Limyaael 263 El ejército
Autor: Limyaael
Traductor: José Alejandro Cantallops Vázquez
Tuve que dividir este en dos debido a la longitud que tendrá.
Realmente, podrías sustituir todos estos primeros tres subtítulos por “Combustible.”
1) Comida.
Muchos autores citan la afirmación de que un ejército viaja en su estómago, pero pocos autores hacen algo con ello. ¿Dónde están los vagones de suministros, las largas líneas de ganado que seguramente deben ser sacrificadas para proveer toda la carne que todo el mundo parece estar comiendo, los cocineros que preparan el estofado, el caldo o las ensaladas? ¿Si el ejército no se molesta en tener vagones de suministros, dónde están los grupos de forrajear que traen comida de las áreas cercanas? ¿Dónde están los reemplazos eventuales para las alforjas sin fondo de raciones secas que los soldados llevan con ellos en otros ejércitos de fantasía?
Cada una de estas situaciones tendrán sus propios problemas con los que deben lidiar. La solución es lidiar con ellos. Puedes conseguir algo de kilometraje e incluso, apuesto, que sacarás puntos argumentales. Pero si quieres que tus lectores realmente crean que estos soldados están comiendo y, especialmente, si quieres descripciones suntuosas de comida, tendrás que estudiar maneras de cuidar de ella.
¿Los vagones de suministro? El problema principal con las largas líneas de suministros es que pueden ser cortadas. Quizás, debido a eso un ejército no puede aventurarse tan lejos de un almacén central. Quizás el otro bando llega galopando, quema los vagones de suministro y conduce fuera el ganado. Quizás, el primer ejército en tu mundo que descubre una manera absolutamente infalible para proteger sus líneas de suministro va a ganar cada batalla. Juega con esto. Diviértete con ello.
¿Forrajear de la tierra? Bueno, el enemigo podría quemar sus propias cosechas, para evitar que el ejército los tome. (Y entonces, consigues las hambrunas, uno de esos otros problemas que, por alguna razón, No Existen en mucha ficción de fantasía militar). También está el hecho de que, dependiendo de la temporada y el terreno, podría no haber mucho que comer por los alrededores, y el factor de golpear y fallar de la caza es alto. Y si el enemigo nota que el ejército está forrajeando, podrían arreglárselas para poner trampas para ellos en las que pueden parecer pueblos completamente abastecidos; la ilusión mágica puede ayudar con eso.
¿Los soldados trayendo suministros? Aquí el principal problema es que hay un límite a lo que un soldado puede llevar, y a menos que le des a todos una mochila sin fondo, necesitarás reabastecerlos pronto. Quizás se detengan en los pueblos, quizás entonces comienzan a forrajear, o quizás tienen una bonita solución mágica, como alguien teleportando comida desde el frente interno. Todas esas podrían ser situaciones argumentales, así como también —¿qué sucede cuando sus visitas tensas a un pueblo terminan en violencia, comen algo poco familiar que los pone demasiado enfermos para moverse durante un día o un arquero enemigo se las arregla para librarse del teleportador?
Prestar atención a las dificultades de la comida podría ser un enviado de dios cuando las tramas tontas de fantasía básicamente solo se preocupan por “el ejército marcha, pelean, el ejército mata a todo el mundo, echan espuma, enjuagan y repiten.
2) Fuego.
La mayoría de los ejércitos queman madera. Bien. ¿Pero de dónde viene la madera? Un ejército debería estar o desnudando bosques a medida que marcha, tener un suministro de madera traído en los vagones o usando pequeñas ramas y pedazos de madera dispersa— todo lo cual sufre los mismos problemas que las maneras de encontrar y transportar comida.
Sin embargo, el fuego tiene un problema diferente pero relacionado y que depende del terreno. ¿Un reino boscoso? Ningún problema. Pero cuando un ejército está atravesando un desierto, siempre me pregunto cómo se las arreglan para conseguir la madera que están quemando. El doble para las praderas, los pantanos (a menos que el autor note que el pantano tiene árboles), montañas y tierras baldías heladas. Eventualmente, se quedarán sin la madera que trajeron con ellos, probablemente mucho antes de que salieran de una gran parte de dicho territorio, y tendrán que o avanzar sin fogatas o usar algo más.
Las bostas podrían ser posibles, especialmente en las praderas donde hay animales pastoreando por los alrededores que sueltan grandes cantidades de ella. La hierba podría funcionar, aunque en ese caso las flamas arderían muy rápidamente y tienen que tener otra forma de comenzar un fuego que frotar dos ramas juntas. Si están cerca de un yacimiento de turba, podrían usar eso, pero la turba podría ser jodidamente difícil de excavar.
