09/29/18

112 Comportándose en una ceremonia

Autor: Limyaael

Traductor: José A. Cantallops Vázquez

Inspirada por haber leído demasiadas escenas en la corte y susurrarme a mi misma, “¿Cómo funciona eso?”

 

1) Deja constancia de tus títulos.

Mi señor o mi señora pueden ser genérico, pero en algunos casos, pueden usarse de manera equivocada o malinterpretados como familiaridad. ¿Saldría bien parado un sirviente dirigiéndose al Príncipe como “mi señor” en vez de “Su Realeza”? Puede, sí el sirviente es un viejo amigo o un extranjero. En algunas cortes dónde el Príncipe es orgulloso y quisquilloso, puede que no. Mantén los títulos en mente y no dejes que se mezclen. Sí les asignas un significado en una escena en específico, no deberían de cambiar de significado en la siguiente.

Hay algunas variaciones que he visto, pero a menudo siguen la siguiente lista y son correctas.

Su majestad: al Rey, Emperadores, Reinas, Emperatrices.

Su alteza: algunas veces usado para los Reyes y Reinas, pero mayoritaría mente para los príncipes y princesas.

Su gracia: para los duques.

Señor: para los caballeros.

Obviamente hay otras variaciones, como su “alteza imperial,” “su majestuosidad,” etcétera. El punto es mantener la jerarquía en mente cuando estás escribiendo una escena de corte y las posiciones relativas a dos personas de distancia en cada dirección. Ese confiado sirviente podría soportar un nombre de mascota en privado, pero no en público. Y, el embajador extranjero que se mantiene apartando la mirada del duque y se mantiene llamándolo “Su majestad” definitivamente está planeando algo.

2) Las ropas son incómodas.

Pesadas y con muchas capas, los vestidos de gala hacen a las mujeres que los visten moverse de una manera grácil y majestuosa por una buena razón: realmente no pueden moverse mucho más rápido o levantar más alto sus piernas. Las danzas vigorosas o correr están fuera de discusión. Sí comienza un fuego en una de las puertas del gran salón no serán capaces de escapar fácilmente. Y, ni siquiera preguntar por tu heroína que carga encima de la mesa e intercepta un golpe de espada que va hacía el rey mientras está vistiendo uno.

De nuevo, sospecho que muchas personas están asintiendo por la obviedad de esto. La única razón que es mencionado es que los vestidos son uno de esos detalles, como el tiempo y las heridas, que el autor ama darle a sus personajes y luego olvidarse de ellos. Ese párrafo diez, que gastaste atrás con la descripción lasciva del vestido de gala de la heroína es olvidado cuando realmente necesita salvar el día. Pero no debería. Esto es escritura perezosa.

Más que intentar tener ambos, el autor debería escoger uno. Sí escribe una descripción lasciva del vestido, debería incluir una escena dónde la heroína intenta correr, tropieza y se cae o lucha por liberar su arma y no puede. O podría solo ir sin un pesado vestido y usar un vestido suelto más adecuado para el combate, esquivar y moverse rápido. A veces me pregunto, en los libros de fantasía dónde las heroínas son reconocidas como letales luchadoras y guardaespaldas, los reyes insisten en hacerlas vestir de cualquier manera, pesados vestidos de gala. Hay mejores maneras de exhibir a tu heroína sí eso es lo que quieres.

3) Las mangas largas y los zapatos suaves serán incómodos para muchas cosas.

No entiendo a las heroínas que intentan cruzar una habitación mientras todavía usan un pesado vestido de gala, no, pero al menos ellas tienen una excusa: podrían fácilmente usar ropas menos restrictivas y han olvidado que están usando ahora mismo un vestido de gala. (No es excusa para que el personaje olvide la tarea de guardaespaldas por las que ha sido traído, pero ya he dicho lo que tenía que decir respecto a eso). No comprendo a los personajes que planean una caída del poder cuando tienen a cosas más sencillas a mano como dejar caer veneno en la bebida de alguien y cuando van a la fiesta van vistiendo largas ropas con mangas que bailan sobre sus manos.

Piénsalo, ¿no?

