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El arte de la guerra para escritores de fantasía III: ¿Cómo saber quién ganará una batalla?

¡Los buenos, por supuesto! Gritarán algunos escritores y lo darán como la única y obvia respuesta, pero recuerda que, aunque eso sea cierto debes trata de hacer que esta victoria parezca realista. Los buenos no pueden ganar simplemente porque son los buenos, lo siento, eso solo es válido para la fantasía infantil y adolescente, así como la fantasía épica tradicional. Pero si quieres escribir sobre batallas y guerras realistas o al menos muy verosímiles tienes que esforzarte un poco más y hacer que a tus personajes su victoria les cueste sudor y alguna que otra pérdida. De otra manera el triunfar no sabría tan bien, ¿no?

Las buenas noticias son que Sun Tzu creó una lista de siete factores en forma de preguntas que al responderlas y comparar las respuestas de ambos bandos te ayudarán a predecir quien tiene más posibilidades de ganar un combate. Así que analicémoslos:

Los siete factores para predecir el ganador en un combate

1. ¿Qué dirigente es más sabio y capaz?

Aquí tienes que comparar las habilidades de mando, las fuerzas con que cuentan y cómo la usan para sacar el mayor beneficio del terreno en que librarán el combate. Un dirigente sabio no se apresura directo al combate (como hacen muchos héroes adolescentes y es el pensamiento occidental predominante), reúne información, busca ventajas y consulta las opciones que tiene, intenta lograr la victoria con la menor cantidad de bajas posibles. Aunque, de igual manera, un general demasiado precavido puede no reaccionar a tiempo cuando su enemigo decide atacar primero.

Mi opinión es que los héroes impulsivos no ganan batallas contra generales competentes y que conocen su oficio. Así que, si el fuerte de tu héroe es su fuerza, deja que sea otro personaje (puedes usar el estereotipo del viejo general sabio) con más experiencia el que planifique y dirija la batalla.

2. ¿Qué comandante posee el mayor talento?

Esto factor lo defines a través de la capacidad que tiene el líder de cada ejército de adaptarse a nuevas situaciones e idear estrategias que no sean “de manual.” Así como también una capacidad de analizar rápidamente el campo de batalla y decidir qué es lo mejor que hacer los momentos cruciales.

Como decían mucho en La Rueda del Tiempo y he visto repetido en muchas otras novelas de fantasía: ningún plan de batalla sobrevive al choque con el enemigo. Por tanto, es en medio de la batalla cuando debe brilla el talento de tu general, valorando la situación, decidiendo que hacer y previendo los movimientos de los enemigos.

Por lo que si quieres tener éxito, deberías evitar tener al mando del ejército a personajes indecisos o que se desmoronan y paralizan bajo presión, cualquier orden equivocada o retardada que tomen costará vidas e incluso puede decidir la batalla. Aunque también es una buena forma de hacer que tus “malos” pierdan la batalla debido a una decisión equivocada de su comandante y no debido a que son malvados.

3. ¿Qué ejército obtiene ventajas de la naturaleza y el terreno?

En este aspecto hay dos reglas básicas: primero, los ejércitos que combaten en su tierra natal siempre tendrán la ventaja, debido a que conocen el terreno, y, segundo, quien llega primero al campo de batalla elige las posiciones más ventajosas y defendibles. Ser el primero en llegar al campo de batalla, aunque sea con las tropas cansadas es preferible, siempre que se tenga un intervalo de tiempo lo suficientemente largo para recuperarse (al menos más de medio día, un día sería genial) y ocupar el terreno ventajoso. Los que llegan primero defienden desde las mejores posiciones y los que llegan último deben atacarla y esta acción casi siempre costará más recursos y vidas que la defensa.

Además, en la fantasía existen más posibilidades de usar la magia o alguna otra fuerza sobrenatural para cambiar la disposición del terreno de batalla, dándole ventaja al bando que use esta fuerza. El uso de esta magia o ayuda sobrenatural puede incluir una inundación, nieve, tormentas de relámpagos que jugarán en favor del bando que las use.

