Artículos sobre fantasía y escritura

Medicina de campaña para escritores de fantasía o como abordar el mundo de los matasanos, Noel Pupo González

Por: Noel Pupo González

Cuando escribas sobre un ejército en campaña debes incluir a mi gremio, el de los médicos, los matasanos, los físicos o como decidas llamarlos en tu mundo de fantasía. Pues tener servicios médicos es tan importante como las carretas de suministros y los cocineros.

Las legiones romanas siempre llevaban un cirujano y podían montar un hospital de campaña donde hiciera falta. El sabio Galeno padre de la medicina, además de atender a reyes y grandes figuras, aprendió su oficio curando a los gladiadores heridos. Desde siempre, al lado de todo gran conflicto han habido unos cuantos matasanos.

Cuando se escribe sobre batallas hay personas con armaduras esgrimiendo pesados mandobles, cargas de caballería y lluvias de flechas sobre los atacantes de las murallas. Si nos detenemos un instante a pensar sobre una imagen así nos damos cuenta de que hay toda una carnicería en marcha a la par de la epopeya que estés narrando.

Una gran batalla genera heridos por montones. Normalmente si a esos heridos no los cura nadie mueren debido a la hemorragia o de la infección que vendrá luego. Algunas preguntas básicas que deberías hacerte en este momento son: ¿de dónde son tus médicos? ¿Todos estudiaron en la universidad?

En la antigüedad el acceso al conocimiento y formación médica no estaba a disposición de todos. Las profesiones intelectuales siempre fueron para gente lo suficientemente rica como para dedicarse a pensar y no hacer nada. Además, no en todos lados había templos consagrados al estudio de las artes curativas ni los maestros aceptaban a cualquiera de estudiante. Así que si tu médico de campaña es culto, habla tres idiomas y fue discípulo del equivalente a Hipócrates de tu mundo no debe haber muchos como él.

En cualquier caso ¿qué hace en medio de los montes arriesgando la vida, llenándose de sangre y tripas cuando puede comer en la mesa de reyes o hacer consultas a casa de los ricos? Tal vez me digas que es un noble venido a menos o caído en desgracia que se unió a una tropa mercenaria para sobrevivir, pero aún así, no debe ser usual que cada pelotón o batallón tenga a un tipo de su talla como matasanos, ni mucho menos varios como él.

No siempre la medicina fue totalmente académica, había curanderos y chamanes que a la par de sus rezos hacían algunos procedimientos. Hasta hace unos pocos siglos en Inglaterra los barberos estaban autorizados a drenar abscesos y coser heridas como médicos empíricos, de hecho los médicos normales hicieron mucha presión para que les prohibieran a los barberos ejercer como sanitarios pues representaban una competencia entre los sectores humildes. Esto llevó a que finalmente se prohibiera el ejercicio empírico de la medicina en ese territorio, y sucesivamente en muchos otros. Ahora bien, una cosa es en la vida civil donde habían conflictos entre los colegios médicos y los sanadores por hacer curas y consultas a domicilio y otra muy distinta es en el campo de batalla.

En la guerra era más común tener a más sanitarios (personas a las que se les ha enseñado un mínimo de primeros auxilios) que galenos titulados. Tus ejércitos pueden contar con un buen médico y, a lo sumo, dos buenos y jóvenes discípulos, pero el trabajo duro, aburrido y riesgoso lo harán personas a las que se pueda capacitar en un mes para labores concretas. Formar a un médico decente lleva años y los cirujanos son bienes preciados, así que si quiero que mi ejército sobreviva y no caiga por el puro peso de los muertos, no voy a arriesgar mis médicos a lo tonto.

 Ejemplos los hay muchos, los soviéticos durante la Segunda Guerra Mundial podían ocupar una escuela y designar allí un hospital de campaña que atendería a cientos de heridos con tan solo un médico al mando. Claro, a la par de esto había un batallón de sanitarios curando heridas, administrando medicinas o tratando las fiebres. Con un poco de capacitación cualquiera puede aprender lo básico para ser un sanitario decente y de esa manera el médico no tiene que exponerse a caer en batalla buscando heridos. En cambio, puede centrarse en los pacientes que llegan del frente para supervisar el tratamiento y realizar los procedimientos más complejos como las cirugías.

A fin de cuentas lo que se quiere es que el sanitario pueda tratar de urgencia al herido vendándole heridas, haciéndole un torniquete o dándole algo para el dolor mientras lo traslada fuera del campo de batalla. Nunca hagas que opere a un paciente mientras las bombas caen a su alrededor: es emocionante, pero poco práctico a menos que no tengan otra opción. Simplemente no es factible demorarse haciendo algo que podrías hacer después en mejores condiciones. A veces apresurarse sin tener los recursos necesarios es peor que no hacer nada.

Ya en el lugar designado como hospital el sanitario puede curar las heridas, repartir medicinas o inmovilizar fracturas, puede que hasta prepare al paciente para la cirugía y solo llame al cirujano a la hora de operar o en casos en los que el problema supere sus conocimientos.

Ahora les dejo algunos consejos para ayudarte a escribir sobre el macabro arte de la guerra y evitar las muertes absurdas.

Por ejemplo, es raro que alguien muera al instante de una simple cuchillada en el abdomen y menos cuando es causada por un cuchillo corto y desde un costado. Resulta que la aorta está un poco central y para atrás pegada a la columna vertebral y sería una suerte que la alcanzaras a menos que tu víctima sea realmente delgada. Si vas a esforzarte en seccionar una arteria ve por la carótida o la femoral, que son más superficiales.

Un golpe sobre la cabeza que fracture el cráneo en serio puede ser tan mortal como una herida en el corazón pero tienes que decirme que ese cráneo tuvo que quedar destrozado para que la muerte sea instantánea.

Nadie puede dar un discurso con una flecha clavada en el pecho pues con un pulmón colapsado dudo que la falta de aire lo permita. Si lo piensas un poco evitas estas cosas.

Un segundo aspecto son los muchos golpes que se pueden experimentar en la guerra. Puede que no te corten con una hoja afilada pero pueden golpearte con una maza o un martillo o bien puede caerte un caballo encima. Recuerda que en el abdomen superior hay dos vísceras macizas que pueden estallar y provocarte una hemorragia letal: el hígado y el bazo. Por regla alguien con una hemorragia interna luce pálido, frio, sudoroso y con el pulso muy rápido (signos de shock) y es una causa lógica de muerte, podrías usarla de vez en cuando. Todos no tienen que ser rebanados por una espada.

Aun así si describes a mucha gente esgrimiendo cosas afiladas yo esperaría ver sangre por cantidad. Recuerda que las arterias importantes están por la cara interna de las extremidades, la cara interna de los muslos o la de los brazos, un corte en esos lugares puede dar un tremendo sangrado. De hecho un corte en la femoral puede matarte en cosa de minutos.

En el cuello pasa igual, las carótidas están en la parte anterior y lateral del cuello y es ahí donde un corte puede dar un sangrado muy serio. Las arterias seccionadas, las lesiones en el corazón, los traumatismos craneoencefálicos severos, los pulmones colapsados y las hemorragias internas por ruptura del hígado y el bazo dan muertes casi inmediatas.

Si tus héroes fueron heridos y están sangrando tienen un problema, si tienen que arrastrarse dieciocho kilómetros con las piernas rotas, al menos dime que le pusiste un torniquete. Tenemos en promedio solo cinco litros de sangre y solamente en una fractura de un hueso tan largo como el fémur puedes perder un litro en el hematoma profundo que se forma. Si tu fuerte protagonista está sangrando como un manantial sin nada que lo frene no avanzará ni veinte metros antes de morir . En ese caso felicidades, lo mataste o si no muere felicidades igual, acabas de narrar un milagro.

Si tu héroe tiene un torniquete puesto trata que se lo afloje cada cierto tiempo para que la sangre vuelva a fluir, luego que lo vuelva a apretar, de lo contrario sus músculos morirán por la falta de circulación y cuando los buenos lo reciban tendrán que amputarle la pierna.

