Lee Elantris en un fin de semana

Por: José Alejandro Cantallops Vázquez
A estas alturas, como fan de la Fantasía, debes haberte dado cuenta de que es muy raro encontrar novelas que sean relativamente cortas (unas 100,000 palabras o menos). Aunque últimamente, ese es el tipo de novela que estoy leyendo,[1] no son la regla y mucha de la buena fantasía son libracos de más de 200,000 palabras, que como todo buen fan del género debes leer.
Entonces la pregunta que todo lector se hace es: ¿cómo leo todas esas sagas y me queda tiempo libre? Yo hace par de años le encontré dos respuestas a esta pregunta y hoy las compartiré con ustedes.
La primera, fueron los audiolibros, aunque lo más exacto sería decir los programas para convertir texto en audio, como el TextAloud. A pesar de que las voces pueden tener sus problemas al sonar naturales y los nombres de los personajes sonar extraños, me permitían leer (escuchar) los libros mientras hacia otras cosas. Pero a largo plazo, tenía que pasarme casi el día entero con los audífonos puestos. Así escuché La Rueda del Tiempo completa, pero lo dejé: era una forma muy lenta de leer.
La segunda, fue aprender a leer más rápido. Terminada La Rueda del Tiempo, encontré el curso de Ramón Campeyó, el cuál se especializaba en la lectura ultrarrápida y que cualquiera podía lograr. Para el promedio, leo rápido, pero el curso estaba tan bien estructurado que decidí probarlo, pues también tenía un software incluido. Los resultados fueron bastantes buenos, con un mínimo de práctica estaba leyendo a más de 360 palabras por minuto. O sea, podía leerme Elantris, de Brandon Sanderson en un fin de semana.
Eso es lo que les propongo para este post, darle algunos consejos para que mejoren su velocidad de lectura y devoren esas novelas monstruosas en cuestión de días. Con algo de constancia, verás que los beneficios se expanden también fuera del ámbito de la Fantasía, ya que serás capaz de estudiar y analizar información de manera más eficaz.
Algunos mitos sobre la lectura rápida
Como con muchas otras cosas, las personas siempre tienen creencias equivocadas. En el caso de la lectura rápida, existen varias, todas basadas en la creencia de que si lees mucho más rápido de lo que hace una persona normal, no obtendrás la misma experiencia. Lo cuál, es falso, por supuesto.
Como señalaba Ramón en su curso de lectura, el punto, es que las personas piensan que para leer más rápido basta con simplemente ver más palabras en un mismo intervalo de tiempo. Pero, en realidad, lo que necesitas es aumentar tu capacidad de procesar todas esas palabras en el mismo intervalo de tiempo. Algo de lo que todos somos capaces de hacer, cuando lees debes haberte dado cuenta de que te pones a pensar y eso indica que no estás aprovechando todo tu potencial lector.
El otro mito más difundido, es que al leer tan rápido, el lector no disfruta de ellos. Eso es también falso, yo me he leído unos cuantos libros en cuestión de horas y los he disfrutado tanto como cualquier persona que haya tardado días. Esto se apoya en lo anterior, al ser capaz de procesar todo lo que lee, el lector rápido disfruta de la comprensión del texto completo y no tiene que hacer pausas de días ante de reanudar la lectura, tiempo tras el cuá, obviamente habrá olvidado algunos detalles.
Los golpes de vista, la base de todo
La creencia general, es que leemos letra a letra, palabra a palabra, como nos enseñaron en la primaria, pero no es así. Nuestro cerebro, adivina las palabras que vemos, siendo las más importantes la primera y última letra. El odren no ipomrta, nesurto crebero lo lerea ed caulqieur marena. Y a la hora de leer, prefiere hacerlo en grupos de palabras por cada golpe de vista que damos.
Por tanto, la forma más sencilla de mejorar tu velocidad de lectura, es comenzar a leer en bloques de tres palabras por cada golpe de vista. Aunque teóricamente se pueden leer seis palabras en un solo golpe de vista, con tres, triplicaremos nuestra velocidad actual y nos sentiremos cómodos.
Comienza a practicar y a partir de ahora, lee este post en grupos de tres palabras. Hazlo lento al principio, hasta que te acostumbres y leer en grupos de tres sea algo inconsciente.
Ahorra tiempo con los nombres
Como ya viste, no leemos las palabras completas, nuestro cerebro las supone. Por tanto, creo que coincidirás conmigo en que puedes ahorrar tiempo a la hora de leer si saltas las palabras que más se repiten. Esto consejo es completamente mío, y sí, muchos de ustedes estarán protestando, que todas las palabras de la novela deben leerse, ¿pero realmente aporta algo leer el mismo nombre?
Para mí no, de nuevo, es algo personal, pero no le veo sentido el tener que leer los nombres de los personajes y otras palabras comunes una y otra vez. Si el escritor ha hecho bien su trabajo, con leer la primera letra, ya sé que personaje está hablando y puedo seguir de largo con el texto.
Lees con tu cerebro, no necesitas subvocalizar
Una de las costumbres que tienen los lectores comunes y que evitan que mejoren su velocidad, según señala Ramón en su libro, es la subvocalización. O sea, elimina la costumbre de leer en voz baja o usando la voz dentro de tu cabeza, cuando haces esto, obligas a que tu cerebro procese las palabras al mismo tiempo que las lee.
Y esto es lento, mucho. Alguien que lee en voz alta puede leer como mucho, media página por minuto. En el mismo tiempo, tú que estás leyendo este artículo en grupos de tres palabras hubieras leído tres palabras y media. Pero este solo es el inicio, eliminar la subvocalización hará que leas directo con tu cerebro, tendrás una comprensión directa y más profunda de la información. Así que por lo que queda de este artículo, calla tu voz interna.
Descansa cada cierto tiempo
Otra cosa que aprendí tras leer el curso de Ramón, es que no leemos a la misma velocidad todo el tiempo. En el primer par de minutos iniciales, nuestra velocidad de lectura está en su máximo, ya que nuestro cerebro está fresco y es capaz de asimilar la nueva información con facilidad. Pero a medida que el tiempo de lectura aumenta, nuestro cerebro se va saturando y leemos más lento, hasta que llega ese momento que todos lectores conocemos en que por mucho que queramos, nuestro cerebro no asimila más.
La solución es simple: toma descansos. Al cabo de unos cinco minutos, más o menos, deberías detener tu lectura y relajar tu mirada. Esto será bueno para tus ojos que descansarán, mientras al mismo tiempo tu cerebro procesa lo que has leído y libera espacio para comenzar otra vez.
Aplícalos y lee todos los días
Creo que con esto consejos es suficiente para que con un mínimo esfuerzo aumentes tu velocidad de lectura y devores todos esos libracos. Te apuesto, que sí comienzas a leer Elantris este viernes, aplicando los consejos que te he dado, deberías ser capaz de leerlo para el lunes. Dale un intento y deja tus comentarios sobre tu experiencia.
[1] Las Monarquías de Dios de Paul Kearney y La Compañía Negra de Glen Cook.