4. ¿En qué ejército se observan mejor las regulaciones y las instrucciones?

Aquí regresamos a una cuestión de disciplina y que tan bien están adaptadas las tropas a luchar como un conjunto. Un ejército entrenado y que ha librado varios combates cumplirá mejor y de una manera más rápida las órdenes de su general, mientras que el montón de grupos dispares que el héroe tiende a reunir para luchar contra el Señor Oscuro/Brujo Malvado/Tirano/Usurpador no deberían funcionar como una máquina bien engrasada a la hora de luchar como un conjunto.

Esto se puede agravar cuando el ejército está compuesto por unidades de diferentes pueblos o razas (ya que hablamos de fantasía) y existen enemistades personales entre sus miembros o líderes. Y por esto no me refiero a que tengan que ser traidores ni trabajar para los malos, lucharán, pero tardarse un par de minutos en ir a ayudar a los cabrones de los nigards del sur podría no cambiar el destino de la batalla, pero morirán unos cuantos nigards mientras los hacheros del norte se toman su tiempo en llegar.

La disciplina, la profesionalidad (en el caso de los mercenarios) y las buenas relaciones entre los líderes de tus unidades harán superior a un ejército que se enfrenta al puñado de rebeldes que se han reunido porque el héroe los convocó. Buenos ejemplos de los problemas que puede causar esto los hay en la carrera de Corfe en Las Monarquías de Dios, Paul Kearney y en el tercer libro de la trilogía Match, del mismo autor.

5. ¿Qué tropas son más fuertes?

La fuerza de las tropas está compuesta por muchos factores menores, empezando por el numérico: ¿Cuál es el ejército más grande? ¿Qué tropas están más descansadas? ¿Han comido bien? ¿Cuál grupo tiene una mayor moral? ¿Cuál ejército tiene armas de mejor calidad?

La fortaleza de la tropa es un factor importante, pero no completamente decisivo, no si hay un líder carismático, un buen aprovechamiento del terreno a través de una estrategia inteligente y las tropas están descansadas y motivadas a luchar. Aunque claro, esto también tiene un límite, que tu ejército le gane a uno que le duplica en tamaño, creíble si tienen todo lo anterior, a un ejército el triple de fuerte y estás tensando mucho la cuerda de la credibilidad como autor. Más de cuatro y estoy convencido de que ganaron porque tú, como el autor, querías que fuese así.

6. ¿Qué ejército tiene oficiales y tropas mejor entrenadas?

Aunque muchas novelas de fantasía tienden a discriminar a los oficiales de academia como cobardes y corruptos que obtuvieron sus cargos por ser de familia noble esto se ha convertido en un mal estereotipo. Un oficial con entrenamiento e igual de valiente que el héroe hará un mejor trabajo que este si como autor insistes en que tu elegido no ha tenido ningún entrenamiento militar. Está bien, puede ser el guerrero más fuerte del reino, pero los combates y grandes batallas no las ganan individuos, no si tu guerra ha superado el nivel de tribus.

Al menos así es en el mundo real, en tu mundo de fantasía puedes argumentar que la magia podría hacer la diferencia y ciertamente podría serlo, aunque llegado este punto tendría más sentido una lucha entre los paladines de cada reino que sacrificar a miles de manera inútil. Pero ya esa decisión es completamente personal y depende de lo que busques en tu historia.

El entrenamiento también sirve para acostumbrar al soldado a lo que debe hacer una vez entre en combate y no se quede paralizado, sin saber qué hacer. Imagina si todos esos reclutas que van a su primer combate hicieran lo mismo que el héroe que mata por primera vez, tendríamos a un batallón de soldados vomitando y siendo matados por los veteranos del ejército contrario. Hay otras formas de reaccionar a la primera muerte, algunas personas se excitan y entran en un frenesí asesino (venga, los bersekers) y otras están completamente aterradas, pero siguen avanzando. Y esos últimos son la mayoría, si le das un entramiento estarán cagados de miedo, pero lucharán.

