058 Batallas finales

Autor: Limyaael

Traductor: José A. Cantallops Vázquez

Para que conste: No pienso que las grandes batallas finales sean la única manera de tener un buen clímax para un libro de fantasía. Pero un montón de personas lo hacen, así que aquí hay algunos consejos para mejorarlas.

1) Ten una razón racional para escoger un campo de batalla.

He leído algunos libros de fantasía dónde los chicos buenos escogen un lugar y, es ahí dónde ocurre la batalla. No porque embosquen a los chicos malos allí, no porque tienten a los chicos malos a caer en una trampa allí, sino porque se sientan allí esperan hasta que el enemigo llega a ellos.

Los villanos de fantasía hacen un montón de cosas estúpidas, pero perdería mi esperanza en la humanidad sí pensara que los autores creen sinceramente que atacarían a sus enemigos en el campo que escogieran.

Sí realmente quieres que la batalla sucede en un lugar en particular, dar forma a la geografía debería ser tu mejor apuesta. Sí el único lugar dónde los ejércitos realmente pueden maniobrar cientos de miles de hombres es la gran pieza plana de terreno cerca de las montañas de los chicos malos, entonces, escoge esa. Pero sí hay otra gran pieza de terreno plano algunas millas alejada que ofrece una mejor posición al Señor Oscuro, ¿Por qué el no escogería esa? ¿Por qué ir marchando al medio del campamento de un sanguinario campamento de chicos buenos que han tenido horas para prepararse, cantando y con los estandartes ondeando?

La situación es un poco diferente en una guerra de asedio, dónde el lado móvil tiene que ir y atacar al enemigo ubicado en un lugar. Sin embargo, a menos que sea algo particularmente urgente tener la ciudad tomada de una vez, no hay razón para que un ejército de asedo asalte las murallas. Solo pon un anillo alrededor de la ciudad o fortaleza así nadie podrá salir, vigila en busca de zapadores o refuerzos, derriba las aves mensajes y espera por que las personas en las murallas comiencen a morir de hambre. Un sabio y paciente enemigo no se preocuparía por ese asedio, dado el costo en vidas que sería tomar la ciudad o fortaleza mientras los defensores todavía tienen comida y esperanza.

Línea final: Ten una razón racional para escoger tu campo de batalla, por favor.

2) No tengas personas atacando colina arriba sin reconocer cuán difícil es esto.

El ejército instalado en los terrenos más altos siempre tendrá una mejor posición. El enemigo que ataca colina arriba tiene que correr, a veces vistiendo armadura y llevando armas pesadas, así que están cansados cuando llegan allí. Y sí el ejército instalado arriba tiene flechas, picas o jabalinas, hola carne picada.[1]

He visto libros dónde un ataque colina arriba realmente encaja con el patrón del villano haciendo cosas estúpidas que ha establecido el autor, pero nunca he entendido cuando los héroes atacan de esa forma. Hay algunas veces cuando se ofrece una débil excusa como “Bien, no vendrán a nosotros, así que debemos ir a ellos.” No colina arriba, idiotas. Consigue tropas aéreas que vuelen por encima y les tiren rocas. Ataca otras posiciones del ejército primero. O solo espera. Quizás el enemigo se aburrirá e impacientará y cometerá un error. ¿Por qué cargar y perder vidas cuando no tienes que hacerlo?

3) Gran parte de la guerra es esperar.

El autor de fantasía comprensiblemente se impaciente y quiere eliminar mucha de la espera, pero debería haber algo de mención de que sucedió. Tener la batalla final sucediendo inmediatamente después de una pequeña serie de pequeñas no tiene sentido (al menos un lado tiene un ejército completamente descansado que lanzar al combate, en cuyo cayo tendría un montón de sentido afrontar a un enemigo medio derrotado). El cansancio de incluso algunos minutos de esgrima es severa. Imagínate luchando por varios días, entonces embestir durante una corta distancia, la mayoría del tiempo y, volver a luchar. ¿Quién haría eso? Imbéciles controlados por el autor, por supuesto.

Otra débil excusa que a veces es ofrecida para compensar esto: “Sí no atacamos justo ahora, se escaparán y reagruparán.” Si y, sí los atacas con el sudor todavía corriéndote por el rostro, morirás. Algunos días le darán a tus héroes tiempo para descansar y, traer refuerzos frescos, mientras eso no le dará tiempo al enemigo para que desaparezca como una sombra bajo el sol.

