Autor: Limyaael
Traductor: José A. Cantallops Vázquez
Frase del día (la cuál no tiene mucho que ver con la muerte, pero es divertida):
-No -dijo el Extasiado, su amplia sonrisa nunca vaciló mientras hablaba-. Se quién eres. Quién solías ser. El círculo está girando. Él está de vuelta. El perdido. Los tronos caerán, los mundos arderán y, probablemente el universo llegará a un final, muy, muy pronto.
-Bien –dijo St. Nick, considerando el asunto juiciosamente-. Eso es muy interesante, pero puedo oler tus neuronas fritas desde aquí. Así, que me iré y hablaré con alguien este en el mismo planeta que yo.
-Muchas personas dice eso –dijo el Extasiado.
Del Legado del Acechador mortal de Simon R. Green (quién es una prueba que sí unas líneas llenas de gore e ingenio salvaje son agregadas, incluso me gustará la opera espacial).
1) La muerte de suficientes personas deja de importar y adormecernos.
Sí este ese el efecto que estas buscando, grandioso. Pero a menudo comienzo una trilogía dónde se preocupan por el pueblerino que muere bajo la espada de los bárbaros invasores y, entonces se vuelve un número en el reporte de cada atrocidad de cada ciudad o país. La ciencia ficción tiene inmensos números de muertos más fácilmente que la fantasía, dónde la tecnología y las comunicaciones hacen que los reportes sean de primera mano y, dónde hay generalmente más personas para morir. También, los autores de ciencia ficción parecen tener más imaginación respecto a maneras sobre como matar personas o, quizás explotan sus opciones mucho más fácilmente. Los personajes de fantasía parecen solo morir en peleas de espadas o tormentas mágicas de fuego y, eso es todo.
Sí vas a hacer que un gran número de personas muera y no quieres que el lector simplemente diga, “Sip, otra muesca para el cinturón del villano, otra razón por la que debe morir. Sigamos adelante,” hazlas variadas, personales y reales. Muestra como es realmente sufrir un asedio. Pon a tus héroes en peligro, no solo en el medio del escenario escuchando sobre todos esos horríficos reportes de cosas que suceden fuera. Podría tener más sentido para los generales dirigir desde detrás de las líneas, pero muchos protagonistas de fantasía no comienzan siendo generales y, aun así nunca terminan en ningún peligro, digamos, la primera mitad del libro. Eso también ayuda a crear un sentido de irrealidad para las muertes que no vemos. Nuestros Héroes no están en peligro, ¿así que por qué debería importarle al lector?
También hazlo complicado. No solo tengas al Señor Oscuro marchando a conquistar toda la Tierra Media tierra de Fantasía y, el lado bueno, resistiendo. Muestra guerras que podrían haber sido prevenidas, sí solo alguien en cualquier lado no fuera tan estúpidamente orgulloso. Guerras que podrían haber sido prevenidas, pero por alguna razón más que la natural y eterna oposición del Bien y el Mal. Muestra dos lados trabajando juntos para hacer áreas inhabitables y las tensiones insostenibles. Duele como el demonio, pero a veces la buena ficción lo hace. Las buenas tragedias siempre lo hacen.
2) Varía las reacciones de los héroes a la muerte.
Son lágrimas la mayoría de las veces. También, alguien vomita después de su primera batalla. Hay unos pocos personajes que se emborrachan. Sin embargo, ese parece ser el restringido rango emocional de la mayoría de los protagonistas. Usualmente son lágrimas y las promesas de venganza, las cuales, por supuesto, son poco complicadas en cualquier sentido debido a que el lado contrario podría haber sido el provocado.
Quizás los héroes están secretamente felices de que algunos personajes mueran, porque les quita complicaciones. Quizás pueden entender por qué otras personas lamentan la muerte, pero ellos no. Quizás están en shock durante un rato, actúan como locos para de esa manera lidiar con ella. Quizás nunca lloran, yendo más allá de la convención de que llorarán más tarde. Quizás no sienten más que un poco de congoja y un vago sentido de pérdida, porque no conocían a nadie personalmente. Esa sería una reacción más realística cuando el personaje escucha sobre las muertes en un pueblo al otro lado del continente del que nunca ha escuchado ni escuchará después. Aun así, la mayoría de ellos llora de inmediato.
La muerte no debería ser simple y tampoco deberían ser las reacciones a ella.
3) Las costumbres funerarias podrían necesitar un reajuste.
Los entierras y veladas son muy frecuentes en muchas historias de fantasía dónde no tendrían mucho sentido. Los cuerpos se pudren rápidamente en un clima húmedo y caliente como el de la jungla. Las personas allí probablemente se han adaptado a ello y se libran de los cuerpos, entonces quizás velan por el espíritu o la memoria de la persona, más que estar alrededor de un cuerpo que a comenzado a apestar y podrirse tres días después.
Sí tu cultura es una desértica, dónde los cuerpos se pudren con mucha lentitud sí lo hace, y, especialmente sí practican la momificación, entonces los funerales podrían ser largos y lentos. Todavía no podrías usar las vestimentas negras para los doloridos (¿en un desierto?) que están alrededor de la tumba.[1]
Incluso en un clima templado, no hay necesidad de ropas negras, funerales y cráneos. ¿Estas culturas creen que los muertos necesitarán estos cuerpos de nuevo algún día? Sí no, ¿cuál es el punto de enterrarlos en un sarcófago para protegerlos de los elementos, tan intactos como sea posible? Sí el punto es dejar que el espíritu se vaya libre, quemarlos funcionaría mejor, o alimentar a los pájaros con los cadáveres, para destruirlos lo más rápido posible. Sí es punto es regresar el cuerpo a la tierra, entonces un enterramiento sin sarcófago o tumba aseguraría que el cuerpo pueda tener más contacto con el suelo. (Aunque uno debe ser muy cuidadoso en como hace esto. Ver punto 4).
