Artículos sobre fantasía y escritura

El arte de la guerra para escritores de fantasía IV: Los costos de una guerra

El segundo capítulo del manual de El arte de la guerra, del estratega chino aborda las consecuencias que tendrá una campaña militar para una nación. Esto es algo que muchos escritores de fantasía olvidan incluir en sus libros, en especial cuando hablan de que sus naciones han estado luchando durante una cantidad indecible de años y esta guerra sólo ha afectado, como mucho a los territorios fronterizos. Así que te recomiendo que le prestes especial atención a esta parte si tienes un conflicto así en tu historia o escribes sobre un imperio expansionista.

El tiempo sí importa

Lo primero que tienes que saber es que en un conflicto bélico mientras más tiempo se extienda, las consecuencias de este alargamiento llegarán a ser incluso mayores para el pueblo de tu país que la derrota frente al enemigo.

Lo primero que se verá afectado es el ánimo de las tropas, imagina que has sido un soldado reclutado entre el campesinado, llevas dos años luchando, has visto morir a unos cuantos de tus amigos, extrañas el hogar, la chica que dejaste, es la misma comida día tras días, súmale a esto el cansancio acumulado, no poder conseguir un permiso para regresar a casa una temporada y parece que no habrá un final del conflicto en el futuro cercano. No sé tú, pero yo estaría destrozado, y eso que no le he agregado enemigos que viven emboscándote, mosquitos y otros animales que provocan enfermedades, que las noticias que llegan (o ni siquiera lo hacen) de tu familia son malas y un largo etcétera.

Tampoco creas que esto no afecta a tus nobles y héroes, que sí, podrían tener más comodidades, pero igual estarían desesperados por terminar el conflicto (salvo que de alguna manera estén lucrándose con este). Todo esto sumaría presiones adicionales sobre el general que esté a cargo del ejército, en especial cuando sus superiores (entiéndase rey, emperador o gobernante) quieren un final inmediato de la guerra, si no, podrían comenzar a haber sustituciones y rodar cabezas.

También existe la posibilidad de que el alargamiento del conflicto se deba a razones económicas, como sucede en el primer libro de Archivos de las Tormentas de Sanderson. Aunque esto no se puede considerar una guerra intensa, sino una estancada y con todas las comodidades de la corte en el campo de batalla. Pero, aun así, Sanderson nos muestra a través de Kaladin que la situación en su país natal no es nada buena, en especial, con los nobles sublevándose y tratando de establecer sus propios feudos.

La oportunidad de sublevarse está a la vuelta de la esquina

Y ahí está otro aspecto importante que señala el estratega chino: “…los demás se aprovecharán de tu debilidad para sublevarse. Entonces, aunque tengas consejeros sabios, al final no podrás hacer que las cosas salgan bien.”

Sun Tzu se refiere tanto a los nobles que buscan hacerse con el poder, como en el caso de Archivo de las Tormentas. Los antiguos dirigentes del imperio si el nuevo líder es un usurpador, como en El regreso de la Guardia Carmesí de Ian C. Esslemont, cuando los hombres leales al antiguo emperador deciden deshacerse de Laseen, la nueva emperatriz, que ha llevado al borde del colapso al imperio. En el mismo Malaz, se pueden sublevar los líderes militares en las naciones conquistadas pero separadas a continentes de distancia del núcleo del imperio (Dujek, un brazo en Las memorias del hielo), los mismos pueblos conquistados guiados por una líder religiosa (Shaik, Las puertas de la casa muerte y La casa cadenas). También puedes tener un tipo de protesta pacífica con un movimiento político conformado por las clases oprimidas por el conflicto, como sucede en el tercer libro de la saga de Vlad Taltos: Teckla. A lo cual se le puede agregar intentos de golpe de estado, sublevaciones de campesinos o quien sea que esté pagando el precio de mantener una guerra tan larga.

En resumen, mientras más rápido sea tu guerra mejor será para tu país y tus tropas. Cierto, en la historia de nuestro mundo hubo una guerra que duró cien años, pero dejó en un estado más que lamentable a Francia y a Inglaterra, y le permitió a España consolidarse como la mayor potencia de esa época. Sin embargo, si de cualquier manera quieres un conflicto prolongado ten en cuenta las posibilidades de sublevación, piensa en quiénes podrían aprovechar esta oportunidad y ahí tendrás más de una subtrama que hará más interesante y realista a tu saga.

