usando un personaje que podría ser fácilmente el protagonistas de tu último libro con un nombre diferente y un maquillaje, altera algunas cosas. O no. Tu escritura puede estancarse sí no lo haces; ha habido algunos autores que podrían haber seguido adelante pero se estancaron. Pero creo que será mucho más difícil reconocer cuando tú escritura supera la fecha de caducidad sí tu conocimiento de ti mismo se mantiene en la superficie de las cosas.

Identifica que parte de una historia te asusta más.

Para mi, es el comienzo. Encuentro absurdamente difícil comenzar un nuevo libro. Puedo tener la escena de inicio en la cabeza, me digo a mi misma que el comienzo es ese día… y entonces lo postergo para el siguiente día, en el cual, me cuento a mi mismo, que estoy segura de que comenzaré a escribir. Una vez que estoy escribiendo, a menudo continuo hasta el final. Me he forzado a mi misma a comenzar una nueva novela al otro día, al forzarme a mi misma a sentarme y escribir las primeras 120 palabras. Al otro día 1200 palabras fluyen infinitamente más fáciles.

Para otras personas, lo más difícil de las historias son los intermedios. Y para una extraordinaria cantidad de personas, los finales- o solo terminar la maldita cosa, lo cuál es diferente. Remendar y jugar con el libro y decirle a todos que lo que estás escribiendo puede ser muy divertido, pero también puede convertirse en un miedo a dejarlo ir, de retroceder y decirte a ti mismo, “Eso es suficiente.”

La otra parte de esto es, por supuesto, forzarte a ti mismo a enfrentar de cualquier manera lo que te asusta. No te hará ningún bien saber que estás asustados de los intermedios para entonces negarte a escribir el intermedio de cualquier cosa.

Y finalmente…

Nadie más puede hacerte escribir las cosas que amas.

Tendré que ver sí puedo recordar el nombre de ese libro de consejos para escribir, tiene un montón de cosas buenas, con muchos puntos llenos de sentido. Solo no puedo recordar quién dijo la mayoría de ellos:

“Los libros no se va a escribir en tres o cuatro días al año.”

“Un manuscrito completo, aunque áspero, vale mucho más que una docena de brillantes comienzos.”

“Los escritores encontrarán excusas para no escribir.”

“Sí vas a ser prolífico, te debe gustar escribir, y no debe gustarte mucho hacer otra cosa que no sea escribir.” (Bien, recuerdo de dónde salió esta: Isaac Asimov, quién ciertamente sabía de lo que estaba hablando).

Demasiado a menudo, pienso, que las personas ignoran todo esto, todo lo cuál son cosas de buen sentido, todos los cuáles dependen de la autodisciplina del escritor. He visto muchas personas demandar que sus amigos los hagan escribir, que sus padres los excusen de sus quehaceres o un trabajo para que puedan escribir, que alguien venga con un desafío en el momento justo que hace falta tener es el humor para ello. Un buen desafío o una buena patada de un amigo puede ser valuable, pero no pueden  hacerte escribir.

Tienes que hacer esto.

Las personas se mantienen preguntándome como me hago escribir a mi mismo. ¿Cómo me siento y escribo un buen libro? ¿Cómo me siento y veo televisión, ¿es algo que me gusta hacer? ¿Cómo checqueas tú LJ? Escribir es lo mismo para mi. Me gusta hacerlo. Así que lo hago.

La única cosas que cosas que no puedes hacer por ti mismo es amar el acto físico de escribir. En la otra mano, si la escritura es algo actual, es un trabajo terrible para un escritor, uno que es tan horrible que debería hacer otra cosa, y no pienso que amar el acto físico de escribir sea el problema. Puede ser la carencia de una buena historia. Puede ser la carencia de tiempo (aunque veo que esta parte se resuelve reordenando tu agenda y evitando cosas que emboten tu mente y así conseguirlo). Puede ser un bloqueo de escritor.

Y todas esas son barreras, están ahí para que las rompas.

 

Todas estos consejos son grandemente personales, y he conocido personas que hacen las cosas completamente diferente de como yo lo hago y todavía escriben bien. Pero pienso que pueden ayudar, y las personas que no las han intentado todavía no pertenecen al campo de escritores que no se benefician de ellas.

02/9/19

137 Misterio y Fantasía, parte 2

Autor: Limyaael

Traductor: José A. Cantallops Vázquez

Esta es la otra parte del post sobre misterios –esta vez, un poco menos acerca de la fantasía de detectives o héroes detectives, y más sobre los argumentos relacionados con conspiraciones políticas.

 

Ahora, realmente disfruto los argumentos de intriga cortesana y pusilánime. Una de las razones por las que disfruto de la serie del Deathstalker de Simon R. Green (qué es una space opera, nada menos que una que no se disculpa por tener malos-malos y épicas batallas), sino debido a las numerosas intrigas que las personas están tejiendo. ¡Locamente mezcladas, cacareadas y llenas de puñaladas por la espalda! Y se las arregla para salirse con la suya explicándolo todo desde una gran voz omnisciente, debido a que a disfruto lo hijo de puta que es. Hey, todos necesitamos un placentero autor culpable.

Pero últimamente parece que un montón de novelas de fantasía que leo por primera vez, y las historias en Fictionpress.net, siento que usan el argumento político debido a que tienen que “estar.”Y aquí es dónde flaquean.

1) Asegúrate de que los objetivos de tus villanos sean coherentes, y que sus planes pueden ser logrados.

Digamos que tienes un montón de nobles que quieren mantener al verdadero heredero alejado del trono, debido a que su regreso significaría que probablemente se notarían sus artimañas. (Lo sé, está apoyando el mito de que las personas de la sangre correcta son mucho más inteligentes que nadie más, pero sigamos con ello por el momento). Así que respóndeme esto: ¿Por qué simplemente no lo asesinan, en vez de traerla de vuelta y entonces elaborar laberínticas conspiraciones a su alrededor?

