Autor: Limyaael
Traductor: José A. Cantallops Vázquez
) Varía el paisaje del desierto.
Los desiertos en la fantasía parecen ser dunas, dunas, dunas y algunas veces planicies de arena, con un oasis o dos. Aburrido, aburrido, aburrido.
Hay otros tipos de paisajes de desierto. Por ejemplo, mira el Oeste Americano. Hay algunas veces grandes rocas en los desierto, ¡Así como también dunas! Valles, ¡aunque admitámoslo, valles secos! Cañones. Hay desiertos de arcilla, los cuales soportan algún tipo de vida. Hay desiertos con lagos de sal. Y hay pantanos de sal.
Admitámoslo, las dunas están bien y pueden darnos mucha excitación en las manos de un buen autor. Pero hay más paisajes desérticos que eso. Incluso dunas que a menudo que no llegan al tamaño que podrían tener. No se mueven con el viento, que es algo que sucede en los desiertos reales. Nunca nadie a tenido un problema con ellas. Ni nunca han hecho formas interesantes debido al viento.
Es el trabajo del autor hacerlas interesantes. Así que hazlo.
2) La temperatura en el desierto varía ampliamente.
Hay calor durante el día, sobre lo cual la mayoría de los autores hacen un intento de que se note, pero también hay frío en la noche. Sí tus personajes no están acostumbrados a viajar por el desierto, uno u otro deberían ser al menos un inconveniente para ellos, y asustarlos en el mejor. Siempre pestañeó impacientemente cuando leo acerca de personajes de bosques, junglas o medioambientes norteños adaptarse fácilmente a un desierto. Las reglas de supervivencia son casi siempre enteramente diferente, pero, por supuesto, los héroes de una novela de fantasía no pueden ser vistos cometiendo errores, así que saben que hacer, cómo sí estuvieran viviendo allí todas sus vidas.
Aquí hay algunos consejos para asegurarte que no le estás dando vía libre a tus héroes:
- La arena se mete en todos los lugares, en todos.
- Las ropas negras atraen el calor. Las blancas lo reflejan.
- Jadear, llorar, escupir, sudar, vomitar y orinar son todas perdidas menores de humedad. Tu héroe adolescente debería librarse del silbido molesto de las moscas. Y siempre he querido ver a los personajes de fantasía tener que reunir su orina y beberla.
- Desplazarse durante el mediodía, el momento más caliente y con menos sombras, no es una buena idea.
- Tropezar con un oasis cuando no conoces las rutas del desierto es extremadamente imposible.
- Cubrirse la cabeza será necesario para detener el sudor de caer en los ojos de tu héroe.
- Necesitarás alguna forma de lidiar con el frío, mantas, fuego, una caverna, y eso significa que las mantas y la leña tendrán que ser traídas.
3) Todas las monturas del desierto tienen alguna desventaja.
Los caballos pueden lidiar con el desiertos, los caballos árabes fueron originalmente criados específicamente como monturas para tales condiciones, pero bebían mucha agua, así que gran parte de su fuerza y tiempo lo gastarían llevando agua consigo. Algunas razas de caballos pueden seguir adelante con menos agua, pero serán correspondiente más pequeños y débiles. Las monturas al estilo de las arábicas son tu mejor opción. Usar caballos de tiro o de guerra sería un gran error y, probablemente, terminen muriendo a lo largo de la ruta.
Los camellos están, por supuesto, mejor adaptados al desierto, pero avanzan a trompicones, los pasos tambaleantes los hacen más difíciles de montar y, personajes acostumbrados a montar caballos no deberían ser capaces de saltar sobre la espalda de un camello y montarlo enseguida. También son más lentos y más testarudos que los caballos. Sin embargo, pueden durar mucho más con menos agua (parcialmente bebiendo como maniacos con cada oportunidad que tienen y masticando plantas para sacar su agua), así como sobrevivir tormentas de nieve mucho mejor porque pueden cerrar sus ojos y fosas nasales, previniendo que la arena entre. Son más usados cuando los personajes no están familiarizados con los familiares con el desierto y quieran sobrevivir.
