Limyaael 148 Abusadores
Autor: Limyaael
Traductor: José A. Cantallops Vázquez
Porque, ¿sabes qué?
1) No hagas que el abusador se obsesione con tu héroe/heroína.
De verdad. No tiene mucho sentido para un personaje que está destinado a ser un antagonista menor y no el villano de toda la historia. No necesita estar en cada escena. Para todas las escena que lo necesitas dentro, no es tan difícil pensarle una razón para estar allí. Y lo más importante de todo, implica que no tiene una vida más allá de la página. Sin embargo, en una historia llena de personajes que no respiran, un abusador que parece estar al borde de acosar al héroe o heroína apesta como una tumba abierta. O un argumento que es tirante y que desplaza a los personajes a su alrededor luce razonablemente tan lleno de agujeros como un queso Suizo.
Hay otra razón, una que podría ser aplicable si estás usando al abusado como un personaje para ventilar tu propia rabia por haber sido abusado. Pienso que muchas personas que han sufrido de ostracismo social/rechazados en la preparatoria, la secundaria, o cualquier otro lugar está por mucho más obsesionados con sus abusadores de lo que estuvieron nunca sus abusadores por ellos. Todavía puedo recordar los nombres y los rostros de las personas que me humillaron y molestaron. Dudo que ellos recuerden el mío. Es natural para tu héroe o heroína odiar y tener resentimiento hacia la persona que le agrega un poco de dolor a sus vidas. Es innatural si el abusador, ocupando el rol de un villano menor o un rol que lo pone en un lugar de favor más alto con las autoridades (también posible), planee toda su vida alrededor de atormentar a alguien. Sin nada más que hacer, probablemente se consiga otra persona a la que golpear.
2) Considera las razones por las que atormenta otras personas que “es débil,” “es cobarde,” o “está celoso.”
Esas dos primeras se han convertido en clichés en las historias de abusadores. La segunda nunca ha tenido mucho sentido para mi, ya que el abusador siempre ha sido mostrado tan estúpido que no pienso que solamente sabría seleccionar personas más débiles que él. Y la excusa de que el “es débil” es una de esos estúpidos argumentos “¡los personajes buenos tienen una mayor belleza interior, y los malos solo tienen fealdad interior!” Insiste en que los antagonistas no pueden ser complicados, complejos, o tener vidas internas que no son otra cosa sino mohosas y tristes. Si quieres un antagonista menor con vida, tienes que mantenerte alejado de eso.
El tipo “está celoso…” es una manera de hacer trampa, una manera negativa de hacer que tu heroína luzca especial cuando no se ha ganado el derecho a ser considerada cualquier tipo de cosas. No te puedo decir cuántos libros de fantasía, particularmente para adolescentes, he leído dónde se proclama que la heroína es inteligente o especialmente habilidosa con la magia o la esgrima, y aún así comete decisiones estúpidas o tiene habilidades que no suenan así de impresionantes. El autor parece saber esto, así que introduce a un personaje abusador que señala a la heroína por tener esas cualidades. Ese no es la forma de hacer. Escríbela mejor, no la rodees con un coro griego que proclama que ella debe ser maravillosa porque las demás personas están demasiado celosas de ella.
3) Dale a tu personaje abusador al menos una habilidad que él héroe/heroína no tenga.
Esto no tiene nada que ver con cualquier habilidad que tengan en común, por ejemplo, si están entrenando esgrima, el abusador no tiene que ser mejor con la espada. (Aunque, solo una vez, realmente me gustaría leer una historia de fantasía dónde la heroína no es mejor peleadora que el abusador solo porque es la heroína). El abusador puede ser más inteligente –también una historia que me gustaría ver- más rápido en sus respuestas, más rápido, más fuerte, más hermosa o más apuesto, mucho más exitoso con las mujeres y hombres, más confiado, no un llorica, hay muchas posibilidades.