Últimamente he leído varios villanos de fantasía que se beneficiarían de leerse la lista del Señor Oscuro, particularmente las partes sobre no explicarlo todo a tu enemigo, no dejarlos por muertos al fondo de un barranco, y no dejarlos solos en sus cámaras privadas.

Si quieres escribir una intriga política en una fantasía, el primer paso debería ser que van a ganar tus conspiradores, y porque sería mucho mejor, atacar misteriosa e ineficientemente a ella y a sus amigos desde las sombras en vez de solo dejarle caer una roca sobre la cabeza en el momento en que descubre que es la heredera. Sí, haz esto incluso antes de que tengas ensoñaciones sobre la genial escena dónde la heroína confronta al villano principal con la evidencia de sus pusilámines conspiraciones.

2) Toma medidas de seguridad básicas para mantener las conspiraciones en secreto.

Sí, tú heroína tiene que descubrirlas de alguna manera, pero ¿cuán estúpidos son los villanos que dejar las puertas abiertas en sus cuartos de conferencia, no comprueban los pasadizos secretos cuando conocen su existencia, y solo “asumen” que están solos en vez de darle una mirada a los alrededores? Como hice notar en la primera parte de este post, el número de conversaciones escuchadas a escondidas es realmente impactante.

Una vez más, no pienso que escribirlo de esta manera sea una buena forma de escribir buena fantasía. No lo es tener a tu héroe triunfando debido a su propia inteligencia, solapamiento o atrevimiento. Haciendo tontos a tus villanos, o al menos parte de su conspiración, solo para hacer que tu protagonista luzca genial. Y es peor, no mejor, cuando el escritor se las arregla para crear una buena conspiración de cualquier manera. Entonces, el autor es capaz de idear planes verdaderamente complejos e intrincados, pero no una manera intrincada y compleja de revelarlos. Y eso es una vergüenza.

3) Dale a la magia un buen uso.

¡Joder dioses! Si hay magos en tu mundo de fantasía que pueden matar a las personas rápida y silenciosamente, y desde la distancia, ¿por qué demonios están estas personas complicándose la vida con venenos y asesinos que lanzan dagas desde las sombras? ¿Y, por qué todos sus objetivos parecen carecer de una protección mágica en contra de los venenos y las dagas, siendo forzados a contratar probadores de comida y guardaespaldas?

Aquí estás escribiendo fantasía, no un guión de una película de Hollywood. Usa todo lo que te brinda el género. Usa todo lo que te brinda el género. Flexiona esos músculos mágicos. Sí tu mundo es estrictamente medieval y la magia no es del todo común, entonces ve y lee algo de historia; la nobleza medieval de la vida real y la realiza todavía tomaban medidas para protegerse incluso sí esas medidas confiaba en la superstición. Este es el por qué los “cuernos de unicornio” (la mayoría dientes de narvales), fueron tan populares. Supuestamente defendían a sus dueños en contra de los venenos. Intenta introducir una precaución similar en tu historia, especialmente sí la magia existe pero es solo un poco rara. Al menos esto tiene más sentido que la nobleza y la realeza, sí hay alguien que pueden permitirse protección mágica son ellos, coman todo lo que ven o tengan un catador que no haga su trabajo.

Así como para los asesinos… sí, es realmente emocionante cuando salen de esos corredores en nieblas. Sin embargo, ese tipo de emboscada requiere de una planeación meticulosa y un pensar como un villano. ¿Cómo se las arreglaron para llegar allí y esperar? ¿Cómo supieron que la heroína iba a pasar por ese lugar? ¿Por qué los guardias que a menudo aparecen descritos haciendo rondas por el castillo no los detectaron? ¿Cómo planeaba librarse de la persecución sí fallaba, o incluso, sí se las arreglaba para matar a la heroína y encontrarse de repente en territorio hostil, con personas alertas del peligro por la presencia de un cuerpo? Todas estas preguntas necesitan ser respondidas antes de que intentes escribir una emboscada genial. Un asesino que se desliza por un pasillo secreto de un a vía, salta y amenaza a la heroína en su camino a su cuarto en un corredor bien guardado e iluminado, y entonces se deja atrapar por los protectores que rodean a la heroína antes de que pueda escapar es alguien que probablemente no habría sobrevivido tanto en el negocio.

4) No hagas que tus villanos se jodan a sí mismos.

Digamos que has respondido satisfactoriamente el punto 1; tu villano tiene que usar la intriga para librarse del verdadero heredero, no importa la razón. Sin embargo, si tu villano principal se traiciona y le da información –algo como dejarle caer la localización de una reunión secreta en un gran susurro- y entonces ir el mismo a aquella reunión, allí hay un verdadero agujero. Sí, puedes querer decir que el quiere hacer que el heredero piense que el está en su lado y librarse de la competición al mismo tiempo, pero no sería un curso más simple y mejor haber ido a ella y pretender que alguien le dijo sobre la reunión. De esa manera, se libra de la competencia y hace que la heroína piense que nunca emprendería una acción traicionera contra ella. Y es probable que ella sospecha menos de él cuando las cosas malas comiencen a suceder después de haber capturado a esos traidores, ya que, después de todo, el noblemente negó la oferta de traicionarla. Sí el está en la reunión, eso indica que estos traidores confían en el de alguna manera, y cualquier princesa que se precie por su sobre-inflada reputación de inteligencia se preguntará por qué.

