Autor: Limyaael
Traductor: José A. Cantallops Vázquez
Puede que sea un tema peculiar sobre el que hacer un post. De nuevo, creo que he leído últimamente demasiadas escenas de sueños escritos en cursivas.
…intenta no dejarlos que se apoderen de la historia.
1) Sí haces que todos los sueños sean relevante, atente a las consecuencias.
Sí, incluso en la vida real las personas tienen sueños que parecen contarles historias (tuve uno anoche que me contaba una historia de fantasía urbana y, el cual, recuerdo lo suficientemente bien como para escribir). Tienen sueños recurrentes, sueños lúcidos y sueños que parecen proféticos y que podrían ser proféticos en un mundo de fantasía.
Pero piensa en ello. ¿Por qué recordamos esos sueños tan bien, a veces lo suficientemente bien como para recordarlos como “la vez que soñé X”?
Porque son raros. Porque estamos mucho más acostumbrados a no recordar nuestros sueños, recordar fragmentos difusos o tener secuencia de imágenes carentes de significado que no harían buenas historias por sí mismas. Sí tuviéramos un sueño significativo casa noche, eventualmente creceríamos tan acostumbrados a ellos como lo hacemos a los pensamientos basura que rondan por nuestras cabezas. Se convertirían en algo a ser mayormente ignorado, más que algo que notar y celebrar.
Los personajes de fantasía que nunca han tenido sueños sin significados me molestan. Al igual que los personajes que tienen sueños relevantes todos los días y reaccionan todavía a ellos como sí fuera algo milagroso.
La Fantasía ya tiene suficientes problemas con el realismo, dadas las tendencias de los autores hacia el drama sin sentido. Piensa sobre la manera en que tu personaje reaccionaría a los sueños, no de la manera en que los necesites para reaccionar en términos de la trama.
2) Tampoco uses los sueños para dramas sin sentido.
He perdido la cuenta del número de veces que he leído sobre un personaje que tiene sueños proféticos, y sabe que son proféticos, dándose cuenta de que podrían significar que el o alguien que conoce está en peligro… y no le dirá nada a nadie.
La razón es a veces extremadamente débil. El “Nadie me creerá” solo funciona cuando los otros personajes ya han expresado sus dudas acerca de la existencia de sueños proféticos, lo cuál sucede muy raramente. “No quiero preocuparlos” esto es algo que toma, en primer lugar, mucho trabajo y falla completamente cuando hay personas a su alrededor que han expresado su disposición a preocuparse por el personaje. El “no estoy seguro” se vuelve algo insignificante cuando el autor muestra muchas escenas del personaje primero dudando de sus sueños y luego confiando completamente en el.
La mayoría del tiempo, los personajes lidian con las consecuencias de la visión o las consecuencias de uno de ellos que es capaz de ver el futuro, esas son mucho más interesantes que la ronda de esconder-descubrir-acusar que sucede cuando el autor hace que el personaje esconda el sueño.
3) Encuentra otro medio de separar el sueño del texto principal que no sean las cursivas.
Demasiados de ellos se vuelven cansinos de leer, especialmente cuando la escena dura por páginas. También, las cursivas tienden a la impresión de énfasis, como sí lo que está sucediendo en el sueño es más significativo y tendrá un mayor impacto que cualquier cosa en el texto principal. Entonces, la mayoría del tiempo no entra en juego durante varias decenas de capítulos, sí es que entra en juego.
Las cursivas están mejor confinadas a escenas cortas, especialmente, esas para advertir de un peligro inminente o de otra manera relevante cuando el personaje despierta. De otra manera, ¿por qué no solo separar las escenas de sueños al igual que hacemos con las demás, ya sea con saltos de línea o con algún símbolo?
4) No sobreexplotes los sueños como un medio para que tu personaje consiga información.
Sí no tiene que pasar ningún problema para aprender nada, porque siempre lo sabe de un sueño, hay un problema con tu heroína. Por una cosa, significa que ella nunca comete errores reales, lo que nos guía a la muerte del suspenso. Por otra, es una trampa muy evidente de parte del autor para apartarla del problema que se avecina con maneras creíbles de entregar información.
