053 El entrenamiento de los héroes

Autor: Limyaael

Traductor: José A. Cantallops Vázquez

Esto cubre ambos entrenamientos, el mágico y con armas, espero que sea lo suficientemente general como aplicarlo a ambos.

Grupos de personas o mentores que entrenan a los héroes son realmente populares en la fantasía (especialmente en los últimos años, gracias a Harry Potter). Tienen sus propios y únicos problemas, pienso, a veces causados por el autor que intenta escribir demasiado acerca de algo a la vez. Aquí hay algunos pensamientos que han estallado en mi cabeza mientras leía acerca de tales sesiones de entrenamiento y, los cuáles espero sean provechosos.

1) Limita el “talento natural” del héroe.

Alguien puede estar dotado naturalmente como espadachín, cantante, mago o lo que sea que quieras que aprenda tu héroe, pero esto no debería ser el equivalente a sorprender a sus profesores desde el primer día, conociendo todo lo importante y aprendiendo las habilidades importantes sin dificultad. Incluso el cantante más talentoso tiene que entrenar. Incluso los pianistas más talentosos tienen que aprender las claves en su primer intento. Y los espadachines son a veces mostrados entrenando en la fantasía, aunque no lo hace el héroe que cuando llega puede luchar bien la primera vez que coge una espada. No hagas a tu héroe un genio en la primera habilidad que necesite para derrotar al Señor Oscuro. (El equivalente en Harry Potter sería tener a Rowling haciendo que Harry de alguna manera sepa todo acerca de la magia usada en Defensa contra las Artes Oscuras mucho antes de que fuera a Hogwarts y, los profesores solo tuvieran que agregar un pequeño pulido. Sabiamente no lo hizo). Los problemas hacen más fácil empatizar con tu héroe y acercarlo un poco más a la forma humana que la de superhombre.

Mantén en mente que en un montón de disciplinas, el talento nativo no funciona por sí mismo. Es apoyado por teorías, métodos físicos (en el caso de cosas como el esgrima o los sistemas mágicos que usan gestos físicos), así como hechos históricos. No le serviría de mucho a la heroína tener el talento musical mágico más grande del mundo sí no sabe que cantando esta nota seguida de esa nota no sucede nada. Puede sobrepasar a otros estudiantes, pero no debería adelantar a sus profesores, incluso sí tienen menos talento que ella.

2) Ten en cuenta que algunas habilidades dependen de la edad.

Los niños aprenden lenguajes más rápido. Alguien que comienza a aprender a bailar o pelear a los ochos será (y debería estar) más acostumbrado a bailar o a la espada que un héroe que comienza a aprender cuando tiene dieciséis. Un adolescente que está en la pubertad tiene que cambiar las armas que usa a medida que cambia su balance.

Muchos, muchos protagonistas de fantasías son adolescentes y a menos que el autor los haya situado en una situación dónde han aprendido sus habilidades desde la infancia, atravesarán un período en sus vidas dónde sus cuerpos cambian rápidamente y debería afectar lo que pueden hacer. Aunque esto no sucede a menudo. Milagrosamente son genios y no tienen que desarrollar fuerza o ajustarla, de alguna manera llega a ellos.

Hay algunas desventajas al tener protagonistas adolescentes y, esta debería ser una de ellas.

3) En una academia con diferentes temas y teorías, no hagas a tu héroe un genio en todas ellas.

Esto deja un gusto de argumento poco realista, de nuevo, cuando le has dado a tu héroe un fuerte talento natural. Digamos que le gusta hacer que las cosas floten a su alrededor. Es probable que se concentre en eso, que lo practique por su propia voluntad y se vuelva realmente bueno en ello. Eso significa que no gastará demasiado tiempo en, digamos, convertir el agua en hielo. Sí no lo hace, no debería ser tan bueno convirtiendo el agua en hielo como haciendo flotar cosas en el aire.