4) La guerra es brutal en cada lado.

Me divierte grandemente que tantos autores le den a sus héroes exactamente las mismas estrategias que usan los malos, especialmente las grandes emboscadas y los tienten a caer dentro de trampas y, todavía tengan tiempo para notar, ¡oh no, esos maravillosos, brillantes y virtuosos héroes no me recuerdan en nada a los chicos malos! ¡Estas emboscadas son morales, porque son por el bien mayor!

Supera la prédica.

Pienso que el único lugar que tiene la discusión moral de las tácticas en la guerras es cuando los héroes están apropiadamente refugiados, inocentes o personas inocentemente religiosas que tienen que atravesar esta horrible epifanía sobre como el mundo funciona. No es apropiado cuando los héroes están haciendo planes para una ordinaria maniobra de todos los días contra los chicos malos. Animaré a los héroes que tienen que hacer lo que hacen lo que necesita ser hecho, especialmente sí notan los horribles costos que esto representará. (Podrían estar matando a sus enemigos, pero todavía se están perdiendo vidas). Después de la guerra es el momento apropiado para lamentar las cosas perdidas, como los principios. Sisearé, escupiré y le tiraré futas a los héroes que se aprietan las manos en medio de la guerra y deciden que, bien, estas tácticas son terriblemente similares a las que usan los chicos malos, pero debemos ser diferente, ¡por qué así lo dijo el autor!

Nadie debería ser capaz de atravesar una guerra y quedar absolutamente libre de manchas morales. Es molesto cuando el autor intenta hacerlo.

5) No resuelvas la batalla con un deus ex machina.

Así que has construido a tus héroes y villanos y, estás teniendo tu batalla de millares. ¿Por qué no traer a la señorita cabello del destino para arrojar alguna tormenta mágica de fuego dentro del aire y matar a todos los villanos?

Drama, quizás, pero el drama de que nada es comparado a la absoluta pérdida del drama provocado por todos los villanos muriendo. Leo libros de fantasía, especialmente series largas, para que la emoción construida, la pasión y el conocimiento de que los héroes pueden perderlo todo. Me disgusta que me sea arrebatado porque el autor quiere que su heroína sea la única que salva el día.

Nada de soluciones de último minuto. Sí has establecido una historia dónde es obvio desde el comienzo que la heroína debería ser la única capaz de derrotar al Señor Oscuro, entonces has que tenga sentido. Pero no tiene sentido usar ejércitos e invocar millares y entonces traicionar tu línea argumental por el amor de un momento mágico genial.

6) Usa una variedad de luchadores y conoce dónde están mejor ubicados.

Los arqueros con arcos largos ubicados en la cima de las paredes de un acantilado y disparando dentro del estrecho espacio, pueden crear un terror increíble. Esos mismos arqueros en una planicie abierta, sin protecciones como rocas tras las que cubrirse, son vulnerables a las flechas enemigas. Y no deberían estar disparando cuando las fuerzas enemigas y las suyas se funden en el combate cuerpo a cuerpo. No me importa cuando buenos sean; hay todavía demasiadas posibilidades de que sus propios soldados mueran por “fuego amigo.” Los arqueros tampoco son Legolas con su carjac inagotable de las películas del SDLA. Se quedan sin flechas y tienen que ir por ahí recogiéndolas. Cuando se quedan sin flechas, deberían retirarse o unirse a la lucha con otras armas, sí tienen la habilidad suficiente como para usarlas.

Los arcos necesitan tiempo para cargarse y, su gran ventaja está en su capacidad de perforar armaduras. Tus arqueros necesitarán algo tras lo que esconderse mientras recargan, un parapeto, una roca, otro soldado, un caballo entrenado para acostarse. Sí es una situación dónde el enemigo está cargando contra el ejército de los héroes sin usar armaduras, moviéndose muy rápido, los arcos largos tendrían mucho menos sentido.

La caballería que incluye caballos de guerra entrenados es un enemigo devastador. Los caballos sin entrenar tienden a entrar en pánico y fallan de cualquier manera, escapando de la lucha o cayéndose encima de sus jinetes.[2]La única cosa que es capaz de detener caballos entrenados son los piqueros, o cavar una zanja y llenarla de estacas de madera. En el momento en que el flanco de un enemigo se desbande, rompa filas y se giren para huir, la caballería habrá ganado y podrán cabalgar como quieran.

