Artículos sobre fantasía y escritura

Arquetipos de la fantasía 04: El antagonista

Muchos enseguida saltarán y dirán que este es el villano de la historia, y es cierto, el rol del antagonista es el ser la fuerza que se opone a los intereses del héroe. Un villano puede ser también un rival (sin que esto implique maldad), la misma sociedad o una fuerza de la naturaleza. Sin embargo, en la fantasía, la mayoría de los autores se han centrado en tener antagonistas encarnados en personas malvadas, para usar el contraste la lucha entre el bien y el mal. Pero, con la Nueva Fantasía, esta tendencia ha ido cambiando, los antagonistas no son seres malvados, sino que sus motivaciones son tan o más comprensibles que los del héroe.

Existen tres grandes categorías alrededor de las cuáles se pueden agrupar los antagonistas: naturales, sociales y humanos. Sin embargo, aunque los antagonistas más comunes dentro de la fantasía sean los humanos, es útil conocer los demás, debido a que si te animas a usarlos (y te lo recomiendo), estarás creando una historia que se aparta de los cánones clásicos de la fantasía.

Antagonistas naturales

Aquí, el rol de antagonistas lo asumen las fuerzas de la naturaleza, que pueden ser encarnadas por bestias, desastres naturales u otras fuerzas de la naturaleza. La característica principal de estas es que carecen de raciocinio y, muchas veces, no pueden ser detenidas por el hombre. Cuando se usa este tipo de antagonistas, los protagonistas se centran en sobrevivir al desastre y salvar a su familia/pueblo/reino.

Este es antagonista aparece muy poco en la fantasía, excepto, quizás en el subgénero de la fantasía prehistórica (uno que comparte muchos elementos con la ciencia ficción), donde los personajes se centran en sobrevivir en un mundo prehistórico lleno de peligros y proteger a quienes tienen cerca de ellos. Sin embargo, las posibilidades de crear historias donde los protagonistas usen sus poderes mágicos para controlar las tormentas, predecir los terremotos, desviar las erupciones volcánicas, etc. Serían novelas interesantes de leer y, le permitiría al autor explorar a profundidad su sistema mágico que les ayudará a resolver los problemas, mientras que el lector no se quejará de toda esa información, debido a que será la clave para detener el conflicto de la historia.

La magia y sus usuarios pueden darle más oportunidades de supervivencia a los protagonistas que se enfrente a antagonistas naturales, y definitivamente sería algo fresco que leer.

Antagonistas sociales

En este tipo de historias, el antagonista, el que frustra todos los intentos de cambio y progreso que quiere introducir el protagonista es la misma sociedad en que vive. Es cierto, habrá algunos antagonistas menores representados por las personas que creen en este sistema social, pero ellos no son el origen del problema, sino el resultado de la crianza que han tenido. Por tanto, los protagonistas, además de derrotar a estos antagonistas menores, deberá cambiar la sociedad, para derrotar de manera definitiva al antagonista social.

Algunos buenos ejemplos de antagonistas sociales pueden verse en las novelas de fantasía colonial, donde sus argumentos giran alrededor de la eliminación de la esclavitud, mostrando la lucha de los protagonistas y las injusticias del sistema. Lo mismo sucede en cualquier novela donde el protagonista busque realizar un cambio social significativo dentro del régimen social dominante.

De igual manera, la sociedad puede existir como un antagonista menor, por ejemplo, en la saga de El Portador de la Luz, Brent Weeks, uno de los antagonistas  principales Koios Robleblanco, esgrime el argumento de que lucha contra el sistema impuesto en las satrapías donde los trazadores son sacrificados una vez rompen el halo. Cawti, esposa de Vlad (Vlad Taltos, Steven Brust), se une a un grupo de humanos y dragaeranos con ideas “socialistas” que buscan un cambio dentro de la forma de gobierno del imperio.

Antagonistas humanos

Estos son por mucho los más comunes en la fantasía, sin embargo, muchas veces no son los personajes mejor logrados de las historias, debido a la acumulación de clichés y elementos gastados que usan los autores. Pero, partiendo desde lo básico, el rol del antagonista es crear conflicto (sin el cual no existiría la historia), al oponerse a los intereses y forma de actuar del protagonista. 

El enfoque de esta oposición a los intereses del héroe puede manifestarse de diversas maneras, sin embargo, todos los buenos antagonistas deben compartir los siguientes rasgos para cumplir bien con su papel dentro de la historia.

Rasgos que debe tener todo antagonista

  1. Debe estar intentando obtener algo: El antagonista tiene que ser un personaje activo, tiene que tener ambiciones y estas son quienes lo han llevado a interactuar con el héroe, ya sea debido a que debe eliminarlo, traerlo a su lado, es la clave para obtener lo que quiere. Su rol no es quedarse estático, en la fantasía, simplemente no puede ser el gran mal.
  2. Están motivados por más razones que no son entrometerse en el camino del héroe: Esto va de la mano con el punto anterior, tu antagonista quiere algo y tras pensarlo, ha decidido que la mejor manera de obtener implica de alguna manera a tu héroe que ahora se ha convertido en un obstáculo en su camino. Los antagonistas no despiertan un día de repente y deciden que derrotar a este héroe (muchas veces una persona que nunca han visto), será la razón de su existencia. No, si tu antagonista quiere obtener el control de un reino y necesita asegurarse de haber eliminado a todos los otros legítimos aspirantes y resulta que el héroe es el único candidato que queda vivo. Entonces, sus razones para enfrentarse al protagonista no es simplemente matarlo porque es malo, sino porque de esta manera asegura el trono y obtiene el poder que siempre ha deseado.
  3. El antagonista es alguien muy propenso a actuar: En la mayoría de las novelas de fantasía, el antagonista asume un papel proactivo durante más o menos la mitad de la historia, siendo sus acciones las que hacen que el héroe se ponga en camino. Sin embargo, a mitad de historia, el héroe, que ya ha reunido los compañeros y fuerzas suficientes para hacerle frente asume el papel proactivo y el antagonista simplemente se queda allí, apostándolo todo por una última batalla. A pesar de que esta sea la generalidad, un buen antagonista tiene que ser un personaje proactivo hasta al final. Las mejores novelas surgen cuando ambos, protagonista y antagonista, son personajes proactivos y sus acciones tienen en vilo al lector hasta el momento del desenlace.
  4. El antagonista no quiere sufrir las consecuencias de perder: El antagonista se enfrenta al héroe para obtener algo que desea, sin embargo, en esta lucha está apostando más que simplemente no cumplir con uno de sus objetivos. Los antagonistas en la fantasía ponen en juego reinos, ejércitos, su poder político, el apoyo de un dios, etc. Por lo que si pierde habrá consecuencias, consecuencias que podrían ser peor que si el protagonista lo matara. Por eso, siempre que pueda, intentará traer al protagonista a su lado o desviarlo de sus objetivos.
  5. El antagonista debe ser capaz de adaptarse: Los personajes cuyo rol es estático apestan a mala escritura, tu antagonista, al igual que tu héroe, debe ser capaz de evolucionar y adaptarse. Esto le permitirá seguir siendo un personaje proactivo durante toda la novela, debido a que las acciones del héroe lo forzarán a adaptarse y adoptar nuevas tácticas para sacar al héroe de su camino.
  6. El antagonista es formidable de alguna manera: Ya sea por su carisma, inteligencia, la pasión que muestra con lo que hace, sus habilidades mágicas. Una manera rápida de diagnosticar un mal antagonista es preguntarte porque ha obtenido tanto poder, si no hay una respuesta clara y el personaje es alguien tonto, descuidado y propenso a matar a quienes le traen noticias. Un antagonista también es una persona compleja y comprensible, no es lo opuesto al héroe, sino la otra cara de la misma moneda.
  7. El antagonista tiene debilidades con las que el lector se puede relacionar: Ningún antagonista humano debería ser el mal puro (un dios o una entidad no humana sí podrían serlo), son personas y deben hacer que el lector pueda identificarse con él. Quizás quiere conquistar este reino como venganza por la muerte de su hermano o tiene una visión radicalmente distinta de la del héroe sobre cuáles son las cosas que se deben hacer para mejorar el país.