Lo mismo sucede cuando los personajes visten suaves zapatillas para bailar y al mismo tiempo planean escapar de la fiesta en unos minutos y cabalgar salvajemente el resto de la noche. ¿Por qué, por el amor de Buda? Ya sea para hacer que se tomen el tiempo para cambiarlas por botas más cómodas, simplemente dales botas en primer lugar o dales zapatillas y castígalos por su estupidez. Las zapatillas de seda se desaceran la primera vez que choquen con una piedra. La humedad les hará perder adherencia y las volverán frías como para que el pie la soporte. Algunas veces los personajes se los llevan bajo la ilusión de que pueden vender las joyas que tienen, pero las joyas valiosas y pesadas son difíciles de poner en zapatos para bailar. Las semillas de perlas serían más normales que invaluables diamante o rubíes.

Los personajes que han tenido antes aventuras en la corte antes deberían saber como planearlos y como improvisar sí son atravesadas en su atuendo de corte. Ellos no se harían las cosas deliberadamente difíciles a sí mismos.

4) Considera todas las cosas que se arremolinan en el aire de tu corte.

Parece haber un gran apego por mencionar que una corte está llena de humo, ya sea de las velas o de las antorchas, tener incienso en el aire, etcétera. Entonces, los personajes pueden ver perfectamente en la corte, por lo que pueden ver la expresión de alguien que está a sesenta metros pasillo arriba.

Sesenta metros. En un cuarto lleno de humo.

Considera el problema de la visibilidad que has creado para tus personajes. Pienso en los bares lleno de humo que has visitado o incluso como se ven los cuartos que se han llenado de humos debido al mal funcionamiento de una chimenea. Piensa como sería con cientos de velas, con nobles que podrían haber traído a otras personas allí para impresionarlas, no creo que llenarían el cuarto con humo y resplandores brillantes. Y, entonces pregúntate a ti mismo por qué ese humo desaparece cuando alguien necesita ver.

Como con las ropas y los títulos reales, es una manera de seguirle la pista a los detalles que ya has establecido.

5) Coordina los lujos disponibles en tu ciudad o país de acuerdo con la posición comercial que ocupen.

Sí estás escribiendo sobre un diminuto reino apartado del mundo por sus altas montañas y, entonces, lo escribes lleno de ventanas de vidrio y espejos de cristal, voy a darle una crítica fuerte a tu libro. Voy a mostrarte las carreteras de las altas montañas llenas de piedras y baches que podrían fácilmente romper tus piezas de vidrio. Voy a prever a la realeza recibiendo una carga de vidrio roto, rindiéndose y haciendo los vidrios de plata pulida o bronce como en los reinos montañosos cuerdos.

Y, entonces voy a mirar a esas ventanas y espejos de cristal y estornudar.

El vidrio se mantuvo escaso en la mayoría de los lugares por mucho tiempo, debido a que era jodidamente difícil de transportar. La mayoría de los mundos medievales no tendrán el equivalente del envoltorio de burbujas o las fundas de espuma. Sí tu mundo ha ideado una forma de embalarlos para que no se rompan en las carreteras niveladas, todavía necesitarías idear una forma para arreglar las carreteras que como esas probablemente llenan tu reino montañoso. Podría ser mejor traerlo por el aire, siempre asumiendo que los dragones, wyverns, caballos voladores o lo que lo traiga tenga un lugar seguro dónde aterrizar y que no hayan corrientes ascendentes.

Similarmente, las frutas exóticas necesitarán ser transportadas con rapidez desde su lugar de origen o, comenzarán a podrirse. Sí el país que estás escribiendo está al otro lado del mundo del lugar dónde la fruta crece, la riqueza del rey es solo la mitad de la solución del problema; todavía necesita personas ansiosas de cabalgar o navegar arriesgadamente por ese dinero y, hacerlo increíblemente rápido sí quieren tener su fruta fresca de todos los días en medio del invierno. Las cosas vivientes, como los gatos para los zoológicos, tendrán que mantenerse vivos durante el viaje y pueden volverse nerviosos o sarnosos incluso sí su vida no hubiera sido tan buena. Las plantas en crecimiento pueden morir fácilmente sí son expuestas a demasiado frío o calor.