Incluso más que eso, golpea directamente en las raíces de lo que hace un sueño diferente de otra magia, visiones o medios de comunicación en los libros de fantasía: su intrigante falta de credibilidad. Los sueños pueden no contar la verdad, o pueden contar desarrollos truncados. Otras veces, revelan la verdad, pero lo hacen en forma de extraños símbolos que el personaje necesita mentalizarse para reconocer. Y, por supuesto, son impredecibles. Muchos personajes tienen sueños proféticos, pero pocos pueden ordenarles que aparezcan sin la asistencia de magia o drogas.
Sí un sueño aparece toda la noches, perfectamente coordinado, y siempre le dice a la heroína en preciso detalle que está sucediendo a miles de kilómetros, lo destruye todo. ¿Por qué no hacerla una clarividente, quién sería capaz de verlos cuando esté despierta? Parecería menos una trampa, especialmente sí ningún otro personaje tiene el mismo talento.
Alternativamente, planta alguien con el mismo talente en el lado rival. Tan fácilmente como la heroína puede ver las cosas que los chicos malos están haciendo, este soñador puede ver que están haciendo los chicos buenos. Al menos le daría algo más de balance a la historia.
5) Sí tienes un reino de los sueños, hazlo algo más que un reflejo del mundo real.
A veces tenemos sueños que se parecen a la realidad, pero que son más ilógico o diferentes de ella. Cuando los personajes pueden caminar en un reino de los sueños con perfecta confianza porque es su propio mundo con algunos detalles cambiado, yo bostezo. ¿Cómo demonios pueden las visiones que experimenta un personaje provenir de un lugar como este?
Como los mismos sueños, un reino de los sueños deberían ser más que una conveniente manera de espiar a alguien o presentar información argumental. Tus lectores no perdonarán a menudo la irrupción autorial deliberada en el contexto de la narrativa y, sí escondes tus hechos demasiado bien antes de las revelaciones, pueden parecer poco creíbles. Pero muchos lectores perdonarán a los personajes ser inseguro de algo que conocen en el mundo de sus mentes por la noche, o el siendo tímido a la hora de mostrar algo que todavía no quiere revelar. Es más fácil para el autor mantener las cartas cerca de su pecho que en cualquier otro lugar.
Sí tus personajes son incapaces de comandar sus sueños, puede ser interesante tenerlos conociendo cosas que nunca esperaban encontrar. Quizás pueden venir buscando la visión de la muerte de un enemigo y, en vez de eso, ver la suya.
6) Se comedido en el uso de las pesadillas.
Algunas veces parece como sí cada personaje de fantasía que haya pasado por un trauma sufra de pesadillas, principalmente como una excusa para más drama (despertando pálidos y temblorosos, sin dormir bien, dándole al resto de los personajes una excusa para preocuparse, etcétera). Sin embargo, hay algunos problemas con hacer siempre esto.
a) Hay otras consecuencias a los traumas más allá de las pesadillas, a las que les prestan mucha menos atención, sí lo hacen. Probablemente no serían dramáticas y podrían ser inconvenientes para el personaje.
b) Vuelve carente de significado los sueños dramáticos cuando os personajes se niegan a hablar de sus pesadillas, incluso cuando obviamente las están teniendo.
c) Demasiados autores de fantasía carecen de la habilidad para escribir algo realmente aterrador, así que las pesadillas sonarán tontas e incapaces de inspirar el terror que describen.
d) Es una manera demasiado fácil de mostrar el sufrimiento del personaje. Más que tener un observador exterior que note las sutiles señales de problemas interno, incluso narrándolo a través de los pensamientos del doliente, el autor va hacia la ruta barata y obvia. Y, entonces, demasiado a menudo, falla en seguirla. La falta de sueño nunca incapacita a los personajes. Las sombras de las pesadillas o la sombra de lo que sea que se las causa, para sin mencionarse cuando el autor quiere que el personaje haga algo más. El personaje nunca ha gastado tiempo en reafirmarse que tales sueños no son reales o temblar de terror, la manera en que las personas ordinarias hacen cuando despiertan de sus ordinarias pesadillas.
Justo como los sueños ordinarios no deberían ser usados como un sustituto para conseguir información para tu personaje, las pesadillas no deberían ser usadas como una excusa para evitar hacer que tu personaje sufra.
Pienso que demasiadas escenas de sueño en cursivas han causado esto.