De otra manera, digamos que la medio hermana malvada de la heroína quiere a su hermana muerta, muerta, muerta para así poder ascender al trono. Captura a la verdadera princesa… y entonces la deja caer en una celda y la mantiene allí en vez de asesinarla. ¿Por qué? La explicación usual para esto es que la Hermana Malvada quiere garantías, o algo vago y nebuloso. Pero sí ha sido mostrada durante toda la historia queriendo muerta a la Hermana Buena y nada más, entonces vas a tener un momento increíblemente duro intentando convencer a tu audiencia de que cambiará su mente cuando sucede que es lo más conveniente para la historia.

Piensa como un villano conspirador, no como un autor intentando hacer las cosas fáciles para su personaje principal. Sus acciones también deberían tener sentido.

5) Mantén la amenaza en sombras. Es más amenazador de esa manera.

Aquí hay otro problema con los villanos del tipo que susurran cosas a la heroína, o de hecho, cualquier personaje en una capa negra que aparece y comienza a lanzar pistas a diestra y siniestra. Remueve gran parte del sentido de terror. Sí el mejor amigo de tu heroína cae fuera de las almenas cuando está caminando junto a ella solo en un lugar ventoso, ¿puede ser un accidente, podría no serlo? Incluso un infarto repentino de su antiguo consejero podría serlo. Y la manera repentina en que su hermana podría dejar el castilla; después de todo, siempre podría haber hablado sobre querer convertirse en una monja. Y el viento que sopla a través de la puerta es lo que apagó la vela…

Pienso, que los argumentos conspirativos que integran mejor esa sensación de que alguien o algo está haciendo las cosas, pero no sabes quién, e incluso, puedes pensar que todo podría ser el producto de tu imaginación. Para llenar a tus lectores con un realmente buen sentido de la paranoia, dale explicaciones naturales completamente creíbles para los sucesos durante tanto como puedas. Aquí es dónde un montón de autores de fantasía fallan, es en decir en lograrlo –ve allí que hay personas tramando en contra de la heroína, es solo un grupo de personas, y lo que quieren. Aún, la mejor conspiración es esa dónde nadie la sospecha hasta que es demasiado tarde, o ni siquiera la sospecha. EL mejor traidor es aquel que un lector puede mirar atrás y adelante y decir, “Sí, ahora lo veo,” pero cuando lo encuentran por primera vez, también deberían gritar horrorizados. (Martin también es realmente bueno haciendo esto)

Y, de paso, podrías querer dejar esos eventos realistas. Puede que realmente el mejor amigo de tu heroína muera debido a un golpe de viento, no por el impulso de ninguna mano humana. Puede que ella nunca sepa que pasó.

6) Sí escribes desde el punto de vista del villano, hazlo bien.

La mayoría de las escenas que me hacen cerrar los ojos de las que ha escrito Lynn Flewelling no vienen de su trilogía Tamir, a pesar de lo que odio esa saga, sino de partes de su series de los Corredores de la noche que está dedicada a los villanos. Son tan patentemente villanos que es tonto. Incluso cuando pienso sobre cuan malvados son. Y el lector sabe que están tramando, así que le quita al libro mucho de su suspenso.

Otras veces los autores de fantasía escriben desde el punto de vista del villano, pero lo mantienen sellado y solo muestran el exterior, así que todo está escrito en diálogo, o tienes reuniones con otras personas con capas o algo parecido. Tienden a usar mucho la voz omnisciente, y “una figura,” así como gente gritando “¡Tú!” y todos caen al suelo con las gargantas cortadas. Esto me choca bastante (más si visten capas, como parece suceder con la mayoría hoy en día). ¿Realmente tienes que saber que están haciendo estas personas?  ¿Sí va a ser un ataque a la heroína, por qué no mostrarlos tramándolo? ¿Por qué no dejar que sea una sorpresa completa?

Sí absolutamente debes escribir desde el punto de vista del villano, pienso que debería ser tan simpático y abierto posible, así el personaje se convierte no en un villano sino en otro jugador en un gran juego. Eso evita el estribillo de “personas malvadas que piensan que son malvadas” y todas las otras idioteces. Y, mientras podría quitarle al libro algo de suspenso, facilita esa pérdida dándonos otra persona con las que relacionarnos como personas. Hay algunos libros dónde me encuentro compenetrándome más con los “villanos” que con los “héroes.” Tigana de Kay es uno de esos.

 

Y mañana será uno sobre autores de fantasía poco apreciados.

02/9/19

136 Misterio y Fantasía, parte 1

Autor: Limyaael

Traductor: José A. Cantallops Vázquez

Este post estará dividido en dos partes, las cuáles pueden ser las cuáles pueden ser divididas sí realmente no eres curioso en: 1) Menos autores de fantasía deberían usar elementos de misterio en su ficción, ya que no son buenos con ellos. 2) Los autores de fantasía que quieren usarlos de cualquier manera deberían darles menos importancia debido a que no son batallas decisivas, las rebeliones de jóvenes heroínas o un romance.

 

1) Considera porqué estás manteniendo ocultos ciertos elementos de la historia.

Muy a menudo muchos de ellos realmente no necesitan ser ocultados. He leído fantasías dónde el trasfondo de la heroína se mantenía en sombras hasta la mitad de la historia y entonces resultaba ser una ordinario, que vendría siendo algo como, digamos, haber nacido en una granjas, tener algunas discusiones con sus hermanos y haberla dejado cuando cumplió dieciséis. No era la fuente de ninguna habilidad especial no trauma para ella. Mientras que aplaudo a los autores por crear heroínas más ordinarias que el estereotipo superdotado que corren por ellas, me siento intrigada del por qué sintió la necesidad de mantenerlo en secreto.[1]

O, quizás, no lo estoy. Entonces que estaba haciendo lo mismo en mi última novela, Leyenda de los cantantes y, después de pensarlo durante un rato, supe el por qué. No quería contar nada y no tenía personajes que deberían pensar sobre lo nuevo de sus alrededores o su trasfondo en ningún minuto, así que estaba sacando una pieza de información a la vez, para evitar los vertedores de basura. Sin Embargo, mientras que esto es un noble motivo, puedo ir demasiado lejos en la dirección opuesta y la audiencia se quedará en la oscuridad sobre las cosas más básicas sin ninguna razón. Sí no es importante mantener la información en secreto, divídela en pequeños detalles que dejes por el camino; no te guardes todo hasta la páginas 476 de una novela de 500 (ver punto 7).

