Limyaael 212 Los viajes en la fantasía
Autor: Limyaael
Traductor: José Alejandro Cantallops Vázquez
Así que el viajar —igual que las familias, es uno de los conceptos más usados, pero menos desarrollados en la fantasía.
1) Los animales no son máquinas.
Este es el único punto que, si pudiera solamente enfatizar en un solo punto sobre los viajes en la fantasía por siempre, recibiría la máxima prioridad. La mayoría de los autores de fantasía usan animales de algún tipo —los más comunes son los caballos, pero también burros, mulas, bueyes, camellos, dragones, unicornios, grandes aves, y otros— para transportarse en sus mundos en lugar de máquinas. Sin embargo, olvidan que hay al menos cuatro maneras fundamentales en las cuales los animales son diferentes de las máquinas:
- Las máquinas no necesitan descansar, comida o agua.
- Las máquinas no tienen voluntades independientes.
- Las máquinas pueden soportar mucho mejor los elementos y el terreno difícil.
- Las máquinas no se enferman.
- a) Un caballo colapsado debido al cansancio o el hambre podría ser visto como un obstáculo muy usado en las historias de fantasía, pero casi siempre no es usado cuando necesita serlo —digamos, cuando el autor ha reconocido que los héroes han estado galopando durante tres días completos. Los héroes están cansados. El autor reconoce eso. Pero, ¿qué hay de esos caballos? ¿No estarían al borde del colapso?
Porque sí, lo estarían. Un galope es el paso más rápido de un caballo, y no uno que normalmente pueda ser mantenido durante mucho tiempo. Pronto, a pesar de la repetida urgencia del jinete, un caballo comenzaría a quedarse atrás debido a la pura incapacidad física para mantenerlo. Y sin comida, colapsaría. Los caballos necesitan mucha comida —y mucha agua—, para seguir adelante. El autor no necesita gastar páginas reconociendo esto (ver punto 5), pero alguna mención de ello haría parecer como si los héroes realmente están usando caballos y no vehículos de transporte del ejército camuflados.
- b) Los camellos son probablemente más notorios por tener personalidades desagradables, con los burros y mulas detrás. Sin embargo, cualquier animal va a tener más voluntad que un carro. A un caballo podría desagradarle un jinete que lo maneja de manera tosca y ponerse tímido en el momento exacto que no debería. Un pájaro gigante podría distraerse por otro de su especie y variar el curso, o refugiarse en una tormenta a pesar del deseo de sus jinetes de seguir adelante. Y no querría ser el héroe de fantasía que se levanta, le grita a su montura, y la golpea cuando esa montura es un dragón en la temporada de apareamiento.
- c) Comienza a montar un caballo a través de las montañas, y vas a tener problemas, incluyendo, pero no limitados a los resbalones de los cascos, la incapacidad del caballo de ver en la nieve que cae, el frío, el empuje del viento y lo que le hace a los caballos en los caminos de montañas estrechos y resbaladizos, y, nuevamente, la carencia de comida y agua fresca. Un vehículo impulsado por cuatro ruedas subiría una carretera helada sin problemas, y si resbala, el conductor tiene una buena oportunidad de corregir el curso. Un caballo puede resbalar, y eso puede significar una pata rota o peor, llevando a la necesidad de matarlo. Otros animales, como las mulas, simplemente podrían negarse, o tomar un camino que pueden navegar, pero el cual no es el que los humanos quieren usar. Un dragón puede volar sobre las montañas, pero si sus alas son de cuero fino y vulnerables a los impactos de una flecha o una lanza (algo muy común), ¿cuán de bien lo harán contra la lluvia helada y las restricciones de vuelo?
- d) La enfermedad de las monturas en la fantasía no es realmente muy común. La mayoría de los peligros del viaje son más probables de llevárselas. Aunque, mantenlo en mente, especialmente si la enfermedad aparece en otros lugares. Si el autor describe cuidadosamente el usual escenario de fantasía moribundo, incluyendo animales pereciendo debido a la enfermedad, entonces el lector podría comenzar a preguntarse por qué solamente los caballos que montan los héroes son inmunes.
2) Miente ligeramente sobre el tiempo o la distancia si tienes que hacerlo, pero deja una cantidad RAZONABLE de ambos para viajar.
Sí, hay personas con una retentiva anal, quiénes representarán cada legua que clamas que tus caballos han viajado, quiénes querrán saber la velocidad con que vuela el dragón y entonces calcular cuán rápido podría haber volado, quiénes te señalarán que hay una niebla en el camino y a los héroes realmente debería haberle tomado mucho más cubrir esa inmensa distancia. Pero hay muchos otros quienes estarán dispuestos a perdonarte por cosas como esta, o solamente recostarse y disfrutar la historia…
…mientras no marches sobre ellos con una motosierra y destroces en pedazos su credulidad.
¿Mientras cubrir 2000 millas en diez días a caballo? El Pony Express lo lograba —pero usaba caballos frescos cada 10 o 15 millas, cobrando por ello (y proveyendo un servicio por el que las personas estaban deseosas de pagar), y usando tiros de mulas en invierno, mientras ajustaba el tiempo a doce días para el viaje más rápido en la ruta invernal. ¿Tus héroes corriendo locamente a través de 2000 millas de montañas en diez días, en lo más profundo del invierno, con vientos intensos, ventiscas y en los mismos caballos todo el camino? Improbable. Este es uno de los lugares donde tu lector es probable que quede atrapado en las nimiedades, debido a que has traído esa nimiedad de una manera forzosa a su atención. Ajusta el tono del drama y agrégale un poco más de realismo. Aun puedes tener el sabor de la persecución enloquecida ajustando detalles relativamente menores.
En el lado opuesto, no insistas que un dragón puede volar cinco mil millas en cinco días en un huracán, y entonces decir que el dragón que el héroe monta hacia la confrontación final tarda cinco días en cruzar un centenar de millas con buen clima. Esto me golpea por lo que es, una torpe manipulación autoral para hacer el final más excitante. La mayoría de esas partes pueden ser perdonadas, pero no las “torpes.”
3) Intenta usar al ambiente como un “chico malo.”
¿Necesitas evitar que tu héroe alcance al líder del Concilio a tiempo para evitar que lo asesinen? Envía una tormenta mientras está cruzando una amplia planicie de tierra. Entonces obtienes la diversión definitiva en la fantasía: ¡barro! Y la tormenta tampoco tiene que ser enviada por el Señor Oscuro.
¿El héroe necesita cruzar una pradera con un buen clima en un caballo rápido, pero aún así quieres retrasarlo de alguna manera? Infesta la pradera con ardillas de tierra o cualquier otro animal que cave agujeros que encaje con la ecología. El caballo pisa un agujero de una ardilla de tierra, la pierna del caballo se rompe, y el caballo cae. El jinete tiene que matar por piedad al caballo, y entonces puedes tener una pequeña escena de angustia mientras todavía lo privas de la velocidad.
Una cosa grandiosa sobre usar el escenario en este papel, al menos mientras no comiences a insistir que las tormentas y agujeros de ardillas de tierra son herramientas del Señor Oscuro, es que eliminan el juego de culpas. El héroe deja de lucir menos como el objetivo de todo el universo “¡Pobre de mí!” y una víctima más probable de las circunstancias y la mala suerte, lo cual es algo mucho más fácil con lo que relacionarse.
4) Respeta las estaciones.
¿Por qué la mayoría de las expediciones de fantasía para salvar el mundo comienzan cerca del fin del otoño o a comienzos del invierno?
Y, “debido a que Tolkien lo hizo” no es una excusa. Además, eso solo sucedió debido a que Frodo era un idjit y esperó hasta casi demasiado tarde, tenían que esperar a que regresaran los exploradores a reportar a Rivendell, y Tolkien quería que la Comunidad partiera el 25 de diciembre como un simbolismo cristiano, lo cual no es algo que la mayoría de los autores de fantasía tengan intenciones de evocar.
¿Bien?
Estoy esperaaaaaando.
La razón es la misma que con casi cualquier otro cliché “sin razón” de fantasía: drama. Es mucho más divertido y excitante escribir sobre personas lidiando con los problemas de los vientos de invierno, las ventiscas y estar casi congelados —nota la parte de casi— y atravesar montañas heladas.
Sin embargo, en términos de la manera en que el autor establece la historia, a menudo no tiene ningún sentido. La búsqueda necesita alcanzar su destino, y necesita hacerlo con el elegido víctima del destino intacto. Eso es imperativo. Pensarías que eso significaría que el grupo comenzaría a viajar en primavera o verano, o, si el viaje invernal fuera una obligación debido a la fecha límite de una profecía, eso no haría que tomara la ruta de la montaña cuando hay una perfectamente agradable, hechizada y antigua carretera imperial a unas pocas millas al norte. (Ver punto 7).
“¡Pero —dirá el escritor de fantasía haciendo su asalto de buen gusto y sentido—, el invierno es mucho más excitante!”
La primavera y el verano ofrecen sus propias atracciones, créeme. Tienes la posibilidad de usar tu poética sobre las hojas y las flores, las cuáles son mucho más fáciles de usar para poesía que las ramas desnudas o la nieve. La primavera, dependiendo del clima, involucra deslizamientos de lodo, tormentas de truenos, ríos crecidos por la nieve derretida que están deseando ser usados para arrastrar lejos a los viajeros que lo vadean, campesinos amistosos que estarán más dispuestos a abrir sus puertas en primavera que en invierno, y muchas más oportunidades de encontrar comida en lo salvaje. El verano, nuevamente dependiendo del clima, ofrece la emoción de los golpes de calor, mucha, mucha, mucha y mucha lluvia, comida mucho más abundante que nunca, cielos más claros para las estrellas bajo las que supuestamente el héroe y la heroína puedan conocerse, y un terreno más seco para los caballos y otras monturas.
Estoy sorprendido de que solamente la usual reunión dramática del héroe con su interés amoroso sea durante el verano. Pensarías que los autores de fantasía, debido a que la mayoría de ellos están enamorados de la descripción, intentarían escribir en esa estación. Pero, no.
5) Usa pequeños detalles.
Esta es la mejor manera de lograr un balance entre hacer como si tus héroes estuvieran viajando en carros que tus héroes han escogido llamar caballos, y sobrecoger a tus lectores con tal descripción densa que esos lectores comenzarán a quejarse o comenzarás a convertirte en Robert Jordan. Densos y pegajosos párrafos de prosa púrpura no necesitan suceder cada vez que tus héroes entran a un bosque o se encuentran con un nuevo carruaje. Encuentra los uno o dos detalles que llegan al corazón y hazlos notar.
Como opuesto a describir interminablemente deslizamiento del vagón, la ornamentación, los ángulos de las ruedas, la edad, los caballos, las riendas, el conductor, y etcétera, has que la heroína note que los brincos son mucho más incómodos que el de otros vehículos a los que está acostumbrada, y que el sol destellando sobre la decoración daña sus ojos. Que esa cascada a la que tus héroes llegan de manera inesperada, dales confusión, una impresión sobrecogedora de ruido y altura; es improbable de que sean capaces de rastrear el curso de cada gota de agua. En vez de hacer a los caballos indistinguibles unos de otros o máquinas, menciona que uno tira de su rienda, uno muerde constantemente a su jinete, a uno le gusta inflar su estómago para que así el agarre de la montura no quede lo suficientemente apretado, etcétera.
6) Conoce que tipo de viajeros definitivamente sufrirán desventajas.
Los autores de fantasía ocasionalmente muestran una preferencia por enviar niños, bebés, mujeres preñadas, personas heridos o enfermas junto con los que van a salvar el mundo, o incapacitarlos en el camino. Bien, está bien. Pero recuerda que son desafíos todo el tiempo. No deberían estar allí cuando el autor quiere agregar una pizca de emoción a la historia y entonces desaparezca cuando el grupo tiene que subir la áspera ladera de una colina que de otra manera sería una experiencia dura.
Recuerda que la mayoría de los niños no pueden caminar tanto ni tan rápido como los adultos, especialmente si son niños que hasta entonces nunca habían dejado un poblado. Necesitarán transportación extra de algún tipo, tales como monturas, una carreta o los brazos de un adulto. Y también necesitarán una atención y/o diversión extra. Un niño de cinco años podría estar contento con solo caminar de manera obstinada al lado de su padre todos los días sin hacer nada más, pero es más que improbable.
Los autores no parecen olvidar que los bebés necesitan ser cargados. Pienso que subestiman el gran impuesto que ponen sobre las personas que los llevan, aunque —especialmente si no hay una manera conveniente de colgarlos de la espalda o alrededor del cuello, y especialmente si se necesitan llevar muchas otras cosas, como leche extra y otro tipo de suministro de comida, pañales de algún tipo, sábanas o ropas para mantener al bebé caliente, juguetes, y posiblemente una cama para dormir. Si el bebé todavía está en la etapa donde no puede dormir toda la noche, esto también causará problemas para los otros viajeros.
Las mujeres embarazadas, especialmente en las últimas etapas del embarazo, sufren lo suficiente cuando no se les pide gatear por las montañas, subir por los desfiladeros de las colinas, hacer duros viajes por mar, y enfrentar dragones en sus madrigueras. Probablemente tendrán problemas cabalgando, caminando, llevando equipamiento, soportando el dolor, conseguir suficiente para comer y aliviándose ellas mismas. Un daño severo o una herida podrían causar un aborto o una labor de parto prematura. Ahora, si la mujer embarazada viene de un grupo de personas duras donde, digamos, las mujeres cabalgan normalmente y luchan mientras están embarazadas, se puede permitir un cierto margen. Pero si viene de una villa o un castillo y esta es su primera vez viajando, al igual que con los niños, diría que el autor la ha jodido y ha puesto sobre ella una tarea demasiado dura.
Sí, los personajes heridos o enfermos pueden ser cargados, ya sea en un carro o en literas. Aunque, una vez más, el impacto en los otros viajeros podría ser más grande que el impacto sobre los mismos heridos o enfermos. Alguien se rompe una pierna, y ¿los otros personajes lo llevan? Seguro, todo bien, pero ¿qué sucede cuándo quién se rompe la pierna es el más pesado en el grupo? No va a ser fácil. Así como cruzar corrientes inundadas o subir miles de pies en vertical con tal carga, olvídalo. Tendría que haber un puente, o que primero alguien que haya escalado el acantilado y pueda establecer un sistema de poleas para alzar al inválido.
Podrían sonar como perfectas buenas razones tener unos protagonistas como estos. Solo toma en cuenta las dificultades que presentan.
7) Deja algunos caminos intransitables, algunos objetivos sin lograr.
¿Recuerda el punto que hice sobre el grupo decidiendo ir recto a través de la Alta Montaña Blanca del Frío Mortal, de la cual otros viajeros no han regresado nunca en el corazón del invierno sin ninguna razón aparente? Hace más que destruir la suspensión de la incredulidad de la audiencia e indica una carencia de conocimiento sobre como las montañas son más letales que el frío. Se lleva lo que de otra manera podría mantenerse como parte del trasfondo del mundo.
Tú mismo puedes conocer cada secreto del terreno, conocer las rutas comerciales por dentro y por fuera, conocer la leyenda tras el curioso nombre de cada pequeña aldea, y saber que la razón por la Alta Montaña Blanca del Frío Mortal es tan mortal no es el frío, sino los monstruos comedores de hombres en sus cumbres. Aunque considera no introducir algo de ese conocimiento a tus lectores o a tus personajes. Considera no hacer que tus héroes visiten cada lugar en el mapa. Considera dejar tranquilas algunas partes de tu mundo de fantasía, como un sueño, allí, pero sin explorar.
La necesidad de explicar cada cosa y no dejar una piedra sin levantar es algo admirable cuando uno está lidiando con cosas relacionadas con el argumento central, como por qué el Señor Oscuro quiere asesinar al héroe. Pero explícalo todo, y tu mundo puede parecer demasiado áspero y mecánico en el sentido equivocado —una criatura desalmada con ninguna vida propia. Los lugares en tu mundo de fantasía que los personajes no visiten o conquisten, son quizás tu mejor oportunidad de dejar aquí un sentimiento de misterio, maravilla, vida y tiempo, una sensación de que este mundo estaba aquí antes de la historia y que seguirá allí después cuando se termine.
Y, la siguiente, sobre la vida en las islas.
2 Comentarios
Épico Dragón
Muy interesante este artículo, y es que una de las cosas que más me intriga en las historias de fantasía son los viajes.
J. A. Cantallops
Los viajes son interesantes, han mantenido a la fantasía viva durante 90 años, pero no son lo único que hay, así que también, cuando lleguen las diatribas sobre la fantasía sin viaje, deberías prestarle atención, se pueden hacer muchas cosas buenas sin recurrir a un viaje.