Y, así termina mi muy larga y explicada manera de decirte que deberías pensarlo un poco antes de gastar demasiados párrafos descriptivos en los lujos de la corte. Te ahorrará el tener que eliminar cosas sí trabajas primero en las rutas y las distancias primero, no al final.

6) No solamente debería ser recordada la cortesía sino también la descortesía.

¿Quiénes van armados además del rey? Sí solamente son sus propios guardias, entonces tu personaje no debería tener permitido entrar llevando su espada por que sí. Sí tu personaje amenaza con matar a los guardias sí no lo dejan entrar armado, haz que los guardias lo reduzcan o lo manden lejos. Las reglas no deberían romperse solo porque el tiene el punto de vista.

Por supuesto, quizás el rey tiene una buena razón para dejar que sus visitantes lleguen armados. Sí son una delegación diplomática, el podría no querer insultarlos. En otro caso, sí son una delegación diplomática y esperan una bienvenida y no un ataque ¿por qué necesitan entrar armados?

Muchos héroes de fantasía gastan mucho tiempo riéndose de la ineficacia o de los adornos de las armas de los funcionarios de la corte, sin considerar que estas armas son probablemente solo toleradas por esa razón. Un caballero que luce una fea y útil espada dentro de una corte estaría ensombrecido dónde quiera y mirado sospechosamente, asumiendo si quiera que lo dejaran entrar.

 

Puede que haga algo sobre la caza mañana. Demasiados héroes de fantasías son perfectos la primera vez que cazan.

09/29/18

111 Cambiando los personajes y temas

Autor: Limyaael

Traductor: José A. Cantallops Vázquez

Esto se aplica principalmente a series largas o a múltiples sagas con el mismo tema. He escrito ambas y he notado algunos de los mismos problemas cada una. Así que algunos consejos para mantener los personajes cambiando, algo a favor más del cambio que de las fórmulas estáticas.

(Por supuesto, las formulas estáticas pueden ser divertidas dependiendo del género. Los misterios y romances a veces las trillan. Pero sí no es obvio ahora, pienso que la fantasía puede ser más que eso. Así que sí, estoy predispuesta. La Fantasía patea muchos traseros).

 

1) Asegúrate de cambiar la personalidad del personaje principal con el tiempo.

Esta es una razón que encuentro difícil de leer en las sagas de novelas de detectives duros; el detective siempre parece tener el mismo trasfondo, los mismos métodos de hacer las cosas, las mismas líneas. Evolucionan más allá de sus excentricidades en estrictas guías en las que el personaje debe encajar o, no evolucionan, lo cuál es el problema. La única de estas series que se las ha arreglado para divertirme fue la saga de Philip Marlowe de Raymond Chandler, probablemente debido al lenguaje de Chandler.

Esta naturaleza estática mata a una saga de fantasía, ya que muy pocas de ellas tienen la estructura de aventuras repetitivas que tienen las sagas de detectives (otra de las gracias que salva a Chandler). La mayoría de las fantasías te cuentan una historia en curso, sobre salvar el mundo o completar una búsqueda, luchar una guerra o construir una sociedad, o eso deberían. Un personaje principal que no cambia es una gran manera de hacer parecer como sí la historia no avanzara.

Dale a tu personaje principal problemas que lo alteren permanentemente. Hazlo sufrir. Hazlo crecer (o perder) en la magia. Sacude su concepción completa del mundo en una novela y muéstralo en otra lidiando con ello. Sobre todo, no dejes que el proceso de sanación lo convierta en la persona que era antes. Detesto la escena y, viene en la mayoría de las novelas de fantasía, dónde un personaje despierta de un coma, regresa de una misión, sale de una depresión y “sonríe como siempre lo ha hecho.” El no sonreiría de la misma manera que lo hacía. Podría no ser más débil, sí la experiencia lo ha fortalecido, pero debería haber cambiado.

Pienso que la necesidad del cambio es grande, no menor, cuando lidias con personajes inmortales y largos marcos de tiempo dentro de un libro o entre uno y otro. De otra manera, tus personajes inmortales se convertirán caricaturas sin vida, desgraciadamente la mayoría de los elfos y aquí los años literalmente no significan nada. Solamente sí vas a hacer realmente esto te dejará con personajes inmortales idénticos y eso hará para el lector mucho más difícil intentar relacionarse con ellos. La mayoría de los autores no dudan en darle a sus personajes inmortales ventajas físicas. ¿Por qué eliminar toda la complejidad emocional como un castigo?