Alimentar a tu ejército podría matar de hambre a tu pueblo

Ya antes habíamos visto que uno de los cinco factores sobre los que hablaba Sun Tzu para determinar la fortaleza de un ejército era su logística. Y eso es algo que muy pocos autores de fantasía tienen en cuenta, especialmente si están escribiendo fantasía épica, la cual, como mencioné es un lugar en que la narrativa del hecho épico predomina sobre los detalles mundanos. Sin embargo, esto no evita que desconozcas que tipo de consecuencias trae el alimentar a un ejército.

La alimentación al igual que la paga, es lo que mantiene en movimiento a los ejércitos, con fuerzas para luchar y sanos. Ahora bien, la comida la puedes sacar de dos fuentes fundamentales: las cosechas del país al que pertenece tu ejército o de los suministros que le quites a tu enemigo.

En el primer caso, esa comida que se destine al ejército disminuirá la cantidad que se puede consumir dentro del país, que se pueda guardar para el invierno (en el caso de que tu reino se encuentre en un reino templado) o desastre natural (sequías, inundaciones, terremotos, grandes tormentas). Obtener los suministros de esta forma durante varias cosechas hará que aumente el riesgo de una hambruna, ya sea debido a la demanda del ejército y que con cada nuevo reclutamiento haya menos personas para trabajar el campo y el rendimiento de las cosechas. Y como ya sabes, las hambrunas también aumentan el riesgo de sublevaciones.

Una complicación de la situación anterior ocurre si la guerra que estás librando es en un país lejano y el gobierno tiene que invertir dinero en enviar la comida y otros pertrechos. Más gastos significa que aumentarán los impuestos, si los impuestos aumentan lo hará también el descontento y los precios de los productos de primera necesidad, e incluso si no se llega a una sublevación general si podría provocar disturbios y señores feudales intentando crear sus propios reinos.

Por eso, el estratega chino insiste en su libro que la mejor manera de conseguir los recursos sin empobrecer a tu país es quitárselo al enemigo. Por eso no es de extrañar que cuando un ejército enemigo retroceda queme todos los cultivos, sacrifique el ganado y arruine todo lo que no pueda llevarse. Y para hacerlo debes obtener la victoria, y mientras más rápido ganes, mejor. Así que no es de extrañar que Sun Tzu termine el capítulo con lo siguiente:

“Así pues, lo importante en una operación militar es la victoria y no la persistencia.

La persistencia no es beneficiosa. Un ejército es como el fuego: si no lo apagas, se consumirá por sí mismo.”

De esto, como escritores debemos aprender a ser conscientes de que si alargamos un conflicto también tener en cuenta las consecuencias que traerán para el pueblo. Esto te proporcionará una buena cantidad de tramas adicionales con las que podrías agregar más realismo a tu historia. Si no, aconséjate y disminuye la longitud de tu conflicto y has que sea corto.

¿Destruir o no destruir el país que estoy invadiendo?

Todos los conflictos militares, por mucho cuidado que se ponga por parte del mando por controlar a las tropas terminarán afectando de una manera u otra al país donde se combate. Sin embargo, esto es algo que en la fantasía solo hace el ejército de los malos (en especial en la fantasía épica), sus hombres pasan por las tierras, violan, saquean, aplastan las cosechas, ponen a la población en su contra. Pero esto es algo que también provoca el avance del ejército del bien, incluso si su marcha es por territorios de su propio país.

La guerra saca lo peor de las personas, en especial de los soldados que se sienten poderosos y con derecho a hacer lo que quieran debido a que están luchando por salvar al país. Esto se soluciona con un líder fuerte y medidas disciplinarias y es algo que si lo agregas a tu novela le dará un mayor toque de realismo. Glen Cook y Steven Erikson lo hacen bien en sus sagas y castigan con la horca indisciplinas tales como violaciones, saqueos, robos y similares.  

