Limyaael 202 Villanos que no sean Señores Oscuros
Autor: Limyaael
Traductor: José Alejandro Cantallops Vázquez
Para @readerravenclaw, una diatriba sobre cómo crear villanos que no son Señores Oscuros –o, ni siquiera han sido realmente diseñados como villanos.
1) Exagerar un rasgo puede ser bueno.
Una razón por la que encuentro a los Señores Oscuros tan aburridos es debido a que muchos de ellos son simplemente inhumanos. Son cruelmente inhumanos. Torturan a las personas de maneras que es difícil concebir que alguna persona sueñe o desee implementarla en esa escala. La gran mayoría de las veces saben que lo que están haciendo está mal, y aún así, lo hacen de cualquier manera. Y eso no tiene demasiado de motivación humana. Las personas que infligen tortura y crueldad a lo largo de la historia a menudo lo hicieron por un ideal, no algo que pensaban era perverso y malvado. La religión, la mejora de la sociedad, mejorar la posición de un grupo que hasta entonces no había tenido nada, purificar sus razas –todas esas suenan como buenas ideas, y ese fue el por qué las personas las siguieron.
Pienso que es mucho más interesante, y una manera de hacer más humanos a los villanos, es el tomar un rasgo que tiene dos filos, ambos, “buenos” y “malos” de ese rasgo cuando es llevado al extremo lógico. Los héroes a menudo obtienen las virtudes que podrían ser defectos, pero en vez de eso sus autores los escriben como dones (algo más que me molesta. ¿Por ejemplo, cuántas veces has visto a un héroe ingenioso llegar a conclusiones falsas?) Si tienes un villano de ingenio rápido, muéstralo moviéndose tan rápido para alcanzar una conclusión que se saltan algunos de los pasos lógicos entre ellas. Si tienes uno con un temperamento rápido, muéstralo dejando que su furia los domine y cause su crueldad. Podrían sentirse muy mal después de eso. A menudo sucede con los abusadores.
Lo que marca a un villano de fantasía, ambos, los Señores Oscuros y los más humanos, es su poder exagerado para causar daño; a nadie realmente le importaría si solamente pudieran causar daño a sí mismos, o incluso a un pequeño pueblo. Así que si quieres muéstralos exagerados en todos los aspectos. Pero esa exageración tiene que estar basada en algo identificable como también les sucede a otras personas, o los villanos se convierten en títeres de sombras, una caricatura –un Señor Oscuro. La crueldad que nadie más puede verse cometiendo bajo ninguna circunstancia es solamente desagradable, no aterradora. Las cosas más aterradoras sobre los villanos es el aspecto de, “Debido a la gracia de los dioses.” El lector debería recordar que el héroe podría haberse convertido en este tipo de persona, y, si el autor es realmente bueno, también podría ver al villano dentro de sí.
2) Añade pequeños aspectos que hacen al villano más admirable.
Y no necesariamente me refiero a que me muestres que ha tenido una infancia o algo de ese tipo. Demasiado a menudo, eso surge como una “excusa” para la manera en que es ahora. Pero reconoce que él no es 100% malvado, horrible y cruel. Eso saca al lector fuera de balance, y no es tan listo para decir, “¡Oh, menudo imbécil!”
Aquí usaré un ejemplo personal. La saga que estoy escribiendo ahora tiene una poderosa villana, Hellenta Ravenflower, quién es, ni más ni menos, 100% humana. Se las ha arreglado para hacerse con el poder por ella misma en una sociedad machista al tener 14 hijos y usándolos de manera cruel para ganar el control de las tierras, otras familias nobles, y eventualmente la política. Realmente no hay excusa para nada de lo que ha hecho. Usa y manipula a otros seres humanos, y lo muestro.
En el camino para lograrlo, ella también fue expulsada de su casa por tener un hijo bastardo, forzada a cargar con el peso de ocho niños durante nueve años, violada (y preñada con más hijos bastardos durante ese mismo tiempo), y mantenida lejos de lograr cualquier cosa hasta que finalmente, finalmente se aseguró por sí misma una posición como regente de uno de sus hijos pequeños y tuvo el dinero y el poder suficiente para devolverles el golpe a sus enemigos. Todo lo que hizo fue hecho para asegurarse de eso. Y tres de los niños los crió para que la amaran y adoraran.
