Artículos sobre fantasía y escritura

Evolución de la fantasía heroica

Por: José Alejandro Cantallops Vázquez

¿Qué más podría necesitar un héroe guerrero para abrirse paso en un mundo decadente? Probablemente, un poco de ingenio y una mente sagaz, algo que tienen de sobra los personajes de este subgénero que nació en los años treinta en los Estados Unidos, en la revistas pulps. Por entonces, la Fantasía nacía como género literario y la magia no era un elemento dominante en las historias que se escribían, mientras que en Europa predominaba todavía el interés por la caballería y los códigos de honor.

Los inicios

Sin embargo, los autores americanos preferían las ambientaciones exóticas y decadentes (aunque dentro de la misma Tierra, pero en una época remota y mítica), dónde los héroes solo podían confiar en sus habilidades con la espada e ingenio para prosperar, mientras que la magia era visto como algo inherente malvado, así como sus practicantes.

Aunque existen varios autores como William Morris, E. R. Eddison, Evangeline Walton, que a finales del siglo XIX y principios del XX, escriben algunas historias en las que se pueden identificar ciertos elementos no es hasta la popularización de las revistas pulp que comienza a tomar forma.

La fantasía heroica se vuelve popular, Conan, Robert E. Howard

El escenario estaba servido y aunque algunos autores intentaron aprovecharlo, ninguno tuvo tanto éxito como Robert E. Howard con sus historias de Conan, el bárbaro. Conan, es el arquetipo del bárbaro que confía en su fuerza, sus habilidades con la espada y su ingenio para luchar contra el mundo para abrirse paso en el. Luchará contra todos los peligros habidos y por haber en Hiperbórea, derrotando a hechiceros, demonios, piratas y dioses oscuros, conquistando tesoros y damas a su paso.

El éxito de estas historias hizo que surgiera una legión de imitadores que hasta los años sesenta copiaron y pegaron lo que había hecho Howard, pero nunca alcanzando su nivel. Sin embargo, cabe destacar a Jirel de Joiry, un personaje creado por Catherine L. Moore. Esta heroína es una guerrera feroz, que desprecia a los hombres y que se vale de su fuerza y habilidad con la espada para mantener libre al ducado de Joiry del cual es castellana. Aunque hoy en día nos parecería una simple feminazi, en aquel momento (1934), variaba la fórmula estereotípica de lo que se consideraba la fantasía heroica.

Sin embargo, como siempre sucede cuando se copia la fórmula del éxito hasta el cansancio, las historias de fantasía heroica se redujeron a un bárbaro/mercenario que detesta la civilización, derrota a villanos de cartón y se queda con la chica y el tesoro. Aunque su buena suerte no dura tanto y el héroe siempre se las arreglará para en la siguiente historia haberlo derrochado todo, listo para saquear al siguiente villano de turno. Y como todas las cosas buenas, una vez que se repiten demasiado y con mala calidad se convierten en un cliché.

Los orígenes del término

Sin embargo, hasta la década de los sesenta, no existía la fantasía heroica en sí, sino la Espada y Brujería, término acuñado por Fritz Leiber como respuesta a una carta publicada por Michael Moorcock en 1961 en el fanzine Amra. En esta pedía un nombre para el tipo de historias que escribía Robert E. Howard y que se habían hecho populares Europa, especialmente Conan. Leiber le responde diciendo que:

Me siento más seguro que nunca que este campo debería ser llamado historias de espada y brujería. ¡Esto describe de manera precisa los puntos de nivel cultural, elemento supernatural y también inmediatamente diferenciada de la capa y espada (fantasía histórica) y (a propósito) también de la capa y daga (espionaje internacional)![1]

Vale hacer notar que el nombre se deriva de un subgénero de películas italianas llamado Espada y Sandalia, que durante 1958 a 1965 fueron muy populares en Norteamérica. Estas películas abordaban temas históricos de la Italia romana y los dramas de la Biblia.

Aunque se supone que la espada y brujería y la fantasía heroica son ligeramente distintas, nadie todavía lo ha hecho.[2] Por tanto, aquí asumiré, como ha demostrado el paso de los años que ambos subgéneros pueden ser asumidos como uno solo y son casi indistinguibles. Durante esta época el subgénero contó con la difusión y estudio de los expertos en el tema: Lin Carter y L. Sprague De Camp.