Los burros y mulas son también posibles monturas, aunque sufren algunas de las ventajas correspondientes, por ejemplo, no ser capaces de llevar tanto peso como los caballos y necesitan beber más que los camellos.
Cada vez que veo un personaje de fantasía cruzando un desierto sobre un caballo, sin ninguna mención del agua extra, sueño despierta, anhelante de ser capaz de alcanzarlo en el libro, romper las piernas de su caballo, regar toda su agua y entonces dejar al personaje preguntándose que hacer. Eso podría darle a él o ella, algunos problemas reales, ya que el autor no lo hace.
4) Varía la vida del desierto.
Algunas veces parece como sí los únicos animales que existen en los desiertos de fantasía son los camelos, esos caballos imposiblemente poco bebedores de agua, serpientes y escorpiones. Hay más animales que esos que viven en los desiertos y que no son imposibles de atrapar o cazar.
En áreas dónde hay cactus gigantes, probablemente habrán duendes mochuelos, pequeños pájaros que harán sus nidos en los agujeros vacíos de los cactus. En áreas con charcas, no importa cuan pequeñas o justo después de la lluvia cuando el desierto florece (ver debajo), habrán sapos y otras criaturas que viven cerca del agua, tomando ventaja de esta tan rápido como pueden. En las áreas apropiadas, zorros del desierto, insectos, liebres, ratas, jerbos, serpientes, roedores, ovejas cornudas, águilas doradas, termitas, gatos salvajes, cuervos y varios tipos de halcones, lagartijas, pumas y otros.
Sí tus personajes tienen algo de experiencia en la casa, no estarán indefensos en estos medioambientes y, tus desiertos no tendrán ninguna excusa para estar deshabitados.
5) En los desiertos llueve de vez en cuanto.
Es muy raro, pero sucede. Hay dos sucesos que casi nunca he visto en los libros de fantasía, pero los cuales agregarán color a una aventura en el desierto:
-Inundaciones repentinas: Sí tus personajes están acampando en un cañón o en un arroyo cuando llega la lluvia, tendrán una aventura en sus manos lo quieran o no. EL agua es canalizada entre los muros con una velocidad enorme, especialmente en lugares dónde el suelo y las rocas son pronunciadas, pueden golpear a tus personajes y lanzarlos lejos antes de que sepan que está ocurriendo. Cruzar el río en troncos temblorosos nunca ha sido así de excitante.
-Flores: Muchos desiertos tienen semillas de flores que están esperando por esa repentina lluvia para florecer. Es más posible que suceda en primavera, pero las estaciones pueden variar. No dura mucho, pero mientras lo hace, florecen muchas y de muy variados colores durante todo el desierto y el cambio puede ser sobrecogedor. Los animales también florecen durante este tiempo, especialmente los habitantes del agua como las ranas que se aparean frenéticamente y ponen sus huevos. Los personajes viajando a través del desierto podrían encontrarse en una tierra muy diferente de la que esperaban. Quizás podría incluso estar ligado a la magia en tu mundo; quizás los magos consiguen raros ingredientes de las flores salvajes de un desierto, o un viaje durante la temporada florecida es necesario para que una joven despierte sus poderes mágicos.
6) No hagas cada cultura del desierto exactamente igual al resto.
Hay buenas razones para tener algunas similitudes, como el cuidado con el agua y la cobertura de sus cabezas, pero no hagas cada cultura de fantasía una copia de la arábica o islámica. Hay demasiadas de estas, incluso cuando la presencia de la magia, una carencia de religión o la influencia de otras culturas cercanas le darían a los habitantes del desierto una buena razón para ser diferentes.
Sí necesitas ejemplos de cuan diferentes son las culturas del mundo real, sin magia y en áreas cercanas, ten en cuenta que el judaísmo, el cristianismo y el islam, todos florecieron en el desierto, pero emergieron con diferentes tradiciones religiosas, nombres y énfasis.
¿Por qué demasiados autores de fantasía piensan que desiertos = calor y falta de agua, y nada más?