¿Es ella malvada? Oh, sí. Pienso que vender a una de sus hijas bastardas a un lugar dónde sería violada y obligada a simular que tenía sexo en público desde que tenía seis años cuenta como malvado. ¿Es odiosa? Oh, sí, si las reacciones de las personas al leerla no son otra cosa. ¿Pero, es ella inhumana? Pienso que no tanto. Ella tiene coraje, se preocupa profundamente por el futuro de su familia y sus hijos –no está de acuerdo con la mayoría de ellos sobre cual es lo mejor curso para su futuro- y ella es una superviviente, la cual ha tenido experiencias duras que solamente la han hecho más determinada a luchar. Y es lo suficientemente inteligente como para asustar a sus enemigos incluso cuando los molesta.
Pienso que la mejor manera de crear un villano que ni siquiera es realmente un villano, solamente un protagonista visto desde un ángulo diferente. Si los motivos son comprensibles y el villano posee algunas cualidades estarían listas para ser admiradas en aislamiento, es un muy buen comienzo.
Nota que no dije que fuera fácil. Y no pienso que lo sea. Pero pienso que es muy, muy bueno.
3) Has al villano una persona interesante con quién y sobre quién hablar.
¿Quieres saber un secreto malo y vergonzoso? Una de las razones por las que abandono los libros de fantasía tan a menudo es debido a que sus villanos son jodidamente aburridos.
Los personajes de fantasía son para mí algo obligatorio para disfrutar una novela de fantasía. Pienso que lo que la mayoría de los autores olvidan es que significa personajes fuertes para todo el mundo, no solo el héroe que intenta absorber toda la atención. Los héroes secundarios son sombras comparadas con ellos, dejando solamente la desagradable, oscura y cacareada sombra de un villano.
Los villanos pueden obviar la mayoría de los errores más obvios y estúpidos de los Señores Oscuros –por ejemplo, matar a la mayoría de sus sirvientes en chapuceros intentos de capturar al héroe, o contarlo todo al héroe justo antes de destruirlos –y todavía no ser personajes interesantes o fuertes. Usarán un diálogo cliché, como este, “¡No te atreverías!” o “¡No puedes detenerme!” o “¡Soy como una mujer con espíritu!”[1] Todavía querrán gobernar el mundo sin que haya sido dada otra justificación. Todavía tendrán escenas de tortura con más gratuidad, dónde parece que un truco psicológico funcionaría mejor en el héroe. Todavía odiarán a los protagonistas por razones extremadamente mal explicadas, como los celos por la belleza de la heroína o “querer” poseer al héroe, lo que sea que eso signifique.
Intenta aclarar las preconcepciones de tu mente antes de escribir una escena con las preconcepciones del villano en mente. Piensa como él lo hace. Intenta imaginar que compartes los mismos objetivos y deseos. Ahora, ¿cómo los lograrías? Los autores no vacilan en darle una parte de ellos mismos, acercarse a ellos, amarlos. El mismo proceso tiene que suceder con los villanos, o automáticamente son Señores Oscuros.
4) No tienen que tener una fortaleza.
Las personas singuen intentando robar Mordor, y su nombre no se deletrea T-O-L-K-I-E-N. Así que no funcionará.
Realmente, ¿por qué el villano siquiera tiene que vivir en un lugar? Eso solo le da a los “chicos buenos” un objetivo, y lleva a los autores a raptos de fealdad que comienzan a sonar como otros, y eventualmente resultan en el robo de Mordor. Villanos sensibles cuyo ego no es su mayor falta (por favor, ¿puedo tener más de ellos?) y cuyo propósito principal es liberar un caos total en contra de los chicos buenos que no sea poniendo blancos fáciles. Se convertirían en blancos de las fuerzas del bien.
¿Qué hay de un villano bandido? ¿Un villano guerrillero? Son ligeros, rápidos, se mueven muy rápido y a menudo tienen bosques, montañas o junglas en las que esconderse. Pueden golpear rápido, debido al conocimiento que tienen del campo, y retroceden de nuevo antes de que lleguen los chicos buenos, sentados en sus propios castillos o fortalezas, y pueden engañar a las tropas que agrupen. E incluso si las fuerzas entran en los bosques, montañas o junglas –bien, buena suerte encontrándolos.
