049 Lenguaje descriptivo en la fantasía

Por: Limyaael

Traducción: José A. Cantallops Vázquez

Mientras tanto sigo dándole patadas al lenguaje.

Mucho de esto sigue siendo personal, pero pienso que la mayoría puede aplicarse a mucho del lenguaje descriptivo de la fantasía, de una manera u otra.

  • Las palabras arcaicas no deberían ser usadas solamente en las escenas descriptivas.

Sí escribes toda la novela en un sabor arcaico como Dunsan o Eddings, entonces palabras como icor, sobrecogedor, calcedonia y hereje podrían encajar bien. (Bueno, icor no para mí, pero entonces estoy de acuerdo con lo que dijo Úrsula K. Le Guin sobre esa palabra “el infalible toque de pedernal necesario.” Su ensayo sobre el estilo de la fantasía llamado “De Elfland a Poughkeepsie” es invaluable. Léanlo). Sin embargo, la mayoría de la fantasía tiende a ser al estilo de Mercedes Lackey o Marion Zimmer Bradley, este tipo de palabras entonces no encajarían tan bien. También se notaría mucho sí solamente las usas cuando estás intentando de ser “impresionante.” Como cuando estás describiendo la entrada de un rey.

Para citar de nuevo a Úrsula K. Le Guin, un montón de escritores de fantasía saben instintivamente que quieren darle un sabor más alto y formal a la historia. El error está en pensar que pueden hacerlo con solo inyectar ciertas palabras. El lenguaje descriptivo no debería ser una flor púrpura plantada en un jardín rosa a menos que estés intentando criticar un punto, como parodiar el estilo falso de la tierra de los elfos. El lenguaje descriptivo debería fluir sin problemas junto al resto de la historia.

Y este es el segundo punto:

2) Esto puede hacerse sin el púrpura. Compara estas dos descripciones:

El palacio era la cosa más hermosa que Kyshar hubiera visto en su vida. Las torres blancas se alzaban hacia el cielo como agujas que quisieran perforar el ala de los dragones, brillando como si estuvieran hechas de calcedonia, reflejando los destellos rosas y púrpuras del alba en un conjunto deslumbrante. Las sombras todavía cubrían los jardines, y lo harían hasta que se alzara el sol, cubriéndolos en un claroscuro de infinita complejidad. Kyshar podía todavía ver las flores asomándose, destellos de azafrán, turquesa y un rico y radiante púrpura que prometía una belleza tan rara como los dragones cuándo las sombras finalmente se alzaran. Los muros de las torres se curvaban como las alas de las gaviotas barriendo la superficie del océano, y la llamada a rezar todavía resonaba como el canto de las aves que regresaban a tierra con el amanecer.

Kyshar nunca había visto un palacio; suponía que así era como debía lucir uno. Afiladas torres blancas que se erguían en las cuatro esquinas, destellando contra el crepúsculo. Las murallas entre ellas curvadas como alas de pájaro. El camino entre ellas lucia abierto, aunque marcado por paseos que se adentraban en jardines floridos.

La primera descripción tiene por mucho demasiados adjetivos, símiles, palabras oscuras (como claroscuro), y las oraciones están apiladas peligrosamente unas encimas de las otras. Es tanto una descripción de los jardines como del palacio, incluso cuando pienso la primera oración anunció que Kyshar se estaría centrando en el palacio. La secunda no habla acerca de los esplendorosos que son los alrededores, sino que escogí los detalles que pensé eran importantes, especialmente eliminando los jardines, ya que el párrafo está centrado en el palacio, y usando un símil que me gusta.

La primera escena me hace querer vomitar de disgusto, pienso que la segunda sería trabajable. Y es especialmente importante en este caso, porque el personaje desde cuyo punto de vista estoy escribiendo no estaría muy predispuesto a notar tantos pequeños detalles como el primer párrafo muestra.

Lo que nos lleva todavía a otro punto.

3) Sí no estás describiendo desde un punto de vista omnisciente, el lenguaje descriptivo debería encajar con la personalidad de tu personaje.

Seguiré con el ejemplo de encima. Kyshar nunca ha visto un palacio antes, así como la primera oración de la segunda descripción dice. Por esa razón, el nunca ha visto tantas personas antes, y está aterrorizado de que la mayoría de aquellos con quiénes se encuentre lo manden de vuelta con su hermano, de quién se ha escapado. No se convertirá en un bardo cantando alabanzas al palacio o mencionando las gaviotas si nunca ha visto el mar.

