092 Nombres

Autor: Limyaael

Traductor: José A. Cantallops Vázquez

Este post está basado en su mayoría en experiencias con autores novatos online, y algunos de mi propia escritura. Un autor profesional pueden tener éxito en hacer que acepte los nombres de personajes más ridículos (aunque definitivamente no siempre).

 

1) No bases el nombre demasiado en el tuyo.

Esto se debe a dos razones, puede que tres. Las dos que pienso son más importantes son el riesgo de tener demasiada identificación con el personaje y violando la estructura de tu mundo.

Imagina que tu nombre es Kelli y tu personaje es Kelly. ¿Cuán diferente será el personaje del libro de ti? ¿Estás escribiendo alguien con una personalidad completamente diferente? ¿Eres lo suficientemente hábil para separarte para saber cuando un personaje necesita un ajuste? Incluso peor, estás tentado de incluir experiencias de tu propia vida, no importa cuan poco encaje, solo porque sientes que un personaje con el nombre de Kelly debería también haberlos experimentado? (Eso fue lo que hice con mi primer personaje, cuyo nombre era muy similar al mío).

Siguiente, ¿el nombre de Kelly realmente encaja dentro de la estructura de tu mundo? Sí nadie más tiene un antiguo nombre inglés, no lo hará. Ni lo hará si las otras mujeres tienen un nombre terminado con –n o –r. Me irrita cuando veo un creador que ha cuidadosamente construido una tradición de nombres rompiéndola por sus propias razones, solo porque no puede soportar el sacrificio de ese precioso nombre.

Finalmente, como la razón menos importante, no te dará ningún punto con lectores críticos, especialmente aquellos que están conscientes de las Mary Sues. Alzaría  mis cejas sí estuviera leyendo un libro por un autor llamado Elaine y el personaje principal era Ellayne, incluso sí no creyera que era suiza. Muchos autores ponen un poco de sí en los personaje, pero enmascarado. Proclamar que el personaje es, de hecho, le niega el enmascaramiento y parece como sí estuvieras disfrutando más con tus aventuras que con las aventuras de un personaje de fantasía. No es la mejor opción.

2) No hagas el nombre demasiado largo o alienígena.

Sí, se que tu personaje Xiwyliipoliopion tienen que ser definitivamente deletreado de esa manera o no sentirás ninguna conexión con el. Sí, se que Xiwyliipoliopion es tu yo adolescente. Un tipo difícil. Tienes una opción en caso que tengas que elegir entre la conexión con el personaje y la conexión con tus lectores.

No me divierto al tener que pausar y tropezar cada vez que llego a un nombre de personaje, o saltármelos todos, de la manera en que leería las palabras en un idioma extranjero. Los nombres de los personajes en la fantasía son extranjeros, pero igual que la palabra amigo, que debería ser reconocible como extranjera sin doblaran, empalarla y mutilarla fonéticamente sin las limitaciones del Inglés. Se supone que vamos a conocer a estas personas y valorarlos como amigos. Largas cadenas de vocales, apóstrofes y letras capitales en lugares incorrectos, el sobreuso de la X, Q, J y la Z, comenzando palabras con combinaciones extremadamente improbables de consonantes (como mt) y hacer los nombres demasiados largos, todo eso junto, hará que tus lectores se retiren.

En el caso del propio trabajo de un autor, puede que necesites otros juicios. He sido capaz de pronunciar largos nombres y usarlos después de algunas prácticas, pero hubieron otros que me dije no podía entenderlos o encontrarlos sobrecogedores. Sí solo un lector se queja, probablemente no necesites preocuparte. Sí todos te están diciendo que no pueden recordar cómo se deletrea Xiwyliipoliopion, tras varias lecturas, tienes un problema. (A menos que estés haciendo una parodia; tengo un personaje llamado Lusirimonalata que disfruto mucho usándolo).

3) Evita las coincidencias desafortunadas tanto como sea posible.

Tengo un lector que sabe griego, que me dijo que el nombre Teridona, el cuál le di a uno de mis personajes, significaba “diente podrido” en griego. Este tipo de cosas puede tomarse como una broma, especialmente sí encaja con la historia o sí es un lenguaje que es difícil que encuentres, pero es otra cosa cuando conoces el lenguaje y no tienes excusas para no comprobar el nombre. Es como nombrar a una heroína Chlamydia cuando eres un nativo inglés.

No te molestes demasiado con esto. Sí te pones demasiado paranoico para poner un nombre pronunciable a tu personaje, terminará en los nombres ridículos que terminarás usando. Pero puedes hacer búsquedas en Google y comprobar en los diccionarios y, sí el nombre de tu personaje suena como sí pudiera tener un algún significado en un lenguaje que no hables, ve y pregúntale a alguien que hable ese idioma.

4) Asegúrate que los nombres de tus personajes encajen con el tono de la historia.

No tiene sentido nombrar a tu heroína Raven cuando se supone que vaya a ser sinceramente vital, animada y feliz. Sí, siempre hay una excusa para la ironía, pero he leído demasiadas historias dónde el autor clamaba eso y entonces no vi ninguna traza de ello.