2) Mantén la cuenta de los años.

Sí tienes un personaje de diez años al inicio de la novela y para el final han pasado siete años, el personaje debería tener diecisiete años. Lo sé, esto es probablemente la cosa más obvia que has escuchado en tu vida, pero es ignorada la mayoría de las veces en las sagas de fantasía. Algo lamentable que puede extenderse a otras sagas de diferentes géneros, como la interminable serie de secundaria de Los gemelos de valle dulce, dónde los personajes nunca envejecen, sino que hay muchas personas que no quieren alterar a sus personajes de nuevo. El adolescente de diecisiete años actua calmado y sumiso, o tan desafiante y desagradable como un niño de diez años, sin ningún otro tipo de cambio.

Muchas personas intentan hacer algunos ajustes con los adolescentes, pero incluso allí, los cambios ocurren hasta cierto punto y entonces se detienen. El héroe que pierde su “verdadero” amor a los dieciséis todavía estará sufriendo diez años después, cuando tenga veintiséis sin ninguna señal de que parará, a menos que el autor muy mecánicamente le arranque el dolor y le de un nuevo “amor verdadero.” El tiempo no parece tocar siquiera la personalidad del personaje, así que olvídate de sus heridas.

Una comparación contigo mismo puede ser de valor aquí. Imagina como eras hace diez años. ¿Qué te importaba? Ahora pregúntate cuantas de esas mismas cosas todavía te importan.

La mayoría de las personas lamentan dejar de ver sus animados favoritos, modas, comidas, juguetes, preocupaciones, etcétera, ¡Oh, sí, recuerdo eso!” ¿Por qué no adaptar esto al mundo de fantasía? ¿Por qué el héroe reconoce de inmediato a la heroína una vez que ella entra caminando por la puerta diez años después? ¿Por qué no mirarla de reojo, dudando si la conoce o incluso, puede haberse olvidado de ella?

3) Incorpora también la mortalidad como la eternidad.

A menudo, las muertes en la fantasía son una excusa para un buen cuento del más allá, o la idea esa “Bien, murieron en servicio de un bien mayo, así que todo está bien.” Esto vuelve barato el dolor y, pienso, es una de las razones por las que los personajes de fantasía mueren sin dejar marcas por su muerte o pérdida (excepto de las maneras superficiales que mencioné antes). La mortalidad es ocultada. Las pérdidas no se sienten. Los personajes son depositados frente a los elfos para verlos cantar y decir, “Oh, cuán triste,” y entonces apresurarse a ver la siguiente nueva cosa hermosa, sin siquiera pensar en los elfos de nuevo.

Usualmente no pienso mucho en Tolkien como un caracterizador, pero se las maneja para invocar tristeza con las manos de un maestro. Los seguidores ven cosas hermosas (Lothlórien, por ejemplo) que están muriendo y, entonces los elfos dejan la Tierra Media y los apéndices del libro concluyen con la muerte o viaje por mar de los personajes principales. Es una de las cosas que hace parecer a la Tierra Media como un mundo completo, que puede tener un final.

La mortalidad puede cambiar a tus personajes. Sí tu princesa mimado, que nunca antes ha estado en peligro, termina bajo el cuchillo de un asesino, ¿qué va a pensar? Debería afectarle mucho más profundamente que un pequeño temblor y gritos y, no debería ser calmada por uno de los otros personajes que le dice que la protegerá.

4) No contengas el cambio solo porque la historia es autocontenida.

No termines una historia, libro o saga no terminan con la asunción de que el personaje no va a cambiar más. Eso me hace cerrar los ojos cuando veo aparecer a los personajes perfectamente enamorados, cuándo la pareja es perfecta para el trono, cuando todos predicen perfectos hijos y ninguna otra amenaza para ellos. La historia termina allí y con ella, los personajes cesan de existir. Deberías dejar al menos una dudad fuera de la página.