Hablar de infecciones es complicado porque en nuestro propio mundo fue hasta hace poco más de un siglo que se confirmó que había cosas microscópicas como bacterias que transmitían enfermedades. Tal vez tu cultura medieval no tiene ni idea de que son las bacterias pero ha visto que las heridas sucias acaban llenas de pus.

Tal vez le dan significado depurador al agua o creen que el alcohol elimina las carnes emponzoñadas pero es bueno que en tus historias tengan cultura de desinfectar heridas o de lo contrario la gangrena se los llevará a todos.

La suciedad del ambiente sumada al sudor pegado a la piel por la falta de aseo harán a tus hombres llenarse de forúnculos y abscesos que causan fiebres y malestar, diezmando a la tropa. Más te vale inventar algunas plantas que combatan la infección antes que sea tarde. Algo como tu equivalente a los antibióticos.

Como dato extra la gangrena no da pus sino que la piel y los tejidos se ennegrecen. Al cabo de unos días la piel se decola (es como que se desprendiera) y crepita por la formación de burbujas de aire por parte de los Clostridios (bacteria productora de gas y que le da el nombre completo a la enfermedad: gangrena gaseosa). En esos casos hay que amputar sin dudas. Ten en cuenta a la gangrena cuando haya heridas contaminadas con tierra pues los clostridios viven ahí.

Si vas a tener un hospital de campaña vas a tener heridos y es bueno que sepas que en la antigüedad la cirugía era bastante sangrienta y dolorosa. Todo se hacía a sangre fría y si sobrevivías a la experiencia podías morir de una fea infección. Una cualidad valorada entonces en un buen cirujano era la rapidez para que el suplicio del paciente durara poco.

Debes saber que los órganos internos no duelen pues no tienen terminaciones nerviosas para ello por lo que se pueden picar, tocar y coser sin dolor alguno. Lo molesto es picar en la piel pues ahí no pasa lo mismo. No me narres como le suturaban los intestinos al héroe y este sentía cada puntada de la aguja pues habrás creado un aporte a la anatomía y a la fisiología como no eres capaz de imaginar. Dime cómo pasó y podrás ir a Ginebra a recoger el Nobel, como nos decía mi Profe de medicina interna en tercer año.

No todo se cura con hierbas y emplastos. Una fractura de fémur tarda meses en consolidar, hoy por hoy te lo resuelven operándote y colocando una lámina metálica con tornillos e incluso alambres (la ortopedia tiene su parte de carpintería pero con más estilo), si tu personaje se partió ambas piernas y va a volver a la lucha inventa alguna técnica para unir huesos o dime que va a volver a la lucha el año entrante y con unas cuantas sesiones extra de rehabilitación.

Investiga un poco de vendajes e inmovilizaciones, a la gente con brazos fracturados le puedes poner un cabestrillo, a las piernas rotas le puedes poner una férula (cualquier palo largo que le puedas amarrar a lo largo del miembro, ayuda a alinear la fractura y te hace más cómoda la transportación), las heridas siempre se limpian con agua o con desinfectante y luego se vendan. Pasa igual con los intestinos expuestos, hay que cubrirlos con una tela limpia y ponerles agua.

Los hombros dislocados pueden ser otra cosa que te encuentres. Pasan cuando el húmero (hueso del brazo) se desarticula de la escápula, eso da dolor. Seguro has visto en las películas que la gente vuelve a montar los hombros con maniobras un tanto agresivas pero otra vía es estirar el brazo despacio mientras se tracciona firmemente el torso en sentido contrario para tener fijo al hombro, si se es constante el brazo vuelve a su lugar. Luego toca inmovilizar el brazo o poner un cabestrillo. Hay que hacer reposo y rehabilitación pues los tejidos quedan lastimados y la movilidad se compromete. Si a tu héroe le arreglan el hombro no creas que va a esgrimir más espadas ese día, le va a tocar descansar en la retaguardia sí o sí.