O ni siquiera podrían tener fogatas, lo cual muchos autores de fantasía solo ven como una opción cuando los enemigos están acosando a los héroes. Aunque toma nota de ello como un detalle puramente realista. ¿Tienen comida que necesita ser cocinada, están en un país donde se congelarían hasta morir sin ella, o usan las fogatas como una señal para centinelas y exploradores? Si no es así, entonces podría no haber razones para una fogata, o solamente los comandantes y personas con alto rango podrán tenerlas.
3) Monturas.
Los caballos son problemas de alimentación andantes, debido a que comen mucho y para mantenerse en máxima condición no pueden pastar todo el tiempo (a menos, supongo, que originalmente fueran caballos salvajes y estén acostumbrados a tales comidas). Especialmente los caballos de guerra y los caballos que arrastran los pesados vagones de suministros que necesitarán en especial comer mucho. También necesitan mucha agua, lo cual puede limitar los lugares donde el ejército puede acampar. Y dependiendo del país de origen, podría no haber demasiados caballos en un ejército.[1] Si tu reino usa una típica sociedad jerárquica basada en la riqueza, entonces probablemente solo las clases más ricas pueden permitirse caballos y, ciertamente, solamente los más ricos pueden permitirse el tiempo, dinero y crianza que toma conseguir sementales entrenados como buenas monturas de guerra.
También, ¿qué hay del terreno que están cruzando? Los caballos serán buenos en la pradera o en un bosque con senderos lo suficientemente amplios para que pasen. Solamente ciertos tipos de caballos lo hacen bien en el desierto, habrá problemas en las montañas, y es difícil ver mucho uso para una caballería en una zona ártica donde una ventisca mágica nunca deja de soplar. Antes de que incluyas automáticamente una división de caballería, incluso para exploración (ver punto 5), pregúntate a ti mismo si realmente funcionarían.
Los mismos problemas, especialmente los de comida, se aplican a los diferentes tipos de monturas:
- Muy fuertes en los desiertos, y los batrician lo hacen bien en el frío, pero en cualquier otro lado, sus malos temperamentos y paso mucho más lento probablemente los harían la segunda opción ante otros tipos de monturas.
- Oh, sí, son fuertes, pero comen y beben mucho más que los caballos. Si vas a incluir elefantes en tus ejércitos, tus lectores probablemente tomarán interés en el problema de los suministros que no tendría si solo fueran caballos y usaras el truco de “pastar.”
- Burros/mulas. Más duros que los caballos, pueden servir más fácilmente como animales solo para carga, y son mucho mejores en las montañas y comen menos. El problema principal, como con los camellos, es sus temperamentos; una mula que decide que no quiere llevar su carga montaña arriba por un sendero va a causar problemas en toda la línea.
- Las ventajas de ellos son obvias, lo cual pienso es el por qué tantas novelas de fantasía los usan como máquinas de guerra. Pero si los dragones son reptilianos, aunque puede que no necesiten comer a menudo (así como las serpientes gigantes tales como las anacondas), se comerán a sí mismos cuando lo necesiten. Y debido a que muchos autores representan los temperamentos dracónicos como aterradores, probablemente no estarán deseosos de esperar. Un ejército debería tener un suministro de carne a mano todo el tiempo, solo en caso de que fuera el día en que un dragón se pone hambriento.
4) Centinelas.
Me irrita cuando un grupo grande de héroes atacantes simplemente pasan directo dentro del campamento enemigo debido a que los centinelas enemigos hacen cosas estúpidas como marchar al mismo ritmo, encontrarse exactamente en el mismo lugar y gritarse todo el tiempo exactamente las mismas frases claves (por qué sí, hola de nuevo, Robert Jordan). No pienso que ningún comandante que se las haya arreglado para durar en el campo haría esa estupidez. Es probable que los centinelas tengan precauciones, algunas obvias y no tan obvias para evitar que los héroes se adentren, y si el ejército de los héroes no las tiene, es algo que jodidamente debería tenerlas.
Entre algunas de las cosas con más sentido común:
- Los vigilantes que se mantienen fuera de la vista, quizás en un árbol, tienen una ventaja decisiva. Un explorador fisgoneando es menos probable que los vea, mientras que ellos tienen al menos una oportunidad de ver al explorador. Y si son arqueros, entonces ese podría ser un espía que recibirá una flecha en su garganta y nunca regresará gimiendo con sus amos.