Una excusa que es a veces usada para bordear esto es que “Bien, fui (o conocía) a alguien en la escuela que nunca estudiaba y todavía conseguía buenas notas en todos los temas.” Esto no lo cubre todo, particularmente no en otro mundo dónde los estudiantes están sujetos a más estrés físico que, digamos, un estudiante americano de secundaria. Tampoco cubre la complejidad de alguna de las cosas que el héroe deberá aprender. La mayoría de las personas que pasan con rapidez la secundaria sin tener que estudiar tienen problemas cuando entran a la universidad y temas más complejos. (Lo sé. Una vez fui una de ellas).[1] Tu héroe podría ser capaz de superar asuntos simples, pero no los complicados.

4) Dale a tu mentor una razón de fuerza para quedarse con su estudiante.

Niños consentidos como son la mayoría de los adolescentes en la fantasía, no parece haber una razón de fuerza más que la superhumana bondad del mentor, su sabiduría y compasión. Aunque actúan como humanos alrededor de la mayoría de los otros personajes, pienso, que les hace esperar tantas cosas de esos adolescentes es un acertijo. ¿Por qué exactamente está el mentor mimando los arrebatos de cólera del adolescente en vez de decirle que tienen que salvar el mundo, así que crezcan y dejen de lloriquear? O, ¿sí alguien más está disponible para asumir esas tareas, por qué no se va el mentor?

La relación mentor-estudiantes es, desafortunadamente, uno de las más poco desarrolladas en la fantasía. Se asume que el mentor es un viejo y sabio mago o un viejo soldado fanfarrón y, el estudiante de alguna manera madurará en un día y verá los errores de su camino (aunque a veces sin nunca disculparse con el mentor). Trata de hacerlo más que esto y, trata de hacerlo distinto a Gandalf. Gandalf es un maravilloso personaje, pero no es el único prototipo disponible como mentor.

5) Por el amor de todos los dioses, no hagas que todos los estudiantes le hagan bulling al héroe, o estén celosos de sus habilidades.

He visto esto suceder constantemente y, me molesta. Sí, probablemente la mayoría de nosotros recuerde un momento en que nos hayan hecho bulling. Pero probablemente la mayoría de nosotros ha superado esa etapa, nos damos cuenta de que la secundaria no es el mundo y, que quiénes te hacían bulling tenía sus razones; no son automáticamente menos inteligentes o personas más superficial debido al rol que jugaron en la secundaria. Esto nos lleva de vuelta a no hacer que las percepciones de la heroína sean las mismas que las del mundo que la rodea. Puede pensar que alguien le está haciendo bulling debido a que está celoso de su talento con la magia, pero no debería estar 100% en lo correcto. Sí los otros estudiantes son convertidos en criaturas superficiales debido a las limitaciones del punto de vista de la heroína, bien. Pero no deberían ser realmente criaturas superficiales.

Hay muchas, muchas relaciones más interesantes que pueden ser exploradas en un escenario tipo escuela que “el mejor amigo” y “el celoso, gritón y chico que hace bulling a quién algún día golpearé.” Trata de darle a tu heroína algunas características poco atractivas y, unas amistades y rivalidades un poco más profundas.

6) Piensa en una cantidad realista de tiempo para que tome lugar el entrenamiento y mantente mencionándolo.

Una de las mejores descripciones de esto que he visto en la fantasía está en Añoranza y Pesares de Tad Williams. Simon, el héroe, no comienza a aprender a luchar con la espada hasta que tiene 15 y le toma meses. Williams enfatiza en todo el cansancio, raspones, heridas y callosidades que resultan del entrenamiento y se mantiene mencionándolo. Este es un problema que tienen muchos autores; los lapsos de entrenamiento en las búsquedas y, no siempre resumen lo suficientemente bien como para explicar como el héroe de alguna manera es un brillante espadachín al final de ella.

Sí estás escribiendo sobre una academia, entonces debes tener escenas dónde la heroína está en una clase y aprende algo nuevo, más que solo tener todas esas escenas que toman lugar en cualquier otro lugar. Es una manera interesante de proveer algo de variedad y, puede darle un montón de cosas increíbles que la heroína será capaz de hacer al final de libro con algo de base.

 

Es increíble cuantas personas están escribiendo sobre escuelas ahora debido a Harry Potter y haciendo todo eso que la Rownling evitó tan pulcramente.

 

[1] Yo igual, el conocimiento intuitivo y deductivo de las cosas se acaba en el pre. Aunque estudiando duro en primer año se recupera :p

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