Diatribas de Limyaael

Limyaael 274 Imperios, parte 2

Autor: Limyaael

Traductor: José Alejandro Cantallops Vázquez

La segunda parte de la diatriba de los “imperios,” debido a que la primera se hizo demasiado larga como para ponerlo todo en una sola.

 

5) “Tus administradores no lo son.”

El imperio tendrá problemas con los nativos rebeldes, el viaje, la comunicación, las personas que son medios imperiales y medio nativos, y otros países e imperios. También, siento decir, tendrá una cantidad aterradora de problemas con las personas que están dentro de la gran máquina —eso es decir, los gobernadores, los alcaldes, los líderes de la colonia y otros burócratas de nivel medio.

Considera esto. ¿Qué tipo de persona es probable que sean los administradores? Probablemente imperiales, especialmente al comienzo, cuando el imperio no puede confiar en ningún nativo para que gobierne la colonia por sí mismos y actúen en favor de los intereses del imperio en vez de los de sus vecinos. (Quizás el imperio tiene controles mágicos para garantizar que actúen de esa manera, lo cual podría proveer un interesante gancho argumental, o quizás la cuestión nunca ha surgido debido a que los nativos han sido eliminados por completo y no está la opción de tener un administrador nativo). Tendrán que tener conexiones, dinero, poder, magia, patronazgo o algo lo suficientemente grande como para asegurar que consiguieran una posición de tal confianza. Después de todo, en una colonia distante de la ciudad imperial o la capital, el emperador no estará mirando por encima del hombro a cada segundo. Por otra parte, los administradores también tendrán que tener alguna razón para arriesgar a ir a las colonias y perder todas las ventajas de vivir en casa.

Muchas de esas posibles motivaciones no van a ser buenas noticias para la colonia que van a gobernar los administradores. Si están allí para hacerse ricos, se asegurarán que la colonia de beneficios, ya sea si eso daña o no a las personas que se supone está protegiendo. Si son embarcados como una vergüenza para sus familias de alto poder, podrían resultar tener increíbles habilidades secretas de liderazgo —pero no es probable. Si están creando experiencia que los dejará ascender a lo alto del oficio político, sus ojos siempre estarán atrás en el imperio, y probablemente no considerarán la colonia como un hogar. Si vienen con ilusiones románticas, esas ilusiones sufrirán un impacto rápido y grave, y un líder decepcionado hace que todo el mundo a su alrededor será realmente infeliz.

Ahora, esto no significa que no habrá gobernadores y líderes excepcionales. Significa que esos excepcionales serán las excepciones, más que la regla. Es probable que las colonias sufran un poco, al menos hasta que puedan comenzar a persuadir al imperio de que acepte gobernadores/líderes/engranajes en la maquinaría a personas que nacieron aquí y le concedan interés a hacer la colonia mejor, en vez de simplemente rentable o útil. Y dependiendo de la profundidad del conflicto entre los imperiales y los nativos, o cuán rápido los colonos comienzan a verse a sí mismos como separados de la madre patria, eso podría tomar un largo, largo tiempo.

6) “Quien roba mi reputación roba una cosa complicada que es probable que le explote en la cara.”

Un truco común en la fantasía es asignarle a los países reputaciones. Ese reino en particular es malvado, debido a que está reinado por el cruel Rey Golpedelátigo, y el héroe ha escuchado que recientemente han comenzado a practicar sacrificio humano y Satanismo algo que luce mucho como el Satanismo con los nombres cambiados. Ese país en particular tiene gracia, es refinado, pero está desapareciendo, es el último remanente del poderoso imperio mágico que gobernó el continente hace generaciones. El imperio generalmente tendrá edificios con columnas blancas y personas suspirando en las ruinas (podrían ser elfos) Y este país de por aquí está experimentando con la democracia y es audaz y decidido de todas las maneras correctas. Ningún punto para suponer que tipo particular de mentalidad cultural está bombeando aquí el autor.