7. ¿Qué ejército administra recompensas y castigos de forma más justa?

El que las personas se unan al ejército de los buenos porque es lo correcto a hacer es una verdad demasiado simplificada. También buscarán para obtener beneficios y tras cada batalla triunfal buscarán satisfacer sus propias necesidades y obtener algunas riquezas para gastar o llevar de vuelta a casa. Las guerras sacan lo peor del ser humano y un ejército ebrio con la victoria podría salirse de control si no es lo suficientemente disciplinado.

Los comandantes pueden usar las recompensas para motivar a sus soldados, recompensando el valor, pero al mismo tiempo debe haber castigos para aquellos que se excedan. Y las recompensas no solo pueden ser cosas materiales, sino también ascensos o concesiones de títulos especiales. Ser nombrado un héroe de guerra podría no hacerte rico, pero traería fama y contacto con personas que podrían ayudarte a ascender en la escala social.

Es tu deber como escritor hacer que las condiciones favorezcan al bando ganador

Una vez que has analizado los siete factores que listó Sun Tsu y te has dado cuenta de que el bando de los buenos no puede ganar, es tu deber cambiar esta situación. ¿Cómo hacerlo? Fácil, siguiendo lo que dice el gran estratega chino cuando la situación es desfavorable para tu bando: el general debe crear una situación que contribuya a su cumplimiento. Por situación quiero decir que debe tomar en consideración la situación del campo y actuar de acuerdo con lo que le es ventajoso.

O sea, es momento de que el general o al héroe que has dejado a cargo de la batalla se luzca, idee una estrategia genial, que muestre su competencia y cambie las tornas. O, en el caso de que no se te ocurra algo genial no temas hacer cambios que pondrían en ventaja a los protagonistas, tales como que sea un anciano general quien dirija la batalla, los tuyos sean los primeros en llegar, etcétera. Eso es lo que debes escribir y si lo logras le permitirás a tus lectores, tanto a los que conocen algo de estrategia como los que no, disfrutar de un triunfo que merecen tus protagonistas.

Y siempre recuerda que: el arte de la guerra se basa en el engaño

Si te quedaste en blanco cuando en el párrafo anterior cuando te dije que convirtieras las desventajas en puntos fuertes contra el enemigo y sigues sin saber demasiada estrategia tras haber leído un par de artículos esta guía. Bueno, aquí van los consejos del sabio chino en tu rescate.

Lo primero es tener despistado al enemigo, que no sea capaz de determinar cuál es tu situación actual. Así que, si tus tropas son menores en número, ocúltalas y dispérsalas si el terreno lo permite, engaña a los espías y muéstrales cosas que no son (ya sabes, el viejo truco de poner guardias de paja), evita el combate directo y crea emboscadas, desgástalo. Si quieres que tomen por sorpresa al ejército rival has que las tropas se muevan rápido, pero ocultas, dejándole creer a los exploradores enemigos que estás más lejos.

Ponle trampas al enemigo haciéndole parecer que tus tropas son débiles y que será fácil acabar con ellas. Si el enemigo está desordenado ataca (puedes lograrlo asesinando a sus líderes, a menos que estés escribiendo sobre chicos buenos y honorables). Explota los defectos del líder de las tropas enemigas, si es impaciente, hostígalo, si es paciente, confúndelo, hazlo dudar.

Otra manera de mantener desinformado a tu enemigo y que recomienda Sun Tzu, es que destines a un grupo de soldados para simular el movimiento de todo el ejército. Mientras hacen esto, la fuerza principal se está moviendo en una dirección diferente, ya sea para ubicarse tras tus rivales, ganar una ventaja geográfica, tiempo para completar las preparaciones de un campo de batalla, una trampa o escapar.

