Por: Limyaael
Traducción: José A. Cantallops Vázquez
Hoy no estoy realmente de humor para postear.
Esto es porque he comenzado mi nueva novela y estoy muy complacida de que haya avanzado tanto. No solo tengo una oportunidad de usar el argumento para atacar los clichés de la fantasía, sino también a los góticos, lo que solo hará más fácil pasar la molestia que estoy sintiendo al leer Los misterios de Udolpho. Con una heroína sin carácter que no puede hacer otra cosa más que desmayarse y llorar, una heroína débil que llora todo el tiempo, amor que es real y verdadero desde el primer instante y para siempre, un villano completamente malvado, complejos argumentos salidos de la nada… clase libro más estúpido.
Así que lo estoy parodiando o a su género.
Será divertido.
Lo que me deja con humor para algo que es mucho más personal que el resto de los temas.
Estas son cosas que intento hacer en mi propia escritura, y siente deberían hacerse más a menudo.
- No hagas a tu héroe o heroína la persona más importante excepto para ti.
Puedes tener un personaje angustiándose porque todos a su alrededor los odian, aunque espero que no dure tanto, pero ella no debería estar bien. ¿Quién siempre tiene la razón acerca de esto?Siempre encontramos todo el tiempo alguien cuyo comportamiento estaba motivado por algo más de lo que pensábamos, alguien siendo brusco porque tiene buenas razones, o ese alguien que pensamos se preocupaba por nosotros no le importemos nada. Un poco de auto-implicación es normal, pero pienso que debería mantenerse personal, incluso para un personaje en la ficción, y no visible a todo el mundo.
Sí, eso también se aplica a los héroes de fantasía, algo en lo que necesito trabajar más en mi propia narrativa, ya que regularmente escribo personas que son importantes líderes políticos. Al final, las personas que viven distanciadas y que nunca han escuchado de este líder no les importará. Y algunos de los que viven son cambiados por sus decisiones no les importará mucho de cualquier manera. No importa cuántos enemigos tenga, el mundo entero no se preocupa por el.
- No juegues el deus ex machina a favor de ningún personaje.
He hecho esto en el pasado, para mi vergüenza, salve a un personaje que iba a morir, por ejemplo, he hecho pequeñas cosas como ahorrarles la humillación o una herida que los deje mutilados. Cuándo la historia no está yendo hacia ese punto, todo puede estar bien. Pero cuando todo parece que terminará en tragedia, e intervengo y le doy un final feliz, destruye todo el trabajo hecho en favor de mis propias emociones. (Afortunadamente, creo que he superado mis ejemplos más extremos después de haber escrito mis primeras cosas).
Es usualmente muy, muy obvio cuando el autor ha interferido. La cosa que deberían ser curdamente realistas desde un punto de vista se vuelven fáciles, alguien inalcanzable se enamora del personaje principal al final de la historia, un amigo que debería haber muerto es revivido, esas cosas que revelan al autor detrás de la escena, y mientras emocionalmente se capaz de perdonarlo (y animarlo), intelectualmente me molesto se poca honestidad.
- Mantente fiel al mundo de tu historia también como al mundo que te rodea.
Esto es algo con lo que he tenido problemas. Quiero que los personajes piensen y reaccionen de una manera que tena sentido para ellos que sí fueran productos de nuestra propia cultura. Por ejemplo, a veces quiero que los residentes de mi mundo de fantasía comparen a sus héroes con caballeros o reyes. Pero no hay caballeros en ese mundo, y muy pocos reyes o reinos; confían poco en la monarquía y el nacionalismo. Intento deslizar referencias dentro de las historias para que tengan esas leyendas, pero siento que distorsiono el mundo.
Como parodia, por supuesto, es diferente, pero aquí el autor rompe los límites deliberadamente del género y la audiencia puede aceptar use ideas que existen en nuestro mundo.
De otra manera, pienso que el autor debería separar las referencias culturales de su propia mente, e intentar pensar y sentir tan cercano como sea posible a un habitante de la cultura que estás escribiendo, bajando al nivel de las metáforas y las alusiones literarias.