Sin embargo, en el tercer capítulo de El arte de la guerra, Sun Tzu habla de un general sabio debe procurar ganar las guerras con el menor daño posible, ganando batallas sin luchar y convirtiendo a los prisioneros en tus propios soldados. Una filosofía que aparece muy poco en las novelas de fantasía, pero que deberías tener en cuenta de manera especial si estás escribiendo sobre un levantamiento en un imperio o una guerra civil. El pueblo conquistado siempre sentirá resentimiento por los conquistadores, incluso si estos los han librado de un “tirano.” Pero este sentimiento puede ser suavizado si en el proceso de conquista evitas los saqueos, respetas las vidas de los no combatientes, su religión (siempre y cuando no esté implicada directamente en la guerra) y obtienes la victoria lo más rápido posible, capturando o asesinando a sus principales líderes.

Un buen ejemplo de la estrategia anterior es la conquista de Letheras por parte un grupo de marines malazanos en La tempestad del segador, de Steven Erikson. Esta campaña militar es llevada a cabo por un regimiento de marines que se dividen en grupos pequeños y van golpeando estratégicamente a todos los grupos armados que encuentran en su avance a la capital imperial, donde realizan el asalto final.

Si, por el contrario, la guerra que vas a librar es una de erradicación o castigo, los sobrevivientes odiarán al conquistador y buscarán derrotarlo a cualquier costo, incluso si esto significa suicidarse. Este tipo de conflicto también daña la economía y, aunque los conquistadores se han hecho con el control del país todavía tienen que sacarlo adelante, lidiar con su reconstrucción, las hambrunas, las epidemias y los intentos de rebelión y sabotaje de los supervivientes.

Tigana de Guy Gavriel Kay es una novela de fantasía que gira alrededor de este argumento: Brandin, rey de Ygrath llega a la península de la Palma con la intención de conseguirle un reino a su hijo, pero este es asesinado por los ciudadanos de Tigana. La muerte del hijo de Brandin desata la furia del rey mago y este reduce a cenizas la provincia de Tigana y borra su nombre de la historia. La novela presenta de una manera muy realista las consecuencias de este tipo de guerra, pero sin convertirla en una guerra entre los buenos y los malos, sino que te muestra al supuesto gran malo, Brandin, como un líder carismático y que ha logrado ganar incluso la lealtad de quienes conquistó.

¿En algún momento habías pensado en que la duración de tu guerra importaba? ¿Tienes en tu historia una guerra que haya durado décadas o siglos? ¿Has pensado en algunas de las consecuencias de alargar tanto la guerra?

El arte de la guerra para escritores de fantasía III: ¿Cómo saber quién ganará una batalla?El arte de la guerra para escritores de fantasía V: El asedio es el último recurso

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Ingeniero industrial y profesor de Ergonomía de día y, de noche, escritor de fantasía y traductor. A finales del 2017 crea el blog El último puente, con la intención de aumentar la lectura de la fantasía y su escritura dentro de Cuba.

24 Comentarios

  • Gren Maun

    Esta muy interesante, con todos los artículos del arte de la guerra para escritores he aprendido mucho sobre el tema. La guerra no es un tema sencillo y conocer todos sus aspectos es fundamental para desarrollar un conflicto bélico lo más realista posible.

    • José Alejandro Cantallops Vázquez

      No hay problema, La Compañía Negra es para leerla con calma, yo quiero ver si le doy una relectura a los tres primeros libros y así hago dos meses publicando reseñas y subo la de los once libros.

  • VonGoldring

    Me gustó igual que los otros, creo que leí sobre esto en El arte de la guerra tiempo atrás y me pareció interesante, el costo de la guerra es crucial para entender el conflicto y que se vea realista. El hambre, el asedio del enemigo, la duración de la guerra, todo eso que expones deja huellas en todos los personajes y bien explotado te da múltiples puntos de vista muy interesantes. Tengo que poner un pequeño conflicto armado en mi novela para el NaNoWriMo, tomaré nota.

    • José Alejandro Cantallops Vázquez

      Gracias, una vez más, por leer el artículo, camarada y bueno saber que le es de ayuda.
      En mi caso, creo que lo que más descuidan los autores de fantasía es la duración del conflicto, muchos logran hacernos ver los costos de la guerra, pero son muy pocos los que logran que el foco sea en la rapidez con la que se desarrolle la guerra. Ya se ha vuelto un cliché muy repetitivo de que llevan décadas o siglos en guerra y esto apenas parece haber afectado en algo a su sociedad.
      Creo que la mejor novela que retrata este aspecto es Mundodisco 31 – Regimiento monstruoso, Terry Pratchett, donde debido a la escases de jóvenes, las muchachas terminan metiéndose en el ejército.