Pienso que una razón por la que los autores no hacen esto demasiado a menudo es porque se asume automáticamente que los rebeldes son los héroes. No tiene por qué serlo. Solo debido a que alguien está en el poder no lo hace malvado. Puedes consultar la serie de dos diatribas para agregarle más realidad a los rebeldes. Úsalos en el lado “equivocado,” y puedes terminar con un villano realmente formidable –o antagonista, la cuál podría ser la mejor palabra, ya que pienso que en caso de las preconcepciones del autor de fantasía sobre los rebeldes serían, al menos en parte neutralizadas en las personas que se oponen a sus preciosos héroes. Podrías terminar con algo mucho más humano que el Señor Oscuro.
5) Muestra un villano cuyos problemas no sean estereotípicos.
Cuando los villanos de fantasía son ciegos a sus propios defectos, esas fallas son la arrogancia o la locura. Ambas están desesperadamente sobre-usadas.
Siempre me pregunto cómo los villanos arrogantes ascendieron al poder. La arrogancia usualmente lleva a la subestimación de las habilidades propias y a la subestimación de las habilidades de otros. Esperaría que subestimaran a un antagonista sinceramente menor al principio y sean aplastados por él. O quizás, si estuvieran invocando demonios para que los ayuden, hayan invocado un demonio más poderoso del que pueden controlar y son comidos. O que le ordenen a sus “leales” soldados seguirlos a una situación de vida o muerte y hacer que los soldados se nieguen. Las probabilidades no son buenas para alguien tan arrogante como la mayoría de los Señores Oscuros de la fantasía que no hubieran sobrevivido lo suficiente para convertirse en un Señor Oscuro.
En cuanto a la locura… una vez más, ¿cómo se hicieron con el poder? ¿Por qué las personas siguen a este loco? Una cosa es si el villano es lo suficientemente genial y carismático como para mantener su locura escondida lo suficientemente bien,[2] pero eso requeriría que los autores de fantasía fuesran sutiles, y los autores de fantasía no apuestan por ello. Todo debe ser dramático. Así que sus villanos farfullan y se regodean y, sí, cometen errores estúpidos. ¿Por qué, después de todo, son los gobernadores? ¿Por qué sus seguidores no los traicionan en masa? ¿Por qué sus confiables tenientes simplemente no ignoran sus órdenes, las hacen mejores y entonces mienten cuándo el Señor Oscuro lo averigua? Hey, si están tan locos como los autores usualmente los muestran, podrían ser engañados por mentiras bastante simples.
A menudo, villanos con diferentes problemas todavía pueden lograrlo con un poder módico. Un hombre de temperamento rápido puede perder su paciencia con su esposa, pero mantenerse cerca de sus tropas debido a que nunca han hecho nada que los enoje. Un hombre que siempre está acusando a las personas de cosas que no hicieron podrían no ser confiado en las líneas frontales de un ejército, pero podría ser perfecto para un rey sospechoso puesto a cargo de la tesorería. O quizás el villano obtiene el poder y entonces comienza a tener problemas con la arrogancia y la locura –agrietándose bajo la superficie. Es un trabajo duro gobernar un imperio, ¿lo sabías? Los autores muestran todo el tiempo a los emperadores y reyes con problemas. Tu villano podría ser exactamente el mismo tipo de hombre exactamente en la misma situación.
6) Líbrate de la concepción “diametralmente opuesta.”
¿Quieres escribir una novela de fantasía dónde los personajes están viviendo en otro mundo, interactuando con la magia, teniendo historias y sociedades diferentes, y todavía no sirven al Bien y al Mal, la Oscuridad y la Luz? La primera cosa que tiene que irse es el concepto mismo del Bien y Mal.
Por esto, no me refiero a que te libres de las distinciones morales. Me refiero a librarte de las distinciones morales capitalizadas. Los autores de fantasía como un grupo usan demasiado a menudo las letras capitales. Intenta no referirte a tus villanos por un nombre capitalizado como el Oscuro, la Sombra, o el Señor oscuro. Mira lo que sucede.
