Limyaael 017 Diez consejos sobre cómo escribir

Por: Limyaael

Traducción: José A. Cantallops Vázquez

Si pudiera dar diez consejos sobre escribir (a alguien que le guste escribir, no a la mayoría de mis estudiantes, para quienes mis consejos serían sustancialmente diferentes, y que ignorarían de todos modos), esto es lo que les diría:

1) Escribe todos los días

Y sí, siempre insistiré en este, porque he escuchado que lo malignizan como un mal consejo y no pienso que lo sea. Pienso que la mayoría de las personas pueden hacerlo. La idea usual es que una persona tiene un trabajo/tareas/una familia/hobbies/una vida, y que es difícil encontrar tiempo para escribir en medio de todo eso. Bien, puede que mi experiencia sea atípica, pero es absolutamente increíble cuantas personas «ocupadas» conozco, incluyendo personas con trabajo a tiempo completo y compañeros graduados, quienes todavía se las arreglan para encontrar tiempo para salir a ver películas, jugar juegos de computadora y mirar horas y horas de televisión. Encuentran tiempo en sus días para hacer cosas que disfrutan. Si disfrutas escribir, ¿no deberías ser capaz de encontrar tiempo para ello? (Y eso incluso sin mi opinión personal de que muchas personas estarían mejor escribiendo que mirando una retransmisión de algo que ya han visto diez veces).

2) Desmitifica la idea

Una razón por la que me disgusta el concepto de las musas y los argumentos conejo es porque promueven la idea de que la «inspiración» es una fuerza divina, superior, que solamente desciende sobre el escritor cuando le da la gana de hacerlo. No es cierto, y apostaría que no es cierto todo el tiempo incluso para la gente que piensa que sí lo es. Las personas pueden estar «sin inspiración» y todavía escribir bien si saben que desaprobarán si no lo hacen, o cuando han prometido algo a alguien. Ningún profesor de los que he conocido hubiera aceptado «¡Es que no me siento inspirado!» como una excusa para no entregar un ensayo. Así que, a menos que la fuerza divina sea inusualmente respetuosa con las fechas límites, pienso que la idea de que esté completamente fuera del control del escritor es una concepción errónea en el mejor de los casos. Así que escribe cuando puedas. Si realmente quieres escribir un día y sabes que solo tendrás una hora para hacerlo debido a las reuniones y clases, etc., entonces prepárate para escribir en esa hora.

3) Date cuenta de que toma tiempo

Tengo varios amigos quienes han escrito durante algunas semanas o meses y entonces se han rendido. Querían ser buenos enseguida. No sé por qué tantas personas se resienten de la noción del tiempo invertido para convertirse en un buen escritor, cuando no esperan ser capaces de coger una brocha y pintar como Van Gogh enseguida. Pero sí lo hacen cuando no pueden escribir como Virginia Woolf en el primer intento. Me gusta pensar que soy una buena escritora. Sin contar el hecho de que he terminado una novela larga, he estado escribiendo durante más de diez años. Se paga a sí mismo, pero definitivamente no lo hace enseguida. Tiempo y trabajo duro. ¿Por qué muchas personas piensan que estos no se aplican a la escritura?

4) Recolecta ideas todo el tiempo

Obtengo ideas de líneas de las canciones, cosas aleatorias que la gente dicen, ideas en libros que pienso podrían haber sido mejor usadas, lecturas equivocadas de una línea de un poema, o creando situaciones hipotéticas en mi mente. Esto es una especie de juego libre para mi mente, pero es desde donde las historias florecen para mí. Pienso que si el número de ideas es el problema, o sentarse y esperar que la inspiración te golpee como un relámpago de los cielos, esta es la mejor manera en que un escritor puede hacerlo. No seas un contenedor pasivo. Juega activamente.

