Diatribas de Limyaael

Limyaael 041 Romance en la fantasía

Autor: Limyaael

Traductor: José Alejandro Cantallops Vázquez

Siéntete libre de estar en desacuerdo conmigo.

Tengo opiniones fuertes sobre el romance en la fantasía.

Pero el amor puede ser hermosamente escrito. Esta es la apertura de Tristam de Lyonesse de Swinburne y una de las descripciones más líricas del amor que he leído:

Love, that is first and last of all things made,

The light that has the living world for shade,

The spirit that for temporal veil has on

The souls of all men woven in unison,

One fiery raiment with all lives inwrought

And lights of sunny and starry deed and thought,

And alway through new act and passion new

Shines the divine same body and beauty through,

The body spiritual of fire and light

That is to worldly noon as noon to night…

Un poema largo, hermoso y trágico, lleno con descripción natural y escenas de amor muy explícitas de la poesía victoriana. Swinburne escribió mucha poesía mala, pero en sus mejores momentos fue un condenado genio.

 

Soy un poco precavida a la hora de escribir romances, debido a que no pienso que sea muy buena escribiendo escenas tiernas; se vuelven cursis y yo comienzo a reírme. Sin embargo, me tomó un tiempo darme cuenta de que tampoco me gusta mucho leerlas y generalmente comienzo a gruñir cuando me doy cuenta de que un autor está intentando que dos personajes estén juntos. Y eso es debido a que demasiados romances fantásticos siguen estos caminos bien definidos.

1) Quién está durmiendo con quién no debería ser más importante que el destino del mundo.

A veces me maravillo cuando los personajes de fantasía sacan energías para preocuparse por si alguien les gusta o no les gusta, o tener sexo salvaje en cualquier momento que quieran, mientras son perseguidos por el campo por sus enemigos, preocupándose sobre si dentro de poco el Señor Oscuro los matará o los hará esclavos. Esperaría que alguien cuya vida está en peligro primero se preocupe por eso y luego lo demás. Sí, las hormonas son lo que son, pero no pueden ser usadas para excusarlo todo. ¿Cuán altos van a ser tus niveles de lujuria para seguir teniendo ganas después de meses de largas escaramuzas en contra del enemigo o escurriéndose a través del bosque hacia el castillo? Puedo ver parejas copulando antes del comienzo de una batalla. Pero no puedo ver un vínculo romántico y duradero siendo forjado en una campaña desesperada en contra del enemigo.

Por supuesto, ocasionalmente hay autores que se las arreglan para mezclar el estrés con el amor.[1] Sin embargo, en la mayoría de esos libros, los personajes no siempre están en peligro inmediato y tienen momentos de seguridad donde los lazos pueden desarrollarse. Los libros de fantasía (especialmente los primeros de las trilogías), donde el peligro está construyéndose y todo el mundo está intentando evitarlo o averiguando que está sucediendo no son ambientes ideales para romances convincentes, con todo ese stress. Aun así, de cualquier manera, muchos autores siguen poniéndolos.

El stress nunca mata el deseo sexual, entonces, ¿los héroes o heroínas poseen la habilidad de callar sus pensamientos oscuros, sonreír y declamarse poesía romántica el uno al otro mientras dan vueltas en el pajar? ¿Y, ningún enemigo inteligente tomaría ventaja de que los personajes estén tan distraídos, o son lo suficientemente amables para esperar a que terminen?

2) Los triángulos amorosos casi nunca son triángulos amorosos verdaderos.

Esto sucede cuando el héroe o heroína que está en el medio casi nunca tiene que hacer una verdadera elección. Uno de los personajes compitiendo es obviamente la elección del autor y, consigue las mejores cosas y las pone de su lado, incluyendo encanto, inteligencia, belleza y estar en el lado del bien, mientras el otro personaje es caracterizado como un bastardo o una perra, incompetente, tonto y probablemente esté sirviendo secretamente a las fuerzas del mal.

Esto tiene dos problemas. Primero, mata todo el suspenso; sé con quién va a terminar el personaje en el medio y puedo saltarme la parte romántica del libro si quiero. Segundo, me hace preguntarme cómo surgió en primer lugar este triángulo amoroso. Ningún personaje medio cuerdo le daría una mirada a la competencia y diría, “No, ¿voy con el que él autor quiere que escoja?”

Intenta tener triángulos amorosos realistas, si realmente los necesitas y, caracteriza de manera realista a estas tres personas. Esto es especialmente importante en la fantasía, debido a que cuando la fantasía cae presa del cumplir los deseos, cae duro. Es demasiado fácil tener un personaje promedio que pierda definición y convertirlo en el tipo de hombre que toda mujer codicia o al revés, sin ninguna buena razón.[2]

Puede suceder de otras maneras, pero si te encuentras a ti mismo usando un personaje que perderá en un triángulo amoroso como castigo en contra de alguien que odias, o sustituyéndote a ti mismo por el personaje indeciso, probablemente lo mejor sea que retrocedas ahora y pienses cuidadosamente sobre lo que estás haciendo.

3) No todos los personajes deben tener una sola orientación. De verdad.

Así como son todavía raros los personajes gays y lesbianas en la fantasía, los bisexuales son incluso más raros. En la mayoría de las ocasiones cuando aparecen, “van” a terminar de una manera u otra la historia con la consecuencia de que finalmente han “visto la luz” y van a estar unidos con esa persona del mismo sexo o del opuesto durante toda la eternidad.

En la fantasía, la cual tiene tanto potencial para crear sociedades donde las orientaciones sexuales no han sido definidas de la misma manera, esto me impacta como un desperdicio ridículo.

¿Por qué alguien que no ha visto el mundo a través de nuestros patrones sexuales (los cuales, en sí mismos, son un desarrollo social reciente), ve algo especial en acostarse con hombres o mujeres, o ambos? En situaciones donde hay una obligación hacia una orientación, como una reina que tiene una amante femenina pero que tiene que acostarse con un hombre para tener un heredero al trono, ¿por qué tiene que decidir que nunca volverá a dormir con una mujer, o aborrecer a los hombres y odiarlos por la obligación que se le ha impuesto?

En la fantasía son posibles patrones nuevos y pienso que el uso de ellos debería ser aplicado en todos los lugares, incluyendo la orientación sexual. Hay muchos, muchos modos diferentes en los cuales la sexualidad puede ser estructurada, incluso en nuestro propio mundo. Por ejemplo, en los tiempos de Shakespeare, el poder sexual dependía principalmente de la clase social; los hombres ricos a veces tenían sexo con sirvientes masculinos, así como también con sus esposas, simplemente porque los sirvientes no podían decir que no. Esto podría ser usado en beneficio de la fantasía, junto con muchas otras formas que romperían con el cansado patrón de la sexualidad inflexible.

4) Algunos personajes tampoco tienen que estar interesados en el romance.

Si los personajes bisexuales son raros, los personajes asexuales en la fantasía casi no existen. Un héroe o heroína (definido en este caso como los principales personajes masculinos y femeninos en la novela) casi siempre son empujados hacia un romance inevitable y/o triángulo amoroso. La mayoría del tiempo, el autor no es realmente sutil con ello, lo que nos lleva hacia la muerte del suspenso que mencioné encima.

Incluso si un personaje no es asexual, ¿por qué empujarlo dentro de un romance con alguien dentro del libro, particularmente si los personajes realmente no encajan los unos con los otros? Por lo que sé, no hay ningún requisito de un amor sexual en una novela de fantasía; lo que no es juzgado es la presencia de los romances en las novelas. Y si tu héroe está atrapado desde el comienzo en una búsqueda para salvar el mundo y tiene que aprender esgrima, derrotar al rey malvado, encontrar la piedra mágica y unir a sus aliados en una fuerza bien definida, pienso que es perfectamente legítimo para él no pasar mucho tiempo preocupándose por un romance.