Muchos autores conocen la sensación de que los personajes se les escapen de la historia. El fin es su oportunidad de dejarlos escapar para siempre. Deja que el lector se pregunte que va a pasar. Planta semillas argumentales, quizás no las que harán que la pareja se separe pero que podrían hacerlo. No intentes imaginar su vida como familia; después de todo, especialmente sí tienen un trasfondo trágico o abusivo, no hay garantía de que sean padres perfectos. No dejes claro que tipo de vida les espera. Podría ser cualquier cosa. Esto es mejor que escoger uno de esos estúpidos epílogos que toman lugar unos cuantos años después que dejan claro que los personajes no tienen enemigos y los hijos más hermosos y las vidas más maravillosas imaginables.

Por supuesto, que es difícil lograr un balance de esto y satisfacer a tu lector, pero todos mis autores favoritos se las arreglan para lograrlo. Sus personajes son personas, no modelos que los autores posicionan en sus escenarios para su propia diversión.

5) Desafíate a ti mismo.

Esta es la mejor manera de evitar repetir temas. ¿Has escrito uno o dos libros sobre salvar el mundo? Haz algo diferente la próxima vez. Fuérzate a ti mismo a escribir desde la perspectiva de un personaje que es completamente opuesto a su predecesor. Prueba un subgénero diferente de la fantasía. Haz investigaciones en una dirección diferente. Sí escribiste una sociedad no humana la primera vez, has esto desde el interior de una sociedad humana.

Algunas veces todo lo que necesitas es un cambio de escenario. He ignorado completamente los libros de Terry Brooks sobre Shannara, debido a que parece repetir los mismos temas y patrones de salvar el mundo en todos ellos. (Su concentración en unas pocas familias no ayuda con esto). Pero escribió una fantasía urbana que he disfrutado (Escapando con el demonio, Caballero de la palabra, El este del ángel de fuego), porque, incluso aunque iban también sobre salvar el mundo, lidió con lienzos mucho más oscuros, dos personajes principales con patrones completamente impredecibles y las fuerzas del mal no se encarnan en objetos, de la manera en que tiende a suceder en Shannara.

Las comodidades de escribir un mundo familiar, son, por supuesto, comodidades. No pueden ser exageradas. Sé que estoy en peligro de ser atrapada en la minuciosidad del primer mundo que cree; no tengo necesidades de establecer inmensas estructuras políticas e históricas, así que en vez de eso escribí historias que profundizaban en cosas que habían sucedido en los bordes. Pero estas terminan conectándose de vuelta con historias que ya había escrito. Me volví sospechosa conmigo misma. En nuevos mundos, me he forzado para lidiar con diferentes razas, geografías y circunstancias, sin confiar en lo que realmente he establecido.

6) Conoce cuando dejarlo.

He perdido todo el respeto por autores como Jordan, Goodking, Salvatore, Laurell K. Hamilton y Mercedes Lackey. Primero me interesó su habilidad literaria y ahora me impaciento por la forma en que han alargado sus historias. Ya sea porque han perdido el control por completo de sus elencos o porque las están ordeñando por el dinero, o ambas.

Es probablemente posible alargar cualquier historia e incluso, mucho más fácil las de fantasía, ya que a menudo tienen un completo nuevo mundo en que moverse, grandes elencos que mostrar y sistemas mágicos que explorar. Pero en algún punto, tienes que dejarlo. Tus personajes tienen sus propias vidas que guiar (mira el punto 4). Sí estás escribiendo una fantasía biográfica va desde su nacimiento hasta la muerte, en algún punto tienen que morir. Sí estás escribiendo sobre sus hijos (¿debes hacerlo?) esos hijo estarán más allá de tu alcance, especialmente sí le estabas prestando atención al punto dos a su crecimiento. Las fantasías centradas en familias o dinastías pueden ser divertidas, pero solamente sí los personajes tienen sus propias personalidades y no son repeticiones de sus ancestros. Demasiado de ellos lo son. En ese punto, es tiempo de deshacernos de ellos en su propio ocaso e irte por tu cuenta.

Esta es una razón por la que es una buena idea desarrollar un sentido de la longitud de la saga. Sí sabes que una trilogía contendrá lo mejor, no comiences a cambiar de pensamiento sobre eso cuando has gastado más tiempo con los personajes, no importa cuanto los ames. Y, no escribas otra trilogía a continuación de la otra sí no tienen nada realmente nuevo que decir.