Ten en cuenta que si los miembros de este grupo de distracción tienen éxito tendrán tras ellos a todo un ejército que no estará muy feliz cuando se den cuenta de que han sido engañados. Por tanto, aclaremos algunos requisitos obvios que deberían cumplir este grupo:

  • Saben que probablemente es una misión suicida o de la que no sobrevivirán demasiados cuando deban separarse para huir por su cuenta. Así que quienes vayan en esta misión tienen que estar conscientes de su destino. Por tanto, lo mejor sería que envíes tropas leales o fanáticos (si los has incluido en tu ejército y los has podido mantener bajo control, aunque si ha sido el caso contrario esta sería una buena manera de deshacerte de ellos y revestir el hecho de sus muertes como un sacrificio heroico en favor de un bien superior la patria/el rey/una deidad(es) tú simplemente elige la que mejor encaja con la ambientación de tu novela).
  • Tengan suficientes caballos o cualquiera otro sea el animal más rápido y que usen tus tropas para moverse. Además de tener suficientes víveres fáciles de consumir, que no requieran pararse a preparar hogueras y sean fáciles de transportar. Que no solo servirán para mantener lejos a los exploradores enemigos, sino que les permitan tener monturas frescas cuando llegue el momento de escapar.
  • Tengan un buen sentido de la orientación y conozcan el sitio donde, de sobrevivir, se reunirán con las fuerzas principales o tengan un mapa si están disponibles en tu mundo de fantasía. Esto es importante si quieres levantar la moral de estas tropas y darles una esperanza de que sobrevivirán. Fuera de esta información no deberías darle ninguna otra que sea demasiado importante que podrían revelar para salvar su vida o bajo tortura en caso de que sean capturados.

Este tipo de grupos te dan la oportunidad de tener una trama secundaria interesante al abordar como sobreviven estos soldados y engañan con éxito al ejército enemigo. También en su huida pueden encontrarse con elementos que cambien las condiciones del a guerra: nuevas tropas de un tercer rival, algún suceso mágico/natural que altere el terreno o refuerzos inesperados (tanto rivales como propios). Esta es una buena oportunidad para mencionar estos refuerzos si van a tener un papel clave en la historia posteriormente, tal como una ayuda de la que desconoce tu general. Mencionándolos aquí evitas que se conviertan en un deus ex machina y lucirán plausibles cuando aparezcan en la trama principal.

¿Habías pensado antes en esto? ¿Cómo decides quién ganará una batalla en tu novela? Cualquiera sea tu respuesta, me gustaría leerla en los comentarios.

El arte de la guerra para escritores de fantasía II: Tipos de tropasEl arte de la guerra para escritores de fantasía IV: Los costos de una guerra

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Ingeniero industrial y profesor de Ergonomía de día y, de noche, escritor de fantasía y traductor. A finales del 2017 crea el blog El último puente, con la intención de aumentar la lectura de la fantasía y su escritura dentro de Cuba.

2 Comentarios

  • VonGoldring

    Leído el artículo, estuvo bueno como los últimos y desde ya espero el siguiente. La frase de la rueda, esa que dice que el mejor plan no sobrevive a la primera flecha creo que era de Mat, muy buenas estrategias las de él por cierto, pero no todos tenemos en la mente los recuerdos de cientos de generales como él. Gran trabajo camarada, la colección de artículos completa va a ser algo de gran valor. Felicidades.
    Determinar una secuencia correcta en la narración de un combate es crucial para que todo quede creíble. Los siete puntos de El arte de la guerra son una guía correcta para lograrlo y escribir fantasía lleva mucho de aprender sobre todo esto.

    • José Alejandro Cantallops Vázquez

      Gracias, camarada, pero la mayoría del crédito se lo debe llevar el estratega chino que resumió estos puntos, yo sólo los adapté al contexto de una novela de fantasía y que quien mandara fuese un escritor y no un general.
      Pero ya verás con el de la semana que viene, que es mi favorito de los que escribí.

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