Artículos sobre fantasía y escritura

El arte de la guerra para escritores de fantasía I: ¿Qué tan fuerte es mi ejército?

La guerra es el camino hacia la supervivencia o la pérdida, así se expresaba Sun Tzu cuando se refería a la importancia que tiene la guerra para cualquier estado. Una máxima que también se aplica a la mayoría de los reinos, imperios o tribus humanas de tu mundo de fantasía y a muchas de las especies no humanas, especialmente aquellas que siguen el patrón de comportamiento humano.

Y, teniendo en cuenta que la mayoría de los autores prefieren resolver las diferencias mediante conflictos armados lo primero que deberías aprender como escritor es a valorar en qué estado están los ejércitos de ambos bandos de tu historia. De esta manera será más creíble que tus héroes o protagonistas ganen la guerra, no sólo por el poder de ser alrededor de quienes gira la historia, sino quienes mejores posibilidades tenía.

Para realizar esta valoración, nos ayudaremos de los cinco factores para valorar a cualquier ejército que usaba el antiguo general chino:

1. La doctrina

En este aspecto valoras que tan buenas son las relaciones entre los gobernantes de tu país y su pueblo. Si has escritos que son buenas y tienes a un gobernante competente y que representa los ideales y deseos de su pueblo, entonces, esas personas estarán dispuestas a ir a la guerra y apoyar a su líder. Algo que no sucedería si tienes a un tirano/seño oscuro/usurpador/rey malvado en el gobierno, las personas lucharán pero debido a que son forzadas de alguna manera, pero a la menor oportunidad estarían dispuestos a sublevarse.

2. El tiempo

Aquí el estratega chino no se refiere a la influencia que tiene el paso del tiempo en una guerra (esto lo aborda más adelante), sino al momento del día en que se va a librar un combate: si es de día o de noche, si hace frío o si hace calor, si es en un clima seco o está lloviendo, así como el cambio de las estaciones.

Este último factor es especialmente importante si has ambientado tu historia en una sociedad que tiene un nivel tecnológico bajo, debido a que las guerras pueden ser interrumpidas para recoger la cosecha (tal y como sucedía en algunos pueblos del mundo antiguo) algo que de no suceder podría provocar hambrunas y empeorar la situación existente de un país en guerra.

3. El terreno en el que se lucha

¿Es fácil o difícil moverse? ¿El lugar de la batalla será un campo abierto, un lugar estrecho? ¿El terreno está mojado o seco? ¿Un desierto o un pantano?

Elegir el terreno es algo que deberías hacer con cuidado, debido a que este puede ayudarte a compensar en cierta medida la diferencia numérica entre los ejércitos. Si es fácil moverse y el terreno boscoso, los grupos pequeños serán más rápidos y podrán tender emboscadas u hostigar a fuerzas superiores, mientras que si es difícil moverse la ventaja la tienen quienes mejor conozcan el terreno o tengan mejores exploradores. En el caso de que el campo de batalla sea un lugar abierto la ventaja numérica es más importante, especialmente si el terreno es lo suficientemente llano y tu ejército cuenta con la mejor caballería.

Cuando el terreno sea más estrecho (acantilados, puentes), el ejército con menos número de tropas tiene la oportunidad de atrincherarse y resistir contra un ejército mayor (solo hay que recordar a los 300, que en realidad no eran 300, pero eso se los dejo para que lo busquen en la Wikipedia). Obviamente esta no es una situación que podrían resistir durante mucho tiempo, pero sí el suficiente como para retrasar al ejército más numeroso.

4. El mando

La figura al mando de las tropas o sea, tu héroe o protagonista, puede influir de gran manera en su desempeño. Sun Tzu señalaba que un buen líder tenía las siguientes características: sabiduría, sinceridad, benevolencia, coraje y disciplina. Así que si planeas hacer que tu héroe adolescente le gane a un general veterano que dirige a un ejército superior en número, va a ser muy difícil que el lector se crea que el general veterano será derrotado por un joven inexperto.

5. La disciplina

Aquí el estratega chino no sólo se refiere al comportamiento de los hombres, sino a la organización del ejército, las graduaciones de los oficiales, los rangos, las rutas de suministro de alimentos y material bélico. En tu ejército cada persona tiene que saber cuáles son sus responsabilidades, quién es su jefe inmediato y quiénes están a sus órdenes.

De igual manera, tienes que pensar en cómo asegurar la alimentación y los pertrechos militares (espadas, armaduras, lanzas, puntas de flechas, cuerdas de arcos, entre otras). La parte logística puede llegar a ser un aspecto muy complejo y tedioso, pero, aunque sea menciona que una parte de tu ejército a ello (los autores tiene una preferencia por hacerlos cobardes, gordos y ambiciosos, que bien podrían serlo, pero podrías intentar alejarte de este tropo). Un aspecto que deberías tener en cuenta y que le dará mucho realismo a este aspecto en tu novela de fantasía es que mientras más larga sea la ruta de suministro, más costoso será traer los recursos para que el ejército necesita para luchar y es más fácil que el enemigo se apodere de tus suministros (o tus héroes, para el caso en que escribas sobre la Resistencia).

