Por: Limyaael
Traducción: José A. Cantallops Vázquez
Con lo que tengo problemas:
Defectos que no son defectos
Este son el tipo de cosas que tanto tú como los lectores saben que no son realmente defectos: «¡Ella es demasiado agradable!» o «¡Él es demasiado modesto!», cosas por el estilo como «¡Se come las uñas!». Las primeras son el tipo de cosas que le cuentas a las personas que quieren saber cuál es tu mayor defecto. La segunda son malos hábitos que pueden superarse, lo cual me guía hacia…
Defectos que pueden ser superados
He perdido la cuenta del número de veces que he leído un perfil de personaje como: «Tímido, pero aprende a ser valiente al final de la historia». Y si todos sus defectos desaparecen, ¿qué le sucede a su humanidad? Algunas novelas publicadas se acercan a esto haciendo que sus personajes aparentemente ganen cosas a través del sufrimiento, pero el autor es lo suficientemente sabio como para terminar el libro después de eso, ya que significaría tener que escribir acerca de un personaje que es casi perfecto. Las personas perfectas, o aquellas que se convierten en una, son aburridas.
Defectos que no son inconvenientes para el personaje
Si no es buena bailando, pero nunca tiene que bailar, ¿cómo puede ser eso un defecto?
Defectos que siempre son usados como fortalezas
Es posible hacer comentarios fascinantes sobre como algunos rasgos como ser un bocazas, tener un temperamento irascible, o ser ágil de mente, pueden ser tanto defectos como fortalezas, pero demasiado a menudo el personaje solo las exhibe como fortalezas. He leído cosas sobre personajes listillos a los que he querido abofetear, pero todos los demás alrededor de ellos se quedan deslumbrados. De igual forma, los personajes irascibles no se meten a menudo en problemas por perder el control, y los personajes de mente ágil nunca sacan conclusiones equivocadas.
Lo que recomiendo:
Deja que tus personajes cometan errores. Esto es algo que la mayoría de los autores aficionados, e incluso algunos de los publicados, parecen estar realmente asustados de hacer. Todo lo que le sucede a sus personajes es culpa de sus padres, o de sus hermanos, o de una circunstancia ajena a ellos. Las personas cometen errores por sí mismas, ya sabes. Deja que tu personaje cambie como resultado de lo que él o ella hace, así como sucede en el exterior.
Dale al personaje algunos defectos reales. He escuchado a las personas preocuparse por hacer su personaje poco simpático, pero las audiencias tienen variados gustos. Algunas personas realmente simpatizan con las personas que lloriquean acerca de los problemas del día a día. Yo no lo hago, pero esa soy yo. Si escribes lo suficientemente bien, las personas te perdonarán casi todo.
Algunos defectos que no pueden ser fácilmente convertidos en una virtud son:
- Hipocresía.
- Ser descuidado con el dinero.
- Olvidar cosas importantes (fechas de cumpleaños, localización de objetos importantes)
- Ser agresivo o sobreprotector.
- Ser condescendiente con otros.
- Intentar que la conversación gire constantemente alrededor de ellos.
- Quejarse de las personas a sus espaldas pero ser agradable y dulce delante de estos.
- Insistir en que otros compartan sus obsesiones.
- Pereza
- Asumir que las reglas no se aplican a ellos y gritar cuando estas les caen encima.
- Fanático de un tema en particular.
Todas estas son difíciles de convertir en una ventaja y, por supuesto, la mayoría de las personas de alguna manera están asustadas que mágicamente sus personajes se vuelvan poco simpáticos si las usan. No, sonarán como humanos reales.
Algunos de estos perfiles de soy-tan perfecto podrían realmente funcionar durante la escritura de la historia, pero la mayoría del tiempo pongo los ojos en blanco con solo leer el perfil.