Para los imperios, la reputación tiende a estar polarizada dentro de la graciosa, refinada, pero desvaneciente red que se supone que los héroes deben admirar o una invencibilidad que nadie puede tocar —a menos que esta banda particular de héroes valerosos, por supuesto, esté destinada a convertirse en una banda de revolucionarios igualmente intocables. Estas reputaciones son usadas para explicar porque los imperios actúan de la manera en que lo hacen. No les queda poder y lo saben. O tienen un poder invencible y esa es la razón por la que ganan todas las guerras. De hecho, los rebeldes se rinden tan pronto como las tropas imperiales llegan, debido a que saben que no tienen oportunidad.

Entonces quiero saber porque en primer lugar los rebeldes alzaron las banderas de la oposición. Las reputaciones ciertamente existen, pero es perezoso usarlas para evitar cualquier conflicto del todo (o impulsar a los protagonistas dentro de la luz pública al hacerlos parecer como si fueran los primeros que tuvieron la idea de rebeldía). Y es más que solo ejércitos lo que le dará sus reputaciones a los imperios.  El tamaño importa, ¿recuerdas? Dentro de un imperio tan grande, vas a tener opiniones encontradas, y fuera de eso, diferentes naciones, grupos y otros imperios tendrán otras ideas conflictivas.

En nuestro mundo, la religión fue una fuerza conductora tras el conflicto de los imperios. El imperio británico de los 1600 y posterior, a menudo usaba propaganda para distinguirse a sí mismo del imperio español, debido a que el imperio español era —jadeo—católico. La demonizada “Leyenda negra,” de que los torturadores españoles infringían sobre los nativos americanos era peor que cualquiera anterior o desde entonces, disparaba la indignación británica, fortalecía la identificación religiosa entre los protestantes (al menos ellos no eran como esos aterradores católicos, incluso si ellos compartieron espacio con otras denominaciones protestantes que despreciaban), y cementó la idea de que el tratamiento británico de los nativos, cualquiera que hicieran, era mejor. Esto funcionó en la madre patria para incrementar la aprobación nacional de los ataques piratas a las naves españolas. Hizo a los colonos británicos sentirse píos y asegurarse de que habían venido al Nuevo Mundo por razones completamente diferentes a las de sus contrapartes españolas. Otros imperios, tales como el francés, aceptaron o desmintieron la Leyenda Negra como les fue conveniente. Por supuesto, mientras tanto los españoles se veían a sí mismos como completamente diferentes, como los salvadores de los nativos; si se convertían en católicos antes de morir, sus almas aun serían salvadas, y esa era la cosa importante.

Juega con las reputaciones en tu mundo de fantasía. Pueden contener mucha verdad, pero no deberían ser igualadas con la verdad. Y no dejes que las reputaciones funcionen como una extensión que predetermine las acciones de todos. Mira a las funciones a las que sirven las reputaciones, y piensa sobre que otras motivaciones pueden estar ayudando, disfrazando o embelleciendo.

7) “La ____________ y ____________ de Gibbon.”[1]

Los imperios caen. Ha sido el curso con casi cada imperio en el mundo real, y una buena cantidad de los de las novelas de fantasía. Sin embargo, las causas tras la caída de los imperios en los mundos de fantasía tienden a ser simplistas: un rey es malvado, una persona especial es elegida para destruir al imperio malvado (o bueno), los dioses repentinamente los abandonan, alguna catástrofe mágica mal definida, etcétera. Esto puede ser el por qué los autores a menudo ponen la caída del imperio en el pasado, y dejan caminar a sus personajes alrededor de las ruinas antiguas y digan “oohh” y “aahh.” Pero al menos hay tanto, sino más, que se gana al escribir sobre la caída del imperio en el presente y mostrar que hay múltiples razones trabajando juntas para causar la caída.