Hay una situación especial que se aplica cuando el autor no se está alargando una saga por dinero, amar el mundo o una familia, sino debido a que se ha enamorado de un personaje. Esta es otra razón por la que salir de la cubierta protectora y evitar enamorarte de tu personaje. Escribir libro tras libro sobre el mismo personaje debido a que estás enamorado de el se vuelve cómodo, aburrido y eventualmente ilegibles. La mayoría de las sagas pierden calidad a medida que se alargan.[1] La única excepción que puedo pensar es la saga de Mundodisco, ya que el le presta atención a las experiencias pasadas y al tiempo, no gasta todos los libros con el mismo elenco de personajes y ha cambiado su estilo literario para llenarlo con humor y sátira que van más a allá de las bromas tontas y olvidables. (E incluso entonces, hay personas que no le gustan sus libros nuevos).

Conoce cuando decir adiós, quitarle la capucha al halcón y dejarlo volar.

 

Realmente es una vergüenza cuantas historias son destruidas por tener los mismos personajes libro tras libro.

[1] Creo que esto sucede sí los personajes son los mismos, pero cuando dentro de una saga el elenco es lo suficientemente grande y hay un gran escritor tras ellos las cosas son diferentes, ya que les da la oportunidad de tener proyectos muy ambiciosos. Un ejemplo son los libros de Malaz.

09/29/18

110 Escritura centrada en el cuerpo

Autor: Limyaael

Traductor: José A. Cantallops Vázquez

Este está más lleno de opiniones personales y divagaciones que los otros, probablemente debido a que finalmente he averiguado que es lo que me molesta de cosas como destellos repentinos de intuición del personaje y pensamientos “inconscientes”.

Mis prejuicios son obvios. Tiendo a escribir en una tercera persona profunda, completamente en la cabeza del personaje y parte de esa es la personalidad del personaje. También uso la primera persona, pero no tan a menudo y desecho la voz omnisciente, habiéndola visto usada demasiado despreocupadamente. (Por ejemplo, casi cada autor novato de fantasía comienza un libro con ella y, algunos autores vagan de cabeza en cabeza de personaje como sí fueran incapaces de controlar sus propias acciones). Esto nos lleva a la escritura centrado en el cuerpo.

Eso significa que no puedo, mientras el personaje, conozca más que el personaje de su físico. Leyendo demasiados autores que injertan a sus personajes con conocimiento que no deberían tener me molesta.

1) Ten en mente de que manera es mostrado tu personaje.

Demasiado a menudo he leído una escena dónde el Personaje A está gritándole al Personaje B, enfrentándolo, mientras el Personaje C se mantiene detrás de A. La escena está contada desde el punto de vista de A. El personaje C cierra los ojos y A le grita por ello.

Problema: ¿Cómo supo el Personaje A qué el Personaje C cerró los ojos? El autor lo sabrá, pero los ojos físicos del Personaje A están mirando en otra dirección. (Sí tiene un ojo mágico que gira como Ojo Loco Mudy, deberías mencionarlo mucho antes de la mitad de la historia.

No pienso que esto es un problema cuando el Personaje A conoce los suficientemente bien a C para pensar que probablemente cerraría sus ojos y así terminar la frase con una sentencia como:

“Deja de cerrar tus ojos, Selten,” dijo Syelli, conociendo perfectamente que la joven mujer estaría haciéndolo. “Esta lección se aplica a ti también.”

Siseo cuando encuentro esto:

Selten cerró sus ojos. “Sé cuidadosa,” dijo Seylli, sin siquiera girar el rostro. “Esta lección se aplica a ti también.”

Esto es particularmente odioso; no solamente implica conocimiento que Syelly no podría dar posiblemente por cierto, sino que salta fuera del punto de vista de Syelli y entra en algo que podría ser el de Selten o del narrador. Entonces para volver de una bofetada de vuelta a Syelli.

Pereza, pereza, pereza. La tercera persona requiere tener en cuenta que están mirando tus personajes. En una escena como esta, dale prioridad al conocimiento del otro personaje, haz que C haga algún tipo de sonido disgustado o que haga algo más que no sea una señal puramente visual a un extraño tras sus cabezas que no podría simplemente conocer.

