Limyaael 006 Ficción y realidad

Por: Limyaael

Traducción: José A. Cantallops Vázquez

Me asusta que haya personas que no pueden diferenciar entre ficción y realidad.

Y no estoy hablando acerca de alguien que lee una historia y entonces sale y hace cualquier cosa que sugiere esa historia. Estoy hablando acerca de las personas que creen que si alguien escribe acerca de incesto, violaciones, asesinatos, homosexualidad, o cualquier otra cosa que la persona en cuestión encuentre «morbosa», entonces ese escritor carga con la responsabilidad moral por el lector.

Las personas no son programadas como las máquinas. Dudo mucho que haya una correspondencia de uno a uno entre alguien que lee una ficción violenta y luego la comete. Independientemente de todos los estudios que se han hecho, todavía no han encontrado una correlación entre cometer una violación y ver pornografía; mucho menos entre ficciones violentas y asesinatos. ¿Todos los asesinos leen novelas de detectives? Lo dudo. ¿Significa eso que si alguien lee una ficción acerca del incesto, decidirá de inmediato tener sexo con un familiar? NO.

Los límites entre la ficción y la realidad son quizás estrechos en algunos lugares, pero esperaría que alguien tenga el suficiente sentido común para diferenciar entre las páginas de un libro o una pantalla, y las acciones cometidas fuera de ellas. Últimamente he estado leyendo demasiados lamentos del tipo «¡Si escribes acerca de violaciones, los lectores decidirán que tienen que violar a alguien!» o «¡Nadie debería escribir acerca del incesto porque hay muchas personas que han sido víctimas de abusos por sus familiares!» A estas personas me gustaría decirles una cosa: ¿De verdad piensan que si la gente deja de escribir historias de este tipo dejarían de suceder? Me reiré en la cara de cualquiera que sugiera que cuando las personas dejen de escribir sobre violaciones, estás dejarán de suceder. La ausencia de conversaciones acerca del incesto parece ayudar a enmascarar el hecho de que todavía sucede, más que suprimirlo. No comprendo a las personas quienes piensan que haciendo que las palabras desaparezcan, o restringiendo los temas sobre los que las personas escriben, detendrán las acciones en la vida real. ¿Qué hay de todas esas personas que han seguido su camino felizmente y cometido abuso infantil sin haber leído nunca a ese «MALÉVOLO» Harry Potter/Snape Slash?[1] Ahora, admitámoslo, estoy probablemente un poco hipersensible con el tema. Estoy escribiendo una novela que se caracteriza por una relación incestuosa, una consentida y acordada así por ambas partes, entre hermano y hermana. He colocado todas las alertas en que he podido pensar, incluyendo en el resumen y las notas del autor, y la trama sucede en otro mundo, en una sociedad no humana.

Hay incluso un supuesto punto de vista cuerdo que balancea los otros dos «locos». A pesar de todo eso, o quizás por ello, algunos de mis lectores aseguran que les gustan más los personajes que están cometiendo el incesto.

¿Esto significa que ellos aprueban las relaciones incestuosas en la vida real? Lo dudo.

¿Significa que alguien podría objetar sobre mi historia porque, desde su punto de vista, no estoy tratando el asunto con la sensibilidad que merece? ¡Oh, probablemente! Veo que esta actitud, en el fondo, es igual a la que insiste en que toda ficción debería ser realista, o que toda la ficción debería ser cristiana, o todas las historias de romances deberían centrarse solo en parejas heterosexuales. Las personas se vuelven muy exaltadas acerca de sus problemas personales: abuso, religión, política, creencias éticas, etc. Ese es su derecho. ¿Pero insistir en que todos deberían adecuarse a sus puntos de vistas, y no escribir acerca de ciertas cosas a menos que lo hagan en la forma «correcta»? ¿Por qué? ¿Es realmente tan difícil apretar la tecla de retroceso en tu navegador si no te gusta algo que lees? Sé que no me quedo en sitios fundies[2] que me condenan por ser una atea, excepto cuando quiero joder un poco, pero cuando lo hago estoy completamente consciente de en qué me estoy metiendo. Si me doy cuenta de que me estoy enojando, me voy. De la misma forma, si estoy buscando un fanfic y me tropiezo con advertencias de cosas que me irritarían, me voy. ¿Realmente sería tan difícil para estas personas que desaprueban los fanfics incestuosos de los Weasley, Ron-Harry-Snape, o lo que sea sobre lo que estas personas quieran objetar, hacer lo mismo? No, aparentemente no. La internet completa debe ser convertida en un lugar seguro para sus tiernos ojos y, como no pueden distinguir entre las personas que escriben acerca de ciertos temas y las que realmente los protagonizan, usan eso como una excusa para protestar «¡Estás animando a (inserta el nombre de la morbosidad)!» Así. ¡Uf! Probablemente un poco mierdero, pero me lo saqué de adentro.

[1] N del E. Fancfis romántios con Harry y Snape como protagonistas.

[2] Abreviatura de jerga peyoratia que se usa para referirse a los fundamentalistas religiosos de cualquier religión, aunque se dirige principalmente a los cristianos fundamentalistas.

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