- La empatía debería ser posible incluso sí la simpatía no lo es.
Aquí, tengo menos problemas de los que tenía al principio. Mi primer héroe fue un perfecto Mary Sue independiente, y no tenía ninguna simpatía o empatía con sus “enemigos,” los cuáles incluían su padre abusivo o un odioso hermanastro. (Escribir su historia desde una primera persona fue el problema exacerbante). ¿Por qué deerían intentar ver ambos bandos? Ellos eran malvados, después de todo.
Desde entonces, he escrito personaje que han cometido crímenes que concebían como tal, uno que otro maestro torturador, un guerrero dedicado al genocidio, una fanático religioso racista, un sociópata misógino y varios otros. Y pienso que la empatía es posible, no importa cuan “oscuro” es el personaje. No, no significa que debo estar de acuerdo con sus acciones, o incluso personar la manera en que otros personajes de la historia los ven. Pero quiero comprender. Quiero intentar conocer sus mentes desde el interior, y que es no incluya solamente las mentes de los personajes cuyos principios no encuentro cuestionables.
Algunos autores hacen esto, muchos no, pero pienso que es un buen objetivo en base al que trabajar. Como mínimo, conducirá a la historia desde dos o tres perspectivas, inteligentes, preocupándose por las personas que aparenteson las únicas que existen en el mundo de fantasía.
- Sí tienes un punto de vista omnisciente, intenta evitar hacerlo superficial.
Esto es exactamente la razón por la que no manejo bien ir saltando de cabeza en cabeza; no puedo hacerlo bien. Sería demasiado tentador hacer a algunos personajes marionetas para acciones convenientes, u observadores bien ubicados, o incluso cerebros llenos de clichés (algo que sucede con un montón de puntos de vistas de los villanos).
También demasiado a menudo no parece haber una razón para cambiar puntos de vista. ¿Por qué contar esta escena desde la mente de Jack en vez de la de Sara? Sí tienes una razón de fuerza para contarla desde la de Jack, ¿por qué irse a medio cuarto de distancia y entrar en la mente de Sara? La conveniencia puede ser la respuesta, pero puede jugar al infierno feliz con la historia (Robert Jordan y Elizabeth Kerner son dos autores que tienen un problema real con esto).
Me siente mucho más en casa con la tercera persona limitada y algo de primera persona. Puede que practicar me volvería más cómoda con la omnisciente, pero tengo que tener una historia que la necesite.
- Los lectores solo pueden leer las páginas, no tu mente.
Tengo un problema en particular con eliminar opciones en una historia, y olvidarme que aunque puedo conocer leyes ancestrales que hagan que las acciones de los protagonistas puedan ser demasiado ridículas para ser consideradas, el lector probablemente no. Por supuesto, tampoco quiero explicárselo todo en un torpe párrafo expositivo.
Este es el lugar para las omisiones y enlaces despiadados. Sí la información de otra historia, una canción de ese mundo, un pedazo de historia, un perfil de personaje, es esencial para explicar algo más, intento encontrar la manera de incluir. Sí no, lo aparto. Supongo que él final de esto podría ser por qué tengo un problema con las alusiones oscuras en primer lugar; prefiero no explicar algo que empujar información no esencial como el tipo de perfume que les gusta a mis personajes.
Probablemente la mejor cosa que hacer es explicar cuando es necesario, y entonces no en más de una o dos oraciones. Sí no ten explicas lo suficientemente bien, un lector puede siempre contactarte y pedirte más detalles.[1] Y sí algo pasa si que se note, como una información que parece increíblemente irónica a la luz de lo que le ha pasado al personaje en otra historia, entonces el autor puede disfrutar de una broma privada mientras todavía tiene sentido para el lector.
Pensar en las relaciones acerca del autor y la historia, así como el proceso creativo es una de mis cosas favoritas que hacer.
[1] Ella siempre ha publicado en FictionPress, y allí es bastante común que los lectores interactúen con los autores de las historias.




