Por: Limyaael
Traducción: José A. Cantallops Vázquez
Siéntete libre de estar en desacuerdo conmigo.
Tengo opiniones muy fuertes sobre el romance en la fantasía.
Pero el amor puede ser hermoso de escribir. Esta es la apertura de Tristán de Lyonesse de Swinburne, y una de las descripciones más líricas del amor que he oído:
Amar, es la primera y última cosa hecha,
La luz que tiene al mundo viviente por sombra
El espíritu cubierto por un velo temporal,
Las almas de todos los hombres tejidas unidas,
Una fiera vestimenta que deja todas las vidas ebrias
Y las luces de las hadas, llenas de pensamientos soleados y estrellados,
Siempre a través de un nuevo acto, de una pasión
Brillando divino y hermoso a través del mismo cuerpo,
El cuerpo espiritual del fuego y la luz
Tanto para el mediodía mundano, como la medianoche
Un largo, hermoso y trágico poema, lleno con las descripciones naturales y muy explícitas de las escenas de amor en la poesía victoriana. Swinburne escribió un montón de mala poesía, pero en sus mejores momentos fue un genio.
Soy un poco precavida a la hora de escribir romances, porque no pienso que sea muy buena escribiendo escenas tiernas; se vuelven cursis y yo comienzo a reírme. Sin embargo, me tomó un tiempo darme cuenta de que tampoco me gusta mucho leerlas, y usualmente comienzo a gruñir cuando me doy cuenta de que un autor está intentando que dos personajes estén juntos. Y eso es porque demasiados romances fantásticos siguen estos caminos bien definidos.
- Quién duerme con quién no debería ser más importante que el destino del mundo.
A veces me maravillo cuando los personajes sacan energías para preocuparse por sí alguien le gusta o no les gusta, o incluso tener sexo salvaje cuando quieran, mientras están siendo perseguidos por el campo por sus enemigos, además de sí el Señor Oscuro los matará después de tanto tiempo o esclavizándolo. Esperaría que alguien cuya vida está en peligro se preocupe por ello primero y luego veremos. Sí, las hormonas son lo que son, pero no pueden ser usadas como excusa para todo. ¿Cuán altos son tus niveles de lujuria para seguir teniendo ganas después de meses de largas escaramuzas en contra del enemigo o escapando de un castillo y adentrándose en el bosque? Parejas copulando antes del comienzo de una batalla están bien. Pero no creo que alguien puede crear una tierna y duradera relación durante una desesperada campaña contra el enemigo.
Ocasionalmente, por supuesto, hay autores que logran magistralmente mezclar el estrés con el amor[1]. Sin embargo, en la mayoría de esos libros, los personajes no están en peligro inmediato y tienen momentos de seguridad dónde los lazos pueden desarrollarse.
Los libros de fantasía (especialmente los primeros de las trilogías), dónde el peligro aparece y todo el mundo está tratando de evitarlo o intentando averiguar de que va, no son ambientes ideales para romances convincentes, con todo ese stress. Aun así muchos autores siguen poniéndolos de cualquier manera.
El stress nunca mata el deseo sexual, entonces, ¿los héroes o heroínas poseen la habilidad de apagar los malos pensamientos y sonreír mientras se dicen poesías y se pasan el día embobados? ¿Y, ningún enemigo inteligente tomaría ventaja de que el personaje esté tan distraído, o son tan amables de esperar a que terminen?
- Los triángulos amorosos casi nunca son verdaderos triángulos de amor.
Esto sucede cuando el héroe o heroína que está en el medio nunca hace una elección verdadera. Uno de los personajes compitiendo es obviamente la elección del autor, y consigue las mejores cosas y las pone de su lado, incluyendo encanto, inteligencia, belleza y estar en el lado del bien, mientras el otro personaje consigue esta caracterización: es un bastardo o una perra, incompetente o tonto, además de probablemente, servir en secretos a las fuerzas del mal.
Esto tiene dos problemas. Primero, mata todo el suspenso; sé desde la mitad con que personaje se quedarán, y puedo saltarme la parte romántica del libro sí quiero. Segundo, me hace preguntarme como surgió este triángulo amoroso en primer lugar. Ningún personaje cuerdo le daría una mirada a la competencia y diría, “No, ¿voy con el que él autor eligió?”
Intenta tener triángulos amorosos realistas, sí realmente los necesitas, y caracteriza realísticamente a estas tres personas. Esto es especialmente importante en la fantasía, porque cuando caen presa del deseo, caen duro. Es demasiado fácil tener un personaje promedio que pierda definición y convertirlo en el tipo de hombre que toda mujer codicia o al revés, sin ninguna buena razón[2].
Puede suceder de otras maneras, pero sí te encuentras a ti mismo usando un personaje que perderá en un triángulo amoroso como castigo contra alguien que odias, o sustituyéndote a ti mismo por el personaje indeciso, probablemente lo mejor sea retroceder y pensar cuidadosamente sobre lo que estás haciendo.
- No todos los personajes deben tener una sola orientación. De verdad.