Sí tienes soldados luchando con armaduras pesadas y espadas de doble filo, deberían ser hombres fuertes. (Las mujeres normales no pueden blandir espadas de doble filo). Deberían también tener escudos y, deberían usarlos, para defenderse de las flechas, escudar sus cuerpos, cubrir a otros compañeros. Es increíble cuantos héroes de fantasía aparentemente luchan con cada complemento de un caballero excepto el escudo.

La magia debería ser usada con moderación, dónde realmente es necesitada. He leído muchas novelas de fantasía dónde la magia usada fue tan amplia y devastadora que no sé cómo demonios el propio bando de los héroes ha escapado de la muerte.

Tropas aéreas y marineros pueden ser maravillosas adiciones y, sí el enemigo no ha hecho previsiones para lidiar con ellos, pueden causar mucho más daño que una simple carga de caballeros.

7) No hay nada malo con debilitar un enemigo antes de la batalla final.

Los ataques sorpresas en contra de los que posteé la última vez funcionarían aquí. Digamos que el enemigo ha contratado a un montón de mercenarios. ¿Por qué no atacarlos y robar la paga de los mercenarios, asumiendo que los héroes se las puedan arreglar? Digamos que el enemigo depende de cierto convoy de vagones de suministros para comida. Ve y quémalo o róbalo. Echa algo en el agua potable para darle diarrea o que los mate. Libera todos los caballos.

Estas son unas técnicas que un montón de autores no tienen miedo de usar en otras partes de la novela, pero de alguna manera, llega la noche antes de la batalla final, los héroes están todos rezando ansiosamente por vivir y nadie hace nada para debilitar a sus enemigos.

8) Los ejércitos no deberían colapsar instantáneamente a la muerte de su líder.

La única forma de conseguir esto es hacer que el colapso del líder se altamente visible, como la caída de Barad-dûr que anunciaba la derrota de Sauron. Sí el líder del enemigo no está ligado mágicamente a sus fuerzas como allí (y realmente, es una cosa tonta de hacer, haciendo que todo su poder depende del suyo), entonces sus tropas podrían no saber de su muerte por un rato. La comunicación en la batalla es confusa y distante. Los corredores podrían no ser capaces de atravesar las líneas. Sí el campo de batalla es lo suficiente amplio, las personas no serán capaces de ver las señales como la bandera blanca ondeando. Las personas enloquecidas por la sangre y la venganza podrían luchar o tratar de escapar, en vez de rendirse limpiamente.

No sobreuses las comunicaciones mágicas o tampoco, el acceso a una fuente de conocimiento misterioso. El héroe que “de alguna manera sabe” que su enemigo está derrotado me molesta. Sí los mata él, bien, diría que lo sabe, pero hacer que ocurra a la distancia y el héroe sonría con misteriosa sabiduría… estupidez infinita.

9) No dejes que tus héroes emerjan a salvo.

De buen grado, algunos autores tienen un problema en la dirección opuesta. (Advertencia libre de costo: No leas la serie del Tapiz de Fionavar en público, a menos que disfrutes gritar realmente alto y que las personas te miren). Pero otras veces los héroes todavía están bien al final del libro, los moretones de las extremidades están sanados, personas que pensaban estaban muertas regresan milagrosamente y todo el mundo está satisfecho.

Esta es otra manera de estafar a tus lectores y eliminar tu propia línea argumental. ¿Por qué hacer la guerra tan devastadora, enfatizando en todo lo que podrían perder y entonces que no pierdan nada? Sí todos los héroes sobreviven la batalla final y, las pérdidas que han sufrido deberían haber sufrido se han reducido a nada con lugares comunes o magia, entonces parece como sí la guerra no hubiera hecho falta, los héroes siempre iban a ganarla de cualquier manera.

 

Un post sobre diferentes tipos de finales mañana.

 

 

[1] Esto es en caso que quieras ser convencional. Trayendo recursos puedes lanzar toneles rellenos de arena y dejar que la gravedad haga el trabajo.

[2] La última es bastante jodida, la mayoría de los jinetes cuyos caballos caían al suelo y no tenía la suerte de caer lejos, terminaban inmovilizados, las piernas aplastadas. Un caballo de guerra puede pesar de 550 a 1000 kg.

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