- Los centinelas podrían volver sobre sus pasos, usar velocidades erráticas y aparecer en puntos inesperados en sus cursos si hacen una ruta. Eso asegura una sorpresa para alguien que piensa que ha estimado su ritmo y está arrastrándose a través de las líneas.
- Un sistema de contraseñas estará casi con seguridad en uso si los centinelas tienen que ir y reportar al comandante o al general. Un héroe que roba la vestimenta de un centinela y después baila un vals por el campamente me hace resoplar por la nariz. Es tan tonto como pensar que los enemigos le miran las ropas y deciden, “¡Sep, es aceptable!”
- Cuando los centinelas cambian guardias, y especialmente si llaman y no obtienen respuesta, esperaría que se detuvieran y esperaran, más que cargar alegremente dentro de una trampa. Y, por supuesto, encontrar un guardia inconsciente o muerto es algo por lo que poner en pie de guerra al campamento, asumiendo que el héroe se las ha arreglado para pasar sin ser detectado. Al menos debería tomar el tiempo para esconder el cuerpo.
- ¿Por qué solamente los centinelas deberían vigilar cuando saben que el enemigo está allá fuera y podría intentar el sabotaje? Los pares o tríos vigilando un gran ejército tendría mucho más sentido, así como millares de soldados no significaría que la misma persona estaría vigilando noche tras noche, y podrían apoyarse los unos a otros si llegan los problemas.
5) Exploradores.
Pobres queridos, les prestan poca atención. Está el mensajero ocasional que llega precipitadamente dentro del campamento y se lanza a sí mismo sollozando ante el comandante, usualmente justo antes de que el ejército de los héroes caiga sobre los enemigos como una bomba atómica, pero, de otra manera, son… bueno, seguramente están allá fuera en algún lado, haciendo cosas importantes, pero no existen realmente hasta que el autor no necesita uno en la pantalla.
Un ejército avanzando a través del territorio enemigo necesitará toda la ayuda que pueda conseguir de sus exploradores. Un hombre o mujer solo puede moverse más ligero y rápidamente que un ejército completo en marcha, puede espiar las trampas que los enemigos podrían haber puesto, puede notar las características del terreno que serán un problema y los reportarán, y tienen una mejor oportunidad de pasar desapercibidos. Un enemigo que se las arregle para matar a todos los exploradores y así cegar al ejército tiene una enorme ventaja.
Así que, algunas ideas sobre exploradores:
- No tienen que montar caballos. De verdad. Si su preocupación más grande es no ser vistos, un caballo sería más un estorbo que una ayuda, debido a que hace más ruido, come un montón, deja rastros más reconocibles (y deposiciones), y no puede trepar un árbol o arrastrarse dentro de un espacio apretado de la manera en que puede un explorador siendo cazado. Si la preocupación principal es la velocidad, entonces podrías necesitar caballería.
- Los exploradores con magia serían valiosos. Alguien que, digamos, pueda pasar mensajes telepáticos antes de aventurarse más adentro del peligro tiene tres ventajas: a) reporta más rápido, b) menos oportunidad de ser detenido, como podría ocurrir si intenta enviar un pájaro mensajero, y c) ninguna necesidad de realizar un regreso físico al campamento que podría hacer que lo capturen en el camino o desperdiciar tiempo.
- Los exploradores morirán, debido a que el enemigo estará atento a ellos y los tratará como blancos móviles. Aquí hay una manera agradable de poner a tu héroe en una situación peligrosa.
- Considera tener espías no humanos. Si los héroes tienen un mago que puede usar sus ojos para vigilar al enemigo a través de un animal (un concepto que he visto en ambos, Pratchett y Saberhagan), o un animal inteligente que sale, vigila y regresa, o un cambiaformas, el enemigo se las verá más negras para detenerlos.
6) Armas.
Lo mejor es que los héroes tomen mucho cuidado de esto, debido a que dependiendo de la manera en que establezcas tu ejército, podrían no conseguir ninguna más.
Por ejemplo, digamos que hay muchos campesinos alistados en el ejército. ¿De dónde van a conseguir sus armas? Puede que actualmente hayan tenido prohibido usar cosas como espadas en tiempo de paz, o pueden no ser capaces de permitírselas. Quizás el ejército tiene una armería andante con ellos. Imagina lo que sucedería si los enemigos se las arreglan para atacar y hacerse con los vagones, cofres o lo que sea que contiene la armería.
Si una espada se rompe o se oxida, ¿qué hará el héroe? Quizás ir y traer una espada de la armería o buscar un herrero para que le haga una. Los cuales aquí necesitarán algún tipo de presencia (y, de cualquier manera, un ejército con un montón de caballos probablemente tendrá un herrero que actúe como herrador). Puede tomar tiempo y costar algo de dinero, y si el enemigo ataca al día siguiente mientras el ejército está durmiendo pacíficamente, el héroe podría estar sin una espada.
Los arqueros usarán un montón de flechas, a menudo sin acertar a nada. Déjalos buscar por los campos de batalla las que quedaron. O muestra a los fabricantes de arcos y flecheros viajando con el ejército. También has algo de investigación sobre arcos, para asegurarte de que tu heroína “frágil y delicada” realmente puede tirar del arco que está usando. Se necesita una fuerza enorme en la parte superior de los brazos para tirar del peso de los más grandes.
¿Qué hay de la artillería? Bueno, la mayoría de los autores de fantasía son reluctantes al permitir que la pólvora se introduzca dentro de sus mundos. Pero podrías tener grandes y pesados cañones, los cuáles casi seguramente necesitarán ser llevados sobre ruedas, se atascarán en el fango, requerirán caballos o hombres fuertes y pacientes, necesitarán tiempo para cargar, y requerirá equipos para hacer dicha carga, empujar y cuidar del arma en sí. En un mundo sin pólvora, probablemente todavía habrá catapultas, balistas, torres de asedio especiales, etcétera. Comparten los mismos problemas, particularmente “¿De qué vas a hacer?” las torres de asedio, y se quedarán atascados en el fango y las zanjas si tienen que ser arrastradas grandes distancias.
7) Comandantes.
Esto depende del tamaño y condición de tu ejército. Si es uno pequeño, un centenar de hombres, entonces el comandante podría tener tiempo para ver la mayoría de los problemas por sí mismo. Después de una larga espera, de la que podría estar alegre.
Sin embargo, en un ejército enorme, con miles de personas y donde están ocurriendo cosas importantes todo el tiempo, los comandantes de alto rango o el general no tienen ninguna razón en particular para restar preciosos minutos de su día para entrevistarse con los reclutas más nuevos que piensan que han visto fantasmas en la noche o algo por el estilo. Ese es por qué tiene subalternos. Los subalternos probablemente le darán primero una mirada al problema y verán si necesita ser ascendido en la línea, e incluso entonces, probablemente irán al segundo al mando antes de que al mismo general o al comandante superior.
(Esto lo incluí puramente debido a que he leído demasiadas novelas de fantasía donde los héroes son llevados cautivos y marchan a través de miles de soldados para ver al general de una vez, cuando no hay evidencia de que son particularmente importantes para el lado contrario. Ahora, si el autor indica que hay altas recompensas por ellos, o uno de los héroes es suficientemente estúpido para exclamar que es el hijo del comandante contrario o algo parecido, eso podría ser diferente).
Pienso que mañana será sobre la marina.
[1] Una novela de fantasía que explora de una manera muy interesante este hecho es Los caballos celestiales de Guy Gavriel Kay, donde los caballos de raza son los bienes más preciados.
2 Comentarios
VonGoldring
Creo que fue en la rueda cuando tuvieron que irrumpir en un campamento de los capas blancas los guardias tenían un recorrido muy predecible, se encontraban en un punto cada no sé cuántos pasos y decían: “por la luz” o algo así. No sé si fue Mat o Lan el que se infiltró pero acabaron rescatando a todo el mundo sin problemas y es interesante lo tontos que resultaban esos centinelas siguiendo ese sistema, si se les agarraba el tiempo de su rutina te podías colar en el campamento. Creo que Limyaeel se refería a eso. Me reí al recordarlo. Por lo demás buena diatriba.
José Alejandro Cantallops Vázquez
Disculpe por la tardanza en aparecer el comentario, camarada, el tontos puso el comentario en el filtro de las malas palabras y bueno, ahora es que me conecto para aprobarlo. Probablemente haya sido Mat, pero es comprensible, Jordan no destacaba mucho en la parte militar, al igual que siempre me pareció tonto lo de la ciudadela donde estaba la espada terangreal, al jodido lugar sólo había que rendirlo a base de hambre igual que cazar a las aes sedais a base de veneno y ballesteros.
Pero bueno, uno disfrutó de la saga.