Pienso que solamente los personajes que pueden creíblemente usar todas esas descripciones que los autores apilan sobre los personajes son los bardos, los poetas y otros que están acostumbrados a fijarse en todos los pequeños detalles de todo y adornar las palabras con que los describen. El guerrero taciturno cuya vida ha sido siempre luchar probablemente note sí el palacio puede ser defendido, y solamente al final o tal vez nunca cuando hermoso es. La persona que ha vivido toda su vida en las montañas es menos propensa a quedarse mirando estúpidamente con los ojos abiertos el palacio que alguien que nunca ha visto uno antes.

El truco usual para librarse de esto es dejar que la descripción tome lugar fuera del punto de vista del personaje y entonces cambiar a su cabeza, o hacerlo desde su cabeza. Pienso que esto es hacer trampas, particularmente cuando las partes descriptivas del libro son las únicas escritas de esa manera. Recuerda que tienes tiempo para construir una ambientación para tu novela, y no todos los detalles serán importantes.

Especialmente no cada pequeño detalle sobre tu personaje.

  • Elimina toda esa prosa púrpura que has gastado en tus héroes.

Puse esto en una categoría diferente a la simple descripción, aunque todavía encuentro aburridos los aparentemente obligatorios párrafos acerca de los ojos del protagonista, su cabello, su nariz recta y armas. Esto también incluye usar diferentes adjetivos y símiles constantemente para el aspecto del personaje, especialmente cuando ni el color ni las expresiones en sus ojos han cambiando, teniendo además a otro personaje desde su punto de vista reflexionando sobre la hermosura o galantería del héroe, y nada sobre el contexto sobre el cuál el escritor debería estar concentrándose o en cualquier otra cosa (como una batalla), que no sea el aspecto del personaje. También he puesto en esta categoría a los personajes que solo se identifican en términos de apariencia, como “la mujer de los ojos verdes.” (Esto es algo que me vuelve loca en un montón de fanficcións).

Un ejemplo de todo esto:

Llamar los ojos del personaje “verdes” en la página 3, “verdiazules” en la página 20 y “verduzcos” en la 25.

Tener a tu héroe teniendo una conversación con la heroína, prestándole tanta atención que nota cuando sus ojos “oscurecen” con furia, “se arremolinan” con pensamientos y “brillan” con excitación, y esto sucede en todas las conversaciones que tienen.

Tener cuatro puntos de vistas además del de tu heroína, Pinderela y hacer que cada uno de ellos pierda el aliento ante la belleza de Pindirela y dar extensas descripciones sobre ella.

Escribiendo sobre la muerte de un enemigo y notar el carmín en las mejillas de Pinderela y cuan hermosa se ve hoy.

Esto es algo con lo que me divierto mucho, pero entonces, escribo una parodia de la fantasía. Sí no lo estás haciendo, mantén un ojo en ello. Te asombrarías de cuan tonto suena.

  • Evita clichés en tus símiles y metáforas.

“Rápida como el viento” y sus similares son obvios, pero las personas todavía los usan. Hay también otros que se han convertido parte indispensable de un tipo de descripción, tales como “Sus ojos llameaban.” ¿Has visto alguna vez esto en la vida real? Suena estúpido, y conjura una imagen de llamas realmente ardiendo en el interior de los ojos de tus personajes, cuando usualmente el autor solo quiere expresar furia. ¿Por qué no “le dio una dura mirada,” o algo que puede implicar más que solo una emoción? Los peores clichés son solo otra forma de contar en vez de mostrar, ya que hacen que el lector camine solo por una camino de percepción (y a veces uno extraordinariamente tonto).

  • Sí vas a hacer estas excepciones, asegúrate de saber porque lo estás haciendo.

Quizás tu princesa mimado nota cada detalle acerca del cuchitril dónde viven los campesinos porque es mucho más sucio que cualquier otro lugar dónde ha estado. Entonces esto podría ser algo enfatice esa diferencia, y así decimos algo más acerca de tu personaje. Pero sí está acostumbrado a los palacios, entonces describir cada esquina, grieta y tesoro del palacio de los elfos es un poco tonto.

Similarmente, pienso que toda estaría bien sí intentas traer un sentido de asombro unido al lenguaje descriptivo, como cuando intentas enfatizar la grandeza y gloria de las Hadas. Pero el lenguaje descriptivo no deberías ser la única manera que conoces sobre como expresar asombro, y debería ser usada juiciosamente. No tengas personajes (a menos que sean bardos, poetas y otro tipo de personaje con una excusa parecida), reaccionando así ante lugares mundanos, y práctica otro tipo de escritura, como la fuerte y precisa, en lugares dónde no tengas tiempo para usar la inspiradora, como cuando estás escribiendo acerca de una pelea de espadas.

 

Es una pena que incluso los dones especiales de la fantasía, usen más palabras formales y lenguaje descriptivo, los cuáles a veces no se usan con moderación.

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