5) Date cuenta de que no te va a gustar todo lo que escribas

Hay al menos dos libros que he escrito que odio con pasión, y otros que no me gustan tanto. Eso no me hace querer tirarlos por la borda. Me he manejado para canibalizar algunas ideas de ellos, e incluso si no me proveen algo bueno, al menos fueron una buena práctica.

Pensar que todo lo que escribas debe ser perfecto y que debes destruir todo lo que no, o que no puedes escribir nada si no te sientes apasionadamente interesado en cada línea, es una actitud autodestructiva y no merece tu tiempo.

6) Date cuenta de que algunas cosas acerca de escribir son puramente mecánicas

Incluso si eres alguien que se las ha arreglado para vivir a base de «pura inspiración», llegarás a un punto en la historia (particularmente si es una novela larga), donde ese impulso desaparece y te quedas con ese sentimiento de que los personajes y giros argumentales son planos. Sí, eso pasa. No, no pienso que cualquier libro se escribe con el mismo impulso todo el tiempo, a menos que el escritor sea muy afortunado y el libro sea muy corto. A causa de esa visión que he mencionado arriba, que el escritor debería estar interesado en cada línea de la historia, la gente es demasiado proclive a abandonar la historia cuando esta no funciona como ellos habían planeado, o sienten que no son «escritores reales». Bien, pienso que los escritores reales son aquellos quienes escriben, y si lo hacen para hacer avanzar la historia cuando esta quiere colapsar bajo su propio peso, o porque están danzando con esa (sospecho que mítica) inspiración, son ambos mejores que aquellos quienes piensan que cada línea que escriban debe estar «inspirada» y se rinden en el momento en que no lo están.

7) Aprende a mecanografiar

Sí, sencillo, pero cuando sabes como escribir rápido y bien, sin tener que cazar y picotear por todo el teclado, la cantidad de tiempo que te ahorras es enorme. Y no tienes que tomar clases de mecanografía. Esta es otra cosa que el tiempo y la práctica constante te darán. Díganmelo a mí, está sacado de mi experiencia personal.

8) Sé honesto contigo mismo acerca de tus distracciones

¿Realmente tienes que ir a limpiar el desastre que dejaste hace horas? ¿Realmente solo tienes una hora antes de irte a clases y entonces no puedes escribir? Inventar excusas para mantenerte lejos de la escritura es algo perfectamente normal, pero a menos que aprendas a reconocerlas y poner la escritura por encima de esas cosas que valoras como distracciones, entonces tu trabajo no avanzará.

9) Desarrolla el sentido de metas

Tengo una consciencia recalcitrante que quiere que escriba cierta cantidad cada día, y priorice las historias de la más importante a la menor. No se enoja conmigo si no logro hacer mucho trabajo en la menos importante, pero me embosca si no comienzo por la primera que prioricé. Sí, muchas veces no es muy divertido, estar preocupada por cuánto seré capaz de lograr, y manipular cuidadosamente mi escritura para evitar meterme en otras obligaciones que tengo. Pero no hay nadie sobre mí con un látigo diciéndome que escriba, lo que significa que tengo que interiorizar el látigo. Y nunca, o al menos muy raramente, concuerda con lo que mi consciencia quiere que haga, pero hago mucho más de lo que haría sí solo soñara con metas y no las hubiera establecido.

Y finalmente…

10) Ama a la escritura en sí misma

Otro consejo obvio, pero que muchas personas no entienden. Sueñan con ver su nombre en la imprenta, en las pantallas de los cines, o en cuánto amarán las personas cierto personaje, o como será el libro cuando lo terminen. No aman el trabajo real. Eso me molesta como la más absoluta y lastimosa carencia que alguien que quiere ser escritor puede tener. Sí, como hice notar, mucho de esto es mecánica y disciplina, pero eso no significa que algo te sorprenda a mitad del libro y te haga reír a carcajadas o comenzar a llorar. Y los sueños, tan adorables como son, no son nada comparado con ver las palabras emerger de tus dedos.

Sí, pienso que es suficiente declamatorio.

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