2) No crispes la suspensión de la descreencia del lector usando una sobreconfianza en los arenques.

Muchos de los autores de fantasía escriben intriga política, incluso en las novelas publicadas, tenemos un obvio candidato para el villano, conspirador, envenenador o lo que sea. Por supuesto, en su obviedad está mal. El lector, especialmente sí él o ella está acostumbrada a leer misterios, averiguará eso y se resentirá de ser empujado en la dirección equivocada con una palmadita en la cabeza mientras le dicen “¿Ves? Creo que esta persona es el villano, ¡incluso aunque se que sabes que no lo es! ¡Créelo porque te lo digo!”

Las revelaciones de los mejores misterios son una sorpresa total y perfectamente plausible al mismo tiempo. Es muy duro de hacer, pero iluminar la historia con candidatos que el lector podría ver que nunca en un millón de años sería el villano solo para alargar el argumento sin avanzarlo no se hace. Sí introduces un arenque, asegúrate de que es lo suficientemente razonables para llegar hasta al menos la mitad del libro.

3) Esconde pistas en medio de un montón de otros detalles.

Esta es otra parte dónde la simple inexperiencia de muchos autores de fantasía de misterio juegan su mano demasiado temprano. La escena dónde el importante libro mágico que revelará el pasado de una raza perdida aparece por primera vez tras gastar seis adjetivos sobre ese libro y uno o ninguno, sobre cualquier otra cosa. O, sí el libro resplandece, centellea y “tiene un aura especial,” incluso sí esta no es la escena dónde el héroe lo lee por primera vez. Los autores de fantasía caen demasiado a menudo en la tentación de usar guiños y codazos autoriales, además de presenciar las cosas “adorables” que muchos quieren mostrarte con la voz omnisciente. Pero en el caso de una pista, tales intentos suenan como, “¡Sé algo que tu no sabes!” resultará en que el lector preguntándose que había algo que saber sobre ese objeto, páginas o capítulos antes de que el autor haga que lo consiga.

Lo mejor que se puede hacer es enterrar la pista, persona o detalle fuera de lugar en un masivo pasaje descriptivo que también haga notar otras cosas perfectamente ordinarias. Aquí hay un buen uso para esa monstruosa prosa púrpura que tienen muchos autores. Sí la personaje Rebaraanna es la traidora, haz que aparezca en una reunión crucial con un número grande de personas importante, que no actúa de manera excéntrica, que hagas las cosas perfectamente ordinarias que solamente más tarde alguien conectara con ella traicionando el Lado de la Luz, pasando sus secretos (susurrando, como muchas personas hacen) y, rebelar los secretos que razonablemente podría saber. Aquí tenemos de nuevo la falta de consistencia, acoplada con el deseo del autor de fantasía de crear un villano imposible de encontrar. Sí Rebaraanna está revelando secretos que solo se han dicho en reuniones en las que no estaba presente, o tienes uno de esos complicados errores de identidad/a pesar del argumento introduces un segundo traidor o un pasaje secreto, o, regresa y reescribe las escenas para que así solo pueda revelar cosas que podría razonablemente saber. O, por supuesto, puedes mantener la pista de dónde estaba y que estaba haciendo y evitar desde el primer momento todo este enredo.

4) Dale al villano motivos razonables para crear un plan convulso y enredado.

Así que tu villano intriga, apuñala y envenena para abrirse paso hasta la cima. Entonces pregúntate a tu mismo:

¿Realmente necesita hacer esto?

Un villano que tiene poderes mágicos a los que nadie más puede igualar o, que está protegido al tener su corazón atrapado en una cesta de vidrio más allá del Lago de Fuego, que es más inteligente que cualquiera de sus oponentes, realmente no necesitaría hacerlo. Siempre estoy intrigada por como algunas de las cosas que algunas de estas personas hacen en las novelas de fantasía. Ignoran la regla de Mantenlo Simple Estúpido y se meten en conspiraciones políticas y el ascenso por escaleras de poder por su propia voluntad. También tienen personalidades que no encajan con sus tácticas. No disfrutan la toma de riesgos y comienzan a entrar en pánico cuando los héroes comienzan a desentrañar sus secretos, así que me pregunto como engañaron a alguien en primer lugar. Incluso, a veces me lamento de que sería mucho simple reventarlos a todo en una tormenta de fuego.

¿Sí pueden hacerlo, por qué no están tomando la ruta más sencilla?

Y no, como puedes haber pensado que diría, “No debido a que quiero escribir este tipo de argumento y este tipo de villano a mismo tiempo, olvida que encajen,” esa no es una buena respuesta.

5) No te pongas negligente con los misterios menores en favor del mayor.

En la fantasía estos hilos argumentales son dejados sueltos. Algunas veces no sabemos a dónde fue un personaje menor o un autor parece prometer la consumación de un romance que nunca se materializa o, no sabemos con seguridad que el villano está muerto (hasta la secuela, dónde encontramos que no lo estaba, así que el autor puede vender más libros). Muchos de los lectores perdonan esto, ya que podría no importarles este punto argumental o, comprenden que una fantasía épica está centrada en los personajes principales y no en los menores no importantes. Sin embargo, con una fantasía de misterio, tal negligencia es mortal. Los misterios tienen que ser tejidos firmemente en patrones, en contraste a los grandes tapices de la fantasía épica.