2) Ten en cuenta sí los ojos de tu personaje están abiertos o cerrados.

Es un hecho poco conocido en la tierra de Fantasía que cuando las personas tienen sus ojos cerrados no pueden ver. O, al menos, debería ser un poco conocido en la tierra de Fantasía juzgando los ansiosos que son algunos autores para hacer que sus personajes tengan los ojos cerrados y ver de cualquier manera.

Tenya cerró sus ojos.

“¿Por qué haces eso?” le espetó Hessen.

“Lo mejor es no verte,” dijo Tenya, mirando el churre acumulado en su rostro.

No me importa cuan cansado se vuelva “Cerró sus ojos” y “Abrió los ojos”. Sí realmente no te gusta escribirlos, encuentra sinónimos o deja que el personaje gaste algo de su tiempo con los ojos cerrados antes de que los abra. No esperes que me crea que tu personaje puede ver el churre acumulado de Hessen cuando no ha abierto los ojos.

3) La derecha no es la izquierda y a la inversa.

El Personaje A está enfrentando al Personaje B de nuevo. Aunque, esta vez, el Personaje C está acercándosele con un cuchillo y los primeros dos están enzarsados en sus argumentos sin notarlo. El Personaje C se las arregla para golpear al Personaje A en el hombro.

Sí lo golpea directo en el hombro derecho, entonces cuando el Personaje A siente el dolor y gira el rostro hacia C, eso significa que la herida está ahora en el lado opuesto de dónde estaba antes. El Personaje C tendrá que golpear por encima y a través del cuerpo del personaje A para volver a hundir el cuchillo en la misma herida.

Demasiados autores de fantasía fallan al darse cuenta de esto, así como darse cuenta de cuán duro sería sacar un cuchillo cuya funda está en el mismo lado del cuerpo. Sí tu personaje es derecho, probablemente quieras que la funda esté en el lado izquierdo, así podrá dirigir su mano a través de su cuerpo y desenfundar su cuchillo más rápida mente que sí tuviera que alcanzarlo incómodamente bajando su brazo, asiendo su cadera y desenfundándolo. Sí lucha a dos manos, las manos deberían poder ir a los lados opuestos del cuerpo y poder sacar los cuchillos de las fundas en los lados opuestos. La velocidad puede significar la vida en una situación de batalla, así que al menos que el personaje sea excepcionalmente alto, el arma sea muy corta y tenga suficiente espacio para alcanzarla y dejar su espada libre sin que se atasque dentro de su lado, un desenfunde de cuerpo cruzado es la mejor solución.

4) Sí estás usando un humano o un personaje similar, viajando por un mundo normal, hay algunas direcciones desde las que no debería esperar un ataque.

El cielo es una de ellas. He visto personas mirar películas de horror gritarle a la pantalla cuando un personaje vaga, tontamente, bajo la araña gigante u otro atacante que está colgando del techo, pero eso es debido a que la audiencia en este caso comparte la perspectiva de la cámara. El personaje se está comportando con completa normalidad. La mayoría de  los personas no buscan los ataques arriba o gastan gran parte de su tiempo estudiando el cielo a menos que tengamos alguna razón, como buscar indicios de lluvia. No hagas que tus personajes miren directo al cielo solo porque quieres que vea a su atacante a tiempo.

Asimismo, no pensamos en los ataques que vienen de abajo. Pon a tu personaje humanoide en el cielo, quizás montando un dragón y ten a un enemigo alzándose del suelo y atacándolo de esa manera. El dragón igualmente podría verlo a tiempo para reaccionar, pero no deberías esperar lo mismo del humano. La misma cosa sucede bajo el agua. Los humanos no están acostumbrados a un mundo tridimensional y los personajes humanos bajo el agua por primera vez probablemente se quedarían con la boca abierta en el coral sin darse cuenta del tiburón que está a su lado, asechándolos desde debajo de sus estómagos.

5) No deberías solo ignorar las sensaciones corporales.

