Diatribas de Limyaael

Limyaael 225 Momentos de tranquilidad

Autor: Limyaael

Traductor: José Alejandro Cantallops Vázquez

La diatriba de los momentos tranquilos. Tengo que admitir que estaba buscando hacer este, debido a que la mayoría de las historias que he leído últimamente (con la excepción de Jonathan Strange & Mr. Norrell), parecen confiar exclusivamente en las batallas y grandes enfrentamientos entre los personajes.

 

1) Dale a tu personaje calmado la carga de los momentos tranquilos.

Los personajes calmados son raros en la fantasía. La mayoría de los personajes –no solamente los protagonistas, sino también los personajes secundarios importantes- son del tipo que grita con “lágrimas centelleantes,” no se ponen furiosos sino que “se enfurecen,” y tienen “divertidos ojos chispeantes.” Puede parecer que el villano no tiene emociones, pero eso es solo hasta que el héroe lo derrota, en cuyo punto se quiebra. Lo más cercano que a menudo obtiene el autor es un asesino calmado que intenta asesinar al héroe, propiciando, por supuesto, otro momento ruidoso.

¿Intentemos algo más de sutileza en la caracterización, mmm? La fantasía puede usarlo, aunque sea solamente para maquillar el exceso de abundancia en el lado opuesto.

Un personaje calmado no es necesariamente un personaje sin emociones, pero sus gestos, expresiones faciales, palabras y acciones no son tan extravagantes como la de los otros. Puede que nunca se enfurezca, o el protagonista sea incapaz de saber si está sintiendo furia u otra emoción. (Conozco varias personas que son así. Era mucho más cautelosa de molestarlos de lo que era con quienes mostraban signos visibles de furia). Podría parecer el tipo de músculo andante e impasible que el héroe necesita en un compañero, y entonces sale con algo malicioso, sabio, retorcido o mordaz que el héroe nunca hubiera soñado que podría decir.[1]

Esto, por sí mismo requiere de un sutil trabajo, ya que de otra manera la expresión parecería artificial o simplemente para estimular la endeble autoconfianza del héroe (ver punto 2). Pero puede ser hecho. Y en los momentos tranquilos es el lugar donde tu personaje calmado brillará más. Además, para que siga siendo un momento tranquilo, es probablemente esencial que tal personaje asuma la carga, debido a que no sería lo adecuado para el bárbaro bravucón enfadarse sutilmente cuando ha estado enfurecido durante toda la historia.

Si te gusta imaginar que todos se enojan eventualmente, considera esta antigua máxima: “Ten cuidado con la furia de un hombre paciente.” Probablemente se necesita mucho para que tu personaje calmado pierda su temperamento. Pero cuando lo hace, apuesto que el resultado será más horrendo para todos los involucrados que el típico enfrentamiento de gritos o el ataque de petulancia adolescente.

2) Has que algunos de los momentos tranquilos no sean todo sobre el héroe.

Generalmente lo son, debido a que la mayoría de esos momentos no son batallas, el héroe está siendo honrado, o está siendo desafiado por sus enemigos son momentos cuando el héroe colapsa, se enferma, llora, dice que no puede seguir adelante o algo parecido. Entonces los otros personajes lo confortan. El viejo sabio mentor le ofrece palabras de sabiduría. El personaje calmado, si hay uno, acostumbra a contar una especie de alocada parábola que terminará, eventualmente, guiando al héroe en la dirección deseado. El héroe espía a alguien desde un arbusto, como cuando espía a una chica que se está bañando (pensarías en esa empedrada piel desnuda debido al agua fría es la cosa más sexy que cualquier personaje de fantasía ha visto nunca), y como resultado obtiene “la fuerza para seguir adelante.” Todo lo que puedo decirte es que no pienso que es fuerza.

Estaría deseosa de aceptar que el autor está escribiendo la historia desde los ojos del héroe. Pero, ¿por qué todos los otros personajes, cuándo deberían tener de manera razonable sus propias preocupaciones, personalidades y vidas, se inclinan hacia el héroe y solamente hacen cosas por su bien?

Incluye momentos tranquilos que corrijan esto. Muestra que el personaje que ha estado siendo irascible realmente estaba escondiendo una herida, y no le permitas al héroe que comience a lamentarse de que no se había dado cuenta. En vez de eso, úsalo para demostrar que la persona herida es realmente mucho más estoica de lo que pensaba el héroe y quizás tiene un desagrado extremo por ser cuidado. Esos son rasgos que son mucho más difíciles de hacer con el héroe.