Sí comienzas el libro con alguien intentando matar a la dama de tu héroe, y entonces lo usas para guiarlo hacia la red de una conspiración mucho más grande y peligroso, no te olvides del asesino que intento matar a la dama de tu héroe. Sí fue un asesino de una de las facciones menores y menos peligrosas, todavía debería estar preocupado. ¡Alguien intentó matar a la mujer que ama! Imaginaría que el todavía lo encontraría más interesante y comprometedor que las maniobras políticas de un montón de extraños de los que nunca ha escuchado. (De hecho, en las fantasias con un elemento conspirativo por lo general tienen un problema convenciéndome de que a él héroe le importarían los tejemanejes de los villanos, lo cuál es algo de lo que hablaré en el post de mañana). La dama en sí misma no debería olvidarlo ni tampoco debería olvidarlo su familia.

Un Buen Ejemplo de como se hace esto está en El Temor de las Sombras de Bronce de Glen Cook. Dónde su personaje detective, Garrett, ve a su actual novia siendo golpeada de camino a visitarlo. Eso es algo que es tangencial al misterio principal, pero no lo deja pasar. El perseguirá al hombre que intentó matarla y hará su mejor esfuerzo para devolverle el favor matándolo y eso lo dejará extremadamente furioso y molesto. Esto hubiera sido superficial sí Cook hubiera hecho que Garrett solo atrapara al hombre e intentara preguntarle porque lo hizo. La motivación de Garrett en ese momento es el castigo, no la curiosidad intelectual. Sorprendentemente las reacciones emocionales de tu héroe que hacen que los lectores admiren tu inteligente argumentación Es Una Idiotez.

6) NO confíes en las coincidencias para dejar que tu detective resuelva el misterio.

Arghr. No. Por favor. Una conversación más escuchada de casualidad solo por el héroe que acaba de regresar de la cocina después de una merienda de medianoche, que los villanos sean increíblemente estúpidos y que le den al héroe un cuarto con una pasaje secreto en su interior o ¿por qué no llamarlo por lo que és? Aquí el autor está jugando a la Mano de Dios y, yo explotaré.

Una razón por la que el subgénero de los detectives de misterio emocione tanto, es debido a que los lectores obtienen placer de ver una mente ingeniosa desentrañar los detalles de un argumento enredado. No es ingenioso tener a tu héroe vagueando por un cuarto en el cuál la conversación clave toma lugar. No es su inteligencia la que entra en juego cuando solo sucede que sucede que sigue a alguien que ha visto salir del castillo debido a “De alguna manera, sabía que tenía que seguirla,” todo eso es mierda y, ejem, ella es la esbirro del malvado jefe. Asegúrate de que sea suspicaz, sí, pero básalo en suposiciones de su propio razonamiento sobre las cosas, no la suerte.

La cura para esto es que debes aprender como argumentar, algo en lo que los buenos escritores de misterio brillan mucho más que la mayoría de los que escriben fantasía. Pienso que en general los de fantasía tienen mejores habilidades para el worldbuilding y las caracterizaciones, pero sí intentas escribir una fantasía de misterio y no sabes como argumentar, la caracterización no te ayudará en nada. Un héroe puede ser tan inteligente como un dragón y aún así ser arrastrado dentro de todas las coincidencias indeseables escritas por el autor, debido a que él nunca aprendió como concatenar los eventos así que no parecen probables.

7) Evita la “explicación final”.

Este es el ya sabes. Dónde el héroe los sienta a todos en un cuarto y les habla hasta el cansancio sobre sus ingeniosas revelaciones sobre como lo descubrió todo.

Esto no es más inteligente o sabio que el villano soltando sus planes sobre el supuestamente indefenso héroe y aún así, los autores de fantasía lo hacen. Esto mató el Traidor de la Luna de Lynn Flewelling, el cuál, para mí tenía un fuerte componente de misterio. El héroe quería una explicación y todo fue explicado.

Por el amor de dios, todavía estás escribiendo una fantasía, con su herencia de “esto es tan hermoso.” No dejes que tu libro termine con un vertedero de basura, especialmente sí te las has arreglado para evitar los vertederos de basura durante todo el camino. Has que el héroe averigüe las cosas y vayan corriendo desesperadamente a rescatarla, o que sea rescatado, confrontado con el villano. Sabes, la batalla climática que podrías escribir con elegancia y estilo, como opuesto a las embarazosas diez páginas de información basura que el 99,9999% que la raza humana no puede deshacerse.

Esta es otra razón por la cuál leer los libros de Vlad Taltos (sí, Steven Brust de nuevo). Los primeros dos, así como también algunos otros en la serie, tienen fuertes elementos de misterio y el héroe los resuelve de manera creíble, pero solamente gasta unos pocos párrafos en explicar la mayoría de ellos, y no es en el clímax de la historia. El clímax es el matando gente. Vlad es un asesino y un jefe de la mafia, no Sherlock Holmes.

Mantente fiel a tu escenario así como también a la tradición de misterio y, la mejor de las tradiciones de misterio, evitan de cualquier manera las explicaciones.

8) No crees un héroe que no podría actuar como un detective bajo cualquier circunstancia. O, no escribas una fantasía de misterio con tal personaje.

Tú típico y manido héroe campesino, que sigue al sustituto e Gandalf por ahí no hace preguntas sobre sus costumbres misteriosas, que nunca ha mostrado ninguna inclinación hacia la curiosidad o el cuestionamiento, quién piensa que la mejor manera de lidiar con las cosas es atacarlas con espadas o magia, debería ser un desastre en una buena fantasía de misterio. Él ni siquiera haría preguntas sobre los misterios que le conciernen (Encuentro el número de personajes principales que responden con un “Bien” cuando le dicen “No estás listo para saberlo todavía,” como algo inaceptable) ¿Por qué no indagaría sobre los misterios que rodean a estas personas que acaba de conocer? ¿Incluso sí lo convencen de que se vida está en peligro, por qué no cargaría contra ellos, con la daga desenfundada y trataría de encontrar una explicación de esa manera? Un típico héroe de fantasía, incluso más que un invencible villano, no tiene ninguna razón para tomar este camino. La toma de riesgos fluye de una manera más aceptable como falla de personaje para un villano que un héroe que supuestamente lleva la responsabilidad del mundo en sus hombros.