Ahora, apliquemos estos cinco principios a la escritura

Tras leerlos y usarlos para valorar los ejércitos que tienes involucrado en tu guerra deberías tener una idea más o menos acertada de cuál es la situación de cada bando antes de enfrentarse en una batalla. Lo que te recomiendo es que en este punto releas lo que has escrito sobre cada bando, tomando notas relacionadas con cada uno de los aspectos.

Por ejemplo, conocer cuál es la situación de la doctrina en cada bando te ayudará a saber cuál es el sentimiento general de los soldados ante de la batalla y respecto a la guerra en general. Agregar este detalle te ayudará a establecer el estado de ánimo de las tropas y si confían en sus gobernantes.

Conocer el tiempo te ayudará a saber en qué momento del día se luchará la batalla, ¿es de madrugada, mediodía, de noche? Cada momento del día tendrá sus propias peculiaridades (y que más adelante abordaré en profundidad). De igual manera saber si hace frío o calor te ayudará con las descripciones de las sensaciones corporales de los personajes, las cuales muchos autores novatos apenas se molestan en mencionar. ¿Te imaginas luchar usando una armadura de metal un mediodía durante el verano? Conseguirás un guerrero deshidratado y con un golpe de calor más que una escena heroica donde acaba con tres jinetes blandiendo su mandoble y no suda ni una gota. Al contrario, si hace demasiado frío y no tiene la piel cubierta podría provocar que cuando intente ponerse la armadura deje el pellejo de las manos en ella, por no mencionar que podría perder un poco más que ello si agarra el pomo de una espada en pleno invierno. Por eso, no olvides mencionar que usa guantes, tiene ropa puesta debajo de esa armadura y hasta que no entre en calor sus reacciones serán bastante torpes.

La mayoría de los protagonistas de fantasía se encuentran al mando de sus respectivos ejércitos o son sus principales guerreros. Así que tienes que asegurarte de convencer al lector de que tu protagonista tiene las cualidades de liderazgo necesarias (sabiduría, sinceridad, benevolencia, coraje y disciplina) para dirigir a las tropas. Los discursos inspiradores están bien, pero déjalos para cuando sean un grupo pequeño, sino te podría pasar lo mismo que en este meme.

En cuanto a la organización del ejército, la disciplina, las líneas de suministro y otros víveres, como mencioné anteriormente, son un aspecto muy descuidado en las novelas de fantasía, aunque en subgéneros como la fantasía épica realista, la grimdark y la militar reciben un tratamiento más serio. Mientras que en los demás subgéneros este aspecto será sacrificado en favor de la narrativa.

Espero que te haya gustado este primer artículo de El arte de la guerra para escritores de fantasía, a pesar de que me ponga muy formal durante momentos. ¿Te parece una forma útil de valorar el estado de tu ejército? ¿Te ha ayudado a encontrar puntos débiles en tu historia?

Introducción a El arte de la guerra para escritores de fantasíaEl arte de la guerra para escritores de fantasía II: Tipos de tropas

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Ingeniero industrial y profesor de Ergonomía de día y, de noche, escritor de fantasía y traductor. A finales del 2017 crea el blog El último puente, con la intención de aumentar la lectura de la fantasía y su escritura dentro de Cuba.

4 Comentarios

  • VonGoldring

    Leído el artículo. Me gustó. Es una buena idea aterrizar El arte de la guerra para los que escribimos. Además de que el libro original está muy bueno también, porner las cosas en el contexto del género en el que trabajamos ayuda. Se lee fácil. Voy a seguir a la espera de los otros trabajos tuyos que componen esta serie. Van a ser muy buenos y le agregan valor al blog.

    • José Alejandro Cantallops Vázquez

      Gracias por la lectura, los siguientes mejoran y me salieron más sueltos y con más ejemplos. Del dedicado a los asedios salió la novela de Yoss que estoy publicando.

  • meg18

    Me gustó mucho lo de las temperaturas, creo que no he leído hasta ahora las consecuencias como explicas acá. Estaré pendiente para leer los próximos.
    Una cosita. Los hipervínculos que están abajo, el que sirve para regresar a la introducción no funciona.

    • José Alejandro Cantallops Vázquez

      Gracias por animarte a comentar ^w^ y por el señalamiento del link, se me olvidó, andaba más centrado en ponerlo en la primera entrada. Pero mañana lo arreglo.
      Lo de las temperaturas es algo sobre lo q pocos escriben xq son detalles q no conoces a menos q te guste mucho el realismo y lo hayas investigado. Como sucede con lo de sudar en invierno por usar muchos abrigos, si eso sucede, probablemente te mate el frío.

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