Entonces, muestra por qué esos villanos, bajo las circunstancias, han realizado acciones cuestionables y han tomado decisiones incorrectas. Eso no significa que esas acciones y decisiones siempre estuvieron equivocadas. Eso significa que, en estas circunstancias, fue la cosa equivocada a hacer.
Esto elimina un montón de cosas del comportamiento. La mayoría de las personas probablemente no estarían de acuerdo en que violar y desmembrar niños es correcto bajo ninguna circunstancia. Ni pensaría que violar a cientos de mujeres es lo correcto, u ordenarle a tus ejércitos destruir pueblos llenos de ancianos, o torturar personas al ponerles alambres calientes dentro de sus ojos. Eso significa que, si tus villanos y héroes van a ser la misma gente sirviendo a diferentes ideales, no pueden sacar toda esta mierda que los autores usan demasiado a menudo para diferenciar a los héroes y sus aliados de esas malas, malas personas del otro lado. “¡Deben ser malos! ¡Mira lo que están haciendo!” comienza el mantra del creador del Señor Oscuro.
Lanza eso por la ventana, y estás jugando con nuevas técnicas. De hecho, estás en un terreno engañoso, debido a que un “héroe” podría ir a ese extremo y convertirse, durante una escena, en un “villano.” Alguien podría hacer algo que tenga malas consecuencias, pero que comienza con los motivos más nobles, y de los cuáles no previeron las malas consecuencias. ¿En ese caso son un villano o un héroe? Alguien podría convertirse en un criminal para los guardias, debido a la impresión de que es un asesino buscado, y entonces averiguan que no cometió el crimen del que es acusado, así que tienen que ir a liberar a este hombre –para una vez que es libre, convertirse en el catalizador de una rebelión en la cual centenares de personas mueren. ¿Es esa persona original un villano o un héroe?
Los autores de fantasía evitan esto por una buena razón. Jode la “clara base moral” de la que supuestamente depende toda la fantasía. Echa al suelo los pedestales –los construidos de esa manera, para exaltar la oscuridad en los villanos o la luz en los héroes- y todos caminen en un terreno al mismo nivel. Ese nivel tiene arenas movedizas de ambigüedad moral y arbustos llenos de desagradables consecuencias. Y las arenas movedizas y los arbustos no discriminan.
La siguiente diatriba será sobre cómo balancear la descripción, el diálogo y la acción.
[1] Esta última nunca la he escuchado.
[2] Dazen Guille del Portador de la Luz (Brent Weeks), es un personaje que lo hace realmente bien y es el protagonista.
4 Comentarios
DannX
Cuando Lim menciona el cliché ““¡Soy como una mujer con espíritu!”, creo que la frase en inglés a la que se refiere es “I like a woman with spirit!”, que se traduce algo así como, “¡Me gusta una mujer con espíritu!”; que usan algunos hombres para burlarse o provocar a una mujer que demuestra un caracter fuerte y no sumiso.
J. A. Cantallops
Hai, gracias por la corrección, es esa frase, lo que todavía no le he pasado la mano del corrector a esta diatriba. El año pasado cuando las traduje no estaba tan familiarizado con las idiomáticas. Algún otro error que veas, lo dejas señalado.
DannX
Un placer. Olvidé mencionar que esta diatriba es de las que más me ha servido, los villanos son los personajes más difíciles de escribir para mí. De hecho no me gusta llamarles ‘villanos’ sino ‘antagonistas’, yo los concibo como personas con motivaciones y problemas propios, no muy diferentes de los protagonistas, aparte del hecho de que utilizan métodos o hacen cosas que los protagonistas no pueden permitir.
J. A. Cantallops
Que bueno que te haya servido de ayuda la diatriba. Hay una diferencia clara entre un villano (que es sobre la cual se centra esta diatriba, si vas a tener un personaje que es malo por simplemente ser malo, que al menos no sea un señor oscuro), alguien que hace el mal por el mal y un antagonista que es alguien que tiene intereses contrarios al héroe. En el artículo de la semana que viene estaré hablando sobre ello.