Los rasgos clásicos de un detective no solamente incluyen la inteligencia y que sea central para el argumento, algo que muchos autores de fantasía están ansiosos de darles a sus personajes, pero algo de curiosidad una mente que resuelva rompecabezas (como la llamaba Guy Gavriel Kay), una desconfianza que significa que automáticamente comenzará a sospechar que mienten sí las personas le cuentan las cosas demasiado libremente, un insistencia en no mirar solo la superficie, un compromiso inquebrantable en sacar siempre a la luz la verdad y algunos fundamentos sobre la resolución de misterios. Ciertamente es raro el héroe de fantasía que combine todas estas cosas. La mayoría de los héroes de fantasía son honestos y confiados por naturaleza y, solo comienzan a sospechar cuando los arenques se vuelven obvios y “las personas se sienten mal” de que su escritor arregle por ellos sobre quién deben sospechar. Muchos de ellos están en una posición donde la confianza no es el objetivo supremo y, sí están tratando de resolver los problemas de alguien, quieren hacerlos felices, no encontrar lo que realmente sucedió. Un buen héroe detective cavará hasta encontrar la verdad sobre el nuevo príncipe coronado que ha sido un bastardo que una vez cometió un asesinato, incluso sí nunca más vuelve a hacer algo como esto. Un buen héroe de fantasía podría encontrar que esto fue un accidente o la confesión libre de un príncipe y luego perdonarlo o cerrar los ojos ante la verdad, debido a que el príncipe ha sido una persona honorable desde entonces.

No intentes escribir una fantasía de misterio sí lo que tienes es un héroe que no tiene pistas sobre como ser un detective.

9) Sí estás imitando un subgénero específico de detectives o, rindiendo homenaje a un autor en particular, estudia las convenciones del subgénero o del autor.

Aquí hablaremos principalmente sobre una de las únicas series puras de fantasía de misterio que he leído, Garrett de Glen Cook.[2] Ahora tiene diez libros y todos ellos terminan con el nombre de un metal (Dulces Blues Plateados, Amargos Corazones de Oro, Viejos Sufrimientos de Estaño, etcétera). No todos ellos son igualmente buenos, pero todos son recomendados por darle un gran reconocimiento a Philiph Marlowe, del cual Garrett, es su descendiente que ha sido lanzado dentro de un mundo de fantasía. Garrett es un personaje dicharachero con la mente de resolver misterios de Marlowe, que tiende a ser herido por los chicos malos e inclinada hacia las mujeres. Esto significa que esta es una serie altamente sexista.

Ese es parte del riesgo de tal trasfondo: la tendencia a doblar y suavizar la descripción un poco, actualizarla y escribir una versión del mismo detective. Pienso que en ese punto se vuelve tuyo y tienes que tomar todos los riesgos y todas las recompensas que implica un nuevo subgénero, sin ser capaz de clamar que estás escribiendo de esta manera porque esa fue la manera en que este otro autor lo escribió.

La forma de Cook de hacer esto es nunca olvidar que está escribiendo a la forma de P. I. y tampoco nunca olvidar que está escribiendo a la forma de P. I. en un mundo de fantasía. Garrett tiene un trasfondo reconocible como militar que proviene de las al parecer interminables luchas en contra de otro país, una guerra en la cual cada joven debe servir por al menos cinco años, y dónde muchos de esos jóvenes han muerto. (Sí esto suena familiar, debería, Cook sirvió en Vietnam y eso influenció ambas de sus dos grandes obras, esta y La Compañía Negra, que va sobre un montón de mercenarios). Muchas de las razas no humanas son llamadas así debido a los refugiados de la guerra que habían entre ellos en la ciudad, lo cuál causaba tensión entre ellos y los veteranos de guerra y forma la mayor parte de su noveno libro, Faded Steel Heat. El mejor amigo de Garratt es un guarro medio elfo. Su “compañero” es una criatura telepática llamada Loghyr, el cuál murió hace cuatrocientos años pero no está listo para seguir adelante, así que se sienta en su silla en la casa de Garrett y sondea las mentes de los sospechosos y clientes. Y así Cook así algunos sacrificios, pero todavía juega con mucho de los juguetes que la mayoría de otros escritores no se atreven a tocar.

 

Este será un post de dos partes. El de mañana seguirá hablando sobre la fantasía en el misterio.

[1] Quizás se sienta apenado de que la heroína sea, exactamente, una persona normal, pero como estás acostumbrado a las superdotadas, piensa que al mantener oculto el hecho de su normalidad ganará tiempo para que te apegues a ella y cuando te lo diga a media historia seas comprensivo con él.

[2] Ya por aquel entonces habían cuatro libros de Harry Dresden, el cuál, al ver que Limyaael no lo ha incluido debió compartir mi opinión, sobre que la serie no es más que una actualización de Garrett, mismo comienzo, mismo tipo de personaje, solo que en el mundo real.

02/9/19

135 Inconsistencias

Autor: Limyaael

Traductor: José A. Cantallops Vázquez

Por supuesto que no puedo pensar en cada inconsistencia que he visto, pero estas son las más grandes. Y, la mayoría de ellas son fácilmente evitables. (¿Acaso no sueno como alguien incitando a que alguien intente vacunar? “¡Ponte esta y tu siguiente novela estará protegida contra la viruela!”