Arquetipos de antagonistas

La Fantasía, como debes haberte dado cuenta, tiene un problema particular con los antagonistas, debido a que sus escritores tienden a simplificarlos y dar por terminado su rol en la historia. El Señor Oscuro, es el resultado más conocido de este tratamiento descuidado, tanto, que se ha convertido en un cliché. Fuera de este, dentro de la fantasía se pueden encontrar dos arquetipos de antagonistas más comunes son: el tirano y el usurpador, los cuales analizo a continuación.

Vale decir, que, aunque los ejemplos sean mayoritariamente hombres, esto no significa que deba ser así y si en tu mente el rol de antagonista encaja mejor con una mujer no dudes en usarla:

El tirano

Este personaje se define por no admitir que otras opiniones que no sean las suyas. Tiene a su alcance un gran poder represivo que no dudaré en usar contra aquellos que se opongan a sus intenciones o pongan en peligro su posición. Aunque el rol del tirano puede ser representado por cualquier personaje que tenga poder represivo sobre el héroe. Sin embargo, en la fantasía estos antagonistas tienden a ocupar grandes cargos militares, son reyes o emperadores, brujos y hechiceros poderosos.

Por lo general, los buenos tiranos solo tienen un rasgo tiránico, por lo demás pueden ser inteligentes, carismáticos, grandes oradores y buenos militares. Todos esto justifica, de manera plausible, que hayan llegado al poder. Además, poseen una gran empatía con quienes le preocupan, aunque tienden a ser pocas personas, debido a que tienden a ser paranoicos a causa de la posibilidad real de ser traicionados o asesinados.

Uno de los mejores ejemplos que he visto de este arquetipo en la fantasía es Lord Vetinari, de la saga de Mundodisco, de Sir Terry Pratchett. Vetinari ha sido elegido tirano de la ciudad estado Ank-Morpok, Y durante más de veinte años ha gobernado la ciudad, sin eliminar las protestas contra él, esas las alienta, pero si se encarga de eliminar a las personas realmente peligrosas, no sin antes ofrecerles la oportunidad de trabajar para él (después de todo no le gusta desperdiciar el talento). Vetinari sabe todo lo que sucede en la ciudad, tienen un dominio completo de sus expresiones y fue considerado uno de los mejores asesinos de la ciudad. Es un hombre peligroso, pero muestra una preocupación inmensa por su vieja mascota.

El otro tirano que más me ha impactado en la fantasía es Brandín de Ygrath, de Tigana, de Guy Gavriel Kay. Brandín es un hechicero poderoso con su propio reino, pero que fue a la península de la Palma para conseguirle a su hijo un nuevo reino que gobernar. Sin embargo, los habitantes del reino de Tigana asesinar al príncipe Stevan y Brandín desata el peor castigo que puede sufrir un pueblo: un hechizo que borra su nombre de la historia. Brandín es un genio político, carismático, genio militar y un gran hombre, pero cuya ansia de venganza contra el pueblo de Tigana lo convierten en el antagonista de esta novela.

El conquistador

Este personaje se caracteriza por su ambición, sus intenciones de expandir su poder, tanto sobre lo político, económico o sobre reinos. A diferencia del tirano, que quiere mantener su posición de poder, el conquistador buscar hacerla aún mayor, razón por la cual casi siempre termina enfrentándose al héroe, que pertenece a la clase social/grupo/reino que el antagonista desea conquistar.

Por lo general, este papel es interpretado por reyes y grandes nobles, en algunos casos muy raros banqueros (el Lisiado, La primera ley de Joe Abercrombie). Su objetivo último, tiende a ser la dominación de todo lo conocido, por lo que no dudarán en desatar guerras y movilizar ejércitos. La victoria los acompañará durante un tiempo, generalmente hasta que se enfrenta al héroe, que representará la fuerza contraria.

Dos buenos ejemplos están en la saga de Malaz: El libro de los caídos, de Steven Erikson. El primero es Kellanved, el fundador y primer emperador del Imperio Malazano. Durante el primer siglo, él, junto con sus hombres de confianza comenzó la conquista de un imperio que se extiende por tres continentes desde una modesta isla de piratas. Oprimiendo y unificando a todos los pueblos a su paso, todo para que la jefa de sus asesinos lo traicionara y ocupara el puesto.

