Autor: Limyaael
Traductor: José A. Cantallops Vázquez
Sí eso te trajo “Los leones duermen en la noche” dentro de tu cabeza, estoy haciendo mi trabajo.
La mayoría de las novelas de fantasía que he leído no están situadas por completo en junglas;[1]le dan a los héroes un lugar para vaguear en busca de esa interesante estatua perdida de Krackakawak o algo parecido. Pero incluso como ambientaciones menores, pueden estar mejor hechas de lo que están.
1) Date cuenta de cuan viva esta la jungla.
No es un bosque. Hay insectos por todos lados, pájaros, lianas, árboles y flores. (Lo cual puede causar problemas; en un simple momento). No necesariamente vas a ver cada animal que haga un sonido, pero tampoco vas a tener largos periodos de silencio. Sí el silencio comienza a expandirse, es casi por completo seguro que habrá un gran depredador cerca cuya atención los pequeñas animales no quieren atraer. Sin embargo, incluso un tigre pasando por una parte de la jungla no la acallará por completo. Habrá silbidos, gritos, aullidos, rugidos, siseos y escupitajos.
Los héroes usan los bosques estarán nerviosos en la jungla (algo que no sucede). Un personaje podría caminar todo un día a través de un bosque sin nunca ver más que un pájaro o ardilla ocasional, especialmente sí no está entrenado en la observación y los animales son tímidos con los cazadores. No debería haber esa ausencia de vida en una jungla. Los agujeros en los ecosistemas de fantasía son un mal por todo el lugar, así que pon un poco de cuidado extra aquí.
2) Desplazarse a través de la selva es jodidamente difícil.
A menos que un incendio haya ocurrido y limpiado un buen número de árboles, habrán plantas a cada paso del camino. Las lianas y otras enredaderas que cuelgan de los árboles pueden golpear en la cara a los aventureros desprevenidos. Las enredaderas sobre el suelo pueden hacer que se enreden. La maleza acumulándose junta puede prevenir el avance por completo sin la ayuda de un machete o un instrumento similar. Los árboles caído, los inesperados golpes desde el suelo, los animales acurrucados en agujeros para evitar la detección hacen que caminar por el suelo de un selva haga casi imposible correr por el.
El problema viene cuando los autores de fantasía hacen tan fácil caminar en la jungla como por una sala. Aparentemente alguien ha pasado y limpiado la carretera o, los héroes siguen una “ruta comercial,” incluso sí el camino por el que estén moviéndose haya estado perdido por cientos de años.
Antes de darle a tus inexpertos héroes vía libre para cruzarla cuando quiera, pregúntate a ti mismo porque alguien mantendría una carretera abierta. ¿Los adoradores del dios cuyo templo están buscan realmente dan la bienvenida a los visitantes? Sí es así, podrían limpiar regularmente el camino. Sí no, no tiene sentido que tus héroes no gasten una inmensa cantidad de tiempo pasando trabajo, gruñendo y sudando.
3) La jungla crece enormemente rápido.
Hay razones por las que las ciudades perdidas en los bosques lluviosos convencen a las personas. La jungla es como un océano o un desierto en este sentido; puede tragarse asentamientos humanos sin dejar señales de que nunca han estado allí. A menos que tus héroes sean lo suficientemente afortunados para tropezar con templos, muros o lo que sea por accidente, será improbable que encuentren un lugar que fue abandonado incluso hace una poco años.
Los autores de fantasía algunas veces intentan evitar esto haciendo que los héroes memoricen marcas que no cambian. El problema viene cuando esas marcas, como colinas desnudas, son igual de probable que se cubran de maleza o cuando los héroes no tienen manera de sobrevolar la jungla y ver que yace en la tierra. Incluso los obeliscos de piedra pueden ser cubiertos por enredaderas creciendo a su alrededor y tumbándolos. Sí los árboles y las enredaderas se comen las marcas también, los héroes merecen estar dando vueltas, salvados únicamente por la suerte.
Sí vas a hacer que tus héroes encuentren el camino de vuelta a un sitio ancestral, elige una marca que puede ni ser ocultada fácilmente ni que se pierda tras olas y olas de verdor, o vas a tener, en palabras de Rudyard Kipling, “a la rugiente selva en todo su esplendor en un lugar que había sido arado hace menos de seis meses,” y los héroes diciendo, “¿Humm?”
4) La jungla es caliente.