 

1) Hola heridas. Quédense un rato y después váyanse cuando se los diga.

Muchos autores de fantasía olvidan que alguien está enfermo o herido. En algunas formas, esto es comprensible, ya que nosotros tendemos a lidiar con el dolor tomando medicinas, yendo al hospital y haciendo otras cosas que no están disponibles en un mundo de fantasía medieval. En otra mano, herir a tu héroe y entonces curarlo sin una explicación apesta a que le querías dar una “carta de simpatía” sin aceptar las consecuencias. Sí una astilla de madera se le incrusta en su pie y no hay un mago disponible para sanar la herida, no te olvides de que tiene esa extremidad. Sí ha sudado hasta la extenuación, no debería solo estar saltando al siguiente día y corriendo para atrapar a esos malvados ladrones de caballos. Sí es un gran punto argumental en el que tu heroína sufre retorcijones cada vez que tiene la menstruación, entonces no debería sufrirlas un mes y al otro caminar felizmente como sí nada pasara. Ajusta tu imagen mentar de tu personaje “completo” e incluye “sufrimiento” y escríbelo a él o a ella de esa manera durante cuanto tiempo haga falta para que sane.

Hablando desde la experiencia personal, una de las cosas más duras que hacer cuando mutilas a un personaje es recordar no pluralizar palabras que estás acostumbrado a pluralizar. Sí el personaje perdió una mano, recuerda no ponerlo a llevar madera para el fuego con “dos manos.” Sí los cuervos le han sacado su ojo izquierdo, recuerda que no puede ver a nadie con “ojos intensos” (a, y ahora tendrá un lado ciego). Podrían haber buenas razones argumentales por las que hiciste esto, pero sí no las tratas con respeto, nadie más estará comprometido a darles más respeto.

2) Conoce al menos algo de ecología básica.

Esto puede ser algo remilgado de mi parte. Bien, que así sea, condénenme por mi remilgues. Sé que me vuelve loca, así que será mencionado.

Lo odio, con grandes cerezas encima, cuando el autor tiene tigres vagando en medio de los bosques templados o árboles creciendo altos y fuertes en planicies azotadas por el viento, o personajes que caminan por “desiertos” dónde hay jodidos ríos fluyendo. No, no, no. Tienes que asumir las consecuencia así como las buenas cosas. Sí quieres que tus lectores admiren vastos panoramas de dunas azotadas por el viento, entonces también tendrás que escribir admirablemente sobre la falta de agua y la necesidad de tus personajes de conservarla. Sí quieres tigres, tendrás que cambiar el trasfondo de tu historia de una psuedo-Inglaterra a una psuedo-África, pseudo-India o psuedo-Siberia, sí tienes alguna subespecie en específico en mente. Sí quieres montones y montones de luz solar, entonces no puedes tener montones y montones de lluvia, o al menos, no en los mismos días que son soleados.

Esta es la cosa más obvia que habrás oído. Bien, no es la cosa más obvia para muchos autores novatos de fantasía que he leído, siento decirte esto. Aquí hay un consejo: Antes de que pongas una especie en específico o una subespecie de un animal o árbol en tu mundo, ve y comprueba que podría sobrevivir en ese tipo de medioambiente. Antes de que tengas árboles creciendo altos y fuertes, pregúntate dónde están consiguiendo los nutrientes y sí el viento no los derriba. Antes de que tengas ríos fluyendo en cualquier sentido, pregúntate sí están fluyendo colina arriba, desafiando la gravedad, la cuál todavía sigue aplicándose en la mayoría de los mundos de fantasía. Los autores de fantasía tienen que preguntarse no solamente ¿Y sí…? Sino ¿Por qué? De manera constante.

3) Tus lectores no pueden leer las mentes de tus personajes.

Solamente saben lo que les muestres y les digas. Eres tu, como el autor, quién conoce vastamente más sobre estas personas y a nadie más se le puede permitir tomar el control de la historia. Es por qué estás escribiendo la historia, pero sí  no dejas claro el por qué estas personas se comportan como lo hacen, también será por qué nadie te está leyendo.

Por todos los medios, mantén los motivos de tus personajes oscuros durante un rato sí debes. Pero en algún punto, necesitan ser aclarados. Y por los pasos de los tigres imaginarios en Inglaterra, no establezcas firmemente en una parte de la historia que tu princesa está persiguiendo al héroe debido a que mató a su padre y quiere la venganza y ese es su único motivo y más tarde, es firmemente dicho que ella está enamorada del héroe y lo ha estado desde la infancia y ese es su único motivo. Ella podría pensar de esa manera, pero tienes que ofrecerle a los lectores una manera de que reconcilien estas dos cosas separadas. Puedes esconder al principio que la princesa está enamorada del héroe, en vez de eso puedes poner recuerdos de su infancia, puedes tener a la princesa sintiéndose confundida respecto a la venganza que está persiguiendo. (Este es el por qué es bueno desarrollar un talento para mostrar lo que las percepciones de tus personajes no son idénticas al mundo que los rodea). Pero no puedes tenerla pasando sin esfuerzo de la revancha al amor o, viceversa, soltando un motivo como si fuera una papa caliente cuando ya no es más conveniente.

Personalmente, pienso que muchos autores de fantasía harían mejor en olvidarse del misterio con que llenan sus personajes sí no le dan una razón. No son buenos en ello. Y, demasiado a menudo, cuando llegan a una parte de la historia de fantasía, en la cuál eres bueno, entonces olvidas esa caracterización que diste contradictoria sobre lo que dijiste más temprano en la historia. El resultado es personajes que parecen Malditos Bipolares y confunde mucho a los lectores.

4) Los eventos que ocurrieron antes del libro son importantes.

Mantén las historias fieles a estas cosas, por favor, al igual con otros eventos de igual importancia. He leído demasiado fantasías dónde la heroína cree en la página 3 que su padre se fue de viaje para seguir una llamada a la aventura y en la 20 cree que su padre había abandonado a su madre debido a que el era un bastardo.

De nuevo, sí no te mantienes fiel a la historia, tienes que ofrecerle al lector una salida. Las historias contadas por diferentes personajes son aquí la mejor solución. La hijo podría creer una cosa, la madre podría creer otra. Pero incluso aquí, tienes que explorar las diferentes historias y compararlas e intentar ofrecer algunos explicación sobre por qué esas dos personas, quiénes definitivamente han hablado sobre ello, creen cosas tan diferentes. Y, sí un personaje cree dos cosas contradictorias, sin comentarios sobre el por qué lo hace… sí, por favor, hace falta una explicación plausible aquí. Y, lo mejor es que sea jodidamente plausible.

Esta es la razón por la que deberías decidirte por una explicación y apegarte a ella. Deberías saber la verdad, incluso sí ninguno de los personajes no lo hace. Eso te dará licencia para jugar con ella, decidir quién debería tener una oportunidad de saberlo y quiénes no, que tipo de historias girarían a su alrededor y, por qué ciertas personas podrían preferir una historia y no otra. Pero, demasiado a menudo, tengo el sentimiento de que el autor realmente no lo sabe, o está intentando evitarla hasta el último momento posible. Aunque, en algún punto, deberás estar esclavizado por tus opciones; cada decisión importante que hagas sobre cosas como la estructura de la historia o las posibilidades que tus heroínas y héroes han desechado. Contar la historia va desde esa feliz esclavitud que proviene desde la libertad inicial. Deja de preocuparte por idear una explicación “genial” y establece una buena y, sí no puedes, entonces abandona el misterio.

5) Ya tenemos mucha confusión con las palabras poco familiares. No necesitamos memorizar las innecesarias.

Esto es especialmente un gran problema cuando surgen amenazadoramente en las fantasías épicas, pero incluso en novelas de fantasías más pequeñas con ambientaciones alienígenas apiladas. Esta es la práctica de introducir, digamos, una orden de magos llamada los Guardianes de la Noche y entonces insistir que también son la Hermandad Negra, Los Cobardes de Ébano, Las Alas de la Nube de Tormenta –y, entonces usar todos esos nombres para referirte a ellos en diferentes partes del libro. O una nación que no es conocida solamente como Seurenna, sino también como la Tierra Devastada, el País Maldito o la Árida Desolación.

O, mi último ejemplo favorito, un personaje que no es solamente “Shilanna,” sino también “la hija del Príncipe,” “la mujer de ojos verdes,” “La Princesa Profetizada,” “la vibrante señorita joven de pelo rubio.” He leído demasiados libros dónde me tomó un millar de páginas darme cuenta de que había alrededor de veinticinco descripciones aplicadas a solo cuatro personajes.

Para los primeros dos ejemplos, no deberías depender solamente de los glosarios y no deberías intentar e insistir en que tus lectores conozcan todos sus nombres. Espárcelos a través del libro, o asígnalos solo a cierta persona. Quizás los Guardianes de la Noche se refieren así solo sus amigos y, sus enemigos los llaman los Cobardes Ébano. Quizás las Tierras Devastadas es una exageración, usada por los habitantes que temen por tu tierra y Seurenna es más un nombre aprendido. Como mucho, no esperes que nosotros memoricemos todos estos nombres de una vez.

Ahora, para los personajes…

Soy una gran fan de los nombres propios y los pronombres. Una fan muy grande. Odio todo estos sinsentidos de la “muchacha de ojos verdes,” “señorita de cabello rubio,” “La princesa con grandes melones.” He leído suficiente mierda de este tipo en los fanfiction de Harry Potter. No necesito contaminar mi fantasía también.

Lee los siguientes párrafos y dime cuál de los dos es menos confuso:

Kran se sentó con Shilanna y cerró sus ojos, la mejor manera de sentir el sol en su rostro. Shilanna se movió a su lado y el alzó una mano y apretó la suyo, formando una ligera sonrisa en sus labios. Sabía que había una en el rostro de ella respondiéndole, pero no miró. Alargó su cabeza en sus hombros y suspiró. Tendría que partir pronto y, aunque ella lo hubiera intentado e intentado, no sería incapaz de ser capaz de persuadir a su padre de rescindir su sentencia de exilio.

Krant se sentó en el jardín con Shilanna y cerró los ojos, lo mejor para sentir el sol en su rostro. La Princesa se movió a su lado y el alcanzó su joven cabello ébanoy apretó las manos de la mujer, una ligera sonrisa formándose en sus perfectamente curvados labios. El pretendiente de la princesa sabía que en el rostro de su amada dama habría una respondiéndole, pero el chico de corazón roto no la miró. El solo inclinó su cabeza en los hombros de la mujer de fiero temperamento y suspiró. El hijo de ojos verdes de la línea Drakefire tendría que dejarla pronto, y, aunque la Princesa de las Piedras hubiera intentado e intentado, no hubiera sido capaz de persuadir al Rey de Seurenna de rescindir su sentencia real de exilio.

Sí, ese segundo están un poco ligeramente exagerado, pero no demasiado. Y, voy a pensar, al menos durante mi primera lectura, que algunas de esas descripciones se aplican a diferentes personas.

Finalmente, pienso que la mayoría de los lectores podrían saltarse esto sin recordar las personalidades de los personajes, sus profesiones, los colores de sus ojos y pelos, así como las otras veinte palabras usadas. Tienes que ser respetoso con tus lectores y hay que asumir que tienen el lapsus de atención de unos mosquitos.

 

Básicamente, sé cuidadoso. Y sí, eso es demasiado fácil de decir y duro de hacer, pero la fantasía vale el esfuerzo.