Todavía los personajes gays y lesbianas son raros en la fantasía, así como los bisexuales incluso más raros. En la mayoría de las ocasiones cuando aparecen, van de una manera u otra a terminar la historia con la implicación de que han “visto la luz” y van a estar siempre con esa persona del mismo sexo o del opuesto para siempre.
En la fantasía, que tiene mucho potencial para crear sociedades dónde las orientaciones sexuales no han sido definidas de la misma manera, esto es un desperdicio ridículo.
¿Por qué alguien que no ha visto el mundo a través de nuestros patrones sexuales (los cuáles son un asunto reciente), vea algo especial en acostarse con hombres o mujeres, o ambos? En situaciones dónde hay una obligación hacia una orientación, como una reina que tiene una amante femenina pero que tiene que dormir como un hombre para traer un niño al trono, ¿por qué tiene que decidir no volver a dormir con una mujer de nuevo, o aborrecer a los hombres y odiarlos por la obligación que se le ha impuesto?
Nuevos patrones son posibles en la fantasía y pienso que el uso de ellos debería ser aplicado en todos los lugares, incluyendo la orientación sexual. Hay muchos, muchos diferentes modos en los cuáles la sexualidad puede ser estructurada, incluso en nuestro propio mundo. En los tiempos de Shakespeare, por ejemplo, el poder sexual residía en la clase social; los hombres ricos a veces tenían sexo con sirvientes masculinos así como con sus esposas, simplemente porque los sirvientes no podían decir que no. Esto podría ser usado en beneficio de la fantasía, así con muchas otras formas que romperían con el cansado patrón de la sexualidad inflexible.
- Algunos personajes tampoco tienen interés en el romance.
Sí los personajes bisexuales son raros, los personajes asexuales en la fantasía casi no existen. Un héroe o heroína (definido en este caso como los principales hombres y mujeres en la novela) casi siempre son empujados hacia un inevitable romance y/o triángulo amoroso. La mayoría del tiempo, el autor no es realmente sutil con ello, lo que nos guía hacia la muerte del suspenso que mencioné encima.
Incluso sí un personaje no es asexual, ¿por qué empujarlo dentro de un romance con alguien dentro del libro, particularmente sí realmente no encaja con el otro personaje? No hay ningún requerimiento de amor sexual en la fantasía, tan lejos como sé; lo que no es juzgado es la presencia de los romances en las novelas. Y sí tu héroe está atrapado desde el principio en una búsqueda para salvar el mundo, y tiene que aprender esgrima para derrotar al rey malvado, encontrar la piedra mágica y unir a sus aliados en una fuerza definida, pienso que es perfectamente legítimo para él no gastar un montón de tiempo preocupándose por el romance.
De nuevo, no es algo que debe estar allí, pero haría mucha diferencia algún cambio que la distinga del resto de las novelas de fantasía.
- Evita atrapar a tus mujeres en los clichés de heroínas enamoradas.
Las mujeres son empujadas incluso más que los hombres a tener romances. A los hombres a veces se les permite escapar con emparejamientos aleatorios, particularmente sí son personajes menores, pero cuando una mujer es la principal, casi de inmediato es enlazada con uno de los protagonistas masculinos (femeninas, al caso).
Sí tienes una mujer que se va a enamorar, intenta asegurarte de qué:
-No pierda todas las células de su cerebro solo porque está enamorada.
-No tiene que perdonar al héroe por todos sus fallos.
-No comience a soñar con el matrimonio y tener niños que es todo con lo que ha soñado tener, particularmente sí lo que soñaba antes eran otras cosas antes del romance.
-Milagrosamente no le gustan los niños, sí antes no lo hacia.
-No necesita repentinamente que la vivan rescatando.
-No se convierta en un mártir, o sea maravillosamente piadoso o comprensiva con todos a su alrededor, así no era así como era.
Sí, el amor puede ser una experiencia poderosamente transformadora, pero no cambia radicalmente todo sobre una persona, y tampoco deberían permitírselo hacérselo a las mujeres ficticias.
- No exilies a la lujuria de tu historia.
En casi todas las historias de fantasía, sí dos personajes tienen sexo, están enamorados, o se van a enamorar y terminar juntos. Pueden pensar que solo se acostaron juntos por la lujuria, particularmente antes de un gran evento traumático como una batalla, pero verán la Verdad después, en la mirada que oculta cada uno en sus ojos, que hablan de devoción eterna…
Mis dioses. Me duele escribir eso.
¿Por qué se supone que el sexo y el amor son lo mismo? Esto nos da un estándar muy idealista (y raramente seguido), de nuestro propio período y lo introduce en el mundo de fantasía para todos sus personajes, no solo para aquellos que realísticamente podría sentirlo, por ejemplo, jóvenes nobles ´que han sido criados con el código moral victoriano. Incluso los campesinos parecen sentirlo, en el medio de sus vidas tan miserables que el matrimonio razonablemente sería visto como una forma de tener hijos (= a más trabajadores) y compañía. Pero no, en vez de eso deben esperar al Elegido.
