Los jinetes de dragones de Pern es una extensa serie de novelas e historias cortas de fantasía y ciencia ficción escritas principalmente por Anne McCaffrey. Desde 2004, el hijo de ésta, Todd McCaffrey, también ha publicado novelas de Pern, tanto en colaboración con Anne como en solitario. En julio de 2006, la serie contaba con 18 novelas y muchos relatos cortos, muchos de los cuales han sido recogidos en dos volúmenes.
Los primeros libros de la serie tienen un claro enfoque fantástico (bajos niveles de tecnología, dragones que escupen fuego y sociedades feudales), a pesar de que la propia McCaffrey prefiere describirlas como ciencia ficción haciendo énfasis en la ciencia que hay detrás del mundo de Pern. En las más recientes, la serie se mueve hacia una ciencia ficción más evidente, conforme los personajes redescubren sus vínculos con el pasado y desarrollan niveles muy superiores de tecnología.
Libros
La serie cuenta de momento con 19 libros, con personajes que intervienen o abandonan la historia, reapareciendo los principales de estos en papeles menores en otros volúmenes. Esto se debe a que muchos libros muestran marcos temporales que se superponen, al contarse los mismos eventos desde distintos puntos de vista.
Además, McCaffrey ha publicado novelas en diversos momentos de la historia de Pern, algunos con separación de siglos. Para una primera lectura se recomienda seguir el orden de publicación. En sucesivas lecturas, el orden cronológico puede ser preferible.
Trilogía original
Fueron más tarde publicadas en edición recopilatoria.
Terramar es un mundo inusual cuyo gran océano está cubierto por un gran archipiélago dónde las personas viven con sencillez. Pero también es un mundo lleno de magia, dónde los nombres verdaderosretienen un gran poder y las criaturas mágicas de todo tipo existen.
Pero para Duny, pequeño pastor de cabras de la isla de Gont, esas no son más que historias lejanas. Su vida es sencilla y tranquila, dónde lo único que importa es cuidar de las cabras. Pero las cosas cambiarán, cuando siendo todavía pequeño conoce a la bruja que habita su isla y comienza a aprender la magia que yace en los nombres verdaderos.
Su poder es grande, pero su dominio de las leyes que lo rigen escaso, por lo que cuando lo kargos invaden su aldea no se contiene a la hora de usar los hechizos que ha aprendido. Pero la magia en Terramar tiene sus costos y el pequeño Gavilán, como han empezado a llamarlo los muchachos, queda catatónico y no es hasta que Ogión el Silencioso, un mago de una isla cercana lo trata que este no se recupera.
A partir de entonces, Gavilán se convertirá en el discípulo de Ogión y, con trece años iniciará su aprendizaje como mago, con el nuevo nombre de Ged, ya que un mago siempre debe ocultar su verdadero nombre. A partir de entonces, el pequeño muchachito seguirá desarrollando su talento inusual para la magia, tanto, que en pocos años su tutor lo enviará a la Escuela de Roke, dónde realizará su aprendizaje formal entre los mejores magos del mundo.
Sus años en la escuela de magia le revelarán los misterios de la magia y los seres sobrenaturales, así como los peligros que esta entraña y, cuyo equilibrio siempre debe ser respetado. Allí también encontrará la amistad y la rivalidad, que formarán a un joven Ged confiado en sus poderes y que se cree capaz de todo.
Retado por Jaspe, su rival, a que haga la invocación de un espíritu muerto hace un millar de años, Ged comete un error.Aunque su invocación tiene éxito parcialmente, también dejará entrar un ser demoniaco que adopta la forma de su sombra. Este suceso marcará profundamente a Ged, quién deberá aprender suficiente magia para poder defenderse de la sombra, objetivo que se convertirá en su meta durante los siguientes años y que lo llevará a convertirse en uno de los magos más fuertes del archipiélago.
Este es el principio de la aventuras de Gavilán, el mayor mago que ha tenido Terramar desde su creación. Quién a lo largo de los siguientes seis libros deberá enfrentarse a todo tipo de problemas, mientras va creciendo en sabiduría y poder, relacionándose con otros personajes igual de interesantes que llenan este original mundo.
Escrita de una manera magistral por Úrsula K. Le Guin, Terramar es una saga que destaca por su tratamiento de la alta fantasía, centrándose en el poder y sus consecuencias más que en los logros obtenidos con el. Aunque la obra tiene un enfoque hacia el público adolescente, bajo su narrativa subyace una novela adulta, de un tono oscuro y realista. Que subvierte varios de los tropos de Tolkien que habían comenzado a afianzarse en la época, tales como el color de la piel de su protagonista, Gavilán, es un mago trigueño en un mundo lleno de magos blancos.
Esta artículo, tomado de Inteligencia Narrativa, dónde su creador da veinte recomendaciones sobre como evitar clichés a la hora de escribrir historias, no importa el género que escribas. Aquí te dejo el artículo, el original lo puedes encontrar aquí:
20 clichés que debes evitar en tu historia
Hay situaciones o escenas que se han repetido una y otra vez hasta la saciedad, los llamados clichés. Algunos opinan que son efectivos, aún a costa de contar una historia predecible. Para otros, son aberraciones narrativas; es lo que diferencia una buena historia de una mala historia.