Siéntate y pregúntate honestamente sí el nombre encaja. Sí las personas siguen preguntándote por el, las posibilidades de que ya sea la ironía o impresión inversa que intentaste con ese nombre no lo lograste y, necesitarás trabajar más en mostrar eso.  Sí no intentaste nada de ese tipo y simplemente no notaste la enorme contradicción, entonces ten los cojones de admitirlo y cambiar el nombre.

Siempre se cuidadoso cuando nombras un personaje en honor a una cosa, un animal, una piedra preciosa, virtud o acción. Una heroína llamada Danzante[1] que es demasiado torpe, podría ser irónico; sí es llorona y hosca también, es menos probable que encaje de cualquier manera. Soy incapaz de tomar seriamente Arcoiris como el nombre de una heroína, después de que Arcoiris y su completa falta de relevancia que tiene tal nombre para la historia. Todos los Zorros, inteligentes y pelirrojos me hacen vomitar, igual que nombres como Destino, Esperanza y Caridad, que usualmente terminan siendo invocados para sus portadores formando un lazo que puede ser superficialmente irónico o implacablemente conformista.

Sí eliges un nombre como este, intenta elegir uno que sea raro, no puedo recordar una heroína llamada Abedul, o un héroe llamado Armiño, o trabajar en establecer una impresión que podría encajar con el nombre mientras no sigas los estereotipos. (En una forma, es una vergüenza que los nombres de fantasía tiendan a ser significativos; he conocido muchas personas trabajando con nombres similares en el mundo real que se simplemente se niegan a dejar que los nombres los definan y hacían lo que querían sin preocuparse por ello).

5) No hagas los apodos agradables.

Me vuelve loca cuando el nombre de la heroína es algo como Kalandra, lo que está correcto, no demasiado largo y los otros personajes insisten en llamarla “Bebe Kali.” O, incluso peor, cuando el autor piensa que está siendo “inteligente” y conecta el apodo a algo más, en este caso Kali, la diosa de la muerte. Pienso que, quizás, esa broma funcionara una vez. Después de eso, intentaría cortar la página con un par de tijeras cuando otro personaje vuelva a insistir en la broma de la “Diosa.”

Esta es una lista de palabras que no deberías, nunca, bajo ninguna circunstancia, combinar con un apodo de la fantasía:

  • Bebe
  • Corazón
  • Querida
  • Gatita
  • Nena
  • Niño

DETENTE, por el amor de todos los dioses que hay.

Un problema relacionado con esto es que el autor sale con un apodo que no tiene conexiones obvias de ningún tipo con el nombre del personaje principal. Sí su nombre es Laradia y los otros personajes la llaman Emily, te quedas ehhh.

6) Adapta el nombre a los otros nombres a su alrededor.

No tiene sentido tener un personaje llamado Tito, cuyos padres sean Helga y James. Sí, las culturas de fantasía roban cosas del mundo real, incluyendo los nombres, pero no tiene sentido mezclar ciegamente y enredar dos culturas juntas. Tus lectores traerán sus sensibilidades del mundo real con estas cosas, ya que estás usando nombres reales. Sí son ingleses, franceses, españoles y alemanes los que existen al mismo tiempo en un lugar, vas a tener que sacarte una complicada historia de invasiones para poder explicarlo. Es mucho más fácil solo usar un cierto conjunto de nombres para un grupo de personas. (Tad Williams lo hace bastante bien en sus novelas de Osten Ard, dónde los personajes que tienen nombres ingleses los tienen porque su rey venia de una cultura que los usaba y, fue decidido que las personas nacidas en la vecindad del castillo tendrían sus nombres adaptados a eso, o cualquiera que fuera similar).

Nunca olvides cuando estás planeado tu historia social y cultural, algo que hacen muchos autores de fantasía, que esos invasores, conquistadores, colonizadores, mercaderes o inmigrantes traerán su lenguaje con ellos. Las dimensiones lingüísticas de la historia son a veces descuidadas, pero no hay razón para que sea así. Y, sí la mitad de tus personajes tienen nombres con largas cadenas de vocales y los otras casi no tienen vocales, quiero saber por qué.

Finalmente, regresando al punto uno, tendrás que decidir cuan ligado está tu nombre al de tu personaje principal. Sí no puedes imaginarte cambiándolo, y suena como si fuera español mientras todos los demás tienen un nombre alemán, entonces tendrás que cambiar la cultura. Sí te gusta demasiado una cultura, hazlo a la inversa. Es mejor que tener un personaje apodado como un diente podrido.

 

No hay razones para la mayoría de estos nombres sin sentidos, excepto que los autores se apegan demasiado a su trabajo y se olvidan de cómo suena Krystalynne para alguien que no conoce y ama al personaje.

[1] Curiosamente, ese es el nombre del Patrón de los Asesinos y, por descontado el asesino más peligroso de Malaz.

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