Sí las hormonas son tan prevalecientes en la fantasía como parece ser, entonces esperaría al menos un poco de encuentros sexuales que no terminen en romance. Pero los únicos que siempre aparecen son mostrados como errores, y la mayoría de las veces esos “errores” ni siquieran llegan a consumarse. El héroe podría estar a punto de dormir con la poco caracterizada mujer equivocada, pero entonces recuerda las brillantes lágrimas en los ojos más tensión de la mujer correcta o algo por estilo, y se detiene.
¿Por qué la lujuria es semejante demonio?
- No uses las historias para predicar.
Odio lo que yo llamo fantasía de mensaje, historia que pueden ser leídas casi indistinguibles de los panfletos. No me importa acerca de que estén predicando, valores familiares, capitalismo, feminismo, religión, derechos gays, medioambiente. Los odio, y tiro los libros en el momento en que me encuentro esto en mi lectura. Hay un montón de libros que no los tienen.
En el caso de las historias de amor, los mensajes predicados usualmente son feministas (el hombre correcto ama a la mujer por quien es, no por como luce ni por cuanto dinero tenga, los derechos gays (la sociedad los desaprueba, pero solo por razones intolerantes, y los dos personajes casi siempre son los indicados para cada uno), y algunas veces los valores familiares (todas las mujeres realmente quieren casarse y tener hijos). Todos esos apestan a podrido en este punto. Quizás fueron originales la primera vez que fueron predicados. Ahora es solo es una forma de someter a los personajes, y los personajes en una relación necesitan ser mostrados tan cuidadosamente posible como sea, porque no hay demasiados clichés que evitar, en mi opinión.
Con todos los otros problemas, esta predica nos devuelve al problema que mencioné en el post de los villanos, cuándo los villanos son castigados por acciones que estarían bien sí las hicieran los héroes. El autor está entrometiéndose en la historia, muy obviamente, para así estampar un mensaje moral. Es aburrido, estúpido, poco interesante y sacrifica a la fantasía y la historia para consagrarlas al altar de la causa. Muéstrame dos personas o más, de mismo género u opuesto, enamorados. No me muestres más poster de parejas felices.
- Prescinde de las almas gemelas y el amor a primera vista.
El amor no es perfecto. Sería aburrido sí fuera igual que los aburridos perfectos protagonistas, así como las estancadas sociedades, el cielo (sí es que hay uno), todo lo cuál lo hace difícil de mostrar como algo excitante. Y sí tus personajes están mirándose uno mirándose uno al otro a través de lentes coor rosa, entonces es extremadamente difícil hacerlos otra cosa que no sea aburridos.
Esto nos lleva de vuelta a la primera persona de que pensamos estábamos enamorados, tu primer novio quizás. ¿Realmente quieres estar unido a él por algún lazo místico que dure por siempre? ¿Por esa razón, quisieras casarte con ellos justo ahora? La mayoría de las veces no. Realmente sucede de esta forma, y debería.
Además del aburrimiento, este cliché son también atajos para la escritura de vagos. El autor declara, “¡Estás personas están enamoradas! ¿Por qué? ¡Por yo lo digo!” y a rebasar de un salto todo el innecesario desarrollo de personajes.
- Mantén cortas las descripciones del pelo, los ojos y sus almas.
Muy ocasionalmente, esto puede funcionar, sí tienes un personajes que es propenso a la declamación poética, y hacerlo tendría sentido para él y hablar sobre como el cabello de su amada es como una nube de fuego y sus ojos cielos con el sol brillando en ellos. Pero con la mayoría de los personajes, esta prosa va más allá de los molesto a los furioso muy rápidamente, del violeta al ultravioleta.
Tus personajes pueden enamorarse sin tener tres sinónimos para el color de ojos del otro. Realmente. Tus personajes pueden enamorarse incluso de personas promedio. Realmente. Es bastante conocido que sucede a veces en la realidad.
10) Por favor, nada de peleas debidos a alteraciones en la tensión sexual.
Uno de los puntos de la Lista del Señor del Mal llama a la muerte inmediata para cualquier pareja que se la pase discutiendo todo el tiempo excepto cuándo están salvando la vida del otro y teniendo momentos de tensión sexual, y estoy de acuerdo, pienso que para la protección de mi cordura más que para cualquier dictador supremo. Esto se supone sea una señal “sutil” de que una pareja terminará junta. En este punto, es todo un desfile con trompetas y tiques.
Las peleas no tienen en cuenta grandes emociones, la mayoría del tiempo surgen por pequeña molestias. Y la molestia no conduce a la lujuria, olvida el amor. Las parejas que son neutrales al principio o se gustan desde el principio tienen muchas más razones para enamorarse, y en este punto sería alarmantemente original en la fantasía.
Sí, la fantasía supuestamente debería ser el hogar del verdadero amor, pero todavía digo que el verdadero amor debería estar bien hecho.
[1]Korlat y Wiskyejack, en Memorias del Hielo.
[2] Buenos ejemplos son la vidente del Tercer ojo y Davin Guille del Portador de la Luz, muy bien justificados.