Es perfectamente aceptable tener un personaje que no note su hambre por un rato sí está acostumbrado a ignorarlo o, olvidarse de ella cuando se tropiezan repentinamente con bandidos en su camino y los atacan. Pero me molesta increíblemente cuando el personaje se rompe un tobillo y deja de notar el dolor en unas pocas páginas (usualmente, en medio de un escape arriesgado) o cuando no tiene nada que comer durante día y sigue sin notarlo. Esta es una señal de que el autor no está escribiendo centrándose en el cuerpo. Él o ella está conduciéndolo desde encima, manteniéndose centrado en la mente y eso me recuerda que los personajes no son personajes reales, solamente construcciones de la mente del autor.

El pacto de la ficción se cae al romperse la cadena en que estaba suspendido y se despedaza por todo el suelo en ese punto en particular.

Las sensaciones dolorosas en particular (hambre, sed, heridas), deberían notarse. Gruñen. No se van solo porque las personas quieren que se vayan. Sí tus personajes llevan par de días sin comida, debería hacer que sus estómagos duelan. Sí llevan tiempo sin dormir, deberían comenzar a tropezar y reírse solos en momentos inoportunos y tener alucinaciones. Esto podría ser eliminado sí tienes personajes no humanos, pero de nuevo, esas necesidades deben ser mencionadas. No hacer que tu audiencia asuma que todos tus personajes son superhumanos.

6) Tu personaje necesita sus propias reacciones y reflejos.

Hay algunas mociones débiles para incluir esto cuándo el personaje ha sufrido un trauma intenso, como hacerlo gritar sí ha sido dejado solo en un cuarto oscuro, pero es raramente llevado al nivel de lo que hacen las personas en su vida diaria. Dale a tu personaje sus propios gestos. Sí el tiende a sonreír cuando está siendo amenazado, no olvides mencionarlo algunas veces. Eventualmente, simplemente puedes escribir, “Hawthorn sonrió,” y tus lectores estremecerse. Es una excelente manera de usar la empatía sin tener que explicar todas las emociones del personaje y las razones tras cada acción.

Esto, por supuesto, puede ser llevado a casos extremos. Terry Goodkind, está podrido, tiene a su personaje Mary Sue Kahlan dándole una sonrisa de labios apretados a su novio Gary Stu, Richard Rahl, como una señal especial de amistad. Fuera de que la expresión está muy usada, esto sucede cada cinco páginas más o menos y casi siempre es descrito como “la sonrisa especial que ella guardaba solo para él.” ARGGGHHH. No sobreuses el gesto especial y, especialmente no sobreuses la explicación de su significado.

7) El personaje no eres tú.

Realmente. Conozco todos los argumentos de tomar algo de ti y ponerlo en tus personajes, sí los personajes no tienen esos pedazos no serían creíbles. Bien. Pero los personajes deberían ser más que pedazos y no deberían ser tú o tus intereses románticos trasplantados dentro de la historia. Esto no termina felizmente. Pregúntale a Laurell K. Hamilton.

Esto significa que hacer que un personaje haga o le guste algo que es completamente ajeno e incluso contradictorio con su personalidad establecido solo porque tu haces o te gusta la misma cosa es ridículo. En la escritura centrada en el cuerpo, te vuelves el personaje; el personaje no se vuelve tu. Sí has escrito una persona que no le agradan los ruidos altos debido a sucesos en su pasado, no deberías tenerlo encantado con la música de Nirvana y escucharla a todo volumen debido a que a ti te gusta la música de Nirvana a todo volumen. Encuentra otro personaje que más creíblemente pueda expresar ese amor, sí hará que tu pequeña alma languidezca no tenerlo allí, dáselo a ese personaje.

 

 

 

 

09/21/18

El asesino de la reina

Culmina la original trilogía de William King.

Rik se adentra en su propia historia y en los secretos de los terrarcas de la mano de su valedora, lady Aseah.

El conflicto nacido de la lucha entre su naturaleza de sombrasangre y su pasado de ladrón hace que peligre la amistad con sus compañeros, que además tienen que enfrentarse a una aterradora amenaza en la recién conquistada ciudad de Halim.

El teniente Sardec, el sargento Hef, Comadreja y el Bárbaro necesitarán balas de veraplata, coraje y mucha sangre fría para salir airosos de esta batalla.

Brujos, sortilegios, plagas de zombis, insurrecciones, combates a bayoneta calada… Otra jornada más en el glorioso cuerpo de batidores.

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