  • Gamora

    Sin dudas es un tema muy interesante el de este artículo, pues la guerra no se limita a la imagen del enfrentamiento de bandos enemigos en un campo de batalla. En la novela histórica El Cid de José L. Corral hay una visión muy acertada de estas aristas de la guerra, su impacto en los territorios, su duración, alianzas y pactos que surgen y se rompen, intereses la mar de diversos, etc. De hecho, en un momento el Campeador se debate si arrasar los territorios en torno a Valencia -feudo que quiere conquisatar para él- para empeorarles la situación y precipitar el fin del asedio. Se decide por arrasar todo excepto las cosechas y huertas -saquea bienes, ganado-, para que su ejército no se vea afectado por una posible hambruna, y por no destruir las tierras que pretende gobernar.

      • Gamora

        Ups, no es intencional. Pero creo que no sería justo hablar de un libro, aunque se auna escena, y volarse al autor, ¿no? 🙂

      • José Alejandro Cantallops Vázquez

        Pos no, hay que dar crédito a quien lo merece y facilitar a quienes quieran leérselo, encontrarlo con rapidez.

      • José Alejandro Cantallops Vázquez

        Gracias, pero por ahora sigo atorado con mi lista de lectura, que es inmensa.
        Por cierto, tienes internet en el trabajo?
        Te lo pregunto porque si las cosas salen bien, lo más probable es que mude el blog a un dominio en wordpress.com

      • Gamora

        De momento si tengo, con limitaciones a todo lo que sea red social y eso…

        Yo también me dabato con la larga lista pendiente de CF, F y de Ficción Histórica ufff!

      • José Alejandro Cantallops Vázquez

        Entonces no debe haber problema con un wordpress.com, es que ya casi tengo un dominio listo para mudarnos de cubava, a menos que exista un milagro, claro está y que me den 3g de espacio en disco duro, un plugin seo y programar las entradas.
        Jajaja, creo que ya se de donde viene el lenguaje en tus cuentos, tras tantas lecturas históricas se te pega.

      • Gamora

        De novelas históricas? Tú crees?
        De lo que sí tengo claro que es el causante de mi arrastre de narrador omniscente que salta de aquí para allá es de las novelas de guerra del Realismo Soviético -que las leo y no me parece nada mal, y cuando lo aplico yo hasta la Lim llora ahí dónde esté jjj. De eso me di cuenta despúes de releer el cuento publicado, casi me pego una hostia: lo mismo salto de la cabeza de la protagonista a la del bandido… la verdad creo que cuando salga del NaNo lo reescribiré sin el omniscente a ver que tal.

      • José Alejandro Cantallops Vázquez

        Sí, lo del vocabulario pueden ser las novelas históricas, prueba comparar la forma en que hablan tus personajes y como narras tus cuentos con tu novela histórica favorita.
        El narrador omnisciente no es q esté mal, sino que es la tendencia actual a leer novelas que se sientan personales y meter a los lectores en la cabeza del personaje. El omnisciente se siente ajeno, aunque siempre puede hacerse algo interesante, sólo hay que leer a Kay para tener un ejemplo.

      • José Alejandro Cantallops Vázquez

        De nada, es algo que yo hago cada vez que escribo alguna novela. Me digo, quiero que suene como si la hubiera escrito Glen Cook, y voy y me releo el libro, buscando sus elecciones de palabras, la dramaturgia, giros argumentales y cosas similares. Sin plagiar, por supuesto, buscar el mismo nivel de calidad literaria.

      • Gamora

        No es mala idea. Verdad que tiene un estilazo! Y por supuesto, nada de lo que he cogido después de Los Leones me sabe igual.

      • José Alejandro Cantallops Vázquez

        Jajaja, bueno, si no la has leído, deberías probar con Tigana o Los caballos celestiales (aunque con este último me sentí un poco más decepcionado de que los supuestos malos no fueran los protagonistas).

      • Gamora

        Que ya me leí Los Leones, hombre, que me dejó el corazoncito como picadillo! Tigana la empecé pero no he podido avanzar, está en ‘stand by’ como La Compañía Negra y el de La Muerte de Tarry Prattchet.

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