Lo mismo con los golpes serios. Si tienes cirujanos pues que operen por dios. Que abran abdómenes y saquen bazos rotos, liguen arterias y cosan intestinos, amputen piernas, evisceren ojos, alguien tiene que hacerlo.

A veces me irrita leer una historia y ver que las cosas desagradables se curan con magia y con las cataplasmas de hierbas que todo lo pueden. A problemas desesperados medidas desesperadas. No tienes que describir una operación hasta el último detalle pero aclárame que en tu mundo donde se entierran lanzas en el abdomen y se pican brazos hay un ser humano que atiende estos problemas para que los heridos no mueran. Lo hacían en tiempos de los romanos e incluso en la Edad Media en los campos de batalla y la gente se salvaba gracias a eso y no había magia de por medio.

Por cierto, fue en la Edad Media en que se ideó crear un hilo a partir de tejidos de animales para coser órganos internos y otro a partir de seda para coser la piel. Así los puntos internos podían quedarse dentro y ser reabsorbidos por el cuerpo. No todo fue atraso entonces, la necesidad de coser órganos internos motivó las soluciones que usamos hasta hoy.

Otra cosa de peso son las epidemias, sobre todo las que provocan diarrea.

Creo que fue en el segundo libro de Malaz, El libro de los caídos, que leí como un autor narraba las letrinas del campamento militar. Duiker el historiador imperial llega al séptimo ejército del puño supremo Coltaine y tras descansar unas horas se alista para presentarse ante el caudillo. De camino al encuentro pasa por las trincheras sanitarias y alivia la vejiga pegado al borde de la zanja. ¿Es inadecuado hablar de esto? No debería.

Puede que si tus tropas solo pasarán una noche en el lugar no haya que hacer un gran esfuerzo, pero si esperas que tus hombres estén unas semanas donde mismo tienes que disponer de un área donde hagan sus necesidades, sobre todo alejada de las fuentes de agua y los ríos.

La epidemia de cólera que asoló a Inglaterra en el siglo XIX fue porque las alcantarillas drenaban en el río Támesis y luego esa misma agua iba a parar sin mucha preparación en las casas de la gente. Conclusión, además de resultar repulsivos, nuestros desechos son muy peligrosos.

De más está decirte que estamos llenos de bacterias y que las escherichias coli abundan por miles en tu intestino, puede que las tuyas no te agredan porque viven en ti pero si se las das a beber a tu amigo soldado tal vez le retuerzan las tripas y los vómitos y las diarreas no se harán esperar. Ahí es cuando te deseo buena suerte arreglando deshidrataciones, son cosas serias. Puedes perder seis litros de agua y sales por una gastroenteritis severa y morir en cosa de nada. Eso solo se arregla con líquidos endovenosos y a buen ritmo y no solo de agua sino de cosas vitales que se pierden como el sodio o el potasio. Te aseguro que a un deshidratado severo no lo vas a componer dándole agua en una lata, te va a tocar inventar la hidratación endovenosa, las agujas hipodérmicas y todo un arsenal de conocimientos para crear las soluciones líquidas que arreglan los trastornos. Ahórrate eso y diseña un buen método para evitar las diarreas asesinas para que no sean un problema tan común. Así si tu héroe cae en cama con el intestino descompuesto puedas describir cómo le dieron a beber mucha agua y el té de hierbas que todo lo puede. Siendo un caso aislado me trago el anzuelo, pero si es una epidemia con miles de enfermos dime que los muertos llenan carretas, solo los casos más leves sobreviven con medidas generales, los que se deshidratan en serio en un mundo semi-medieval no suelen hacer el cuento. Recuerda que somos mayormente agua y que nos conviene cuidarla dentro de nosotros.

Una epidemia de cólera en la era previa a las técnicas modernas de hidratación y a los antibióticos arrasaba con una ciudad en cosa de nada y si tus filas caen enfermas de semejante agresor tienes un enemigo más letal que quince ejércitos juntos. Hay que aclarar que antes cuando estas cosas pasaban la gente no tenía ni idea de la causa o decían que eran los malos humores que viciaban el aire. No había mucho para frenar los contagios salvo el aislamiento o huir de los lugares infestados con la plaga.