Los principales autores del subgénero

El término de Fantasía Heroica comienza a usarse en el mundo editorial para que los lectores la asociaran las recopilaciones de historias de autores populares en las revistas de espada y brujería con las novelas de fantasía épica que estaban teniendo un gran auge con el triunfo de El Señor de los Anillos en las décadas de los cincuenta y sesenta.

No obstante, el asunto fue más allá de una simple cuestión de marketing y nuevos autores como Fritz Leiber (Fafhrd y el Ratonero Gris), Michael Moorcock (Elric de Melniboné), Karl Edward Wagner (Kane) y David Gemmell (Drenai), incorporaron elementos de la fantasía épica y la fantasía de ladrones al subgénero de la espada y brujería, eliminando la diferencia mínima que existía antes. Convirtiendo a la fantasía heroica en algo nuevo y cuya mezcla enriquecida le ha dado nueva vida y popularidad.

Fafhrd y el ratonero gris, Fritz Leiber

El uno de los primeros en traer nuevos aires a la fantasía heroica fue Fritz Leiber, que en 1970 comienza la saga de Fafhrd y el Ratonero Gris. Aquí el autor mezcla el barbarismo clásico de la espada y brujería, encarnado en el personaje de Fafhrd y le agrega una curiosidad innata por la civilización. Mientras que el Ratonero Gris es un híbrido entre hechicero y espadachín, integrando de esta manera a los personajes que usan magia en el grupo de los héroes. Juntos, se convertirán en la pareja de ladrones más efectiva de su mundo y conservarán sus riquezas un poco más que el bárbaro promedio.

Esta saga también marca un hito porque Leiber se centra más en la descripción del mundo y en los detalles de sus pueblos como elementos importantes a tener en cuenta por los personajes. Subsanando de esta manera una debilidad típica de las obras del género que es la falta de atención por un worldbuilding sólido y consistente.

Elric de Melniboné, Michael Moorcock

Dos años más tarde, en 1972, Michael Moorcock, fan a la obra de Howard, comienza la publicación del Ciclo de Elric de Melniboné, la primera novela dónde un emperador hechicero albino se convierte en el protagonista. Esta obra pone a los villanos de la novela clásica de fantasía heroica a la cabeza, a la magia oscura ayudando al hechicero a realizar sus objetivos y pagando por ella. Incesto, violencia, dioses oscuros, un mundo donde todos los dioses son despreciables en sus manipulaciones. En resumen, una obra si bien no es una de las mejores escritas del subgénero le ha aportado muchos elementos que hoy se han convertidos en arquetipos y clichés.

Kane, Karl Edward

Kane es la máquina de matar perfecta, blanco, inmenso, de pelo rojo y ojos azules en el pasado milenario fue maldito por un dios loco a una vida eterna llena de conflictos. Se supone que es el primer hijo de Adam con Lilith, y que mató a su hermano, por lo cual el dios lo condenó a un eterno vagar. Sin embargo, Kane resulta ser el luchador definitivo, guerrero perfecto y hechicero consumado, una mezcla imparable de Conan y Elric, pero que posee una mirada más sombría y reflexiva sobre la vida.

Aunque su autor no considera a Kane como un héroe de la fantasía heroica, sino como un héroe-villano gótico. Sin embargo, es imposible no ver la cantidad de elementos de la fantasía heroica que se han filtrado en su escritura. Y, aunque pueda no ser un héroe de la misma, si nos muestra que podría hacerse agregando más oscuridad a la mezcla estándar.

David Gemmell y la saga Drenai

Sin embargo, el salto definitivo que daría la fantasía heroica para mezclar definitivamente la espada y brujería con la fantasía épica tendría que esperar a 1984 cuando David Gemmell publicó Leyenda, que es sin duda una de las mejores novelas escritas en los últimos cincuenta años.

El camino que sigue David Gemmell es mostrarnos a un protagonista que es capaz de obtener todo lo que quiere con la fuerza de su brazo, su hacha o ballesta (la saga drenai tiene cuatro protagonistas y distintas armas cada uno), pero cuando lo hacen terminan cometiendo crímenes imperdonables y ahora buscan una redención. En medio de esta redención terminarán jugando un papel clave en un objetivo mayor en el que a menudo no creen o le es indiferente, pero que realizarán debido a que los ayudará a expiar sus pecados.