En mi humilde opinión, considero que algo predecible es, inevitablemente, aburrido. Y un libro o una película aburridos no pueden contener buenas historias. No creo que aderezar una película con efectos especiales para mitigar un pésimo guión o recurrir a clichés por miedo a que la novedad no guste al público, sean decisiones acertadas. Aún así, el cine y la literatura están llenos de clichés.
Ojo, ten especial cuidado a la hora de identificar repeticiones en una historia, porque no siempre conllevan un valor negativo. No confundas un cliché con un elemento distintivo. Por ejemplo, la capa de Superman ondeando sobre una puesta de Sol, las escenas de seducción de 007, las explosiones en Rambo, o la actitud sosegada de los elfos. Todo esto es intencionado, pues aporta un valor característico y personal, que hacen de ese libro, cómic, serie o película algo cercano y familiar.
El listado que sigue presenta 20 escenas que son típicas de las películas de Hollywood, pero no creas que tus relatos están a salvo de estos clichés, porque también se presentan en multitud de novelas de todos los géneros. Ya seas escritor o guionista, cuídate de estas malas compañías en tus trabajos, porque aunque la fórmula funcione a nivel comercial, no quiere decir que sea lo correcto a nivel creativo.
20 situaciones y escenas para llenar tu historia de clichés:
1. Los esbirros del villano siempre atacan al héroe de uno en uno.
2. El villano deja al héroe al borde de la muerte justo antes de irse, no sin antes contarle su plan maestro.
3. Hay una chica inusualmente atractiva en el grupo, y está enamorada del protagonista.
4. En los tiroteos, los buenos pueden darle a una mosca en el entrecejo con un tirachinas. Y los malos, tienen tan pésima puntería que no podrían hacer blanco en un elefante a diez metros.
5. Cuando algo terrible y mortal esté persiguiendo al protagonista y sus amigos, la chica guapa tiene que llevar tacones.
6. Los protagonistas llevan semanas atrapados en la mazmorra del villano. Menos mal que la celda incluye peluquería y set de maquillaje, porque nadie es tan malvado como para retener al prota sin su estupendo peinado y su piel de adonis.
7.Las pistolas siempre se encasquillan si están apuntando directamente a la cabeza del protagonista.
8. Los policías simpáticos siempre mueren en un tiroteo el día antes de su jubilación.
9. Se ha cometido un crimen. El culpable es el mayordomo.
10. Si los buenos están intentando desactivar una bomba con una cuenta atrás, la desactivarán exactamente en el último segundo.
11. El chico regordete y simpático que cae bien a todos morirá en una trágica escena, esto motivará al protagonista a vencer cualquier adversidad que antes era imposible.
12. Si hay una puerta cerrada que se interpone entre el protagonista y su grupo, siempre habrá alguien con una horquilla en el pelo y una gran experiencia abriendo cerraduras.
13. Los personajes no tienen necesidades fisiológicas. Estos jamás insinuarán que tienen que ir al baño, ni tendrán hambre aunque lleven varios días de viaje sin comer ni beber.
14. Los personajes pueden atravesar una ventana rompiendo los cristales y salir ilesos.
15. En una película de miedo, los teléfonos móviles se quedarán sin cobertura en el momento menos oportuno.
16. El héroe nunca se da la vuelta para ver una explosión. La onda expansiva tampoco le afecta.
17. El villano es tan malvado que matará a un subordinado solamente para mostrar lo malvado que es.
18. Parece que es muy fácil dejar a alguien inconsciente, basta con darle un golpe en la cabeza.
19. Si un personaje muestra una foto de sus seres queridos en una guerra, ese personaje morirá.
20. La policía siempre aparece cuando el héroe ya ha reducido completamente al villano.
¿Se te ocurre alguno más? ¿Te gusta encontrarte con este tipo de clichés o ya estás harto? Te veo en los comentarios.
Editada de un modo póstumo en 1977, apareció El Libro de Merlín, título que sirve de divertida conclusión a toda la saga: Una divertida y deliciosa fábula moral sobre la estupidez humana y el efecto devastador de toda guerra, protagonizada por el rey Arturo y el mago Merlín, al tiempo que un alegato a favor del individualismo, la democracia y el pacifismo.
Aunque muy posteriormente escribió una quinta parte, la cuarta y última parte de la tetralogía Arturiana, “Una vela al viento”, aunque sigue dándole importancia a los personajes de Lanzarote y Ginebra, se centra en un Arturo recuperado en su decadencia y que intenta lograr la supervivencia de sus ideales en unas circunstancias cada vez menos favorables. El aspecto humorístico ha desaparecido, así como el fantástico (salvo en la ambientación) y toda la parte final se desarrolla en un ambiente de tragedia, rematado por un final ambiguo pero que da pie a un cierto optimismo