¿Necesitas una lista de razones de que un imperio fuerte pueda declinar y tambalearse? Aquí hay una corta, corta lista para que comiences:

  • Un imperio rival gana fuerza. España debutó en la escena en 1942 con el descubrimiento del Nuevo Mundo y la expulsión final de ambos, los moros y los judíos sefardí. Para ese momento comenzaba a declinar el francés y británico que durante mucho tiempo se habían estado haciendo pedazos, y las oleadas revolucionarias en sus antiguas colonias aceleró el proceso.
  • Las colonias divergen lo suficiente de la madre patria como para no considerarse a sí mismas leales a ella, y comenzar a rebelarse (quizás animadas por imperios rivales).
  • El imperio se mete dentro de una guerra en cualquier otro lugar que demanda más y más de su tiempo, atención y no le deja relajarse. Piensa en las largas décadas de Vietnam.
  • Una plaga, hambruna, gran incendio, tormenta y otra catástrofe no relacionada con la guerra golpea el corazón de cualquier ciudad o tierra que los imperiales consideran su “hogar.” Eso va a afectar la moral y la reputación del imperio, así como también su pura fuerza militar.
  • El imperio se divide en facciones rivales —quizás entre dos líderes militares o políticos de igual importancia, quizás debido a una ciudad establecida en cualquier lado que inesperadamente comienza a florecer— y se rompe en pedazos.
  • El comercio cambia/un recurso disminuye/alguien encuentra otra fuente de un producto sobre el cual el imperio tuvo el monopolio y lo vende más barato y más lejos.
  • Una explosión de crecimiento tecnológico deja al imperio tambaleándose e incapaz de cambiar lo suficientemente rápido como para adaptarse a ella.
  • Una revolución filosófica/teológica hace que las personas comiencen a cuestionar las viejas restricciones, incluyendo, inevitablemente, algunas que se vinculan al imperio y ya no creen más que tienen que obedecer por la fuerza de la tradición. Piensa en la Reformación, la cual incitó a algunos países a convertirse en militantes del protestantismo y urgió a las naciones católicas a adoptar una posición defensiva. Piensa en la Revolución Francesa, la cual inspiró ideas antimonárquicas que llevó a las consecuencias durante los 1800.
  • Conflictos mutuamente destructivos que toman la atención del imperio. Seguramente, si tienes un montón de nobles imperiales aburridos, cansados y altamente educados, uno de ellos se va a meter en problemas más tarde o más temprano. Puede ser tan grave como una guerra civil. Podría hacer que el noble haga un desastre en las líneas sanguíneas de la realeza. Podrían ser múltiples y multiplicantes cismas, como las “herejías” que plagaron la temprana iglesia cristiana.

Imagina varias de estas sucediendo al mismo tiempo, o una actuando como el catalizador para las otras. Un noble comienza una herejía, la iglesia lo persigue, los nobles son asesinados y arrastran a sus familias en una venganza, una hambruna al mismo tiempo asegura que los campesinos no tienen descanso y están deseosos de escuchar a los heréticos, una colonia distante ve el caos imperial y comienza una revuelta, un imperio rival aprovecha la oportunidad para ofrecer protección militar a la colonia a cambio de una jugosa porción de tierra, y el imperio no tiene suficiente comida para alimentar a los soldados debido a la hambruna y tampoco suficientes cuerpos calientes para llenar el ejército. Si aquí quieres una gran historia explosiva, escribe ahora mismo sobre la caída de un imperio. Y ni siquiera he tocado el daño que podrían causar la magia y los no humanos en un mundo de fantasía.

 

La siguiente será sobre las variaciones estacionales, y entonces será el momento de comenzar otra encuesta.

[1] Aquí Limyaael hace referencia a Edward Gibbon, cuya principal obra fue La historia del declinar y caída del Imperio Romano.

Comparte esta entrada y ayuda al blog.

Ingeniero industrial y profesor de Ergonomía de día y, de noche, escritor de fantasía y traductor. A finales del 2017 crea el blog El último puente, con la intención de aumentar la lectura de la fantasía y su escritura dentro de Cuba.

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *