Diatribas de Limyaael

Limyaael 178 Evitando la Fantasía Medieval, parte 2

Autor: Limyaael

Traductor: José Alejandro Cantallops Vázquez

Esta es la segunda parte de la diatriba “evitando la fantasía medieval,” el cuál fue el último que posteé. Algunas de estas son sugerencias para evitar nuevamente la mentalidad medieval, y otras son para buscar en diferentes lugares y en diferentes fuentes para tu fantasía.

6) Lee otra historia que no sea la historia medieval.

Esto no es solo para escribir fantasía histórica, ya que he visto comentar que muchas de las personas que escriben fantasía al estilo medieval que tenían que buscar modos de herencia real, cómo se construía un castillo, cómo uno luchaba con una espada, etcétera. La investigación puede enseñarte cosas o darte ideas incluso si no planeas escribir nada basado en un país en particular o un período histórico. El problema es que la mayoría de los autores quienes se han vuelto interesados en leer historia parecen haberse confinado a sí mismos a las Edades Medias.

Hay un mundo completo allá fuera, en ambos, antes y después de las Edades Medias. Si quieres quedarte en la Europa Occidental, ve y estudia a los Celtas, los Galos, Al-Andalus (España durante la conquista de los Moros), la historia guerrera de Italia después del colapso del Imperio Romano. Ve al oeste e investiga los Balcanes, las tierras que hablan el eslavo, Rusia, Finlandia. Ve por el amor de los cielos, y estudia la Norte y Sudamérica colonial, o cualquiera de ellas ante de las conquistas. Pienso que he escuchado exactamente dos series que estaban ubicadas en el período colonial: Alvin Maker de Orson Scott Card, sobre una América alternativa donde en la frontera la magia todavía existe, y la saga de las Guerras del Hierro[1] de Paul Kearney, la cual muestra exploradores parecidos a los europeos que entran en un mundo muy diferente del que hicieron los españoles. Fueron a África. ¿Dónde están todas las fantasías Japonesas, Chinas y Koreanas?[2]

Da por seguro, que puede haber algunos peligros en ambientar una fantasía en una cultura y un país que no es el tuyo, pero eso no ha detenido a absolutamente nadie de hacerlo con la Europa medieval. (Y los autores realmente deberían hacer más investigación aquí, ya que muy pocas de las llamadas fantasías “medievales” son siquiera realistas). Investiga, investiga, investiga. O comienza basando una fantasía en un lugar histórico en particular, y puedes encontrar que terminas dando un paso al lado, y realmente termina siendo por completo otro escenario. Aunque, probablemente, no terminará siendo una copia lavada de la Inglaterra de los 1200.

7) Lee otra literatura que no sean los cuentos de hadas (europeos).

La mayoría de los cuentos de hadas que se han vuelto endémicos para las colecciones –Caperucita Roja, Blanca Nieves, el Gato con Botas, la Bella Durmiente, etcétera- han inspirado el recuento de historias y muchos dispositivos literarios en la fantasía. Esto está bien, hasta un punto. Sin embargo, como el blanqueado y últimamente las deslustradas repeticiones de cosas pseudo-medievales, los cuentos de hadas han causado problemas en el género de la fantasía.

Por ejemplo, piensa en los protagonistas en los cuentos de hadas más comunes. A menudo, ya sean campesinos o realeza, lo cual anima más ese pensamiento de que estas son las personas sobre las que escribes, y no otras. ¿Te hubiera importado el futuro de Blanca Nieves tanto si fuera la hija del quesero? Probablemente no. He leído diferentes recuentos de Blanca Nieves, incluyendo algunos que hacen de Blanca Nieves la retorcida y a la madrastra la verdadera salvadora del país, pero nunca he leído uno donde ella no fuera la princesa. Lo mismo sucede con la Bella Durmiente, el cual es otro cuento vuelto a contar frecuentemente.

Otro problema es el síndrome “muy lejos y hace mucho tiempo.” Los cuentos de hadas a menudo cambian de lugar en lugar, o no tienen una localización específica. ¿Dónde está el bosque de Caperucita Roja? Depende de quién esté contando la historia. De nuevo, esto es útil para el recuento, pero pienso que está influenciada por las personas fuera de ese género. La fantasía “medieval” puede sentirse como La Tierra de la Fantasía precisamente debido a que no está anclada, debido a que no hay nada sobre ella que la distinga de otra parte de ese reino neblinoso donde flotan los cuentos de hadas. Hecho de manera correcta, esto puede ser una cosa gran. La mayoría de los autores pseudo-medievales no lo hacen bien. Al final hacen que los personajes de cartón cabalguen a través de un escenario de cartón que puede disolverse en la niebla en cualquier segundo. Un bosque es tan bueno como cualquier otro, una ciudad es tan buena como la siguiente. (Esta es una de las razones por las que prefiero las mitologías entretejidas, ya sea que hayan existido en una cultura del mundo real como el mito Griego o las leyendas inventadas por Tolkien en el Silmarillion. Tienden a conectar lugares reales y una leyenda con otra, disminuyendo la sensación de ser un castillo en el aire).

Finalmente, es difícil lograr a la primera el lenguaje de los cuentos de hadas y los arquetipos. Muchos recuentos de cuentos de hadas me dejan fría precisamente debido a que el autor no tiene el ingenio de hacerlas sonar como un nuevo acercamiento a una historia atemporal. En vez de eso son fantasía, pero fantasía sin la habilidad del worldbuilding y la caracterización única que incluso la fantasía más mediocre en otro subgénero lucha por alcanzar. La capa del “recuento de cuentos de hadas” es usado como excusa para la debilidad, mientras que no provee ninguna de las fortalezas a las que los lectores deberían tener derecho a buscar. (Una que no me dejó fría fue Hace mucho tiempo una Noche de Invierno, de Dennis McKiernan, la cual ha sido el único recuento de “Oeste del Sol, Este de la Luna” y usa todo el lenguaje correcto).

Al mismo tiempo que sucede todo esto de llenar de desechos los cuentos de hadas, creo firmemente que es posible conseguir ideas para escribir de la literatura. Simplemente no golpees en las mismas venas viejas si realmente tienes algo nuevo que decir, especialmente si quieres escapar de un mundo de realeza, campesinos y bosques. Ve y lee leyendas y cuentos de otras culturas, y todo el inmenso, inmenso rango de ficción y poesía escrita antes y después del período medieval. Algunos de esos autores realmente sabían lo que estaban haciendo cuando cambiaron los viejos cuentos y se apropiaron de ellos, o meramente aluden a los mitos, leyendas y otras cosas fuera de la Caperucita Roja.

8) Cruza múltiples ideas, y añade múltiples toques únicos.

No puedo decir cuantas fantasías pseudo-medievales genéricas que hay allá fuera podrían ser diferentes con un “toque” o un “torcimiento” que se le agreguen. Podría ser un sistema mágico supuestamente único (casi todo lo que nunca ha escrito Lackey). Puede ser la adición de dragones y un vago escenario de ciencia ficción (la mayoría de los libros de Pern de McCaffrey). Podría tener la magia dividida por género (Jordan). Podría tener mucho gore y sexo (Goodkind). Sea cual sea, difícilmente altera la naturaleza genérica del mundo, mientras al mismo tiempo supuestamente cambia todo. El autor parece haber decidido. “Mi mundo será conocido por X,” se establece en esa idea, y se aferra fieramente a ella.

A parte del hecho de que no sé por qué tener un solo sistema mágico o una idea temática debería alzarse como el centro del mundo, esto no parece funcionar durante demasiado. El autor puede escribir un buen par de libros, pero entonces, la delgadez del mundo comienza a aparecer, especialmente en series que se extienden. A menos que el autor pueda agregar otros toques al mundo, toques que lo hagan más profundo, más complejo y menos genérico, entonces el conjunto de conceptos básicos se volverá más aparente. El autor puede comenzar a repetirse a sí mismo, incluso sin darse cuenta. Si intenta explorar los bordes de su mundo y empujar más allá, a menudo termina regresando al territorio familiar, debido a que nunca pensó en que podría haber más allá de ello. Las mismas limitaciones de la fantasía medieval están ligadas a ella; ya que demasiados autores han usado esta ruta de una manera tan profunda, a menudo los que la siguen están asustados de hacer muchos cambios.

Una manera de evitar esto es no depender tan profundamente de una sola idea diferente. En vez de eso usar múltiples ideas. Si un libro que estás leyendo te inspira para que idees un nuevo sistema mágico, simplemente no te agarres al mismo viejo mundo medieval y declares que estás lista para comenzar. ¿Por qué no también crear un nuevo tipo de sociedad, quizás influenciada por la magia, y comenzar a explorarla un poco? Y entonces podrías encontrar que también tienes una nueva geografía, y un nuevo tipo de personas, nuevas profesiones y pronto un mundo diferente está creciendo.

Las ideas pueden y son criadas. Estoy firmemente convencida de que la mayoría de los autores simplemente no van lo suficientemente lejos con ellas. Tienen una idea interesante con la que jugar y entonces van directo al mundo medieval y cierran la puerta tras ellos. En vez de eso intenta combinar unas pocas ideas y crear un nuevo mundo.

9) Escoge otros centros.

Hasta cierta extensión esto es una reafirmación del punto 4 (sobre intentar escoger diferentes héroes que los campesinos y la realeza), pero este se aplica mayoritariamente a las instituciones. Incluso en las fantasías medievales donde los autores escogen pasar el tiempo centrados solo en los campesinos, la monarquía es importante y nunca está lejos de la mente de nadie. Parece, que al menos la mitad del tiempo, el autor saca el truco sucio de hacerlo más importante de lo que el lector se ha dado cuenta soltando sangre real en el trasfondo del campesino. O hay una iglesia, y mientras podrían estar distantes los sacerdotes, están presentes. O hay una orden de caballeros del tipo que anda por ahí en el trasfondo y entonces aparece cuando el héroe necesita que lo rescaten. Etcétera.

¿Por qué es qué cuándo los autores comienzan a pensar en términos de grupos de personas importantes para la historia, siempre parecen ser los sacerdotes, los caballeros y los magos quiénes actúan dentro de las reglas y restricciones de una sociedad medieval?

Vive un poco. Idea personas que existan fuera de esos límites, o quienes habría sido capaces de existir siquiera en una ambientación medieval normal. Quizás son mujeres. Quizás son de un lugar lo suficientemente distante que los métodos medievales normales de viaje no permitirían a las personas alcanzarlo. Quizás realmente son un pequeño grupo o uno escondido, así que la mayoría de las personas no piensan en ellos, y entonces se introducen repentinamente en la historia y causan un caos. (Esto es relativamente raro en la mayoría de las historias medievales, donde los actores no son generalmente conocidos desde el comienzo, pero predecible por la naturaleza de la ambientación). Quizás fueron los primeros que convirtieron una sociedad medieval normal y agradable en sus cabezas y la aterrizaron en una nueva forma; una clase media podría ser una buena opción para esto.

Cualquiera sea, no comiences a asumir que las personas importantes para tu historia necesitan usar coronas, sotanas o armaduras. De nuevo son jaulas que pones en las líneas argumentales más comunes antes de que la propia escritura comience.

10) Nombra las cosas.

Simplemente pueden ser los libros que he leído, pero las fantasías pseudo-medievales parecen ser las únicas que terminan con los nombres más horribles y genéricos. Las Tierras del Sur. Las Colinas Vacías. Las Montañas Negras. El Gran Pantano. La Costa Norte. El Gran Océano. Etcétera, etcétera, etcétera.

Dale a las cosas nombres únicos. Para ese tema, dale a las personas nombres únicos: en las fantasías pseudo-medievales a menudo es simplemente nombrar a los personajes Jon, James, Peter, etcétera, debido a que es simple, incluso aunque la cultura en sí misma puede no tener razones para producir nombres ingleses. Escoge combinaciones de sonidos que apelen a ti. Idea nombres que suenen como si pudieran estar relacionados con los otros, o posiblemente significar “Montañas Negras” y cosas así con el lenguaje en que están escritos. Muchos autores son comprensiblemente cautelosos en inventar una lengua completa, pero este artículo puede decirte cómo inventar el nombrar en un lenguaje con solo unas pocas palabras para personas y lugares. (Si eres intimidado por la discusión lingüística, simplemente sigue abajo hasta que veas las tablas).

¿Y quién sabe? Nombra suficientes lugares como Alondian, Cirdaa y Vlesten, y tu mundo puede dejar de ser medieval por sí mismo, debido a que esos nombres sugieren diferentes geografías y sociedades.

No muy segura de si habrá una tercera parte de esta diatriba.

[1] Limyaael confunde el nombre del tercer libro con el nombre de la saga de Paul Kearney, Las Monarquías de Dios.

[2] Obviamente había unas cuántas, debido a que al parecer Limyaael está contando cómo fantasía solo la escrito por autores en inglés, no ha considerado los autores nativos de estos países. Pero bueno, de su época están todas las novelas de Humoreous Fantasy de Tom Holt y Puente de Pájaros de Barry Hughart.

Comparte esta entrada y ayuda al blog.

Ingeniero industrial y profesor de Ergonomía de día y, de noche, escritor de fantasía y traductor. A finales del 2017 crea el blog El último puente, con la intención de aumentar la lectura de la fantasía y su escritura dentro de Cuba.

2 Comentarios

    • J. A. Cantallops

      Hola José Luis, gracias por comentar en la diatriba. Y bueno, uno no puede coincidir con todo, esa es la opinión de Limyaael que lo escribió en el 2004 y le gustaba que ver sistemas mágicos así, tu puedes hacerlo de otra forma, está totalmente bien y eso dará diversidad a las historias que escribas. Aunque Limyaae da muy buenos consejos, ¿no crees que sería muy aburrido si todos escribieran lo mismo?

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *