Diatribas de Limyaael

Limyaael 213 Vida isleña

Autor: Limyaael

Traductor: José Alejandro Cantallops Vázquez

Y aquí está la diatriba sobre la vida isleña. Estas son indicaciones generales, debido a que no sé cuántos autores de fantasía están basando directamente sus islas en las de la Tierra (en otras más que los obvios candidatos de las Islas Británicas).

 

1) Encuentra una fuente de agua fresca en la isla.

Sí, las islas oceánicas sin una fuente de agua fresca aún pueden ser habitables por los humanos. Pero no serán habitables durante mucho tiempo.

La sed es —o debería ser— la primera y principal preocupación para cualquier náufrago, o cualquiera que venga a la isla por cualquier otro propósito, tales como establecer una escuela o una prisión. Un humano puede durar más sin comida que sin agua. Creo que el récord de supervivencia sin agua es de alrededor de once días. Y eso asume que la persona no tiene una condición preexistente que acelerará la muerte por sed, tal como estar ya deshidratado o necesitando más agua que la mayoría de las personas debido al tamaño corporal.

¿Tus personajes pueden beber agua salada? Quizás, algunos experimentos llevados a cabo por científicos en el océano muestran que puede ser cierto. Sin embargo, también hay evidencia que sugiere que no. Incluso si el agua salada es segura por cualquier razón, tus personajes bien podrían no saberlo, y de cualquier manera buscarán otra fuente de agua potable. Esto los deja con:

  • Lluvia; necesitan construir colectores para almacenarla.
  • Nieve, si la isla tiene una montaña o es lo suficientemente fría. Sin embargo, hacer senderismo hacia una montaña podría ponerlos más lejos de la costa y el posible rescate.
  • Una corriente de agua fresca, probablemente es la mejor apuesta. Si tus personajes van a gastar mucho tiempo en la isla o establecer allí un asentamiento permanente, la prioridad asciende a un deben. Un asentamiento permanente de muchas personales, tales como una academia o una ciudad, usarían mucha agua fresca y por tanto requerirían mucha.

Una posible sugerencia para un giro argumental: Ten un mago que pueda purgar la sal del agua. Este no es un don destellante o espectacular de la manera en que lo es lanzar relámpagos, ¿pero por qué la magia necesita ser destellante o espectacular? Una cosa que me gustaría ver más a menudo es a magos con pequeños dones usándolos en maneras interesantes.

2) Al menos menciona como los isleños consiguen la comida.

Si son náufragos, podrían encontrar suministros de la nave. ¿Notas el “podrían?” Ahora presta atención a ello y las posibilidades se reducen mientras más dramático haya sido el naufragio. Mástiles cayendo incendiados, personas hechas pulpa y etcétera, disminuirán las posibilidades de que cajas de comida, pellejos de agua, etcétera puedan haber sobrevivido. Incluso si los náufragos los encuentran, bien podrían estar contaminados; un pellejo rajado que simplemente dejó escapar toda el agua dulce fuera y la mezcló con agua salada no les hará nada bien.

Las posibles fuentes de comida incluyen pescado; aves migratorias; animales salvajes en la misma isla, tales como cabras; fruta; insectos; y miel. Tus náufragos la tendrán dura, especialmente si provienen de las clases superiores de la sociedad y están más acostumbrados a comer cisne asado y lenguas de alondra. La comida no puede ser dada por segura, consumida sin consecuencias, o rechazar si no es venenosa o contaminada. Una isla es a menudo pequeña, sus recursos son limitados. E incluso si es grande, habrá limitaciones impuestas por el mismo mar. Nada de convenientes barcas llenas de sirvientes cruzando el océano con esos cisnes asados y lenguas de alondras, hurra.

Si vas a tener una residencia permanente en una isla, al contrario de náufragos temporales, esas necesidades de comida acaban de dispararse hasta el cielo. Un típico grupo aventurero de fantasía tiene una oportunidad más que buena de lo normal de incluir cazadores habilidosos, personas con buena salud, y personas ingeniosas e inventivas que pueden hacer recolectores de agua de lluvia. Un asentamiento permanente incluirá personas que requieren de un cuidado especial y comida, como los enfermos; esos que no pueden alimentarse a sí mismos, tales como los niños; y esos a que se aplican ambos, tales como los bebés. Querrán animales domésticos, comida que pueda ser almacenada, y un medio cómodo y confiable de llevar comida de vuelta al asentamiento. Un grupo de aventura bien podría quedarse en la playa en un campamento improvisado debido a que esperan ser rescatados pronto. Un asentamiento que ha durado cien años probablemente tendrá estructuras más permanentes y preocupaciones que un grupo aventurero no puede siquiera imaginar.

3) Reconoce que no todas las islas son tropicales.

Una percepción que he visto en varios libros de fantasía que sobrevivir en las islas es más que fácil debido a que después de todo, hay cocoteros y fruta por todos lados, y el clima es caliente y despejado todo el tiempo, y de seguro hay una conveniente charca de agua dulce en algún lugar, y hay cuevas ocultas donde puedes esconderte de los caníbales estafados a Defoe.

Dejando de lado por un momento que la vida incluso en una isla tropical puede estar muy lejos de ser un picnic —hola, temporada lluviosa—, ¿qué hay de las islas más al norte? La comida será mucho más escasa, el clima será mucho más duro, la carencia de un refugio un problema desesperado. Si las islas están abiertas al viento, las tormentas y la nieve las barrerán como cimitarras. El viaje entre pequeñas islas cercanas puede ser eliminado por completo debido a las tormentas o las mareas altas. La misma agua será lo suficientemente fría para matarte la mayoría del año, lo cual significa que los marineros náufragos luchando por llegar a algún lugar de la orilla podrían no lograrlo.

Por supuesto, todo esto lo convierte en el telón de fondo del tipo dramático por el que muchos autores de fantasía matarían, y aumenta las posibilidades de que la isla parezca un lugar importante y desafiante a visitar. Si el autor de fantasía se vuelve complaciente, como tiende a suceder con las islas tropicales, entonces los personajes de la búsqueda tienen una oportunidad mayor de convertirlo en una búsqueda de Cupones Argumentales. “Veamos, ir a la isla tropical, recolectar la Vara de Kendar, descansar durante un día, ¡y está en la Costa Mortal!”

Por otra parte, por a tus personajes en medio de un viaje invernal y envíalos a algún lugar como las islas Shetland. Repentinamente no puede usar su fino caballo de guerra. Ni tampoco sus frágiles tiendas. No puede depender de encontrar cocos o fruta que lo sostenga, o pencas de coco con las que construir un refugio práctico. Podría tener que luchar con alguna letal bestia del hielo frente a frente. Endurece la ambientación, endurece la historia y se convertirá en algo más excitante. Y las islas norteñas no son un escenario demasiado usado de la manera en que mucha de la Europa medieval lo es, mientras que todavía está lo suficientemente al norte para no requerir que el escritor gaste todo su tiempo en el verano del que parecen tan aterrados.

4) Si la isla está completa y totalmente aislada, entonces allí las corrientes culturales serán diferentes.

Esto significa que los descendientes de las personas que naufragaron en esta isla e hicieron de ella su hogar hace cien años es extremadamente improbable que se hayan mantenido al tanto de los eventos políticos en la tierra natal de los visitantes, a menos que tengan telépatas, magos o algo por el estilo (hay está esa molesta carencia de un sistema de comunicación global de nuevo; ¿simplemente no lo odias?) Siempre estoy intrigada sobre el por qué los personajes de fantasía pueden llegar a una Misteriosa Locación TM y conocer a las Misteriosas Personas TM que les sonríen de manera una aterradora y de cualquier manera saben todo sobre ellos, pero en el caso de la isla tiene incluso menos sentido que lo usual.

Por favor, no abuses de las profecías como una excusa para el Misterioso Conocimiento IsleñoTM. En primer lugar, la profecía bien podría incluir referencias, tales como algunas marcas geográficas específicas y maneras de contar el tiempo, que ya no tienen sentido para las personas en la isla. Si la profecía comienza a hacerse realidad, ¿realmente lo sabrán? Otra cosa, el aislamiento extremo podría corromper cosas tan fácilmente como preservarlas. Un día, el Misterioso Narrador TM altera una palabra de la profecía debido a que le gustaba el sonido, la olvida o muere con un sucesor a medio entrenar. Adiós, certidumbre cristalina. Los continentes de fantasía a menudo tienen una aceptable –aunque casi nunca lo hacen— manera de comprobar de manera cruzada las profecías, incluidas cosas tales como copias múltiples, una extensa tradición oral, un refuerzo por parte de los dioses y sacerdotes, y academias de magos que preserven el viejo conocimiento. Si alguien alguna vez ha tenido una duda sobre la profecía, puede consultarla con su amigable vecino mago y escuchar la versión verdadera. Los isleños a menudo no tienen esa opción.

Si tienes un protagonista que ha crecido en una isla, tus opciones de darle una razón realista para que la deja están más limitadas que lo usual. ¿Bardos errantes que vienen a contarle historias y agitar un sentido de la aventura? No si tienen que cruzar tres mil millas de agua. ¿Sueños? Al igual que con las profecías, muy fácil de usar demasiado. ¿Viejos cuentos del tiempo antes de que las personas de la isla quedaran aisladas? Posible, pero entonces vienen los problemas de realmente dejarla. Tendría que ser una historia que tuviera apuntadas las direcciones precisas preservadas en piedra, o los protagonistas tendrán tantas posibilidades de morir en el mar como de descubrir nuevas tierras.

5) El viaje desde la isla = agua = investigación.

Toma la cantidad de conocimiento que tienen la mayoría de los autores de fantasía sobre los caballos, como discutimos en el post anterior. Ahora toma la mitad de ese conocimiento. Ahora divide la mitad. Esto parece ser la cantidad de conocimiento que tiene el autor de fantasía promedio sobre viajar por el océano, en naves anteriores al siglo veinte sin hacer investigación.

Me refiero a que al menos la mayoría de los autores de fantasía conocen el tamaño aproximado de un caballo. Saben que escribir que un caballo que caiga en un agujero de una ardilla de tierra y siga es una locura. Aun así escriben sobre espaciosas naves que aparentemente tienen docenas de cabinas para pasajeros ricos, y todo el espacio para los caballos que los corazones de los pasajeros podrían desear, mientras que la tripulación se vuelve invisible cuando no se le necesita y viola la ley de la conservación de masa cuando están presentes.

¿Qué importa?

Las naves impulsadas por el viento no eran tan grandes, y tampoco lo serían las naves impulsadas por la magia cruzadas con las que son impulsadas por el viento. Tienen que usar el espacio que tenía para la tripulación, para la carga, para la comida necesaria y el agua para los marineros, para el equipamiento, para las cuerdas, para los mástiles y velas (las historias donde los personajes tienen “completa libertad” para deambular por la cubierta me hacen preguntar dónde están levantados los mástiles), para armas si tienen un cañón, para el timón/mando de dirección, y para habitaciones que son mucho más necesarias para la tripulación que las ricas cabinas, como en una galera. Un capitán podría estar de acuerdo en tomar pasajeros si el precio fuera lo suficientemente alto, pero esa no es la única consideración que tiene. La comida para los caballos de guerra de los caballeros solamente va a ocupar una cantidad infernal de espacio.

Los botes ligeros son incluso más pequeños. Si, probablemente sabes eso, pero ese es otro hecho inconveniente que los autores de fantasía hacen desaparecer cuando quieren que sus personajes tomen un largo viaje por el mar en uno de ellos. No hay mucho espacio para almacenar la comida, el agua fresca, las ropas —especialmente los vestidos que no proveerían mucho abrigo contra los elementos— caballos, o cualquiera de los accesorios que los personajes de fantasía acumularían naturalmente en tierra. Esto no significa que automáticamente morirán en las olas. Significa que tendrán que viajar ligeros.

 

Y parece que he hecho todas las diatribas que fueron listados en la encuesta, lo cual significa que entre mañana o hoy por tarde estaré posteando una.

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Ingeniero industrial y profesor de Ergonomía de día y, de noche, escritor de fantasía y traductor. A finales del 2017 crea el blog El último puente, con la intención de aumentar la lectura de la fantasía y su escritura dentro de Cuba.

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