Autor: Limyaael
Traductor: José A. Cantallops Vázquez
De nuevo, otro título oscuro. No me culpen.
No tengo duda de que cualquier cantidad de artes pueden ser usadas para añadir sabor a la fantasía, entre ellas la pintura, la música, el mosaico (Guy Gavriel hace un buen trabajo con su dulogía de Sarantine), la escultura y el boceto. Pero no estoy lo suficientemente familiarizada con ellas para hablar, así que lo haré en vez de eso es hablar sobre la literatura.
Bien y de cuentos de hadas.
Y poesía.
Bueno, básicamente de cualquier palabra que no sea la historia.
1) Hay un punto medio entre los vertederos de información y la narrativa pura; encuéntralo.
Una razón por la que muchas personas se quejan de Tolkien es que inserta poemas y referencias en la mitología élfica en ESDA, irritando a los lectores que están allí por la historia y esto rompe el flujo de la narrativa.[1] Sin embargo, esto mucho más que al tipo de “historia” que es un vertedero de basura dónde todo es demasiado insertado en la narrativa de la fantasía (y no porque me guste la poesía de Tokien). Tolkien podría haber evitado la poesía y canciones ornamentales, pero le agregan sabor a su mundo y, están allí por su propio bien. La creación de lenguajes o historias acera de milagros que están allí solamente para explicar la herencia del héroe me hace enfermar.
Por supuesto, la mejor cosa que se puede lograr es un punto medio. Cuando estás escribiendo un cuento sobre los orígenes del héroe, o esa pequeña e impecable profecía poética, pregúntate a ti mismo sí podría mantenerse por sí sola sin el contexto de la historia, o sí debería ser algo que estuvieras tentado de poner en la historia incluso sí no explica nada. Sí la respuesta a ambas es no, entonces deberías revisar el poema o la historia. Intenta hacerla valiosa por sí misma. Mientras más “informativa”, más parecerá un vertedero de información.
Similarmente, pregúntate sí la poesía o historia sirve para la historia por su propio bien y sí, ralentizaría la narración. Sí la respuesta para ambas preguntas es sí, entonces revisa la forma en que encajan en la historia, no necesariamente siendo más informativa, sino siendo más corta, concisa y natural a la forma discursiva de los personajes.
Sí encaja, siempre preferiría una historia o poesía que esté allí para agregar profundidad al mundo a una que esté allí meramente para informar sobre como Speshul, el héroe es o se librará de explicar cosas. Pero ya que es no es una preferencia adoptada por la mayoría, querrás intentar quedar en una línea media.
2) Recuerda que no todos los cuentos de hadas originales tenían moraleja.
Y ni siquiera las versiones modernas la tienen. ¿Cuál es la moraleja de Hansel y Gretel? ¿No comer una casa de pan de jengibre? ¿Qué deberías empujar a las personas que quieres comer dentro de hornos? Es difícil de decir. Pero demasiado a menudo las novelas de fantasía están llenas de estas pequeñas y perfectas historias morales, a veces llevadas dentro de las lecturas del sabio y viejo mago para el héroe.
Las historias no tienen que tener moraleja. Las fábulas de Esopo son relativamente escasas en esta área. Y no evitan la muerte y el sexo. La versión original de “Caperucita roja” tiene a la pequeña caperucita roja desnudándose antes de subirse a la cama de la abuelita y que se la coma el lobo. Pienso que muchas historias de hadas de las novelas de fantasía y la creación de los mitos cuando los autores las incluyen, deberían seguir este tipo de historia, más que sanear las modernas. Sí la cultura está basada en modelos medievales, entonces es más probable, no menos, que sus historias se parezcan a las historias de hadas originales.
3) Simbolismos fáciles de identificar.
La lágrima solitaria que cae sobre la flor es el peor ejemplo que puedo pensar, pero hay otras oportunidades en las cuáles el autor deja que el deseo de ser literario supere al de contar la historia. Vigila cuidadosamente los gestos que hacen tus personajes, los pájaros que observa, los lugares a dónde van. Sí funciona en dos niveles, primero llenando un lugar en la historia así como también teniendo un significado “más profundo” que, digamos, ligado al mito de la creación al comienzo de la historia, genial. Pero sí están allí solamente por razones de lectura, o porque haz comenzado a creer que los libros de Campbell son las biblias para escribir Fantasía, elimínalo.[2] (Y aléjate de Campbell por un rato).
Creo que la fantasía es un género hermoso, poderoso y creativo que fácilmente puede enseñarle a las personas que lo leen muchas lecciones acerca del corazón humano. Pero no deberían hacer eso imitando los trucos más fáciles de la escritura “literaria”, y sacrificando el mundo de fantasía o la línea argumental, o ambos, por el amor del símbolo de un pájaro sobrevolando sobre tu cabeza. Sí no sirve al propósito de la historia, deshazte de él. Sí es para mostrar y enseñar abiertamente una lección moral que ya has enseñado en una historia purificada, deshazte de ella. Sí nivela todo lo que haz construido por el amor de referirte al mundo real de la historia, leyenda o lección moral, no solamente deshazte de él, clava una estaca en su corazón negro y córtale la cabeza. Entonces quema el cadáver y esparce las cenizas lejos y ampliamente.
La fantasía ensaña mediante la construcción de un mundo alternativo en el cual la enseñanza está naturalmente incluida, no siendo construida con papel de aluminio para que así el autor pueda ver reflejado su propio rostro.
4) Considera como la literatura es transmitida en tu cultura de fantasía.
Sí la cultura es pre-escritura, entonces confiarán en los cantantes y los cuentacuentos como los bardos, quiénes tenían una inmensa memoría y podrían recitar largos poemas épicos con poca variación. Sí tienen escritura, pero no imprenta, los libros todavía serán raros y atesorados, y esos quiénes puedan escribir podrían gastar mucho de su tiempo copiando el conocimiento del pasado, no haciendo cosas nuevas. Es solamente en un mundo con imprenta (o magia que permita hacer copias fáciles y baratas de las palabras), llenos de suministros de papel o parecidos, entonces puede ser establecida una literatura moderna.
Tu mundo no necesariamente necesita escribir y tus personajes no necesariamente necesitan saber como leer. Los campesinos que no pueden permitirse un aprendizaje literario o los libros para leer podrían necesitar confiar de cualquier manera en la cultura oral. Significa que las prioridades necesitarán cambiar, y que podrías necesitar vigilar tu escritura buscando frases como esta “Esta historia fue escrita hace mucho tiempo,” sí nadie en la villa puede leer y escribir.
5) Estudia las formas de lo que quieres incluir en la historia.
Muchas rimas de poemas de fantasía están escritas en la misma forma, simple cuartetas: a b c b, o, como mucho, a b a b. La mayoría de los autores se sienten incómodos trabajando de otra manera.
El problema es que estas cuartetas usualmente también apestan.
Estudia las formas de la poesía, o las formas de las historias, en el caso de la creación de mitos y cuentos de hadas, que quieras incluir. Mira que ha sido hecho, cuáles son las rimas más fáciles de hacer, como los autores usan la repetición y los estribillos para unir el poema o la historia. Y no solamente leas los ejemplos de los autores de fantasía. Ve directo a los originales. Lee poemas escritos en otros siglos, dónde la rima poética era más común. Lee los mitos de la creación de otras culturas, cuentos de hadas en ambos estados, originales y modernizados, y cuentos populares de todas las partes del mundo. Esto te enseñará cosas; el aprendizaje puede tener lugar por osmosis. Incluso sí todavía piensas que tu poesía es mala al final de esto, al menos sabrás qué es poesía, en vez de solo pegarla despreocupadamente en el libro.
Y, llegando a esto, sí la poesía es mala, probablemente podrías explicarlo en una mejor prosa, y a la inversa. La otra cosa que el estudio te enseña es el tipo de escritura que es más parecida a la tuya, y que puede ser más fácilmente adaptado y reusado.
6) Haz que la literatura se adapte a tu mundo.
Un grupo de personas viviendo en el desierto deberían no poder contar historias sobre la vida en las altas y frías montañas, particularmente sí las montañas está a cientos o incluso miles de kilómetros. Un grupo de personas para quiénes los matrimonios arreglados es una cosa común probablemente tengan historias de amor que giren alrededor de este hecho, más que el tipo de historias como Romeo y Julieta. Una cultura no humana que tiene una diosa vengativa puede contar historias en las cuáles la diosa castiga a los mortales y es alabada por ella, más que ser regañados por la correcta voz Victoriana que demasiado a menudo prevalece en la fantasía.
Solo no asumas que encajará en la historia que estás contando. Ve y mira a las personas que la cuentan, y entonces ajusta el cuento de acuerdo a esto. Puede que no logre el punto que querías mostrar, esa trágica historia de amor que querías contar originalmente pero que no encajaría, pero probablemente le dará más puntos a tu mundo en originalidad.
Sin nada más que leer más de los géneros que dieron nacimiento a la fantasía, especialmente la fantasía pasada y la poesía épica, no es nada por lo que lloriquear.
[1] Cuenten al traductor en ese grupo.
[2] Aquí debe estar refiriéndose al Héroe de las Mil Caras, la obra cumbre de Joseph Campbell en su investigación sobre el Monomito. En palabras sencillas, el libro cuenta el viaje del héroe, paso por paso, lo cuál durante la primer época de la fantasía (1930-1980), se siguió a rajatabla por los autores de fantasía épica y heroica, no con muy buenos resultados en la mayoría de las novelas y principal razón del surgimiento de la Nueva Fantasía en el 1996.