De la Nueva Fantasía en adelante

Con el éxito de la fantasía épica realista y toda una nueva oleada de autores concentrados en lograr mundos más consistentes, más realistas y sofisticados, la fantasía heroica comienza a ser desplazada del groso de la literatura que se escribe. A esto también hay que sumar que durante la década de los ochenta y principios de los noventa, el mercado se vio inundado por las novelas basadas en los juegos de rol, en su mayoría novelas de baja calidad. Las historias de bárbaros y antihéroes solitarios pasaron a tener mayor auge en el mundo del comic, el manga y algunas series televisivas.

Sin embargo, no murió del todo. Se podría decir que la fantasía grimdark escrita por Joe Abercrombie (en La primera ley tenemos a Logen Nuevededos) y por Mark Lawrence (The Red Queen’s War está Snorri ver Snagason), presentan una buena cantidad de elementos de fantasía heroica, pero esta vez mezclados con la fantasía épica realista.

También, vale la pena notar como Conan, la obra insignia de este género no ha dejado de ganar seguidores a lo largo de sus casi noventa años de haber sido creado. Se vuelve el referente de muchos autores jóvenes (el autor de este artículo incluido), cuando comienzan a leer y buscan adentrarse más en el género.

Aunque todavía existen algunos autores aislados que escriben la fantasía heroica en un estado puro, cada vez es más común encontrarla mezclada en el grimdark. Quizás este sea su futuro, mezclarse nuevamente y resurgir más enriquecida. Lo que sí puedo afirmar con seguridad, es que la figura del héroe solitario, ingenioso y buen guerrero, es una que tardará mucho en desaparecer del panorama literario de la fantasía.

[1] El original en inglés: I feel more certain than ever that this field should be called the sword-and-sorcery story. This accurately describes the points of culture-level and supernatural element and also immediately distinguishes it from the cloak-and-sword (historical adventure) story—and (quite incidentally) from the cloak-and-dagger (international espionage) story too!

—Fritz Leiber, Amra, July 1961

[2] The Encyclopedia of Fantasy (John Clute & John Grant) , p. 464.

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Ingeniero industrial y profesor de Ergonomía de día y, de noche, escritor de fantasía y traductor. A finales del 2017 crea el blog El último puente, con la intención de aumentar la lectura de la fantasía y su escritura dentro de Cuba.

2 Comentarios

  • VonGoldring

    Coincido q los héroes solitarios y todopoderosos tardarán tiempo en desaparecer pero a la larga es su futuro. Aunque los clásicos siempre perduran la millonada de historias escritas sobre la búsqueda legendaria de la espada magica X para q el heroe X mate al villano X van a quedar en el olvido pues aunque fueron geniales en su época la gente se acostumbró a verlas como más de lo mismo. Ahora tampoco digo q esa misma historia mezclada con cosas más novedosas no funcione, el asunto es q nada queda inmutable en esta vida. En los 60 y 70 las películas del oeste fueron famosas y se rodaron por miles pero a fuerza de repetir esquemas hoy solo se recuerdan las mejores. Supongo q con los héroes pase igual. Creo q el camino para hacer personajes interesante es no poner a los buenos rebuenos ni a los malos remalos, un poco de defectos para el héroe y otro poco de virtudes para el señor oscuro le dan un poco de realidad a la cosa.

    • J. A. Cantallops

      Yo creo que aunque se verán menos, seguirán existiendo historias de este tipo y personas a las que le gusten tanto, solamente hay que mirar como Conan sigue siendo famoso todavía hoy que han pasado 85 años desde que se escribió. También es cierto que cuando algo se vuelve famoso la gente lo quema y lo quema, como ahora está pasando con los sistemas de magia dura y los clones de Sanderson, pero incluso eso pasará.
      Lo que hablas de hacerlos “personas que respiran” para citar a Limyaael es lo mejor, pero aun así hay personas que quieren saber de manera clara quienes son los buenos y quienes los malos, quieren ver las cosas con una claridad que aquí no tenemos. Pero yo apuesto más por las personalidades de los personajes más que sus historias, que sean ingeniosos e interesantes por sí mismos, no debido al tipo de historia en que están metidos.

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