El otro, es el Dios Tullido, un dios desmembrado que en su deseo de regresar a su dimensión natal usa su magia para corromper a los gobernantes y extender un dominio de locura y terror. Este es el antagonista durante varios libros de la saga de los caídos. Pero, como mucho en la obra de Erikson, nada es lo que parece, ni siquiera los supuestos antagonistas.

 

Espero que les haya gustado y regresen la semana que viene para leer el último artículo de la serie. Tengan un buen día y nos leemos.

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Ingeniero industrial y profesor de Ergonomía de día y, de noche, escritor de fantasía y traductor. A finales del 2017 crea el blog El último puente, con la intención de aumentar la lectura de la fantasía y su escritura dentro de Cuba.

11 Comentarios

    • José Alejandro Cantallops Vázquez

      Gracias, VonGoldring y sí, me habías preguntado por un artículo similar a este, pero centrado en villanos y, aunque este encaja a medias en la categoría, te prometo que después hago uno sobre ellos.

      • VonGoldring

        Pues cuando salga le doy un ojo. Supongo q es cierto q antagonista y villano no son exactamente lo mismo pese a parecerse. Ahora voy a leer este artículo con más calma porque ayer solo lo pude ver por arriba por estar escribiendo en el hospital. Un saludo desde Holguín.

      • José Alejandro Cantallops Vázquez

        Sí, creo que ya te lo había comentado: un villano es un tipo que hace el mal por el mal, un antagonista es alguien que está en el camino del protagonista, pero que no es necesariamente malvado, incluso podría estar compitiendo con el héroe por salvar el mundo, pero su perspectiva es diferente.
        Adelante, analice el artículo y nos leemos después.

  • DannX

    Un excelente artículo, nunca había pensado en los fenómenos o elementos naturales como posibles antagonistas, pero tiene sentido y es cierto que es muy raro. Yo prefiero los antagonistas humanos pero siempre trato de no caer en clichés. He llegado al punto de que si veo una novela/serie/juego/etc. y en algún momento se mencionan las palabras “señor oscuro” o “rey demonio” en ella, me cuesta trabajo siquiera seguirla.
    ¿Hay algún referente de fantasía prehistórica, o de literatura basada en la prehistoria? Ese es un subgénero del que he leído muy poco y me gustaría conocer más. Sólo he leído una novela web china cuyo nombre creo que era “Record of Primordial Wars” y el primer libro de la saga los Hijos de la Tierra, y esa no creo que fuera de fantasía.

    • José Alejandro Cantallops Vázquez

      Sí, los antagonistas siendo la naturaleza o la misma sociedad son algo raro en la fantasía, aunque creo que se podrían hacer cosas bastantes interesantes con ella. Aunque claro, también necesitaria de un muy buen trabajo de worldbuilding y quizás que sea una novela intermedia de una saga establecida, para que el lector ya esté familiarizado con el mundo.
      Respecto a la fantasía prehistórica, no sé si ya te has leído el artículo que tengo sobre ella (https://anomander.cubava.cu/fantasia-prehistorica/), pero en lo personal no me gusta demasiado, así que no sé que recomendarte respecto a ella.

      • DannX

        Ah, no había visto ese artículo, le echaré un vistazo. No te preocupes por recomendaciones, sólo me dio curiosidad porque no es un género muy utilizado, a estas alturas he leído demasiada fantasía ambientada en contextos similares a la europa medieval y me interesa variar un poco.

      • DannX

        Gracias por las recopilaciones, veo que hiciste un artículo para cada subgénero, como son de hace dos años no los recordaba, pero los he ido revisando y están muy buenos. Hay para escoger.

      • José Alejandro Cantallops Vázquez

        De nada. El punto es ese, la fantasía es más que un par de subgéneros y se pueden hacer muchas cosas. Los artículos eran para evitar que uno reinventara la rueda y para que te den ideas, tanto de esos subgéneros, sobre cómo escribir algo que no está en ninguno de ellos.

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