Una vez más, no es algo que deba estar allí, pero ciertamente crearía un cambio respecto a lo inevitable en muchas novelas de fantasía.

5) Evita atrapar a tus mujeres en los clichés de heroínas enamoradas.

Las mujeres son empujadas incluso más que los hombres a tener romances en las novelas de fantasía. Algunas veces se les permite a los hombres escapar con emparejamientos aleatorios, particularmente si son personajes menores, pero cuando una mujer es la principal, casi de inmediato es enlazada con uno de los personajes masculinos (o femeninas, para el caso).

Si tienes una mujer que se va a enamorar, intenta asegurarte de qué:

  • Que no pierda todas las células de su cerebro solo debido a que está enamorada.
  • Que no se requiera que perdone todos los defectos del héroe.
  • Que no comience a soñar con el matrimonio y los bebés que siempre ha querido tener, particularmente si nunca ha soñado antes con ninguna de estas cosas antes de comenzar el romance.
  • Que milagrosamente no ame a los niños si eso no encaja con su personaje.
  • Que repentinamente no comience a necesitar ser rescatada.
  • Que no se convierta en un mártir que se sacrifica a sí mismo, o sea maravillosamente piadosa y comprensiva con todos a su alrededor, si antes no era de esa manera.

Sí, el amor puede ser una experiencia poderosamente transformadora, pero no cambia radicalmente todo sobre una persona y tampoco debería estar permitido hacérselo a una mujer ficticia.

6) No exilies la lujuria de tu historia.

En casi todas las novelas de fantasía, si dos personajes tienen sexo, están enamorados, o se van a enamorar y terminar juntos. Pueden pensar que solo se acostaron juntos por la lujuria, particularmente antes de un gran evento traumático como una batalla, pero verán La Verdad después, en la mirada que oculta cada uno en sus ojos, que hablan de devoción eterna…

Mis dioses. Me duele escribir eso.

¿Por qué se supone que el sexo y el amor son lo mismo? Esto adopta un estándar muy idealista (y raramente seguido fielmente), de nuestro propio período y lo introduce en el mundo de fantasía para todos los personajes, no solo para aquellos que podrían sentirlo de manera realista, por ejemplo, jóvenes nobles mimados que han sido criados con el código moral victoriano. Incluso los campesinos parecen sentirlo, en el medio de sus vidas tan miserables donde el matrimonio podría ser visto, razonablemente, como una manera de tener hijos (= a más trabajadores) y compañía. Pero no, en vez de eso deben esperar por el Elegido.

Si las hormonas son tan prevalecientes en la fantasía como parece ser, entonces esperaría al menos unos cuantos encuentros sexuales que no terminen en romance. Pero los únicos que alguna vez aparecen son mostrados como errores y, la mayoría de las veces, esos “errores” ni siquiera llegan a consumarse. El héroe podría estar a punto de acostarse con la poco caracterizada mujer equivocada, pero entonces recuerda las brillantes lágrimas en los ojos más tensión de la mujer correcta o algo por estilo y, se detiene.

¿Por qué la lujuria es semejante demonio?

7) No uses las historias de amor para predicar.

Odio lo que yo llamo fantasía de mensaje, historias que pueden ser leídas casi indistinguiblemente de los panfletos. No me importa acerca de que estén predicando, valores familiares, capitalismo, feminismo, religión, derechos gays, medioambiente. Los odio y, tiro los libros en el momento en que me encuentro esto en una lectura. Hay muchos libros allá fuera que no los tienen.

En el caso de las historias de amor, los mensajes predicados generalmente son feministas (el hombre correcto ama a la mujer por quien es, no por como luce ni por cuanto dinero tenga, los derechos gays (la sociedad los desaprueba, pero solo por razones intolerantes y los dos personajes son casi siempre el correcto para el otro) y algunas veces los valores familiares (todas las mujeres realmente quieren casarse y tener hijos). En este punto, todos esos apestan a podrido. Quizás fueron originales la primera vez que fueron predicados. Ahora solo es una forma de someter a los personajes a las opiniones del autor y los personajes en una relación necesitan ser mostrados tan cuidadosamente posible como sea, debido a que hay demasiados clichés que evitar, en mi opinión.

Junto con todos los otros problemas, esta predica nos devuelve al problema que mencioné en la diatriba de los villanos, cuando los villanos son castigados por acciones que estarían del todo bien si las realizaran los héroes. El autor está entrometiéndose en la historia, muy obviamente, para así estampar un mensaje moral. Es aburrido, estúpido, poco interesante y sacrifica a la fantasía y la historia sobre el altar de una “causa.” Muéstrame dos personas o más, del mismo género u opuesto, enamorados. No me muestres más posters de parejas felices.

8) Prescinde de las almas gemelas y el amor a primera vista.

El amor no es perfecto. Sería aburrido si lo fuera, así como son aburridos los personajes perfectos, así como las sociedades perfectas estarían estancadas, el Cielo (si es que hay uno), todo lo cual lo hace difícil de mostrar como algo excitante. Y si tus personajes están mirándose el uno al otro a través de lentes color rosa, entonces es extremadamente difícil hacerlos otra cosa que no sea aburridos.

Piensa en la primera persona de la que pensaste que estabas enamorada, quizás tu primer crush. ¿Realmente quieres estar unido a ellos mediante algún lazo místico que dure por siempre? ¿Por esa razón, quisieras casarte con ellos justo ahora? La mayoría de las veces no. La realidad funciona de esa manera y debería hacerlo.

Además del aburrimiento, estos clichés son también atajos para la escritura perezosa. El autor declara, “¡Estás personas están enamoradas! ¿Por qué? ¡Porque yo lo digo!” y a rebasar de un salto todo el innecesario desarrollo de personajes.

9) Mantén cortas las descripciones del pelo, los ojos y sus almas.

Muy ocasionalmente, esto puede funcionar, si tienes un personaje que de cualquier manera es propenso a la rapsodia poética, y hacerlo tendría sentido para él y hablar sobre como el cabello de su amada es una nube de fuego y sus ojos son como cielos con su alma brillando a través de ellos. Pero con la mayoría de los personajes, esta prosa va muy rápidamente más allá de lo molesto a lo irritante, del púrpura al ultravioleta.

Tus personajes pueden enamorarse sin tener tres sinónimos para el color de los ojos del otro. De verdad. Tus personajes pueden enamorarse incluso de personas con apariencia promedio. De verdad. Se sabe que en ocasiones ha sucedido en la realidad.

10) Por favor, nada de peleas para alterar la tensión sexual.

Uno de los puntos de la Lista del Señor del Mal llama a la muerte inmediata para cualquier pareja que se la pase discutiendo todo el tiempo excepto cuando están salvando la vida del otro y teniendo momentos de tensión sexual y, estoy de acuerdo, pienso que para la protección de mi cordura más que para cualquier dictador supremo. Se supone que esta sea una señal “sutil” de que una pareja terminará junta. En este punto, es todo un desfile con trompetas y cintas.

La mayoría del tiempo, las peleas no involucran grandes emociones; involucran pura molestia. Y la molestia no conduce a la lujuria, olvídate del amor. Las parejas que al principio son neutrales o se gustan desde el principio tienen muchas más razones para enamorarse y, en este punto, sería asombrosamente original en la fantasía.

 

Sí, supuestamente la fantasía es el hogar del amor verdadero, pero aun así digo que el verdadero amor debería estar bien hecho.

[1] Korlat y Wiskyejack, en Memorias del Hielo.

[2] Buenos ejemplos son la vidente del Tercer Ojo y Davin Guille del Portador de la Luz, muy bien justificados.

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Ingeniero industrial y profesor de Ergonomía de día y, de noche, escritor de fantasía y traductor. A finales del 2017 crea el blog El último puente, con la intención de aumentar la lectura de la fantasía y su escritura dentro de Cuba.

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