Tampoco hay necesidad de símbolos como cráneos y huesos cruzados, sí tu mundo s es diferente. Quizás los huesos no son especialmente importantes en tu cultura, o los huesos de la mano son considerados más importantes que el cráneo. Quizás el corazón es sacado y enterrado. (Esto le ocurrió al poeta Shelley, quién, de acuerdo a la leyenda, fue quemado en la playa dónde fue encontrado ahogado debido a las leyes contra las plagas. Su corazón supuestamente se negó a arder y, fue llevado y enterrado en el cementerio protestante de Roma, bajo la inscripción Cor Cordium, “corazón de corazones”).
4) Disponer de los cuerpos no es un proceso limpio.
Los enterramientos en ataúdes o tumbas pueden ser necesarios para mantener el cuerpo de contaminar el suelo, dependiendo de dónde sea enterrado el cuerpo. Es especialmente malo sí está cerca del agua, dónde la carne podrida puede agregar polusivos a la corriente de agua. A veces se sospecha que los Bröntes tenían problemas mentales debido a que su casa se encontraba río debajo de un cementerio que había tenido problemas con los enterramientos.
Los inmensos campos de batalla son incluso un problema más grande. Los cuerpos comienzan a descomponerse muy rápido, especialmente en climas calientes, dónde comienzan a podrirse y criar enfermedades. Pero tener una tumba individual para cada soldado no es posible y, no recomiendo el usual método de la fantasía para librarse de ellos (simplemente no mencionarlos). Las tumbas masivas son la solución, pero toma un montón de tiempo cavarlas y prepararlas. Las piras requieren cantidades inmensas de madera, tiempo y fuego, ya que los cuerpos humanos difícilmente se queman muy bien con los tipos tradicionales de iniciadores. Quizás todos los dragones que anegaron el campo de batalla podrían hacer algo de utilidad cuando la guerra haya terminado.
Suena desalentador, creo que detallar como tus ejércitos disponen de sus cuerpos puede ser una parte importante de mostrar cómo el mundo está cambiando para ponerlo a él en el trono (o cualquier otro inmenso cambio dentro de la sociedad que requiera una épica batalla). Muestra que hay cosas que no se resuelven mágicamente cuando la persona correcta asciende al trono. Siempre hay trabajo de limpieza y fregado, además de trabajo por hacer para que los suelos renazcan.
5) Conoce que tipo de efecto tendrán las heridas mortales.
He hablado de esto antes, pero alguien golpeado directo al corazón o la garganta no va a yacer dándole tiempo tener un discurso dramático. Una herida en la garganta evita de paso cualquier discurso, a menos que la persona sea muda y esté usando sus manos (y para mi, no crea eso una imagen grotesca). También es improbable que la persona se mantenga viva por el tiempo suficiente como para terminar su discurso, ya que un corte en la garganta deja salir mucha sangre. Alguien golpeado directo en el corazón podría vivir por un corto periodo de tiempo, pero el shock evitaría el movimiento y la mayoría del habla.
Una herida en las tripas es famosa por ser una herida mortal, una que a veces siento, el autor infringe a sus personajes para darles tiempo de contarle a la Princesa Destinada las cosas importantes, pero la razón por las que las heridas en las tripas son jodidamente desagradables es porque duelen como el demonio. Alguien con sus intestinos colgando gritará y maldecirá sin control y, probablemente rece. ¿Recordará cada detalle de la complicada ruta hacia la cueva del dragón? No a menos que el objetivo sea particularmente importante para ella en su vida y, pueda lograr concentrarse en medio del dolor.
Otras heridas que matan en formas que previenen la conversación son las heridas en las arterias femorales, las cuáles envían la sangre fuera en torrentes; heridas en la cabeza, las cuáles sí son lo suficientemente malas las víctimas no se recuperarán y, las cuáles los mandarán a largas horas en coma antes de que mueran; y las heridas en el pecho y los pulmones, las cuáles eliminan todo el aire necesario para la conversación.
6) Date cuenta de las consecuencias de las actitudes de tus personajes respecto a la muerte.
Me he reído de las incoherencias de los personajes de fantasía que se horrorizan e indignan cuándo el enemigo tortura a sus soldados, pero que felizmente torturan a los soldados enemigos para sacarles información. Similarmente, un soldado enemigo exitoso es odiado y vilificado como un carnicero, mientras que el héroe de fantasía que mata a montones sigue manteniéndose como un héroe (y puede hacer que el lector a veces incline la cabeza y sonría en asentimiento).
Entonces, bien.
Una cosa es hacer una diferencia desde el principio entre que lado provocó al otro, y ver las muertes de los enemigos en términos de horripilante necesidad, aunque esto puede quemarse demasiado fácilmente, ver punto 1. Es otra cosa castigar a los personajes enemigos por la muerte y la tortura como muerte y tortura y, entonces tener a tus héroes dándose la vuelta y practicándolas sin ni siquiera un comentario velado. Los autores de fantasía confían demasiado en la profunda diferenciación Occidental entre asesinato y homicidio justificable, y dependiendo de que sus lectores lo vean casi siempre como un homicidio justificable. Pero cuando no hacen nada para construir esa actitud en sus propios mundos, los códigos morales de los personajes se deslizan dentro de la incoherencia o la simple hipocresía.
Pienso que eso último es lo que más me irrita. De alguna manera, siempre está bien cuando los buenos lo hacen.
[1] A menos, por supuesto, nota del traductor, que quieres que caigan desmayados y los entierren juntos. Eso me ha dado una buena idea para un castigo.



