Salud para escritores de fantasía
Por: José Alejandro Cantallops Vázquez Hace unas semanas publiqué un artículo sobre cómo cuidar tu salud como lector, y, siguiendo esta línea saludable, mientras estaba en La Habana de vacaciones de fin de año, comencé a darle vueltas a la idea de escribir un artículo para el cuidado de la salud de los escritores. En especial, debido a que los escritores, además de sufrir los mismos problemas de los lectores tenemos que agregarle un par específicos del oficio de los lectores. Nuevamente, los consejos son personales y puede que no se adapten a ti. De cualquier manera, consulta a un experto o investiga un poco más y, experimenta que funciona para ti. Cuida tus manos La parte del cuerpo más preciada de un escritor es, sin lugar a dudas, sus manos. Tanto si escribes en computadora, máquina de escribir o a mano, cualquier lesión en tus manos puede incapacitarte de transmitir tus pensamientos al papel. Y, aunque existan programas de voz a texto (speech to text), para dictarle a las computadoras lo que quieres escribir o dictarle a una persona, todavía son muy caros e incómodos de usar. Por tanto, la forma más común en la que escribes es tecleando las palabras que revolotean en tu cabeza con tus manos. Este puede ser un procedimiento muy lento y tedioso, en especial, cuando eres muy lento en el teclado, teniendo que mirarlo, buscar las letras y estar borrando lo que escribes cada dos por tres. Si no te propones aprender a escribir más rápido, a largo plazo (varios años), es casi seguro que desarrolles un túnel carpiano. El túnel carpiano y los escritores El túnel carpiano es la enfermedad más común entre los mecanógrafos en el pasado, y hoy, entre los gamers. Se debe al estrechamiento del túnel carpiano en la muñeca por el que pasa el nervio mediano. Este enfermedad se debe al trabajo repetitivo de la muñeca (el escribir en el teclado o la mano es uno de ellos), y por un dolor y entumecimiento de la muñeca y varios dedos de las manos. Pero, a largo plazo puede provocar que pierdas el agarre de la mano y un dolor intenso apenas comiences a escribir. Esta enfermedad puede ser realmente incómoda. Lo digo por la experiencia de mi madre que la padece y porque tuve una probada de ella y es realmente molesto sentarse a escribir y que apenas teclear durante cinco minutos te duelan las muñecas y no puedas ser capaz de escribir hasta que hayas descansado un rato y a veces ni entonces se va el dolor. Desde entonces me he preocupado por el problema, uno común entre la mayoría de los escritores de todas las épocas. Algunos consejos para remediar el túnel carpiano Mi consejo para ti, es que si no sufres de esta condición estires tus dedos y tu muñeca antes de comenzar. Hay un ejercicio muy sencillo que consiste en apoyar la palma de la mano en una superficie lisa y suavemente presiona la mano, mientras estiras los dedos. Estos estiramientos debes hacerlos antes y después de comenzar a escribir. También, debes disminuir la cantidad de tiempo que pasas escribiendo y tomar más descansos. Aquí pudiera interesarte aprender dos técnicas: escribir más rápido y usar la técnica Pomodoro. Aprender a escribir más rápido te ayudará a compensar el tiempo que estarás descansando, podrás seguir escribiendo la misma cantidad de palabras y de esta forma no afectarás tu productividad. Por otro lado, la técnica Pomodoro, plantea que trabajes sin interrupciones durante veinte minutos y luego te tomes cinco minutos de descanso. Aunque existen otras variantes, esta es la que más me gusta y la que uso actualmente para escribir. Puedes usar las alarmas de tu celular para tener un recordatorio constante de los descansos e inicios de trabajo. Esto te fuerza a trabajar intensamente durante un corto período de tiempo y descansar lo suficiente para volver al trabajo. Existen formas de solucionar este problema de manera quirúrgica y mediante fisioterapia, pero son soluciones temporales. Lo mejor es prevenir desde ahora y tomar precauciones. La postura del escribano Otra enfermedad que se deriva de la postura de estar sentado escribiendo en un teclado es la postura del escribano. Hoy en día casi no se le conoce por ese nombre, pero la reconoces enseguida, porque quién pasa mucho tiempo sentado frente a una computadora tiende a encorvarse mientras se sienta. A este problema debemos agregarle los que ya conoces afectan a un lector por estar sentado durante tanto tiempo, en este caso, escribiendo. Pero aquí, a diferencia de cuando lees no puedes acostarte, así que debes extremar el cuidado. Este problema se debe en su mayoría a un mal diseño ergonómico del puesto de trabajo y la postura de tu espalda, así como del ángulo de la pantalla, que puede hacer que te inclines hacia adelante para ver mejor. Conseguir un escritorio y una silla ergonómica puede ser realmente caro (más de quinientos euros), y casi imposible de tener en Cuba siendo un trabajador. Por tanto, lo que te recomiendo, es que intentes modificar la silla y mesa que tienes o usas en el trabajo para favorecer tu postura. Lo primero que debes corregir es tener que encorvarte para poder ver la pantalla, ajusta el monitor en un ángulo que te permita estando sentado derecho verla sin problemas. Si el problema es que la silla es demasiado baja, agrégale algo de acolchado (esponjas o cojines), para aumentar tu altura y que los codos antebrazos te queden paralelos a la superficie de la mesa. Escribir y disfrutarlo es todo un placer para un escritor, pero también tienes que cuidar tu salud para que puedas serlo durante décadas. Recuerda que los treinta serán tus mejores años como escritor y que podrás tener otras dos décadas de productividad, así que lo mejor es llegar a ellas en el mejor estado de salud posible. Así que dime, ¿te ha servido el artículo? ¿Tienes algún otro consejo que agregar a los míos? Si es así, como siempre, puedes dejar un comentario y te responderé, y bueno, también si solo quieres decir hola o aclarar una duda. Tú solo escribe, yo respondo.
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