Sí, otra verdad obvia y con la que muchos autores no lidian lo suficientemente bien. Tampoco es el sol la única cosas que hace a la jungla tan caliente; es increíblemente húmeda la mayoría del tiempo, de una manera distinta al desierto y eso significa que incluso personas que están preparadas para el calor van a tener problemas que no tienen en un desierto.
Primero, el esfuerzo de atravesar una jungla, ya sea cortando a través de las enredaderas o simplemente caminando, hará que tus personajes suden. Sin embargo, no pueden vestir ropas ligeras sí no quieren ser comidos vivos por los cientos de insectos que también están presentes. Así que tienen que vestir ropas gruesas y sudarán bajo ellas. Eso no los va a hacer sentir bien u oler muy bien.
Otra, el aire es difícil de respirar, especialmente sí tus personajes son habitantes de montañas o desiertos y están acostumbrados a que el aire sea considerablemente más ligero. Puede sentirse como sí estuvieras siendo ahogado con una sábana humedad sí no estás acostumbrados. Y, mientras tanto, vas a tener que mantenerte caminan y sudando. No hay forma de escapar, al igual que el esfuerzo en las montañas de ascender.
Y, finalmente, la putrefacción en la jungla es intensa. Pon algo en el suelo y las plantas, además del calor, lo reducirán a sus componentes tan rápido como sea posible y lo harán parte del suelo. Los héroes que entierren comida regresarán más tarde para no encontrar ninguna comida, a menos que la pongan en una caja hecha de metal. Los cuerpos de los personajes que mueren van a tener que ser enterrados o quemados inmediatamente. Sí los dejas allí, el calor comenzará a podrirlos y licuificarlos en menos de una semana. El cuero, las ropas y otro tipo de materiales que no son metal o piedra tendrán los mismos problemas. Incluso el metal puede empezar a oxidarse sí lo dejas mojado.
No le hagas las cosas fáciles a tus héroes, especialmente si vienen de medioambientes menos húmedos. Habrán todo tipos de cosas que harán la aventura potencialmente dura.
5) Las estaciones no son las mismas.
Sí tus personajes están viajando durante la estación no lluviosa, deberían estar sujetos a un calor mutilante y tener problemas encontrando agua. Los agujeros con agua y los ríos que encuentren serán más pequeños de lo normal y es probable que atraigan la vida salvaje. Nada como detenerse sobre una charca para tomar un trago para encontrarte como el objetivo de una pitón enfurecida.
Sí es durante la estación lluviosa, los héroes deberían tener un conjunto completamente distinto de problemas. La lluvia en la jungla es a veces intensa, casi constante, será difícil mantener las ropas y suministros secos y probablemente los ríos y tierras bajas estarán inundadas. Los personajes no encontrarán refugio bajo los árboles, ya que las hojas pueden descargar fácilmente el agua que acumulan y empaparlos. Sí se refugian en valles, tendrán que vigilar por sí ocurren desbordamiento de los ríos. Sí están siguiendo un camino definido, los animales pueden estar usándolo como una ruta de escape o el agua puede convertirlo en fango.
Nunca he visto un personaje de fantasía atrapado en una tormenta en la jungla, golpeado, mojado y hambriento sin lugar dónde refugiarse, jodería sus vidas, pero sería divertido.
6) Recuerda describir la jungla.
Es probablemente el hábitat más colorido en el mundo de fantasía y los autores que tienen problemas con la prosa púrpura no preguntarán por un mejor tema. A menos que haya un sequía, las flores estarán por todas partes y estarán llenas de distintas tonalidades. Cotorras, ranas venenosas y aves del paraíso podrían ser habitantes de tus junglas y ninguno de ellos es gris. Ni lo son los monos y lémures, los tigres, leopardos, ocelotes y jaguares.
Una cosa que casi siempre me decepciones es cuando un autor puede encontrar infinitas variaciones de verde para describir un bosque es de la alguna manera no se mete de lleno en la paleta más obvio de la jungla. Sí no estás seguro de que tipo de medio ambiente de jungla quieres, o que tipo de animales y flores son los más comunes, por el amor de los dioses investígalos.
Para buenas y realistas descripciones de junglas en la fantasía, lee la saga de la Compañía Negra de Glen Cook, las cuales usan la mitología y ambientación Indias y Vietnamitas, o las Monarquías de dios de Paul Kearney, las cuales describen un mundo alternativo dónde los personajes han comenzado a explorar su versión de América. La mejor descripción del calor, los insectos y los problemas de viajar por la jungla que nunca he leído.
[1] Blood and Bone, de Ian C. Esslemont no había sido publicado, todavía no he traducido el resto del artículo, pero más realista que esa jungla, pocas.