Pon una epidemia de cólera en medio de una época de sequía y malas cosechas y tus pueblerinos creerán haber desatado la ira de todos los dioses. Podría ser un trasfondo interesante de usar si algún personaje canalizara la ira popular hacia los: inserte gobernantes de turno. Con una buena justificación religiosa tendrás una gran revuelta popular argumentando que el rey está llevando al reino a la ruina al ofender a los dioses. Sería una cosa interesante.

Algo más que debo decirte es que no estoy en contra de curaciones mágicas pero ponle algunas reglas. Quizás hay magia para soldar huesos, pero que no es la misma para tratar golpes en la cabeza porque endurece el cerebro y lo mata, tal vez algunos magos pueden ver dentro del cuerpo y detectar fracturas y arterias sangrantes pero no pueden hacer nada más y son el equivalente a las tomografías computarizadas de la actualidad que guían al cirujano entrenado hacia el sitio del problema. Podrías probar que cierta energía reduzca la inflamación pero que sea ineficaz contra las infecciones o podrías crear otra que desinfecte los tejidos pero que sea tan fuerte que pueda lastimar los músculos y atrofiarlos. Eso hará que una cura impecable que deje a una pierna como nueva sea valorada como un trabajo de gran pericia y habilidad mágica. Por dios, trata de que los sanadores sepan mucho de ciertas cosas pero que desconozcan otras. Es imposible abarcar toda la medicina. Por eso existen especialidades. Es preferible un médico que sepa mucho de algo que uno que sepa casi nada de casi todo. Lo mismo para los magos, si poseen habilidad para soldar fracturas no deberían ser expertos en aliviar dolores por solo poner un ejemplo.

Otra cosa con el dolor, no todo son hierbas ¿y si tu mundo conoce un poco de acupuntura? Unas agujitas en el lugar indicado pueden bloquear un plexo nervioso y acabar con el dolor (si no hay nervio que lo lleve al cerebro no se siente), o quizás tienen puntos de acupuntura para causar la relajación, desinflamar tejidos o arreglar contracciones musculares. Sin muchos detalles específicos es otra cosa a valorar.

Valora además que a menos que tu héroe sea el líder de la tropa los médicos no van a dedicarle toda su atención ni van a darle todo lo mejor que haya. En la guerra hay una prioridad para atender pacientes y si hay casos graves pero que tienen oportunidad de salvarse y otros que francamente están agonizando los sanitarios atenderán a los primeros y puede que no hagan nada por los segundos. Es duro, pero si tienes que elegir quien vive y quien muere en base a los productos que tienes y el tiempo del que dispones la elección será obvia. Quien más chance tiene de sobrevivir recibe la atención. Lo opuesto también es válido, habiendo gente con hemorragias y fracturas con riesgo para la vida los médicos no van a detenerse a ver el raspón de tu héroe por mucho que se le pueda infestar. Eso al caso se hace más tarde, horas incluso.

Eso se llama triaje y seguro lo has oído en las series de hospitales con códigos de colores. Un código rojo es una urgencia que debe ser atendida de inmediato, uno negro es un fallecido o un moribundo sin posibilidades, un verde y un amarillo suelen ser gente que puede esperar a un segundo momento cuando se estabilicen las urgencias. Tenlo en cuenta para que no caigas en errores de lógica. Supón que me dijiste que tu compañía de mercenarios tiene un médico y cuatro sanitarios, hubo un gran combate, hay decenas de heridos, incluso hay uno inconsciente con una herida abierta en la cabeza que sangra. Yo ya estoy pensando en lo que yo haría pero tú me dices que el médico dejó a todos de lado, fue directo a tu personaje y se puso a coserle una herida pequeña en un dedo y a ponerle una cataplasma en un raspón de la frente, ahí es cuando yo tengo dos infartos y un edema agudo del pulmón hipertensivo. ¿No te parece un poco raro eso? Tú médico es un desastre si hace esas cosas o tú de verdad crees que las urgencias médicas son simplezas. Puede que un rey o un emperador con su propio grupo de médicos personales disponga de esos cuidados pero si está en el campo de batalla y sus hombres necesitan más la atención sería hasta mal visto por aquellos que le protegen la vida que no los priorice a ellos.

No tienes que hacer medicamentos complicados ni explicar farmacología pero trata de que haya diversidad de plantas medicinales (para evitar las hierbas mágicas que todo lo pueden). Así obligas al curandero a mezclar varias o a pasar un trabajo grande buscándolas en los bosques. Tal vez sean codiciadas y difíciles de conseguir. Recuerda que las plantas pueden resultar tóxicas en altas concentraciones, ten en cuenta eso cuando el brujo cure al héroe, tal vez lo deje mareado cuatro días, tenga fiebre o se hinche de la alergia y se llene de ampollas. Los medicamentos a base de plantas podrían ser un poco inseguros, tal vez hasta tengan múltiples efectos desagradables, los medicamentos actuales los tienen, tus plantas trituradas no deberían ser distintas.

Hasta aquí el artículo. He de decir que esta información no está pensada para que nadie diagnostique ni trate ninguna emergencia médica como lo son los traumatismos pero puede ser de ayuda para orientarse si desean conocer un poco de estos temas como parte de sus proyectos. Ante cualquier duda siempre pueden preguntarle al médico de que dispongan o consultar bibliografía específica que hay mucha.

Más allá de las palabras enredadas de la terminología médica hay cosas prácticas y útiles que puedes aprender para no cometer errores como el de poner a tu personaje a dar un enardecido discurso con dos flechas en el tórax, quizás te parezca genial pero sonarás descuidado para los entendidos en el tema. Hacer un poco la tarea hará la diferencia y te aseguro que no tendrás que leer cinco tratados de cirugía para lograrlo.

 

Noel Pupo González: Holguinero de nacimiento y matasanos oficial del blog y en la vida real. Es muy conocidos por todos aquí en el blog por su nick: Vongoldring y sus historias cómicas. Pero hoy ha decidido echar mano de su conocimiento sobre la medicina y ayudarnos a no cometer errores básicos en nuestras novelas que harían que, hasta un estudiante de primer año de medicina, gritara que es imposible.

También podría interesarte leer el cuento que ha publicado aquí en el blog:

Un sendero solitario, Noel Pupo González

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Ingeniero industrial y profesor de Ergonomía de día y, de noche, escritor de fantasía y traductor. A finales del 2017 crea el blog El último puente, con la intención de aumentar la lectura de la fantasía y su escritura dentro de Cuba.

19 Comentarios

  • Lynnx

    Muy buen artículo, valió la pena la espera. El tema está muy bien trabajado y es perfectamente potable para las personas que no saben mucho de estos temas. La medicina es un tema interesante que siempre está bien representado en las novelas de fantasía.

    • VonGoldring

      Gracias Lynxx. Si a ti también te pareció potable entonces veo que cumplí con ese objetivo. Cierto que fue un poco larga la espera. Presisamente la idea de hacer un artículo me vino cuando tú publicaste el tuyo y me puse a trabajar. Tras unos cuantos borradores el emperador le dio luz verde y al caso lo teníamos listo hace ya mucho tiempo, creo que casi dos meses. Pero como el blog entró en pausa no se pudo poner hasta ahora. La medicina es un tema apasionante, aunque puede volverse engorrosa en los aspectos técnicos del asunto. Pero bueno, como puse ahí no hay que ser médico para escribir una novela donde se toquen estos temas. Solo hay que hacer la tarea.

  • DannX

    Buena lectura, muy educativa, varios puntos a tener en cuenta no sólo para escribir guerras sino para cualquier tipo de enfrentamiento o combate.

    La verdad es que no he recuerdo muchas novelas donde aparezcan médicos de campaña, o en general, el único que me salta a la cabeza es el Archivo de las Tormentas, donde uno de los personajes es aprendiz de cirujano y en varias ocasiones atiende heridos o alude a procedimientos, no tengo idea de cuán factuales, pero plausibles a primera impresión. Existe también magia curativa pero Sanderson define desde un principio sus muchas reglas y limitantes.

    Es esa filosofía la que aplico también en mis duelos además de estudiar las posibles heridas que puede ocasionar cada arma y su nivel de gravedad, para hacerlos más interesantes y evitar lo más posible el Plot Armor.

    • VonGoldring

      Gracias por el comentario y la lectura Dannx. Cierto, no hay muchas novelas de fantasía con médicos de protagonistas, normalmente suelen ser personajes secundarios. No sé, tal vez me anime a hacer algo con esa temática más adelante aunque por ahora no lo tengo en planes.
      Un saludo camarada.

    • VonGoldring

      Gracias por la lectura, camarada Gamora. Por supuesto que puede compartir con su amigo galeno, así se generan buenas ideas, pulimos puntos flojos e incluso agregamos nuevas recomendaciones.

      • Gamora

        Hola tropa, muy interesantes las nuevas publicaciones del blog. Sigo dándole taller a las ideas para el NaNo, pero aún no me convencen lo suficiente :(…
        Por cierto, duda sobre el NaNo (y perdón por mi ignorancia): el texto, las palabras, se teclearían directamente en la pág. del blog; o en un txt o word, por ejemplo, y de ahí se copiaría íntegro al blog? Ya sabes, dudas basandas en si se cae la conexión o algo por el estilo, you know…

      • José Alejandro Cantallops Vázquez

        Haremos tal y como dice el camarada Vongoldring, que es bastante más cómodo y a prueba de errores o q la página de problemas. De esa manera también sabras cuantas palabras has escrito antes de publicar el fragmento.

      • VonGoldring

        En respuesta a la camarada Gamora. Lo mejor para tu sanidad mental es que escribas en un word en el que pulas todo y escribas a tu aire. Luego en la medida que vayas a subirlo lo pasas al móvil, lo abres en una aplicación de office ( te recomiendo el WPS), marcas todo y le das copiar, abres el navegador en el blog, pones la caja de comentarios y le das pegar y listo. Si das el dedo donde no es sólo tienes que repetir el proceso, si teclearas directo corres el riesgo de perder las mil palabras que tengas. Además que así te queda el borrador entero en un documento word cuando acabes. Así es como yo hago las historias de taberna. Un saludo y ánimo

  • Sauron

    Excelente artículo y al alcance de todos, sinceramente he de reconocer que nunca pensé mucho en el tema y es muy cierto que puedes cometer grandes pifias, al sanar a tus personajes. Coincido no todo puede resolverse con magia, lástima, pero si hubiera magos sanadores con tanta habilidad prácticamente para que guerra, ni nadie va a morir. Gracias por los consejos.

    • VonGoldring

      Se agradece la lectura, camarada. Si le pareció asequible el lenguaje eso me alegra. Mi principal miedo era cargar todo de jerga médica, que es algo enredada para el principiante y de aplicar conceptos que obligaran a abstraer mucho la mente en cosas que para entenderlas habría que buscar un libro de anatomía. Este fue como el cuarto intento pues mis primeros borradores parecían conferencias para estudiantes de medicina y Cantallops oportunamente me dio un norte que me llevó a este artículo. Escribí esto para sugerir que la medicina es una ciencia abarcadora y que en nuestras historias de guerra podemos aplicar algunos principios básicos fáciles de aprender que nos libran de la magia que todo lo puede. Limyaeel lo dice en algunas diatribas, lo perfecto es aburrido. Si tienes algo infalible y que resuelve todo no tienes nada de trama. ¿Para qué contar la aventura del héroe que derrota al tirano poco a poco si desde el capítulo uno solo había que lanzar un rayo con la magia super poderosa?

      • José Alejandro Cantallops Vázquez

        De nada, camarada, el artículo original estaba bueno, solo necesitaba bajarle un poco el nivel de jerga.

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