Si el héroe tiene un rival – ¿al menos, puede no ser un rival en un triángulo amoroso? – muéstralo haciendo algo que el héroe no puede hacer, nunca va a igualar, y, además, no lo hace para competir con el héroe. Generalmente, si la Vivaz Chica Genérica espía a alguien practicando con su espada, él sabe cómo hacer esos movimientos en alrededor de tres días. En vez de eso, pierde la admiración de la Vivaz Chica Genérica. Has que se olvide de sus propios problemas, lo cual, si, incluye cuan sexi piensa que es el espadachín, y brevemente la historia se desplaza hacia alguien más. Sería de gran ayuda hacer parecer que el héroe esté rodeado por personas en vez de sombras.

3) Ubica momentos tranquilos juiciosamente a través de la historia.

Establecer el ritmo no es solo cuestión de cuán rápido avanza la historia, aunque dado cuantas historias de fantasía se apresuran hacia su final, todavía es una lección en la necesitan trabajar que algunos autores. También es un asunto de como las escenas encajarán en la historia terminada. Y debido a que las novelas de fantasía, más que muchos otros géneros, usan múltiples puntos de vista y saltan de cabeza en cabeza para seguir desarrollando un argumento épico, ese encaje varia de una parte de la otra a la siguiente.

En el extremo opuesto de la escala de esas fantasías apresuradas –y, en cualquier caso, la mayoría tienden a apresurarse cerca de los puntos altos – están esas novelas de fantasía donde una tarde de clases en un largo verano se mueven mucho más rápidamente. Has leído al menos una, podrías pensar en ella como un bloque de recuerdos. Ese libro donde hay treinta páginas de conversaciones o conferencias donde el viejo sabio mentor le habla a los héroes sobre su destino, donde son la norma, no la excepción. Ese otro donde los héroes han pasado al menos 300 o 500 páginas chocheando alrededor de ciudades que no sirven para introducir nada al argumento. Y las siempre infames en las que el autor comienza a construir al principio un lugar y personajes que nunca veremos de nuevo, en el nombre de contarte sobre la infancia del héroe. Pienso que las peores fantasías tienen comienzos lentos y finales apresurados. El autor intenta pintar una imagen completa y luego animarla, y no funciona de esa manera. Un personaje no debería comenzar a vivir y entonces dejar de desarrollarse.

Desperdiga momentos tranquilos entre las batallas, y las escenas de riñas (¿deben estar allí? Si quieres, puedo arrastrarlas tras el granero y matarlas por ti), y las escenas donde el héroe escucha la historia pasada, y las persecuciones jadeantes del enemigo. Si la historia no es otra cosa que momentos tranquilos, el foco del autor realmente debería estar allí; tiene que ser una historia tranquila. En vez de eso, lo que a menudo sucede es que al autor no le importan los momentos tranquilos. Piensa que no son necesarios o es demasiado perezosa para encontrar medios más sutiles de entretejer el trasfondo, la historia, el sistema mágico y cualquier cosa que el lector necesite saber. Su foco está adelante, en la siguiente batalla, y los momentos tranquilos son arrastrados y sufren como resultado de esto.

De verdad, tienes que preocuparte por ellos.

4) Introduce versiones más moderadas de las grandes emociones.

Regresemos a las lágrimas centelleantes y la rabia bravucona y los ojos chispeantes. Están ahí. Bien Pero incluso los héroes naturalmente emocionales deberían tener momentos cuando sienten melancolía, irritación y humor en vez de tormento, furia y una alegría salvaje.

¿Qué hay de introducir una escena tranquila dónde el héroe mira un atardecer y se siente melancólico por ello? No necesita filosofar sobre cómo esto está conectado a su búsqueda y como su pueblo perecerá en el atardecer si no encuentra el Amuleto de Sombras. De hecho, más bien derrotan su propósito, y esclavizan la tristeza menor a una mayor. Simplemente déjalo mirar y sentirse triste, y realmente no saber por qué. ¿Realmente nosotros siempre sabemos por qué? Probablemente no. Y, oye, ¡tienes que usar tus habilidades descriptivas! ¡Incluso nombres coloridos!

La irritación genuina es algo que no tiende a aparecer a menudo en la fantasía. Los héroes adolescentes se angustian, pero eso nunca es sobre algo demostrablemente menor; es siempre sobre salvar el mundo. Las riñas son usadas exclusivamente como unos medios de tensión sexual. (Y, sí, sé que en la vida real hay parejas que riñen. Hay otras que no. Y, en este punto, cuando cualquier otra pareja en la fantasía se relaciona de esa manera, me gustaría ver algún modo diferente de interacción. Incluso podría haber personas quiénes se han gustado las unas a las otras desde el comienzo, ¡jadeos!)  La irritación es una buena excusa para hacer que las personas hagan cosas estúpidas, especialmente si están en un campamento o en un pueblo en el que tienen razón para pensar que están seguros. Pueden dejar de reprimir todo ese enfado que los ha estado consumiendo lentamente, y ser derribado por el asesino calmado, quien es, y esperemos, no uno de esos tontos que liberarán al héroe debido a que “le gustan la emoción de la persecución.”

El humor es jodidamente raro. Tienen el doble de humor de retrete y puyas, y el “ingenio” que a los autores les gusta que sus héroes muestren frente al Señor Oscuro. (Pfff. Autores. No llamarías ingenioso a eso que te da dolor de estómago y fue tan divertido como escorpiones cayéndote en el rostro, ¿lo llamarías? Por supuesto que no. Entonces déjalo de llamarlo de esa manera.) Intena hacer que los personajes rían juntos. Quizás piensan que hay un fantasma siguiéndolos, den un rodeo para enfrentarle, y simplemente resulte ser un caballo pálido que habían perdido hace tiempo. Quizás tienes un personaje que realmente puede contar bromas. Quizás tienes un personaje que imita a otros en poses reveladoras y ubica los dibujos “de manera inocente” donde pueden encontrarlos. Esta puede ser una maravillosa caracterización.

Pienso, que al menos se vive mucha vida entre las grandes emociones como en ellas. Y, en la fantasía, hay muchas oportunidades donde los personajes no están escapando, discutiendo, luchando o haciendo el amor, tales como cuando están montando el campamento o esperando en un campamento militar o viajando. Muestra cómo viven en los momentos intermedios.

5) Los momentos tranquilos no tienen que ser introspectivos.

 Esto es algo en lo que creen demasiado a menudo los autores. El problema está, en que muchos de ellos no pueden escribir la introspección que va allí. El personaje simplemente se sienta allí y tiene pensamientos que ya ha tenido, información de la que el lector ya está cansado, y preocupaciones que el lector sabe serán resueltas de una manera predecible. Entonces, alguien lo interrumpe después de dos, cinco o diez páginas, ella salta y corre a resolver la siguiente crisis. La introspección no tiene que calmarla o hacer que tenga un plan, tonta de mí, siempre pienso que era parte del punto pensar sobre las cosas. Le provee un coagulo de helado azucarado con el que el lector tiene problemas para tragar cuando digiere tu historia. Hay escenas que podría no saltarme, de la manera en que hago con las descripciones de la vestimenta, pero a menudo no recuerdo demasiado de ellas cuando son hechas. No tengo que hacerlo. He escuchado todo antes.

Así que, ¡has otras cosas en los momentos tranquilos! Ya he mencionado mirar cosas y usarlas para construir la interacción del personaje. Otras opciones:

  • Muestra al héroe planeando. Hoy en día encuentro esto más impresionante que el autor soltando su imitación barata de deus ex machina en la penúltima escena antes del clímax. En vez del apresurado diálogo, “¡Oh, sí, el héroe tiene una superarma, y así es como funciona!” dos páginas antes de que sea necesario poner en funcionamiento el arma. Muéstralo construyendo la superarma, armando la superarma, planeando la superarma.
  • Muestra algunos aspectos de tu mundo. Uno de mis momentos tranquilos favoritos que he escrito alguna vez fue sobre el héroe y la heroína (al menos, sí por eso te refieres al protagonista masculino y femenino), caminando fuera de su ciudad mientras él le cantaba a ella en otro lenguaje. Ella no sabía que él había viajado entre un pueblo que vivía al sureste de la ciudad durante el tiempo suficiente para aprender el lenguaje, y hasta ese punto, tampoco lo sabía el lector, o yo. Entonces ella quería que él le tradujera la canción, él se negó, y nos lleva dentro de dos subtramas mucho más grandes, que tienen que ver que sus peleas maritales y exactamente quien estaba al mando.
  • Detalla las consecuencias de un movimiento ruidoso. A menudo los héroes no pasan ningún momento sanando o recuperándose en una novela de fantasía, debido a a) esos condenados sanadores mágicos que aparentemente se reproducen como conejos y b) el autor siendo reluctante a detallar cualquier sanación o recuperación que ella no pueda pensar vinculada a un argumento romántico. Pero, aun así, el compañero del protagonista de quien no se va a enamorar, tiene que pasar tiempo cuidándolo o haciendo que recupere su salud, puede ser un valioso personaje punto de vista. Sin nada más, le da al personaje una excusa más graciosa para que el escritor cambie a un punto de vista diferente. Difícilmente puede hacer mucho más cuando dicho héroe/heroína está inconsciente, medio muerto o dormido todo el tiempo.
  • Ve por la tensión sutil. No he leído un montón de fantasías donde el héroe pasa tiempo en una celda de prisión o en un espacio escondido sin que algo suceda. Alguien llega a torturarlo, escapa, los enemigos lo encuentran en alrededor de tres páginas, el autor simplemente se lo salta todo y me dice que han pasado seis días, etc. Aún así, pienso que puede ser hecho; los autores de fantasía simplemente no tienen practica con la sutileza. La secuencia que más disfruto de la novela Los Nueve Príncipes de Ámbar de Zelazny es esa donde el personaje principal pasa cuatro años en prisión. Ni siquiera es tan larga como las secuencias de batalla –aunque por supuesto, eso no significa que de otra manera lo sería, el libro en sí mismo no es demasiado largo, y se mueve como un tren de carga- pero se las arregla para hacerme parecer como si realmente hubieran pasado cuatro años. Y, también, me lo cuenta en primera persona, y sin hundirse en la angustia.

 

Parece que la siguiente será sobre música.

[1] Amistoso de La mejor venganza de Joe Abercrombie encaja perfectamente con esta descripción:

—El carnicero me dijo que era cordero, y no tuve ningún motivo para dudarlo —Amistoso levantó en alto su tenedor—. Además, nadie vende la carne humana tan barata.

Se hizo uno de esos silencios incómodos que Amistoso siempre parecía suscitar con sólo pronunciar más de tres palabras seguidas.

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Ingeniero industrial y profesor de Ergonomía de día y, de noche, escritor de fantasía y traductor. A finales del 2017 crea el blog El último puente, con la intención de aumentar la lectura de la fantasía y su escritura dentro de Cuba.

9 Comentarios

  • DannX

    Muy buena como siempre. Lim tiene mucha razón en cuanto a las novelas que tienen comienzos lentos y finales apresurados. Ese es el estado de mi novela actual y algo en lo que todavía estoy trabajando, y ahora estoy medio atascado en uno de esos momentos de paz, poco antes del evento que desencadena el climax, el final de la historia. Sus consejos aquí ayudan mucho.
    Al igual que el comentarista anterior yo disfruto mucho de esos momentos de tranquilidad, y Sanderson los hace bien. A primera vista parecería que los personajes interludios son rellenos de una sola vez, pero tarde o temprano acaban apareciendo en la historia principal y teniendo un papel muy importante (EJ: Szeth, Lift, Rysn).

    • José Alejandro Cantallops Vázquez

      Que bueno que te ayuden los consejos y que con ellos puedas salir del atasco de tu novela.
      Por cierto, llevaba rato por decírtelo, Lim, es un apodo bastante bueno para Limyaael.

      • DannX

        El apodo es para no escribir tanto, es algo que suelo hacer, a veces sin darme cuenta, con los nombres largos o complicados de deletrear. Aunque también es de cariño (ojalá no se moleste si lo ve algún día).
        Odio el bloqueo de escritor. ¿De casualidad Limyaael ha escrito algo al respecto? Si mal no recuerdo tú publicaste un artículo también pero no logro encontrarlo. Yo tengo una idea de cómo superarlo, pero sería interesante sus opiniones.

      • José Alejandro Cantallops Vázquez

        Comprendo, a mí me pasa lo contrario, no tiendo a acortar los nombres y decirlos completos.
        El artículo es Cómo enfrentarse a la página en blanco, que no es exactamente sobre el bloqueo del escritor, pero ayuda aunque sea a comenzar a escribir algo. Limyaael no ha escrito nada exactamente sobre el bloqueo del escritor, no creía en ello (escribía más de 6.000 palabras al día). Pero si tiene algunas diatribas, por las 300 y algo sobre cómo trabajar basándose en una idea, una imagen o un sueño.

  • Michael Bram

    Como de costumbre, Limyaael asombra a la gente, gran diatriba. En mi opinion, Sanderson utiliza muy bien este recurso en sus tan llamados “Interludios”, momentos de calma y que por alguna razon todo aquel con el que he hablado del tema, odia. En los personal, me gustan mucho. Ayudan al trasfondo de la historia y tambien ayudan a aliviar la tension (y mi presion arterial XD) de la historia.

    • José Alejandro Cantallops Vázquez

      Yo no soy muy fan a los momentos de calma, pero sé que son necesarios, aunque muchas veces los autores se pasan con ellos y terminan siendo bloques información basura.

      • Michael Bram

        Supongo que es mejor decir que es un bajón a la intensidad que uno de calma, sigue habiendo acción, pero no en la misma escala.

      • Gamora90

        Coincido. No vuelan sables y flechas pero hay su drama, su pulso.
        A José, gracias por esta diatriba, la tuve en inglés y la perdí sin haber tenido tiempo de meterle mucho coco 🙂

      • José Alejandro Cantallops Vázquez

        De nada y gracias por comentar, Gamora, yo me pasé una temporada descargándolas todas y haciendo salvas de ellas compulsivamente para evitar que se me perdieran.

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