Reseñas de novelas de Fantasía

Reseña En el principio fue la oscuridad, R. Scott Bakker

El Shriah de los Mil Templos ha declarado la Guerra Santa. Por primera vez en siglos hay un líder religioso con fuerza suficiente como para unir a los pueblos de los Tres Mares, para llevarlos a una guerra contra los infieles y recuperar la ciudad sagrada de Shime. Aunque, como siempre, más allá del fervor religioso de los píos, están aquellos que querrán aprovecharse de esta nueva contienda: magos, emperadores, gobernadores ansiosos de poder y miles de fieles anónimos que buscan darle sentido a su vida.

La Guerra Santa cambiará los cambiará a todos, mientras deforma el mundo a su paso.

Y, de todos los hombres que se unirán a ella, Anasurimbor Kellhus, será el más extraño. Porque su misión, a pesar de haberle llegado en sueños, no está motivada por la religión. Ha sido enviado a asesinar a un hombre y a cometer uno de los mayores pecados concebibles: matar a Anasurimbor Moenghus, su padre.

Sí, nada de normal hay alrededor de Kellhus, debido a que apenas si se le puede considerar un mortal. Ha transcendido mediante la comprensión del Logos y sus habilidades rayan lo inhumano. Es invencible en la lucha, su palabra puede dominar a cualquier hombre y su porte es perfecto, un dios que se ha dignado a encarnar en un avatar humano. Pero como los dioses, alguien que no duda en manipular a quienes están a su alrededor y hacerlo de una manera tan perfecta que estos se sentirán orgullosos, deseosos de hacerlo, debido a que para Kellhus sólo existe su misión.

Sin embargo, a pesar de todos los dotes de este parricida, el asesino cuasi perfecto, admite que su poder es insignificante comparado con el de su padre, el cual ha pasado más de treinta años manipulando el mundo a su alrededor. Por eso, para completar su misión necesitará de poder, más del que pueda tener un simple mortal, un rey o un ejército, necesitará de todo el poder que ha acumulado una fe durante miles de años y hará lo que sea necesario para conseguirlo.

En el principio fue la oscuridad, de R. Scott Bakker ha sido una de las mejores lecturas que he tenido este 2021, a pesar de que me tomara toda una semana terminar el libro (sí, es un libraco). Pero vale la pena, llevaba semanas sin encontrar un libro que me animase, que me hiciera sentir emocionado y pidiendo más y más, a pesar de que se me cerraran los ojos. El primer libro de la trilogía de Príncipe de Nada es un Malaz depurado y centrado en lo que representa una verdadera Guerra Santa y es algo que me encantó.

Antes de seguir hablando del libro, debo admitir que esta es la segunda vez que intentaba leerlo. La primera vez, hacia unos tres años me había impactado su longitud y su comienzo lento y denso (sí, es un libro al que hay que darle cabeza y si sabes psicología, mucho mejor), así que lo había dejado para leer sagas más cortas. Sin embargo, cuando lo retomé, me prometí seguir adelante hasta el final, pues Erikson afirmaba que esta era una de sus sagas favoritas, así que habían buenas posibilidades de que me gustara si perseveraba. Y vaya si mejoró tras el 20% del libro, una vez que te acostumbras al cambio de personajes y captas las esencias del mundo y el autor te llena con todas estas escenas emocionantes de duelos verbales y personajes increíbles.

La novela es contada por un elenco de personajes que al principio te parecen dispersos: un mago que busca una maldad ancestral, una puta que sueña con viajar al mundo, un caudillo pseudomongol que busca venganza contra Moenghus, un emperador cobarde y paranoico pero con un instinto político que humilla a sus rivales… Todos tienen sus propios objetivos, pero a medida que el libro va avanzando uno se da cuenta de que todas sus historias terminarán girando alrededor de Kellhus.

Oh, Kellhus, sin duda uno de los personajes mejores escritos que he leído en la fantasía. Encaja al hombre-dios a la perfección, su forma de predecir los futuros probables, leer a las personas, manipularlos a todos con la honestidad y sabiduría de sus palabras. Pero al mismo tiempo se comporta como un humano, a pesar de que sabes que los está manipulando a todos lo hace de una manera tan perfecta que te quedas confundido, dudando de que todo sea mentira, a pesar de que lo sabes con certeza. En fin, mis halagos al autor por crear un personaje memorable, tan humano y no humano al mismo tiempo, un hombre tan perfecto y a la vez tan manipulador que te quedas sin un pensamiento claro para definirlo.

Así que si terminaste Malaz y quieres un sustituto a su altura, quieres leerte un libraco, tienes el tiempo, quieres desafiar tu intelecto y ver cómo realmente se luchan las guerras santas. Entonces, En el principio fue la oscuridad, de R. Scott Bakker es la novela que buscas.

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Ingeniero industrial y profesor de Ergonomía de día y, de noche, escritor de fantasía y traductor. A finales del 2017 crea el blog El último puente, con la intención de aumentar la lectura de la fantasía y su escritura dentro de Cuba.

2 Comentarios

  • VonGoldring

    Me enganchaste con la reseña. Otro para la cola. Pero antes de tirarme ahí voy a acabar Malaz pues tras un arranque muy bueno me quedé en el segundo libro por la mitad. Ya se me ha ido quitando el mareo de la estatal y el trabajo de momento me deja tiempo. Tiempo que estoy aprovechando para escribir. Pero en cuanto vuelva a mi fase lectora y avance en mis atrasos lo tendré en cuenta.

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