También, NADA DE TRAMPAS. Esto no cuenta si la única razón por la que el abusador es mejor se debe al favoritismo del héroe, que su familia sea noble, solo le interese que las mujeres/hombres sean zalameros, la heroína sufra una herida en el tobillo cuando estaban corriendo una carrera, etcétera. También no cuenta si una persona con mayor autoridad se adelanta y declara que el protagonista es el “invierno en primavera” o alguna otra tontería. Eso convierte a la historia en otra marcha triunfal para el protagonista, y al abusador en otro personaje plano cuyas habilidades no significan nada al lado de la Especialidad del héroe, y de verdad, ¿no tenemos ya suficientes de esas historias en la fantasía?
Para darte un Buen Ejemplo, hay una relación entre los hermanos reales Rupert y Harald en El ascenso de la Luna Azul de Simon R. Green que tiene el potencial de convertirse en la típica historia de “¡Sí, el héroe es mejor!,” pero se las arregla para evitarla limpiamente. Rupert es el hijo más joven, y una causa de preocupación en un Reino con un heredero saludable; siempre existe la posibilidad de que facciones desleales puedan intentar usarlo en contra de su padre y hermano. (Y otros nobles del Reino del Bosque son como ratas en una nave que se hunde y lucen leales). Se le ofrece la posibilidad del exilio, supuestamente matando un dragón, pero en vez de esto trae al dragón y el príncipe es “robado,” de vuelta al castillo. Ahí vemos que Harald no es un estúpido y chico bravucón abusador. Es un frío bastardo que recrimina a su hermano, y la historia favorece a Rupert, pero Harald es más inteligente que Rupert, más eficiente, más leal al trono, y probablemente será un mejor Rey.
Harald es el único personaje que ha sido abusado y he animado, particularmente en la escena en que los nobles desleales y el hace la cosa más genial de todas las que he leído. Funciona porque es una persona, no solo un contraste para Rupert.
4) A menos que estés entre el 10 % de los autores de fantasía que pueden hacer funcionar los triángulos amorosos, no hagas parte a tu abusador de un triángulo amoroso con tu protagonista e interés amoroso.
El 90 % de los triángulos amorosos que he leído no funcionan, incluso en los casos dónde el autor puede escribir un buen romance así como una buena fantasía. El asunto es que, un buen triángulo amoroso tiene que tener también suspenso, tiene que ofrecer un verdadero cuestionamiento a la persona de a quién escogerán a mediados, y muchos autores de fantasía joden el suspenso.
Esto se debe probablemente debido a que la mayoría de los autores de fantasía la joden usan a la Otra Mujer o el Otro Hombre en vez de a una persona. Hay una equivocación tan ciega y obvia hacia esta persona que a mitad de eso te preguntas porque si quiera hay que tomar una decisión (y yo, al menos, comienzo a dudar de la narrativa incluso más cruelmente si insiste en contarme que esa persona en el medio es ingeniosa, inteligente, sabia y todo lo demás).
Esto solo puede empeorar cuándo ahí le agregas un abusón malamente desarrollado. Bien, veamos. Hay un protagonista apasionado, ingenioso, hermoso y cumplidor, o un interés amoroso que tiene las mismas cualidad, y entonces un abusón, que el autor presenta como una sombra unidimensional de un personaje interesado mayormente en torturar al protagonistas y fanfarronear sobre sus propias habilidades. ¿A quién escogerá la persona en el medio? Jo, me lo pregunto. De verdad me lo pregunto…
Me pregunto que tipo de quiebro mental tienen estos autores al pensar que esto es una buena idea.
Si estás en el 10% de autores de fantasía que pueden escribir buenos triángulos amorosos, todavía tienes que hacer que el abusón sea una persona real. Esto funciona en el Ascenso de la Luna Azul. Resulta que el príncipe Rupert “es rescatado” del dragón –en verdad, es más probable que el dragón haya sido rescatado de él- es verdadera hermandad con Harald. Julia, la princesa, se siente atraída hacia Rupert y odia a Harald al comienzo, pero Rupert se va en una misión durante meses, y Harald es encantador y comprensivo con la necesidad de las personas de tener sexo incluso cuando no están enamoradas. Cuándo Rupert regresa, Julia tiene lealtad por ambos hermanos. También está de acuerdo con Harald en que la mejor forma de defender el castillo en contra del abuso de Bosque oscuro, una manera que Rupert piensa que es suicida. No hay una razón estúpida por la cuál Julia no deba vacilar entre Rupert y Harald en este libro, solamente razones que tienen sentido en el contexto de esta historia.
¿También, he mencionado que Harald es confiado y tiene experiencia sexual, mientras Ruperto monta un unicornio?
Amo el Ascenso de la Luna Azul.
5) No uses los diálogos cliché de abusadores.
Por favor, no lo hagas. Aquí hay una lista de algunas frases sin las cuáles podría vivir sin volver a ver, particularmente en una escena que suceda después de que el protagonista golpea al abusador con su Loca Habilidad:
-¿Piensas que puedes derrotarme?
-¡Nadie volverá a golpearme!
-¡Pero solo eres una chica!
-Eres un ________ (inserta aquí cualquier insulto que se te ocurra).
-¡Jaja! O cualquier otra variante mutante de una risa maniática.
-¡Siempre seré el mejor!
Básicamente, cualquier insulto en contra del pobre atormentado protagonista o alguna alabanza hacia sus propias habilidades. Otros personajes, especialmente el protagonista, nunca son mostrados haciendo esto o son mostrados haciendo esto, pero es una excusa- debido a que por supuesto, cuando el protagonista insulta o abusa de alguien, está casi siempre justificado. (Y sí, he leído historias dónde el precioso héroe o heroína del autor abusa de alguien. El autor simplemente no lo puede llamar así, debido a que una vez has sido abusado eso te da un halo angelical).
De nuevo, esto reduce al personaje abusador a una sombra.
6) Si tienes que tener una escena de patear traseros al final, hazla corta y dulce.
Algunas veces pienso que los autores de fantasía solo ponen protagonistas menores en sus historias para que así el héroe o heroína pueda pavonearse y patear sus culos de abusadores al final.
Aquí está mi lista para no hacer esto:
- Casi no hay manera de hacer de esto un escenario original.
- Confía demasiado en las caricaturas que ya he nombrado (especialmente en el abusador que aparentemente no piensa en otra cosa durante día y noche sino en que el protagonista regrese para así poder atormentarlo de nuevo).
- Los propios problemas de angustia en la adolescencia del autor están escrito en las páginas en brillantes letras de neón de unos tres metros de altura.
Eso dice que…
Si lo construyes con la suficiente profundidad durante la historia, entonces puedes crear un abusador creíble que todavía merece una buena patada en el trasero. Mira el Ascenso de la Luna Azul (sí, es el Buen Libro del día). Harald es inteligente y un buen rey, además de aparentemente tratar bien a Julia, pero en el fondo, bueno, todavía quiere a Julia, y aún así ha atormentado y acosado a Rupert en el pasado ser Rupert y ser diferente a él. Hay una confrontación al final del libro, detalles de la cuál no te haré spoiler. Pero Simon R. Green la supera en alrededor de una página. Pero mucho más importante es dónde el protagonista va más allá, y cuáles son las cosas que va a hacer.
Y aún así se las arregla para hacerlo divertido y lo merece completamente. Due una escena dónde animé a Rupert, a pesar de animar más temprano en la historia a Harald. Duró páginas y páginas el que el protagonista se regodeara (y, para mi, los héroes y heroínas que se regodean no son más atractivos al hacerlo que cualquier otro), hubiera terminado el libro en un mucho más ácido, en vez de risueña como si estuviera borrada.
Esta diatriba difícilmente detendrá a los autores de usar villanos menores de cartón, pero deseo que se detuvieran la misma razón que deseo dejen de crear villanos mayores de cartón: le niega a esas personas cualquier humanidad. Pienso que dejar que se escurra dentro de la piel de cada personaje en tu mundo hace una mejor escritura. Y si eso significa superar tus propios problemas de angustia juvenil, que así sea.





