Diatribas de Limyaael

Limyaael 052 Prólogos

Autor: Limyaael

Traductor: José Alejandro Cantallops Vázquez

De nuevo, la mayoría de esto son consejos prácticos, pero hay un montón de prólogos de fantasía que tienen una forma lamentable, así que los consejos prácticos son una cosa necesaria.

1) No hagas los prólogos demasiado largos.

Personalmente tiendo a tener como máximo cinco páginas, preferiblemente más cortos. He visto libros con prólogos que eran mucho más largos y aún así funcionaban, pero en cualquier caso, los prólogos no deberían ser tan largos como un capítulo.

¿Por qué no? Tres razones:

  1. a) Sí el prólogo está en la tradición de la mayoría de los prólogos de la fantasía (verás mi lista de quejas debajo), entonces solo retrasa la acción principal de la historia más que contribuir con ella y, previene a tu lector de conocer e interesarse de los personajes principales.
  2. b) La mayoría de las personas asumirán, correcta o incorrectamente que el prólogo es menos importante que el primer capítulo y se impacientarán cuándo se extienda y extienda.
  3. c) No comenzar la historia en el capítulo uno hace parecer que no has comenzado todavía la historia.

A los pies de eso…

2) Considera sí realmente necesitas siquiera un prólogo.

Sí iniciasla historia con tu personaje principal desde el comienzo y casi siempre te mantienes en su cabeza, no pienso que necesites uno. Sí estás hablando de evento que no se volverán importantes para la historia hasta un largo tiempo después, entonces simplemente estás creando un vertedero de información basura, dando información que debería ser urdida dentro de la trama. Examina por qué el prólogo está allí. ¿Qué le agrega a tu novela de fantasía que un primer capítulo no hará?

Por supuesto, muchos prólogos de novelas de fantasía están allí por razones específicas. Voy a discutir los diferentes tipos de prólogos vistos arriba y los problemas con ellos.

3) Sí tienes un prólogo que relata un mito o leyenda de tu mundo, intenta asegurarte de que es relevante.

Esto en ocasiones puede ser hecho bien, mira la primera parte de la Comunidad del Anillo de Tolkien que cuenta un montón de historia sobre los hobbits, o el prólogo del Tapiz de Fionavar de Guy Gavriel Kay que no cuenta del encarcelamiento de su señor oscuro, Rakoth Maugrim, pero no siempre funciona. (He conocido a muchas personas que se han aburrido con “Acerca de hobbits” y nunca han leído el Señor de los Anillos.)[1] Puede ser muy molesto leer acerca de las proezas de los héroes y el ocultamiento de un tesoro o contar alguna profecía y, entonces caer directo en la vida de nuestro Ordinario Héroe Campesino 2,876,942 sin ninguna indicación de cuando los dioses, la profecía o el tesoro regresará. Estos son también el tipo de prólogos que más tentan al autor de convertirlos en vertederos de información. Sí, has establecido un montón de información sobre tu mundo, pero ningún prólogo o capítulo debería ser una excusa para hablar, hablar y hablar acerca de leyendas, historia o la teología del mundo.

Finalmente, encuentro que un montón de estos prólogos no funcionan porque los autores no tienen una comprensión del lenguaje de los mitos. Y terminan sonando como malas imitaciones de la Biblia olas leyendas griegas y, tales cosas no hacen un buen comienzo para tu historia.

4) Intenta no tener un agujero tan grande entre el prólogo y el primer capítulo.

Incluso cuando el prólogo tiene seres humanos ordinarios en él y no dioses, tienden a hablar de profecías o algunas veces alguien mata a otra persona y, entonces, la historia propiamente dicha comienza cientos o miles de años después. De nuevo, esto puede ser muy irritante. ¿Qué tiene de malo comenzar con tus personajes principales, los que los lectores se supone deberán preocuparse, en vez de estas personas que solamente aparecerán brevemente y entonces desaparecerán? Incluso sí regresa, no será hasta muy tarde en la historia, causando de nuevo otra molesta disyunción para el lector que es separado de la historia del personaje principal intentando recordar algo de los magos del prólogo.

Hecho malamente, estos prólogos también chupan todo el suspenso de la historia. Sí el héroe está buscando la Copa Dorada de Weebledom y, los lectores saben desde el principio que está escondida en la cima de las montañas de la Perdición, entonces no habrá sorpresa, ningún involucramiento dentro de la búsqueda del héroe. El lector ya conoce el final. “Sí, está escondida en la cima de las montañas de la Perdición, cuán excitante… solamente sino, me lo hubieras dicho desde el prólogo.” Un bostezo.

5) Evita el molesto patrón de contar algún evento traumático de la vida del héroe en el prólogo y entonces saltar diez o veinte años y comenzar la historia.

Se supone que esto sea una buena transición porque evita tener que contar los eventos dramáticos como flashbacks y también muestra al lector como el héroe está lidiando con lo que sea le haya ocurrido. El problema con esto es el mismo que casi siempre persigue a los personajes que han sido víctimas del tiroteo dramático del autor: este presume que el héroe o heroína nunca ha comenzado a sanar, manteniéndolos encerrados y aferrados al trauma todo poderoso. Incluso sí la familia entera de la heroína fue masacrada frente a sus ojos cuando tenía ocho, para cuando tengo veintiocho, habría esperado que ella no tuviera pesadillas todas las noches y comenzara a gritar cuando viera sangre. Sí no lo ha hecho, entonces hay algo realmente malo con ella. Y no, no creo que ese tipo de herida psicológica pueda ser sanada tampoco descubriendo que tiene magia y un destino.

Sí realmente quieres mostrar a alguien recuperándose de una herida traumática, entonces diría que la mejor apuesta es comenzar la historia como máximo de seis meses a un año después. Y sí quieres mantener a tu héroe ajeno de lo saber que causa realmente que su compañero esté tan callado y taciturno, entonces te sugiero que no muestres el trauma de su compañero en el prólogo, claro, a menos que quieras que tus lectores, que lo saben, comiencen a pensar que tu héroe es estúpido por no averiguarlo.

6) No crees, bajo ninguna circunstancia, un prólogo que solo sea relevante al final del tercer libro o un poco antes.

Esta es una de las razones, pienso, por qué “Acerca de Hobbits” funciona, no detalla a una raza que solamente conoceremos cuando los héroes caigan en su tierra escondida en el segundo libro, sino una raza que son los héroes y, sobre quiénes Tolkien quiere que sepamos y reconozcamos desde el principio. En la otra mano, he leído demasiados libros de fantasía dónde los magos esconden algún tesoro y entonces aparecen y hacen algún anuncio dramático sobre él alrededor del final del segundo libro, tiempo para el cuál la audiencia ha olvidado quién es él. ¿Cuántas veces te has encontrado con un anuncio dramático en un libro de fantasía y has reaccionado, “¿Quién? ¿Qué? ¿Por qué importa eso?”

Puedo decirte cuantas veces lo he hecho: demasiadas jodidas veces. Y tengo una muy buena memoria, suficiente para no necesitar un índice de personajes. Cuándo una autor usa este tipo de truco, es una señal de un worldbuilding torpe y, de nuevo, usando los prólogos como vertederos de información en vez de usarlos como una parte de la historia.

7) No hay nada malo con tener un prólogo detallando un evento ordinario.

Realmente, no hay ningún problema. La heroína puede salir a recoger flores con su madre y, quizás, ver una cueva en la que se adentrará en unos capítulos y, estará bien. No tiene que encontrar la espada de Arcadia, o ver a su madre masacrada frente a sus ojos y que la historia comience cuando es una adulta demasiado obsesionada con su madre. Pienso que los prólogos son maravillosos medios de anticipación cuando la anticipación es:

  1. a) está enterrado en el medio de algo más, así que no parecerá como sí el escritor lo hubiera escrito solamente para mantener la anticipación.
  2. b) no es algo tosco.
  3. c) se vuelve relevante en pocos capítulos.

Los prólogos tienen su lugar; simplemente son jodidamente mal utilizados demasiadas veces.

[1] Yo me cuento entre esos, El Hobbit me gustó, pero el Señor de los Anillos es muy tedioso para mi gusto.

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Ingeniero industrial y profesor de Ergonomía de día y, de noche, escritor de fantasía y traductor. A finales del 2017 crea el blog El último puente, con la intención de aumentar la lectura de la fantasía y su escritura dentro de Cuba.

6 Comentarios

  • VonGoldring

    Hoy de posguardia tocó revisar diatribas. Bueno, la fuerza no me daba para mucho más.
    La altísima no falla, los prólogos largos y aburridos pueden acabar con el inicio del libro.
    Eso pasa un poco con la rueda del tiempo, un poco bastante.
    Creo que hay prólogos de libros de la rueda que pasan las 80 páginas. De hecho muchos amigos míos no pasaron del inicio del Ojo del Mundo porque el prólogo ese enorme de cuando Rand era niño es tedioso.
    En fin, yo la verdad no soy de usar mucho prólogo en las cosas largas que he escrito.

    • Michael Bram

      Veo que estás incursionando en el noble arte de leer las diatribas de la altísima cuando no hay nada que hacer. Eres un discípulo de respeto – _-

    • José Alejandro Cantallops Vázquez

      Un poco bastante, recuerdo que andaba leyendo uno de los libros entre el ocho y el once y de repente, paso de página y veo que tras tres horas de lectura decía Capítulo 1 OoO, pero que demonios. Aunque para nada se compara con el capítulo de la batalla final que es un libro completamente independiente.
      Pero si el prólogo de El ojo del mundo es de los más cortos y uno se lo puede saltar sin demasiadas preocupaciones, no pasa nada.

      • VonGoldring

        Eso le digo yo a los que inician la rueda, que se lo salten, pero bueno, no he tenido suerte reclutando seguidores para el dragón renacido.

      • José Alejandro Cantallops Vázquez

        Reclutar a fans a La Rueda del tiempo es bastante difícil, siempre hemos sido pocos.

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